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El Kung Fu Shaolin

El Templo Shaolin está situado en la provincia de Henan en China y fue fundado en el año 495 a.C. por un monje budista de India llamado Bo Tuo. En 558 a.C., el monje hindú Da Mo (Boddhidharma) llegó al Templo. Después de haber meditado durante 9 años en una cueva Da creó la secta Chan (o Zen) del Budismo, la cual enfatiza la meditación prolongada en una posición sentada como medio para alcanzar la iluminación (Satori).
Hay mucha controversia sobre como y cuando llegaron las Artes Marciales a formar parte del “currículum” del Templo. Según un anciano del Templo, llamado Shu Su Xi, los monjes se quedaban dormidos durante las sesiones de meditación. Debido a esto, Da desarrolló una serie de ejercicios para mejorar la salud de los discípulos. Estos ejercicios, sin lugar a dudas, procedían de las artes marciales indias y del Yoga. Se cree que esta fue la base del Quan (Kuen) de Shaolin que literalmente significa “puño” o arte marcial.
Existe otro relato que Bo Tuo estaba muy interesado en las artes marciales y que viajó en busca de discípulos expertos en Kung Fu. Se comenta, que los monjes ya practicaban artes marciales cuando Da llegó, casi unos 36 años mas tarde. Por lo tanto, algunos afirman que el Shaolin es de origen puramente chino. La verdad seguramente se haya entre los dos extremos. No cabe duda que Da influyó en el Arte, pero sería incorrecto declarar que solo él creó el Quan del Shaolin.
En cualquier caso, las Artes Marciales siempre han sido una parte integral de la práctica Chan del budismo en el Templo Shaolin. En China, el Quan de Shaolin era y sigue siendo respetado y temido. A lo largo de los siglos, su reputación como Arte combativo se ha dado a conocer por todo el mundo.
El Templo de Shaolin tiene dos tipos de monjes: el guerrero y el literario. Los monjes del Templo entran a una edad muy joven y normalmente pasan por un entrenamiento duro en las Artes, a fin de aprender disciplina y hacerse fuertes y saludables. Los que entran en el Templo a una edad mas avanzada normalmente se hacen monjes literarios, ya que para su edad los entrenamientos resultan demasiado fuertes. Los monjes guerreros dedican la mayor parte de su tiempo al entrenamiento en Kung Fu, aunque se les exige que sigan estudiando budismo. Los monjes literarios normalmente dedican su tiempo libre a convertirse en expertos calígrafos o pintores.
De acuerdo con Shi Su Xi, un día típico para un joven monje comienza a las 3.30 a.m. Empieza el día meditando y después se lava. A las 4.30 empieza su sesión de entrenamiento, que consiste en subir corriendo la montaña que está detrás del Templo hasta la cueva donde Da vivió durante nueve años. La cueva está a cuatro kilómetros del Templo, y el camino es estrecho y muy inclinado. La mayor parte del camino tiene una inclinación de 60 grados.
Una vez en la cima, los monjes realizan ejercicios de respiración a fin de aprender a controlar el ritmo cardíaco. Después practican los movimientos básicos del Kung Fu durante unos 20 minutos, y vuelven a bajar la montaña. En vez de hacerlo andando, bajan sobre las manos y los pies realizando fondos mientras avanzan. Una vez de vuelta en el Templo, continúan su entrenamiento bajo la supervisión de los monjes superiores. A continuación, practican ejercicios de endurecimiento muscular. Para fortalecer los brazos, hacen fondos desde la posición del pino con todo el peso corporal encima, teniendo siempre como objetivo el poder realizar dicho ejercicio sobre un dedo. También golpean al aire sujetando piedras pesadas. Para fortalecer las piernas permanecen en la posición del caballo durante mas de media, normalmente con pesas pesadas sobre sus músculos.
A continuación practican desplazamientos que son importantísimos en el Quan de Shaolin.
El equilibrio y la agilidad se desarrollan en los postes San Zhuang. Después se realizan los ejercicios de endurecimiento o Yi Gong. Existen muchos tipos de Yo Gong. Para endurecer los antebrazos y las espinillas, los monjes se golpean con objetos duros, al principio practican con un compañero hasta que son capaces de golpear un poste de madera o un árbol con toda su fuerza.
Dos de los métodos más famosos de Yi Gong son el entrenamiento de “Palma de Hierro” o “La Palma de los Cinco Venenos”. Para desarrollar la palma de hierro, los monjes golpean sacos llenos de arena. Igualmente, se emplean hierbas curativas para evitar que se hinchen o se lesionen las articulaciones de las manos. Después de tres años de duros entrenamientos, se dice que un golpe con una técnica de “mano de hierro” puede ser devastador.
Lo que es aún más letal que la palma de hierro, es la “palma de los cinco venenos”. En este método se aplicaba una mezcla de los cinco venenos (la serpiente, el escorpión, etc.) al saco de arena. Mientras el practicante la golpeaba iba absorbiendo el veneno a través de la piel hasta hacerse inmune a él. Un golpe con la Palma de los Cinco Venenos está considerado como un golpe mortal. Este método nunca tuvo mucha popularidad entre los monjes de Shaolin, que están totalmente contra la idea de matar.
Los monjes del Templo Shaolin acaban su sesión de entrenamiento de la mañana con una sesión de Jing Gong (entrenamiento de los sentidos). Para desarrollar la vista, los monjes practican mirando al horizonte, intentado evitar en cada momento mover los ojos mientras ver todo lo que ocurre a su alrededor. Su método para desarrollar el oído consiste en intentar aislar un sonido de todos los demás hasta el punto de poder eliminar todos los de su alrededor.
También se espera que los monjes dediquen tiempo al entrenamiento de Chi Gong (Chi Kung) o entrenamiento interno. Aunque se le considera principalmente un sistema “duro”, el Quan del Shaolin depende mucho del poder interno. Existen series de ejercicios de respiración diseñados para desarrollar el Chi. Sin meditación y la práctica de ejercicios internos, el Quan del Shaolin sería solamente una forma de ejercicio y no un Arte Marcial.
Durante el día, los jóvenes monjes asisten a conferencias sobre el Budismo Chan, meditan y dedican horas a memorizar y recitar las escrituras budistas. Sobre las 7.30 de la tarde, empiezan su segunda sesión de entrenamiento.
Después de estirar, practican ejercicios básicos de patadas y puñetazos, después practican ejercicios avanzados de saltos y gimnasia.
La mayor parte de su tiempo, sin embargo, lo dedican al entrenamiento de formas de mano vacía y armas. El Quan del Shaolin contiene cientos de formas, algunas de las cuales tienen cientos de años de antigüedad. Existen formas para cada una de las 18 armas tradicionales chinas. Además, los monjes dedican tiempo a técnicas de lucha en el suelo. El entrenamiento dura hasta las 10 de la noche, la hora en la que se retiran. Este tipo de entrenamiento se realiza a diario, incluso durante los días más fríos de invierno.
El Templo de Shaolin en la actualidad es bastante diferente a sus predecesores. Aunque la constitución china garantiza la libertad de religión, el gobierno comunista utiliza métodos sutiles para controlar la expansión del budismo, limitando el número de monjes residentes a 65 miembros. El Templo ya no está bajo el control de los monjes, sino que está administrado por un departamento del estado.
Desde el estreno de la película “El Templo de Shaolin”, el templo se ha convertido en una atracción turista. Es muy difícil que los monjes, quienes se supone se han retirado para aislarse del mundo, puedan practicar su religión y sus Artes mientras miles de curiosos se pasean a diario por su hogar.