Los
programas de compañía para personas mayores en sus casas se han
desarrollado en algunos lugares, de modos diferentes, pero
buscando la misma finalidad.
Se
busca:
que
las personas mayores que vivan solas mejoren su calidad
de vida con la presencia de un perro;
que
realicen más ejercicio físico, al sacar al perro de
paseo al menos dos veces al día;
que
se relacionen con otras personas;
que
mejoren su carácter en general;
que
se comuniquen más con las personas;
que
canalicen su afecto a través del perro;
favorecer
la adopción de animales pequeños de los refugios.
El
programa es muy sencillo pero algo costoso para el que lo realiza
porque el mantenimiento del perro correría a cargo de la
persona.
Se trata de que la persona mayor se ocupe de cuidar al perro,
responsabilizándose de algunos de sus gastos (comida, higiene,
juguetes, etc...), estando supervisado regularmente para
asegurarse de que todo va bien y de que ambos conviven de forma
armoniosa.
El
programa:
selección
de perros de tamaño pequeño que, por su carácter, sean
apropiados para la vida en un piso o casa;
revisión
y analíticas del perro por parte de un veterinario para
certificar su buen estado de salud;
se
estudiará, por parte de los encargados, qué personas
pueden acogerse a este programa;
las
personas elegirán el perro que más les guste entre los
candidatos elegidos por los encargados;
se
le proporcionará la cartilla sanitaria; los gastos
veterinarios y las revisiones periódicas correrán a
cargo de los responsables del programa; sin embargo el
pienso, correas, cepillos, material de higiene, juguetes,
etc. correrán a cargo de la persona. Se trata de que el
dueño se responsabilice al máximo de su perro, sin que
ello suponga un gasto excesivo.
el
encargado del programa controlará las cartillas para
avisar cuándo tocan las vacunaciones y revisiones
periódicas;
se
proporcionará el teléfono de un veterinario colaborador
para urgencias;
al
menos una vez al mes, o cuando se estime conveniente, se
visitará a la persona comprobar el buen estado del
perro, efectuar controles periódicos y solucionar
cualquier problema que haya podido surgir. Los
responsables del programa siempre estarán a disposición
de los futuros dueños para resolver cualquier duda que
éstos tengan.
cuando
toquen las vacunas, el encargado avisará a la persona
mediante carta o teléfono para que éste acuda al
veterinario con la documentación necesaria, tanto
sanitaria como de exención de pago (por colaboración).
el veterinario confirmará la visita dentro del mes que
toca e informará al responsable de las nuevas
vacunaciones efectuadas.
Este
programa puede funcionar muy bien y dar una oportunidad tanto a
las personas mayores para que vivan mejor, como a los perros para
que tengan una vida digna.