logotipo

img_google

 

 

ESTE ES SU PRIMER DÍA EN ALCOHOLICOS ANONIMOS

 

Todo miembro de A.A. fue una vez principiante. Cada uno de nosotros ha estado sentado durante la primera reunión, sin darse realmente cuenta de lo que estaba ocurriendo. Cada uno de nosotros decidió, o nos hicieron decidir los acontecimientos, venir hasta aquí y echar una mirada a esa cosa llamada A.A. y ver si, tal vez, estarían aquí las respuestas a todo lo que nos hemos estado preguntando durante tanto tiempo.

Usted ha venido al sitio justo. En las próximas reuniones, trataremos de responder a algunas de las importantes preguntas que sabemos están latentes en su mente, las mismas que teníamos también nosotros el primer día que llegamos. En esta reunión como en las siguientes, usted podrá hacernos todas las preguntas que desee y seguramente con el tiempo encontrará todas las respuestas a sus interrogantes.

Pero, por el momento, usted no necesita de filosofía; usted necesita Primeros Auxilios. Cuando se vaya de aquí esta noche, usted no necesita llevarse una idea completa de cómo funciona A.A., ni un total esclarecimiento sobre el complicado problema de la enfermedad del alcoholismo, ni un planteo de cómo será su vida de hoy en adelante . . . sino, simplemente, la fuerza suficiente para resistir sin beber durante todo el día.

Así que, primeramente, eche una mirada alrededor suyo. Verá que somos todos personas normales. Estamos sanos, felices de seguir con vida, sorprendentemente contentos, y no demasiado afligidos por nuestro siniestro pasado, a pesar de que ese pasado, que ha estado unido a cien combates en la lucha con la botella, es nuestro común denominador.

Hemos vivido íntimamente con lo peor que el alcohol puede darle a un ser humano, hemos vivido en la desesperación y el terror, hemos conocido el desastre total y la completa derrota; fuimos desahuciados . . . ¡y nos creíamos desahuciados!.

Y aquí estamos hoy, ocupados en nuestras cosas, cuidando nuestras responsabilidades, sabiendo quienes somos y aceptando lo que somos, felices de estar esta noche aquí, al lado de nuestros amigos. Esto es lo que se llama RECUPERACIÓN en A.A. Esto es lo que se nos prometió a cada uno cuando llegamos aquí por primera vez, y lo que alcanzamos, y lo que le prometemos a usted y lo que usted también encontrará si es que se decide a unirse a nosotros.

Llévese a su casa esta noche, el primer regalo que le hace A.A.; el primero aún antes de haber dejado las copas; el regalo de la ESPERANZA.

Cuanto antes comience a calmar sus nervios con una buena y sana alimentación, antes dejarán de gritarle a sus nervios pidiéndole una copa.

No se vaya de aquí descorazonado, con la terrible perspectiva de que no podrá volver a beber nunca más. Ni siquiera lo piense; no se torture. No es ésta la forma de comenzar; no lo hacemos así. Nos mantenemos sin beber durante 24 horas cada vez (y menos tiempo que ese, a veces, si es que 24 horas nos parece demasiado). Con nosotros, siempre es HOY. Nadie podrá estar borracho mañana si no ha comenzado a beber hoy.

Probablemente se llevará usted, al salir de aquí, un par de números telefónicos de dos amigos. Llévelos siempre encima; y si la situación se pone brava, esté donde esté, úselos ; le han sido dados con toda generosidad para ese único objetivo. No se preocupe, no estará molestando a nadie; les estará dando la oportunidad para ayudarlo a pasar el mal momento, así como algún otro ayudó su amigo en el pasado, tal como estará usted haciendo dentro de un tiempo para alguien que esta misma noche estará allá afuera necesitando lo mismo que usted ha venido a buscar aquí. Lo llámanos "ayuda telefónica", y es un método real y positivo utilizado por los miembros de A.A. para ayudarnos en los momentos de peligro. La adopción de una acción positiva contra cualquier compulsión rompe la compulsión; si usted toma el teléfono antes de tomarse el trago, tenga la seguridad de que podrá pasar ese mal momento sin beber.

De tiempo en tiempo, usted podrá ser acosado por momentos de intensa depresión que le harán sentir que se está derrumbando en mil pedazos. Sin embargo, no es así; no se asuste. Pruebe de comer un bocado. Verá como desaparece esa sensación.

Comience desde mañana alimentándose tres veces por día; no importa la cantidad de alimento que infiera; tampoco importa si no tiene apetito; recuerde que perdió el hábito de comer y que está hambriento, aunque no se de cuenta. No hay un sólo órgano del cuerpo que necesite del alcohol para subsistir, pero el excesivo apetito y la excesiva fatiga pueden hacerle creer que lo necesitan.

Cuando termine esta reunión y nos juntemos todos a tomar café, usted probablemente escuchará discusiones sobre algunos temas que, nada tendrán que ver con su problema inmediato, pero sí con algunas fases de nuestra causa común de vivir sin alcohol. Pero, esta noche, simplemente escuche y sólo recoja el sentido del asunto; nadie espera que usted intervenga y opine, a no ser que desee hacerlo. Indudablemente, el aporte más valioso que usted se llevará esta noche de aquí, será una clara imagen respecto a un grupo de personas recuperadas del alcoholismo que quieren mantenerse recuperadas, participando de sus experiencias propias e ideas con los demás, buscando puntos de acuerdo y trabajando juntos seriamente en algo que es importante para el mantenimiento de su recuperación. A esto le llamamos "ayuda de grupo". Por el momento, su misión es la de aferrarse fuertemente a su abstinencia día por día; el resto llegará gradualmente cuando usted esté listo a recibirlo. En estas 24 horas, usted ha cumplido su parte con el solo hecho de estar aquí.

Para que le sirva de ayuda inmediata, hablemos sobre los lemas que tenemos en A.A. que son mucho más que simples lemas. Son de positiva ayuda para mantenerlo en la abstinencia durante 24 horas. Este es, pues, el momento de ponerlo en práctica y para que le sirvan como muletas para poder atravesar las primeras etapas de sus 24 horas.

 

"Lo Primero, Primero" - Todos hemos aprendido y todos estamos totalmente de acuerdo en que lo principal, lo vital y lo de mayor importancia en nuestra vida HOY, es mantenernos sin alcohol. Practicando "lo primero, primero" puede también usarlo para poner orden en su diario quehacer, cuando usted se agarra la cabeza y no sabe por dónde empezar; cuando hay tantas cosas por hacer, tanto tiempo perdido por recuperar; cuando las cosas se apilan por montones y uno no sabe por cual comenzar primero. Entonces es cuando usted deberá poner a funcionar el lema, "lo primero, primero". Préstele atención a lo que más le está preocupando, soluciónelo; sáquelo de paso; así habrá reducido la presión que le estaba infligiendo y recién entonces, pase a atender lo siguiente. No se aflija por todo lo demás; ni piense en ello. Le aseguro que este sistema funciona.

 

"Lo sencillo es la solución" - Este lema nos enseña a no complicar las cosas. Significa que debemos tomarlas con calma, tranquilamente, sin apuro, sin agitarnos, manteniendo el asunto bajo su faz más sencilla y simple.

 

"Vivir y Dejar Vivir" - Este lema nos sugiere poner una "tapa" cubriendo nuestro mal genio. Corta de raíz nuestro resentimiento y nos facilita darle al prójimo el mismo derecho a exponer su opinión y adoptar una actitud diferente, como usted espera que hagan con usted mismo, sin que lleguen a perturbarlo que sus opiniones sean distintas a las suyas.

Nada de esto significa que deseamos que usted se convierta en un "acéptalo-todo". Lo que estos lemas consiguen es controlar sus emociones, las que en este momento están super-sensibilizadas, hasta que sus nervios seajusten y funcionen sin tener que recurrir al sedante alcohólico. En otras palabras, estos lemas pueden enseñarle a manejar los pequeños problemas e incidentes de la vida diaria, los mismos que antes lo llevaban apresuradamente a tomarse un trago.

Finalmente, llévese la siguiente información a su casa para su propia tranquilidad; el alcoholismo es una enfermedad, no un vicio, ni un pecado, ni un crimen. Puede ser detenido. Los miles y miles de recuperados como nosotros que vivimos, trabajamos y hacemos una vida normal y feliz, somos la mejor prueba. No son nada agradables los primeros días de abstinencia; de una enfermedad mortal -y eso es lo que el alcoholismo es - tampoco se puede esperar que, de la noche a la mañana, como un milagro, nos recuperemos totalmente. Pero todos los que estamos presentes esta noche aquí con usted, somos testigos vivientes de que el cambio puede lograrse y de que bien vale la pena intentarlo. Usted entra ahora en el período de convalecencia; trate de ser un poquito bueno consigo mismo y vea que pasa. Ya ha sido bastante castigado físicamente; no malgaste sus energías castigándose mentalmente; no demande de sí mismo más de lo que sus agotadas reservas pueden suministrarle por el momento. Concéntrese en mejorar su salud y en pensar únicamente en usted. Para Ud. no existe otro problema más grave ni que demande tan urgente solución. Todos los demás no podrán solucionarse sin que, solucione usted éste.

Recuerde: "Lo Primero, Primero".

Se ha reservado para lo último, una oración muy simple que nos ayudó a todos en nuestro problema común y que creemos podrá ayudarle a usted también. Dice así:

"Dios, concédeme la Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; Valor para cambiar aquellas que puedo y Sabiduría para reconocer la diferencia".