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Como la vida misma nos trae un sinfin de sorpresas, así también nuestros jóvenes amigos nos sorprenden con sus propios recursos, este es un cuento original de PJP On Line, ya ha comenzado el cambio tan esperado.
Y seguidito nomás, la guía práctica para trabajar con tu grupo juvenil.
A continuación:
Cuando me acerqué a Él
Cuando me acerqué a Él, sentí como se movía algo dentro de mi, no era nada casual, ni extraño, pero si muy intenso; puedo decir que de extraño si tenía, extraño en la manera en que me sucedía. Hace mucho tiempo cuando tenía poco menos de 17 años; iba al colegio me acuerdo, cuando cierto día un compañero se me acercó y me preguntó ¿Quién es Dios?, yo que venía de repudiarle a mi hermano lo que por deporte me dejaba desordenado en nuestra habitación, no supe que responderle, uno porque me agarró desprevenido con semejante pregunta, aunque no tanto, ya que ambos íbamos a un colegio religioso, y segundo porque no estaba yo muy enterado de quien era Dios.
Tuve que responderle algo supongo, bueno debí haberlo hecho, ya que no recuerdo algún reproche por eso, creo que pense varios segundos para hacerlo, ha! Si ya recuerdo, se había ido sin mi respuesta ya que justo llegaba la hora de salir, y esa es una buena hora es muy popular entre los colegiales del secundario.
Así es, cuando tuve una respuesta para mi compañero, este se salió corriendo para la salida. Que mas dá dije, bueno, otro día será. Me quedé con la respuesta para mi compañero, que me dejó pensando ese día y hasta hoy cuando me acuerdo, justo al contarles esto.
Me quedé pensando en la pregunta, mas que en la respuesta, yo diría que eso me ha estado sugiriendo una cierta incomodidad, en aquellos momentos en que voy a la Iglesia y miro el gran crucifijo que impresiona en la pared, una incomodidad austera, medio inquieta, ¿Quién es Dios?, claro con el tiempo fui entendiendo muchas cosas, después de todo egresé del colegio religioso al que me enviaron mis padres, un tanto sin saberlo, otro por haber llegado tarde a inscribirme en colegios del centro. La pregunta rondaba mi cabeza desde ya hace tiempo, Dios era un ser espiritual tan grande como el mundo decía yo medio de pasada, y enseguida pensaba en otra cosa.
En mi barrio hay una capilla muy especial para mi, en ella recibí mi primera comunión, y hasta empecé a servir como monaguillo cuando se daba Misa. Un domingo de agosto me acuerdo yo me preparaba para ir temprano a la capilla para preparar la mantelería, desde el primer momento sabía que ese sería un día especial, amanecía y a eso de las 7:30 de la mañana ya tenía que salir ya que la capilla quedaba a unas cuantas cuadras de mi casa, cuando llegué no daba crédito a la sorpresa que me llevé; el salón ya estaba lleno y en el pasillo principal que daba al altar una fila de feligreses esperaba al parecer para hablar con alguien, debe haber llegado temprano el cura dije; y la gente quiere confesarse; era cierto de paso. Pero la sorpresa no era justamente esa sinó de quién estaba al frente de esa fila, sí claro, el sacerdote, pero quien era el sacerdote; nada mas y nada menos que aquél viejo compañero mío del colegio, mi asombro se comparó con lo especial de ese día al tiempo que recordaba esa pregunta que él me había hecho ese día hace quince años atrás; cuando pude volver de mi sorpresa, me aseguré de que fuese mi compañero y no alguien parecido, lo demás ya pueden imaginar, nuestro encuentro después de tantos años, la Misa que se celebró y la gente del barrio bueno todo. También la pregunta que de alguna manera ya estaba contestada, y no fui yo precisamente quien la había contestado, porque aquel día toco el timbre de la salida.
Y ya ni me acuerdo de lo que tenía para decirle, pero no se si aquello iba a producir lo que con mis propios ojos vi ese domingo en la capilla. Era mi amigo en aquel momento compañero de colegio, que se había ordenado sacerdote, y pensar que justo a mí me había preguntado ¿Quién era Dios?, de seguro ahora ya sabe quien es Dios, pero cómo una persona puede pasar de no conocer nada de alguien a pertenecer a él, una nueva incógnita para mi caja de preguntas, dije "la grandeza de lo sublime que colma toda creación", ahora puedo decir estas frases, pero aquí no termina mi asombro.
Fue tan grande la alegría que sentí cuando conocí a mi amigo ese día, que no puedo evitar serles franco, desde ese día algo en mi vida cambió para siempre, no por lo de mi amigo, ni por la famosa pregunta, sino por el efecto secundario que todo esto ha causado en mi; mas allá del misterio de ese Dios que ya había estado en nuestras vidas antes, con lo hecho con mi amigo, ahora me había tocado a mí, me fui acercando mas y mas a todo lo que tiene que ver con la Iglesia, nunca fui un rebelde, pero no conocía sobre Él, nada que tuviera sentido espiritual, en cuyo caso solo era vana costumbre, y algo que yo no entendía demasiado. Era el Dios del cual quería saber mi compañero de colegio, ahora ya no es un Dios; ahora es mi Dios.
Ustedes se preguntarán, así de fácil es?. No vaya si es difícil, pero la lección que había tenido la había superado, eso fue convicción. Supe que detrás de todo misterio hay otro aún más grande, y tratándose de Dios es el doble; me acerqué a Dios al Padre por sentimiento, y ya no respondo preguntas sinó que me las hago, porque sé que nunca voy a terminar de entender aquella primera pregunta, ¿Quién es Dios?, conociéndolo y adoptándolo como Padre, aún hoy salgo al encuentro de mi amigo el sacerdote y le pregunto esta vez yo, ¿Quién es Dios?.
Y cada respuesta me libera; entonces voy entendiendo poco a poco eso que me incomodaba y ahora me realiza; como puede una persona pertenecer a alguien que antes nunca había conocido?. Así estoy yo y lo estamos todos pero somos desde siempre su propiedad.
Así fue como me acerqué a Él.
(Cuento de Javier A. Cristaldo, participando de los aportes a PJP On Line, a la sección cuentos y pjp original)
Guía para trabajar el cuento pastoralmente
Usamos el método experiencial
Cuento: "Cuando me acerqué a Él"
Autor: Javier A. Cristaldo
1º Lectura del cuento
primero lo volvemos a leer en grupo, para entenderlo bien si ha quedado alguna duda
a) Distinguiendo la experiencia
Busco en mi propia vida alguna similitud con los hechos del relato, si alguna vez tuve una experiencia parecida.
- Conversamos con todo el grupo y compartimos lo vivido
- Trato de ser sincero en las ideas que van surgiendo
¿Qué paso al principio?
¿De quién habla el autor, a quien se refiere?
b) El animador engloba las ideas compartiéndolas con su grupo, trata de que los participantes no salgan de contexto
2º Profundizando
en este momento se tratará de ir un poco mas a fondo en el mensaje principal
a) Analizando la experiencia
¿Qué pasa con el compañero del que se habla en el cuento?
¿Qué cambio ha sucedido en su vida?
¿Me pasó a mi algo que cambió mi vida radicalmente alguna vez?
¿Que puede significar este cambio en mi vida?
b) El animador realiza las preguntas sugiriendo algunas más si es necesario, trata que todos los participantes respondan ordenadamente y respetando las respuestas de los demás.
3º Compromiso para la Vida
estamos llegando al momento en que tenemos que tomar un poco mas en serio nuestras experiencias de Dios; preparándonos para comprometernos con Él.
a) Discerniendo la experiencia
La experiencia de Dios en nuestras vidas es un misterio que debemos ir paulatinamente descubriendo; las cosas de Dios se saben por que nosotros vivimos según lo que él nos pide, solo así podemos entender lo dispuesto por su voluntad.
¿Qué puedo hacer yo para tratar de conocer mejor a Dios Padre?
¿Es un misterio para mi?
b) El guía llama a que todos piensen un momento, y luego expongan sus compromisos de la manera más significativa posible, puede ser con un gesto, escribiendo en pequeñas hojas de papel, poniendo frente a todos como signo de confianza, etc.
c) Se prepara un lugar para la celebración final
4º Celebración de la Vida
Es el momento para agradecer al Dios creador por el encuentro de hoy, también poner en sus manos todo lo que hemos vivido como experiencia de su presencia real entre nosotros.
a) A la Luz de la Palabra
Ambientación:
Ubicamos el lugar donde estará nuestro improvisado altar (es mejor preparar uno sencillo y hecho por todos), podemos usar algún canto u oración que tengas a mano. Y colocar una imagen de Cristo y o de María Madre
b) el grupo se prepara para la meditación, se lee una cita bíblica
c) Se reflexiona lo vivido,
d) Canto y oración final
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