15/Xulio/1998
La Voz de Galicia El Concello pedirá a Fomento la instalación de un paso elevado para garantizar la seguridad vial en la zona. Un policía resulta herido durante la movilización de vecinos de Santa Lucía. Pasadas las diez de la noche de ayer se rompió la calma en Santa Lucía. Los vecinos volvieron a concentrarse a ambos lados de la carretera de Ourense para exigir medidas de seguridad vial. La movilización, que no llegó a cortar el tráfico, se saldo con un agente herido. Fuentes vecinales indicaron que el policía, que fue ingresado en el Hospital Xeral, se precipitó por un desnivel cuando trataba de identificar a un joven. Según la Policía Nacional, varias personas se volvieron contra el agente y le agredieron. El gobierno municipal compostelano solicitará a Fomento la construcción de una pasarela como solución provisional hasta que se construya el paso subterráneo en Santa Lucía. Raxoi considera inadecuada la instalación de un semáforo con botón de pulsar, por el peligro que entraña. El portavoz municipal, Xosé S. Bugallo, lamenta que se haya actuado en esta zona, habilitando el carril lento al tiempo que se anuló el central mediante señalización horizontal, cuando lo más razonable era “deixar as cousas como estaban". A su juicio, se debe “respetar o acordo suscrito no seu día mentras non se faga o paso subterráneo”. La opinión del portavoz socialista y edil de Tráfico contrasta con la propuesta parlamentaria de su grupo de abrir el carril cerrado, que tuvo el apoyo de PSOE, PP y EU.Esta ha sido una iniciativa “benintencionada” pero “pouco afortunada”, al entender que Bugallo, quien considera arriesgada la instalación de un semáforo con pulsador porque “eses semáforos engañan ós conductores, que poden chegar a crer que se trata de discos vermellos que no momento do paso se lles pode pór verdes, e non é así”. Según el edil, “non se debeu tocar nada”. Respecto a la actuación policial ante los vecinos movilizados el lunes por la mañana, Sánchez Bugallo aclara que los agentes “cumpren as instruccións que reciben”. La situación en la zona es delicada mientras no se realice la construcción del paso subterráneo, una actuación que a juicio de Sánchez Bugallo “non será complicada”. Pero tardará al menos un año en estar vigente. Al margen del resultado que dará la propuesta de la pasarela, la Guardia Civil de Tráfico vigilará “prioritariamente” la zona, en la que instalará un vehículo radar. Aunque se trata de un tramo ajeno a la competencia municipal, el departamento de Tráfico del Concello colaborará con la Guardia Civil en ese control. También el grupo popular realizó ayer gestiones en torno a la seguridad vial en O Eixo. María Jesús Sáinz obtuvo el compromiso del delegado del Gobierno, Juan Miguel Diz Guedes, -y así se lo transmitió el PP a los vecinos- de que se adoptarán todas las medidas necesarias. Los representantes vecinales, que ayer llamaron a la calma para evitar incidentes, pedirán una reunión con el alcalde para estudiar medidas urgentes de seguridad vial y para agilizar el proyecto de construcción del paso subterráneo. La policía mantuvo su presencia en previsión de nuevas acciones de protesta de los vecinos, que no se repitieron hasta pasadas las diez de la noche. O Eixo partido IGNACIO CARBALLO A vida en Santa Lucía está partida por unha lingua de asfalto. A N-525 marca o destino da parroquia do Eixo, para ben (alimenta en parte a vida económica da zona) ou para mal son moitos os mortos en accidentes neste treito da estrada. Bornais e Piñeiro saúdanse a un e outro lado do vial mentras polo medio pasan coches a cen por hora. Os límites de velocidade na práctica non existen e a apertura do carril lento dispara a perigosidade, por moito que se anulara o carril central. Os veciños temen que a inxustificable lentitude das Administracións para executaren a conexión subterránea siga a alimenta-la accidentalidade. É unha demanda xusta que non deben deixar caer a un segundo plano baixo a sona de altercados lamentables. |