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| SANTIAGO
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La suerte está echada para
los seis acusados de O Eixo
Crónica | Finaliza en la Audiencia el proceso más largo del año
Acusación
y defensa trataron de desacreditar mútuamente a sus testigos; para el
fiscal la agresión fue clara y merece castigo; para el abogado, no se
ha probado nada
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Visto para sentencia. Terminó después de cinco sesiones el juicio
contra los seis vecinos de O Eixo acusados de lesiones, atentado y de
desórdenes, a raíz de los incidentes ocurridos el 14 de julio de 1998.
Fue la de ayer una jornada de informes finales. El fiscal retiró la
acusación de lesiones para dos de los acusados, Roberto Mallo y Jaime
Beiroa, aunque mantuvo los otros cargos.
El ministerio público, representado por el fiscal Lojo Aller,
señaló que la actuación de la fuerza pública el día de la protesta «fue
irreprochable», calificó la agresión sufrida por el policía Luis Gómez
de «brutal» y «totalmente desproporcionada» y destacó que los supuestos
autores «se ensañaron» con la víctima. La alocución del fiscal motivó
la protesta de un vecino que asistía como público, y que fue desalojado
de la sala por su presidente.
Organizados
Según el fiscal, el ataque de aquel 14 de julio fue
«organizado». Hizo una mención especial a la conducta de los acusados
José Moreira y Jesús Montoiro, especialmente de este último, de quien
destacó «la agresividad puesta de manifiesto por los testigos». También
orientó su argumentación el ministerio público a desacreditar, uno por
uno, los testimonios de la defensa.
Por la acusación
particular, el abogado José López pidió la condena de todos los
acusados por considerar que existe prueba de cargo «más que
suficiente». Reprochó la «perversidad» de los supuestos agresores y
criticó el hecho de que los vecinos no atendiesen a los policías
heridos. También dejó caer la posibilidad de que algunas de las
personas que testificaron en el proceso hubieran intervenido en los
hechos.
Las coartadas
El letrado dedicó buena parte de su tiempo a intentar
desmontar, una a una, las coartadas de los seis acusados. El otro
abogado de la acusación particular, Jesús Eiriz, calificó de «muy
graves» unos hechos que, a su entender «merecen una respuesta
contundente por parte de la sala».
Por la defensa, Evaristo Nogueira explicó que sus clientes se
negaron a llegar a una conformidad con una respuesta contundente:
«Porque tenemos la conciencia tranquila», a la vez que, señaló, sus
representados le expresaron que sentían las lesiones del agente.
También denunció el letrado el hecho de que, pese a la
gravedad de la supuesta agresión, no se hubiesen practicado detenciones
en el mismo día y enumeró una serie de presuntas irregularidades, tanto
en la investigación del caso como en la identificación y detención de
los acusados. En este sentido, calificó de «kafkiano» el arresto de
José Moreira y denunció que en las ruedas de reconocimiento
intervinieron al menos diez miembros de la policía.
Evaristo Nogueira incidió en las numerosas contradicciones en
las que, a su juicio, incurrieron los testigos de la acusación. «Hubo
una avalancha de personas, lo que pasó después no ha quedado en modo
alguno acreditado», concluyó.
Nacho Mirás
(santiago)
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