
No hace falta que
el mensaje llegue a las masas para que éstas reaccionen de su letargo.
No hace falta despertar conciencias ni destrozarse el cerebro para hacer
comprender nada. Eso es lo que ningún revolucionario ha comprendido
todavía. Los más aplastados siempre resultan los más
fáciles de convencer. Los que más sufren, son los que mejor
se dejan manipular. Está claro necesitan vivir, y no tienen nada
que perder. Al mismo tiempo los mejor situados siempre tendrán tendencia
a quedarse donde están, y a querer avanzar sin parar.
Cuántos
prodigiosos cerebros desperdiciados en la dura empresa de abrir los ojos
a los que más cerrados los tienen. Que pérdida de tiempo
la de tantos hombres ingenuos que han creído encontrar la solución
en educar al pueblo. Que lástima de vidas desperdiciadas en la lucha
por un ideal tan fácil de conseguir. No, no sufráis más
,porque yo sufro con vosotros hermanos.
Cuantos esfuerzos
en vano queridos amigos, cuando sin darnos cuenta, para que la gran masa
se incline hacia un lado u otro, para que mire hacia aquí o hacia
allí, para que ignore o advierta algo, solo hace falta bombardearla
con la televisión durante un corto periodo de tiempo con lo que
le quieras meter en la cabeza.
Bombas peores que
la de Hiroshima y Nagasaki son las armas a utilizar con el lanza bombas
televisivo. Bombas mucho más sofisticadas que las atómicas,
pues sin dejar de ser mortales, atacan al cerebro dejando intacto el físico.
Ni un rasguño que permita ver una sola traza de la agresión,
amén de dejarles perfectamente aptos para desarrollar su actividad
cotidiana. ¡JA! Y además son menos peligrosas al manipularlas.
Gran Hermano, Mujer 10, Compañeros, Miami Vice.... Puro armamento
pesado, pura aniquilación absoluta. Peligro mental por doquier.
¿Qué
más queréis? ¿No os parecen ya suficientes armas para
combatir cualquier injusticia? Dónde estáis revolucionarios,
por qué os escondéis cuando más hacéis falta.
Qué os pasa... ¿No queréis comprar armamento de última
generación?
Las excusas, de
que estas armas las fabrican los más poderosos para así utilizarlas
ellos son deprimentes, aburridas, insensatas y estúpidas. El muro
de las lamentaciones es otra cosa distinta y no está aquí.
Con una televisión,
se puede conseguir que un país entero crea lo que vosotros queráis...
1 mes después de estos bombardeos, los pueblos estarán a
vuestros pies revolucionarios, no habrán abierto los ojos, pero
creerán que sí, y abrazarán por fin vuestro ideal
de justicia y rectitud.
Claro que sois
muchos revolucionarios, pero somos muchos pueblos también, repartios
entre vosotros a nosotros, y bombardeadnos con más hermanos mayores,
o con más colegas, ¡queremos bombas en la cara¡ ¡queremos
golpes bajos para sentir el dolor de la mente televisada¡ ¡queremos
pisotones en el estómago y vomitar del dolor producido por vuestras
emisiones¡ ¡Basta ya de pensar, queremos actuar¡ ¡sed
vosotros los guías de nuestro destino¡
¿No es eso
lo que todos siempre hemos querido?
UTOPÍA