Árbol genealógico de Nuria Otero |
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Es uno de los apellidos gallegos más comunes (en el censo electoral de 1996 ocupa el
lugar decimoséptimo por orden de frecuencia). No es exclusivo de la onomástica gallega (
una pequeña parte de los Otero gallegos podrían ser de origen leonés o zamorano), pero
presenta en Galicia la densidad más alta de la península, pudiéndose afirmar que la
mayor parte de los Otero del mundo tienen origen gallego.
El profesor Lema Suárez estudió la castellanización de este apellido (De/Do Outeiro -> Otero)
y puso de manifiesto el carácter temprano de la consolidación de su forma castellana: hasta el
siglo XIX es habitual que convivan en los escritos, sobre todo en los menos formales, la forma
oficial Otero y la tradicional Outeiro (a veces en un mismo documento para referirse a
la misma persona).
La versión gallega del apellido, Outeiro,
"sitio alto", procede del latín "altarium", sacado de "altaria", plural del nombre
neutro "altare" - altar -, derivado de "altus" - alto -.
Según el censo de Ensenada, a mediados del siglo XVIII los Outeiro y los Otero mantenían en
Galicia proporciones equilibradas. Hoy es casi absoluto el predominio de la forma castellanizada.
Sólo un 1%, localizado sobre todo en Barcala y en Bergantiños, mantiene la forma tradicional
Outeiro, ya sin la preposición que presentaba antiguamente (De Outeiro, Do Outeiro),
habitual en los apellidos de origen toponímico.
En toda la geografía gallega existen varios cientos de lugares llamados Otero u Outeiro.
Juan del Otero de Luaces, natural de Compostela, hace provisión de hidalguía en
la sala de Hijosdalgos de la Real Chancillería de Valladolid en 1577.
Sebastián Francisco del Otero Freire, natural del Couto de Samil, lo hace en
la misma sala en el año 1722.
En la jurisdicción de Cabezón de Liébana, lugar del partido judicial de Potes,
en la provincia de Cantabria, tuvo su solar una familia de este apellido, con
ramas en la villa de Potes y en los lugares de Colio (Cillórigo-Castro), Frama
y otras del partido judicial de San Vicente de la Barquera. De esta familia
fueron D. Francisco de Otero y Cossío, Arzobispo, Presidente y Capitán General
del Nuevo Reino de Granada, y D. Bartolomé Gómez de Otero y Cossío.
En el lugar de Aja, del Ayuntamiento del Valle de Soba y partido judicial de
Ramales, también en la provincia de Cantabria, moró otra familia apellidada
Gutiérrez de Otero, de reconocida y probada nobleza.
En Ceuta radicó otra familia de este apellido, que entroncó con la de Vazque
de Gartelu por el matrimonio de José de Otero y López Páez con Dña. María Antonia
Vazque de Gaztelu y Moreno, natural de Orán, celebrado en Ceuta el 15 de Junio
de 1767. Dicho D. José era hijo del sargento Mayor José de Otero y Villalobos
y de Dña. Antonia López Páez, natural de Ceuta, y tuvo dilatada sucesión.
Trae por armas:
Según Monleón, los Otero de Cantabria, usaron este blasón: En campo de azur,
una torre de piedra (otros opinan que la torre es de plata). Bordura de gules,
con ocho sotueres de oro.

Según el expediente de pruebas del Caballero de Santiago José Bedoya y Gómez de Otero, nacido en Colio en 1706, la familia Otero montañesa de Cabezón de Liébana y Potes (Cantabria), tenían este Escudo cuartelado; 1º. y 4º., en campo de gules, un caldero de oro; 2º., en campo de azur, un león rampante, de oro; y 3º., en campo de sable, tres flores de lis de plata, bien ordenadas.
