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PARTE 4

 

 

 

José María de la Cruz Pelegrín Rodriguez. Hermano del tatarabuelo (tío tatarabuelo)

 

            José María de la Cruz fue el quinto hijo de los trece que tuvo el matrimonio formado por Mariano y Daña Bonifacia. Nació en Lorca el 14 de septiembre de 1833. Sus dos hermanos varones anteriores, Manuel José y Francisco de Paula, tenían cinco y dos años. Fue el tercer hijo varón de la familia.

Vemos una transcripción literal de su Partida de Bautismo:

 

Parroquia de San Mateo. Lorca

Libro de Bautismos nº 20 - folio 167

(Al margen José Mª de la Cruz, hijo de Mariano Pelegrin y de Bonifacia Rodríguez)

En la Iglesia Parroquial de S. Mateo de la Ciudad de Lorca, día catorce de septiembre de mil ochocientos treinta y tres:

            Yo, Don Pedro López, Presbítero con licencia de D. José Pérez Muelas Beneficiario y Cura propio de la Santa Iglesia, bauticé y crismé solemnemente un niño que nació dicho día a las ocho de la mañana, púsele por nombre José María de la Cruz, hijo legitimo de Mariano Pelegrín, y de Bonifacia Rodríguez; abuelos paternos; Manuel Pelegrín y Antonia Bustamante; maternos D. Juan Manuel Rodríguez y Florentina Molina, el abuelo materno natural de Murcia y los demás de Lorca.

Fueron sus compadres Don Francisco Lafuente y Maria Soledad Pelegrín, a los que advertí su obligación y espiritual parentesco, siendo testigos D. Alfonso Martínez y Miguel González y  fechado lo firmé.

            D. Pedro López (rubricado)

Pérez Muelas (rubricado)

 

José María, en su juventud trabajó en Lorca, en la Banca Romero, de la que fue despedido. Estuvo vinculado a la vida socio-cultural de Lorca, pero sobre todo a la de Cartagena del año 1900, el pianista Cristóbal García de las Bayona y el violinista Ángel Blanco le dedicaron una fotografía, que en su envés dice:

En recuerdo a nuestro querido amigo el inteligente aficionado J. M. (-José María-) Pelegrín. Cartagena 22 de junio de 1900” Entonces tendría sobre unos 57 años. Se dedicó a las fundiciones de metales y al comercio. Gran parte de su vida fue en Cartagena en donde desarrolló una intensa labor social.

 

Sus descendientes siguen viviendo en Cartagena,  y los de las últimas generacioens son los que, supuestamente, poseen el cuadro de la Inmaculada atribuido a Alonso Cano, aunque hoy, su paradero es un misterio.

 

José María fue un hombre muy vital: Vicepresidente de la Diputación provincial y también Presidente del Sindicato Minero de Cartagena, amen de otros cargos.

 

El día 9 de abril de 1886 se publica el Real Decreto por el que se autoriza la creación de Cámaras de Comercio en España y el 11 de julio se crea la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Cartagena.

Cuatro años más tarde, en enero de 1890, José María ocupa el cargo de Presidente hasta el año 1894. En mayo de 1900 tuvo lugar en Murcia el Primer Congreso Nacional de Minería, en el que Cartagena tuvo una destacada y buena actuación representada por el Sindicato Minero de la provincia, radicado en Cartagena, y que presidía don José María Pelegrín. Este Sindicato estaba incorporado a la Cámara de Comercio, que también presidía él.

 

En ese mismo año 1900 es elegido de nuevo Presidente de la Cámara, ocupando el cargo hasta el año 1911, dimitiendo el día 11 de abril, cuando estaba cerca de cumplir los 78 años de edad.

Como reconocimiento a los años dedicados por el Sr. Pelegrín a la Cámara, se acuerda nombrarle Presidente Honorario y solicitar al gobierno la concesión de una mención honorífica.

Todo lo relacionado con la Cámara de Comercio, se puede consultar en la página web http://www.cocin-cartagena.es/camara2.htm

 

Otra de sus actividades consistió en ser el Presidente efectivo de la Junta Gestora del Ferro-Carril directo de Cartagena a Lorca, y como tal envia un oficio a su hermano Francisco el 9 de enero de 1895, a la sazón alcalde de Lorca, para convocarlo a una reunión a estudiar la financiación del referido proyecto. Esta línea férrea no se llegó a realizar.

 

Otra actividad más fue la vocal de la Junta de Obras del Puerto de Cartagena, aunque el pie de un retrato publicado en la prensa dice que era ex-Presidente de la Junta de Obras del Puerto.

Lo cierto es que formó parte del comité de recibimiento del rey Alfonso XII, cuando el monarca visita Cartagena al objeto de embarcar en la Escuadra y visitar los puntos principales del litoral peninsular.

Los gastos de preparación y ornato del escenario para realizar la ceremonia de bienvenida e inauguración de las obras en el puerto, que ocurrío el día 24 de febrero de 1877, ascendieron a 19.370 pesetas con 57 céntimos (116,40 €)

 

En comparación con sus otros hermanos varones José María fue el más longevo de todos, llegando a sobrevivír a sus tres hermanos: Manuel José murió en 1905, Francisco en 1906 y Mariano en 1897.

José María murió después del año 1911, año en el que se “jubiló” con 78 años…

 

Veamos una noticia sobre su generosidad:

Es de “El Noticiero” de fecha 4 de julio de 1891 en la que se da cuenta de la cesión de los terrenos, por parte de su propietario José María Pelegrín,  para la construcción del Hospital de Caridad de Portmán, pedanía de La Unión.

Para realizar las obras se recaudaron fondos de muy diversas maneras:

... varias tómbolas, donativos, etc. El presidente de la Junta del Hospital de Sangre de Portmán, don José Maestre Peréz recibió la cantidad de 1.000 pesetas (6 €) por acuerdo municipal del Ayuntamiento de la Unión. Era el día 5 de septiembre de 1891, y el proyecto del Hospital de la Caridad iba camino de ser realidad, inaugurándose en 1892, al año sigiente de la cesión de los terrenos.

 

En un cartel se  lee:  Antiguo Hospital de Caridad – Portmán 1892. Bien de Interés Cultural.

Fundado para atender a los heridos de la actividad minera. Planta rectangular con capilla central y estancias circundantes para los internos. Torre octogonal con cúpula semiesférica de la capilla y pequeña linterna superior. Habilitado hoy como centro cultural, acoge el mayor mosaico romano de la Región, pavimento del “triclinium” de la villa romana de Portmán (siglos II-III).

 

El edificio, que afortunadamente se conserva en la actualidad, aunque no posee su uso original –Hospital dedicado a atender a los mineros heridos-.

Después de años de estar cerrado y abandonado, el ayuntamiento de La Unión lo ha rehabilitado y lo ha reabierto destinándolo a usos culturales (museo arqueológico-minero y centro de investigaciones).

 

El edificio está declarado Bien de Interés Cultura.

 

El Hospital de Caridad disponía de 12 camas, un médico, tres practicantes (ATS), un farmaceútico y un auxiliar, más la atención de las religiosas de San Vicente de Paúl, que se iban turnando cada 15 días.

 

El Hospital se llegó a ofrecer al Ministro de la Guerra, General Aznar, para los soldados heridos en la campaña de Cuba que regresaban a España convalecientes...

 

En la inauguración de la capilla se donó una imagen de san José de verdadero valor artístico. Esta capilla fue destruida en julio de 1936, durante la Guerra civil. Desde los años 1920 hasta la Guerra civil el funcionamiento fue muy irregular, debido a la falta de medios económicos, sin embargo algunos contagios de los habitantes del pueblo y otras enfermedades como la “tracoma” fueron atendidas allí por el médico local y el practicante Serafin Sánchez, que subía diariamente a curar, hasta lograr la total eliminación de la enfermedad y la completa curación de los pacientes.

El cierre como clínica eventual fue alrededor de 1942-43, cuando se puso en funcionamiento el Seguro (después Obligatorio) de Enfermedad y las medicinas eran gratuitas.

 

Recordamos que Portmán fue el primer lugar de la región murciana elegido por los romanos para iniciar los trabajos de minería.

Como uno de sus mayores atractivos conserva un pavimento romano que está considerado como el mayor mosaico de la Región murciana.

(Datos del periodíco “Diario de Murcia” del miercoles, 25 de marzo de 1896)

 

El historiador de Mazarrón me proporcionó un interesante documento. Se trata de un gran plano en el que se reproduce, topográficamente, Portman, y que refleja los edificios existentes en 1899.

Se titula “PLANO DE LAS FABRICAS SAN ANTONIO Y SOLEDAD CON SUS TERRENOS SITOS EN PORTMAN DE JOSE MARIA PELEGRIN” y fue encargado por José María y confeccionado y dibujado por el técnico J. Pardo a escala 1:1000 y terminado el 28 de enero de 1899, en La Unión.

En un recuadro titulado  “Explicación” se detallan las dintintas propiedades de la localidad, y José María era propietario de los apartados:

A (Perímetro de los terrenos de la fábrica de San Antonio)

B (Fundición de San Antonio)

C (Gachero)

I (Perímetro de los terrenos de la fábrica de La Soledad)

II (Gachero)

IV (Casas de la fábrica La Soledad)

VI (Terrenos de D. José María Pelegrín)

VII (Idem de idem de una superfice de 4 mil metros)

XXV (Fuente de aguas de la fábrica de La Soledad)

XXVI (Gachero) y

XXIX (Casa de D. José Maria Pelegrin) Esta casa tenía dos plantas y altillo- con una superfice por planta de 240 m2 (12x20 m.), y estaba situaba a las afueras de la localidad, en el camino del cementerio.

 

En Portman, antiguo Portus Magnus de los romanos, a 7 km. de La Unión, a cuyo municipio pertenece, existía una fundición y una desplatación de plomo, que llegó a ser la primera de España y una de las más importantes del mundo.

(Del "Libro de la Unión. Una biografía alucinante". Asensio Saez, 1957-1977)

 

José María, murió en Cartagena después del año 1911, con más de 78 años de edad.

 

 

 

 

 

Mariano Pelegrín Rodríguez. Hermano del tatarabuelo (tío tatarabuelo)

 

Mariano fue el octavo hijo del matrimonio formado por Mariano y Doña Bonifacia, nació en Lorca en el año 1841, sus tres hermanos varones   Manuel José, Francisco de Paula y José María (que tenían, 12, 9 y 7 años, respectivamente). Fue por tanto el benjamín varón de la familia, que también contaba con nueve hermanas.

Mariano permaneció soltero y se dedicó al comercio, aunque su ocupación principal fue de carácter benefico: Se ocupó del dirigir el entonces llamado Santo Hospital de Lorca y su Asilo y presidió la Junta de Patronos.

Mariano Pelegrín fue concejal y segundo síndico del Ayuntamiento de Lorca.

 

Se interesó, como concejal, de promover y potenciar una campaña a favor de la línea férrea del Ferro Carril directo de Cartagena a Lorca en 1895.

El proyecto de construcción de esta línea ferrrea estaba apoyado por el entonces ex alcalde de Lorca, su hermano Francisco de Paula Pelegrín y desde Cartagena por su otro hermano José María Pelegrín.

En su campaña en pro del ferro carril de Cartagena a Lorca, se escribe en la prensa El Diario de Avisos del 15 de enero de 1895, lo siguiente:

 

“En una reunión en el ayuntamiento y siendo alcalde el Sr. Vizconde de Huerta, el concejal D. Mariano Pelegrín volvió a insistir en lo que ya dijo en otra ocasión anterior, poniendo de manifiesto los inmensos beneficios que a Lorca habia de reportar el ferro-carril directo de Cartagena a Lorca, dando vida y desarrollo a nuestro comercio y a nuestra industria y uniendo y estrechado todavía más los lazos, ya bastante fuertes de consideración, de simpatía y de fraternal cariño que con Cartagena nos ligan…."

 

Mariano en el domicilio familiar, con sus padres y hermanas solteras.

Así lo localizamos en la casa de la calle del Alamo, nº 3 cuando tenía 41 años y después en la casa de la calle del Alamo, nº 4 cuando tenía 43 años de edad.

 

 

En una nota de prensa del periodico El Constitucional se lee:

 

"Muchos de nuestros lectores habrán visto los retratos de D. Simón Mellado -secretario del ayuntamiento- y D. Mariano Pelegrín que publica el diario madrileño "El Liberal", y como nosotros, habrán comprendido que de no poner debajo el nombre, alguno podría pasar por el sultán de Marruecos: tal es el parecido…"

"D. Mariano Pelegrín hermano del jefe del partido conservador de esta, es de las pocas personas que dedican su vida al sevicio de los demás, sin que nadie tenga el más pequeño motivo de queja para con él.

Nuestro santo Hospital siente su benefica influencia, y en todas las situaciones, es el necesario para el sostenimiento de tan benefico establecimiento que sin él, es seguro, no podía tener vida.

Conservador por razones de familia, pero mezclándose poco en la cosa pública, es D. Mariano uno de los que gozan en Lorca de generales simpatias…"

 

La prensa también refleja un acto bénefico en la carcel:

"….las Hermanas de la Caridad sirviendo la comida a los reclusos, ayudadas por distinguidas señoritas… En la presidencia la autoridad local con los concejales y empleados del Municipio……Hermosas damas visiblemente impresionadas a la vista del espectaculo y numerosos señores de lo más selecto de la población se disputaban el honor de hacer un obsequio a los infelices presos todo cuanto en aquellos momentos fuera necesario.

La comida fue abundante, suculenta y buena, pero la emoción que embargaba a los reclusos, juntamente con la vergüenza de su culpa o el arrepentimiento de su delito, hizo que muchos de ellos o no comieran o comieran lo más preciso por pura atención solamente.

…El acto fue amenizado por los acordes de las bandas de música de la localidad. Terminada la comida, el síndico del Ayuntamiento, D. Mariano Pelegrín dirigió la palabra a los presos recomendandoles la honradez, el trabajo y el arrepentimiento. Les dijo en su alocución, entre otras cosas que las puertas de la regeneración no se habian cerrado para nadie y al final fue inmediatamente felicitado por cuantas personas escucharon su autorizada palabra, pues habia dicho cuanto sentía con la inimitable elocuencia del corazón.También el alcalde D. Francisco Pelegrín dirigió breves pero sentidas frases a los presos quienes, con lágrimas en los ojos lo aclamaron y aplaudieron, manifestando su profundo agradeciemiento.

 

El acto resultó pues, tierno, ejemplar y consolador. Los presos asistentes fueron 88 y la comida fue costeada por el ayuntamiento."

 

La prensa del día 27 de octubre de 1890, dice:

            "Nuestro cólega la "Avanzada", en sus alcances de ayer ataca en nuestro sentir injustamente al señor Pelegrín (D. Mariano), dados los antecedentes veridicos que tenemos, al suponer, no se le hayan suministrado, todos cuantos medios hay indicados en estos casos a la infeliz victima de la epidemia fallecida en el hospitalillo de San Lázaro:

            Nosotros no somos los llamados a defender al Sr. Pelegrín pero sí tenemos el deber de restablecer la verdad, cuando esta se trata de desfigurar, bien con malicia o por falta de antecedentes en el asunto. Sabemos que el Sr. Pelegrín tan pronto como tuvo conocimiento del hecho inmediatamente se fue a la posada donde se hallaba la enferma, la que con todas las precauciones del caso, se trasladó al sitio destinado a coléricos.

            Allí se le suministró cuanto la ciencia determina sin que nada se omitiese, asi nos lo asegura el Sr. Casalduero, que fue uno de los médicos que le han asistido.

            Sabemos también que el señor Pelegrín visitó a la enferma varias veces y al tener conocimiento de que la paciente tenía un hijo de corta edad, lo ha recogido, y como se encontrara lleno de miseria y desprovisto de ropas lo ha equipado de pies a cabeza.

            No sería justo que conocedores de estos hechos no dijeramos la verdad de lo ocurrido haciendole justicia a que es acreedor, quien en la ocasión presente “ha cumplido como un buen ciudadano y buen lorquino”.

 

Mariano murió a los 55 años de edad, el día 21 de julio de 1897 a las cinco horas, de una enfermedad hidropulmonar. Vivía en la calle Colmenarico y fue enterrado en el cementerio de San José de Lorca -que fue cerrado al inaugurarse más adelante el nuevo cementerio de San Clemente-.

Como podemos apreciar fue  una persona queridisima en la Lorca de entonces.

En el obituario de la prensa local se dice:

 

"El día 21 del pasado mes, pasó a mejor vida en Lorca, el Sr. Don Mariano Pelegrín Rodriguez, que por su fino trato, sentimientos elevados y eminentemente caritativos, ha dejado en su ciudad un profundo vacío dificil de llenar.

Nosotros, que nos honrabamos con su buena amistad y pudimos apreciar sus muchas virtudes, nos asociamos al justo sentimiento que su muerte ha producido en los lorquinos y a todos aquellos que le trataron, y al inmenso dolor que sienten sus apreciables hermanos y familia, a toda la cual enviamos nuestro más sincero pesame, rogando a Dios, a la vez, por que conceda a toda ella la cristiana resignación de que tanto necesita."

 

Otro artículo de prensa, de fecha posterior, en su sección de "Actualidades" dice así:

"De algún tiempo a esta parte y con motivo del ingreso en el Santo Hospital de algunos infelices, que como último recurso se ven obligados a llamar a las puertas del benéfico establecimiento, venimos escuchando rumores nada gratos por desgracia, puesto que se refieren a las deficiencias siempre lamentables que se notan en el servicio interior de dicho asilo, debido, sin duda alguna, tanto a la escasez de recursos como a la falta de reorganizar la Junta de Patrones, pues se puede asegurar sin temor a equivocarse, que dicha Junta no existe.

No hace muchos días, cuando la muerte cortó la existencia del que fue nuestro querido amigo D. Mariano Pelegrín Rodriguez, deciamos desde las columnas de nuestro periódico rindiendo el último y justo tributo a su memoria, que la pérdida del Sr. Pelegrín siempre sensible y sentidisíma, había de ser irreparable por muchos conceptos.

Hombre afable, cariñoso y atento, propicio como nadie a secundar iniciativas propias y ajenas, siempre que redundaran en beneficio de su país; diligente y activo y más que activo, incansable, supo con estas cualidades, sostener y llevar a cabo empresas de siempre dificiles y mucho más en un pueblo como el nuestro, en donde la indiferencia y el egoismo cierra las puertas a toda iniciativa útil o provechasa de los menos; y nos referimos al hacer las presentes reflexiones al incondicional apoyo que dicho Sr. prestó durante largos años al Hospital; al celo y energías desplegados por el sostenimiento del repetido establecimiento benéfico.

En muchas ocasiones le oimos lamentarse de que las tristes circunstancias por que atravesamos debido a la penosa situación económica del pais, no permitieran que el Hospital disfrutara, sino vida próspera, desahogada a los menos; pero a pesar de todo, sin sentir desmayos ni desalientos, con constancia y firmeza inagotables llamaba a todas las puertas el Sr. Pelegrín….."

Y para terminar, en un recorte de prensa del diario El Democráta de 2 de febrero de 1898 podemos leer:

"El domingo último se reunieron los señores Patronos del Santo Hospital, en el salón de actos del benéfico establecimiento, para nombrar los cargos necesarios que han de constituir esta junta, habiendo sido nuevo Presidente don Francisco de P. Mata.

Después de dedicar un cariñoso recuerdo a la memoria del inolvidable patrono don Mariano Pelegrín Rodriguez, que con su actividad, celo y buen deseo, tanto hizo en pro del Santo Hospital, se acordó por dicha Junta, mandar hacer un retrato del inolvidable Sr. Pelegrín, con destino al salón de actos del benéfico Asilo".

"Aplaudimos el acuerdo de la Junta de Patronos, pues nada más justo que perpetuar de algún modo en aquella casa, la memoria de aquél que en vida, supo poner todos sus esfuerzos y energías al servicio de nuestro hospital, y esperamos que la nueva Junta ha de hacer por el sostenimiento y prosperidades del repetido Centro los esfuerzos posibles."

 

 

 

 

 

 

Manuel José Pelegrín (Mannie) y Ascensión Ellún Pelegrín. Bisabuelos.

 

Manuel José Pelegrin –Dunn-, llamado familiarmente “Mannie” (1) por todos, nació el 14 de julio de 1857 en Newcastle-upon-Tyne, al norte de Inglaterra y cerca de Escocia. El fue nuestro bisabuelo y, aún habiendo nacido en Inglaterra y habiendo sido educado allí, quiso venir a España y a Lorca, para conocer a la extensa familia de su padre, y para potenciar los negocios mineros de su familia.

(¡) En Lorca se escribía  “Mannie” como Manny o Many.

 

Fue conocido el apelativo de “Mannie”, diminutivo familiar de su nombre, Emanuel o Emmanuel (en inglés y en hebreo). Fue el primer hijo del matrimonio formado por Manuel José e Isabella Agnes, nuestros tatarabuelos. En su infancia y juventud se educó plena y totalmente en la cultura inglesa ya que nació y vivió en Inglaterra.

Sin embargo, años más tarde, viajó a España para conocer a su familia murciana, y se quedó a vivir en Lorca cuando tenía sobre 26 o 27. Mannie representa lo contrario que su padre -que se va desde Lorca a Newcastle- mientras que él lo hace desde Newcastle a Lorca.

El primer pasaporte de Manuel Joseph, fue expedido por el Foreing Office el 19 de Julio de 1880 cuando tenía 23 años.

 Con él se supone que salió por primera vez de Gran Bretaña.

En dicho documento, como súbdito británico que era (aunque tenía la doble nacionalidad británica-española) se requería a todas las autoridades de países extranjeros a cuidar y velar por la seguridad del titular así como atender a sus demandas de ayuda…

En su parte central, se especifica el nombre a quien está expedido y la advertencia de que es válido sólo para el continente y Grecia.

 

En Lorca, vivió en una casona sita en la calle Alporchones2. Esta casa fue derribada por el  Ayuntamiento de Lorca sobre el año 1955, con el fin de abrir una calle entre la calle Corredera -eje comercial de la ciudad- y la plaza Calderón de la Barca. Se ignora el proceso de expropiación, que no fue exclusivo de esta finca, ya que afectó a varios propietarios colindantes.

 

2 “Alporchones” es el nombre que recibe una famosa batalla local: un ejercito granadino (musulmán)  de más de 2.200 hombres, que había atacado duramente el campo de Cartagena, de regreso a sus lares, fue derrotado por las huestes lorquinas capitaneadas por Alonso Fajardo, con refuerzos de Murcia, Aledo y Caravaca. La batalla tuvo lugar el 17 de marzo de 1452 en los llanos de los Alporchones, junto a la Rambla de Biznaga. En ese día se celebra la festividad de San Patricio y por ese motivo, años después se construyó la Colegiata dedicada a San Patricio en Lorca y en Murcia se nombró patrón de la Ciudad al también patrono de Irlanda -su tierra natal- San Patricio...

 

La novia de Mannie –y después su mujer- era Ascensión Ellún Pelegrín, prima hermana suya. Había nacido en Lorca en el año 1857-1858. Era hija de María de la Soledad Pelegrín Rodríguez y de Antonio Ellún Martínez.

Era una mujer rubia y guapa y padecía diabetes...

 

Mannie, cuando se estableció definitivamente en Lorca figuraba con el apelativo de “propietario”, en los censos de la época. Vivía bien, aunque también se dedicaba a los negocios de su empresa familiar inglesa y a las explotaciones de las minas españolas propiedad de su familia. También era como un “representante” de una firma inglesa de herramientas de gran calidad, que aunque bastantes caras para la economía española de la época, eran muy apreciadas por su calidad.

Una parte de su tiempo la dedicaba a actividades de carácter familiar, socio-cultural y deportivo.

 

El día 14 de enero de 1886 se casó con Ascensión en la parroquia de San Mateo de Lorca. Ofició la ceremonia el presbítero Telesforo Crespo Canovas. Los novios tenían, ambos, 28 años de edad.

Fueron testigos de su matrimonio, Juan José Carvajal, presbítero; Marcelino Martínez Mercader, Enrique Tudela y Emilio Gimeno Sabaldón.

(Datos de la partida de matrimonio. Parroquia de San Mateo, Lorca. Libro 13, folio 128 vuelto)

 

Mannie, a los 30 años, en febrero-marzo del año 1887, es padre por primera vez (su hijo Manuel José) y once meses después (el 29 de enero de 1888), su mujer Ascensión da a luz su segundo hijo Mariano Patrick, nuestro abuelo.

 

Parece que tuvieron otra hija, Carmen, que murió de muy pequeña, pero no hay constancia documental de ella.

                                      

Mannie fue un personaje que caracterizó a la sociedad lorquina en las dos primeras décadas del siglo XX (1900-1920). En su casa estableció una tertulia donde se reunía la flor y nata de lo más selecto en aquellos años. Poesía, conciertos, tertulia taurina, política y como no, el entonces incipiente fútbol...

 

Mannie supo disfrutar de la vida plenamente. Tenía un bonito barco velero en Águilas con el que navegó por el Mediterráneo y sus costas cercanas.

 Solía vestir frecuentemente con pantalones bombachos y gorra inglesa y gustaba lucir bigotes y patillas.

Como persona era un ser muy generoso y muy culto y se vinculó entrañablemente a Lorca y a su gente.

 

Su mujer, Ascensión, a los 50 años de edad y como consecuencia de su diabetes, falleció al infectársele un simple sabañón (1)

(1) Un sabañón, -enferrmedad desconocida hoy en día- comienza como una minúscula mancha roja a la que acompaña picazón. Se produce en los dedos de los pies o de las manos, así como en a nariz, las orejas y las mejillas, lugares donde el frío no encuentra suficiente barrera protectora. El sabañón se forma cuando, por mala circulación, trastornos hormonales, carencias de vitaminas o calcio razones generalmente circulatorias, una zona del cuerpo no logra adaptarse a la agresión de una temperatura muy baja.Al poco tiempo, la mancha roja aumenta y la picazón se hace más intensa, llegando a ser insoportable cuando la zona afectada se ve expuesta bruscamente a una fuente de calor, en cuyo caso cabe hablar de verdadero dolor. La comezón que irradia desde el sabañón es intolerable y rascarse o dar masaje de nada sirve.

Esto ocurrió el 19 de febrero de 1907 y Mannie quedó viudo y con dos hijos, Manuel José, de 19 años y Mariano Patrick, once meses menor. Ese mismo año, murió su madre (su padre hacía casi dos años que había muerto).

Vivía sólo con sus dos hijos en su gran casa. Mannie relativamente joven aún, decidió volver a casarse, cosa que ocurrió unos tres años después. En mayo de 1910, con unos 53 o 54 años de edad se casó en segundas nupcias con otra prima suya, hermana de su mujer, Rosario, con la que no tuvo descendencia. Rosario también era viuda y había tenido dos hijos en su anterior matrimonio, llamados Rafael y Antonio.

 

En muy poco tiempo sus dos hijos murieron muy jóvenes.

Es seguro que al menos uno de ellos murió antes del año 1909.

Su hijo Rafael le dio su primer sueldo como Ingeniero de Caminos, en monedas, que se las iba arrojando una a una en el delantal abierto de su madre. Cuando apenas había cobrado su segunda sueldo, murió en Madrid de un cólico miserere…

El otro hijo, Antonio murió de tifus, no mucho tiempo después

Rosario menguó una parte del patrimonio familiar que provenia de Inglaterra y así donó varias joyas procedentes de la familia Dunn y Pelegrin, heredadas por Mannie, a la virgen del Real de las Huertas, patrona de Lorca.

 

Paradójicamente esta imagen fue destruida y desapareció a partir del 14 de agosto de 1936, a raiz de los trágicos sucesos del comienzo de la Guerra Civil española. Es historia que fueron quemadas y saquedas numerosas iglesias y destruidos  bastantes libros de registros eclesiásticos, que reflejaban las actas de los nacimientos, bodas y muertes de muchos los habitantes de la comarca de Lorca.

 

La talla actual de la aneuva virgen de las Huertas fue realizada por el escultor José Sanchez Lozano (el entrañable "Don Pepito" para los que de chavales veraneabamos en la Torre de la Horadada y entrábamos a hurtadillas en su casa-taller: un verdadero "santuario", oscuro y misterioso).

 

Merece la pena conocer un poco al imaginero José Sánchez Lozano:

Nació en el Pilar de la Horadada (Alicante) en 1904, el padre era un agricultor de San Pedro del Pinatar y la madre era oriunda de Fortuna.

De pequeño ya jugaba a hacer figuras con el barro de las acequias.

Ha sido el más importante continuador de la escuela escultórica de Francisco Salzillo, máximo exponente de la imaginiería religiosa del siglo XVIII. Sanchez Lozano murió soltero en 1995 a los 91 años.

 

La talla de la Virgen del Real de las Huertas, patrona de Lorca, fue encargada a Sánchez Lozano el 29 de enero de 1942 fijándose unos honorarios de 5.000 pesetas (30€). La escultura tenía que estar terminada el 8 de septiembre de ese mismo año.

Tras varias visicitudes, el 21 de abril la comisión gestora lorquina le confirma definitivamente el encargo, pidiendo conocer las medidas exactas de la cabeza, a fin de encargar la corona. A Sánchez Lozano, le remitieron por escrito una “exhaustiva” descripción de la antigua Virgen de las Huertas que  fue como su digamos, única “fotografía” para esculpirla:

"La talla debía tener 64 cm. de alto y una base de 56 cm. de ancho. El niño desnudo, sentado sobre el muslo, lo sujeta con la izquierda, y con la derecha de da una pera. El vestido carmesí, en manto blanco hueso, con el forro azul. Sentada sobre tres almohadones, uno rojo, otro blanco y el otro verdoso.

El pelo castaño claro, con una diadema en la frente con piedras de colores… deben vérsele, bajo el vestido, las puntas del calzado un poco… a los costados, los tres almohadones con sus bolas, al frente los pliegues del vestido y a la espalda los del manto, que caen desde la altura de los hombros. Debe tener la cara de facciones correctas, pero inexpresiva, hierática, y toda ella de aspecto medieval. El niño, aunque desnudo, sentado con regularidad y poco movido, sólo el brazo que alarga para tomar la fruta".

 

Pero prosigamos con la vida de Mannie. A partir del año 1899-1900,  él y sus  hijos, Manuel José y Mariano Patrick así como con un grupo de otros amigos y algunos de sus hijos se dedicaban, en ratos libres, a entretenerse y practicar el nuevo deporte originario de Inglaterra: el foot-ball. Nuestros familiares fueron de los primeros de Lorca que impulsaron activamente este deporte así como la creación de uno de los primeros club de futbol españoles: el LORCA C.F., que celebró el centenario de su fundación oficial en 2003, aunque a nivel de aficionados existía al menos dos años antes.

Mannie debido a su nacionalidad inglesa, fue uno de los primeros introductores del fútbol, formando el primer equipo de Lorca en el año 1901. Fue presidente del club, entrenador (director técnico) en 1918 y redactó junto con Juan Martínez Flores, un Reglamento de Football - Guía del Referee (árbitro) en 1916, traducido de las normas inglesas.

Hablando de fúlbol, estos son sus inicios:

 

1872 Llega el fútbol a España con los mineros y marineros ingleses que trabajaron       para las minas las minas de cobre de Río-Tinto y Tharsis, en Huelva y que

         habían sido compradas por una sociedad inglesa.

1881 De funda el equipo Newcastle United (apodados los urracas).

1888 El 22 de marzo se establece la Liga de Foot-ball inglesa.

1889 Se funda el Huelva Recreation Club, (club decano del fútbol español)

1896 Comienza el fútbol en Águilas (Sporting Club Aguileño)

1897 FC Ski de Madrid, que más tarde se fusiona en dos:

         Español Matritense

         Madrid Foot-Ball Club

         Bilbao Foot-Ball Club, con plantilla íntegramente inglesa

1898 Palamós F.C.

1899 Catalá F.C.

          F.C. Barcelona

1900 Sociedad Española de Foot-Ball, que sería el Español F.C.

         Se juegan los primeros partidos en Santander

1901 Se juega el primer partido en Murcia, protagonizado por la Sociedad

Lorca Foot-Ball Club y el Sporting Club Aguileño, (ambos eran equipos de amateurs y aficionados), dirigidos por ingleses, Manny Pelegrín y John Gray Watson respectivamente.

Primera competición oficial: La copa Macaya, entre equipos catalanes.

Se crea la Copa del Rey, para celebrar la coronación de Alfonso XIII

1902 Se paga entrada por primera vez para ver un partido de máxima

            rivalidad entre el Atletic contra el Bilbao, este último con jugadores

            ingleses.

            Se registra oficialmente el Madrid FC

1903  Atletic Club de Bilbao (de la fusión de los clubes inglés y español)

Club Español de Fot.-may (nuevo nombre)

            Atlético de Madrid (inicialmente sucursal del Atletic Club Bilbao)

1904  Club Deportivo Calvet (Coruña)

            Se crea la FIFA

1905    Sevilla C.F.,Valencia y Sporting Gijonés (fusión del Gijón Sport y Sportiva

            Gijonesa)

1907    Club Deportivo Europa (hoy desaparecido)

            Sevilla balompié (futuro Betis balompié)

1908    Murcia C.F.

            Sólo dos equipos disputan  la Copa del Rey

1909   Nace la Federación Española de Fútbol y paralelamente la Unión de

           Clubes.

1913  Se fusionan ambas organizaciones y se crea un único órgano, la actual

          Federación Española de Fútbol, por intercesión del rey Alfonso XIII

1916  Mannie deja la presidencia del Lorca ocupada desde el comienzo de la

          actividad futbolística en Lorca 1901

1918  Mannie es nombrado Director técnico del Lorca

1919  Muere Mannie y han pasado 47 años desde que el primer balón rodara por tierras españolas…

 

 

El primer partido de fútbol de la región que se tiene constancia se celebró en el año 1901. Fue el primer partido entre dos equipos de Murcia, cuando aún quedaban 12 años para que existiera la competición federada. Los dirigentes de ambos clubes, eran de procedencia inglesa (por el equipo aguileño John Gray Watson y por el equipo lorquino, Manuel José Pelegrín -Mannie-)

 

            Otras referencias sobre la influencia de los Pelegrín en la introducción del Foot-ball en Lorca, son:

El periódico de “La Verdad” de Murcia, publicó un artículo que ilustraba una foto de uno de los primeros equipos de fútbol de España, la Sociedad Lorca Foot-Ball Club y que protagonizó un partido de “rivalidad regional” con el Águilas F.C. (entonces Sporting Club Aguileño), el día 7 de febrero de 1904, perdiendo 0-1:

 

Uno de los primeros equipos estaba compuesto por:

Manuel J. Pelegrín (Dunn) -Mannie- arbitro principal; A. Vallejo, juez de línea; José A. Meca; L. Rossignoli, guardameta; J. Vallejo, Manuel José Pelegrín Ellún y un desconocido, Carlos F. De Capel; J. Canovas y M. Navarro y E. Torrecillas, jr. (primo hermano de Mannie e hijo de Florentina y Eustasio Torrecillas); J. Martínez; J. González; Soto y Mariano Patrick Pelegrín Ellún -el abuelo-

 

El articulo de La Verdad decía así:

“Fue en el pueblo costero de Aguilas uno de los primeros lugares del país en donde se dieron patadas a un balón, gracias a la colonia inglesa que dirigía las explotaciones mineras de la zona.

 La moda pasó pronto a Lorca, el pueblo más cercano e importante. Se llegó a jugar en la plaza de toros y en el Ramblar, después en el anchurón de Santa Quiteria

y posteriormente en el huerto de la Rueda...., (explanadas sitas las afueras de la ciudad y expuestas a las inundaciones cuando había ríadas…)

            Las entradas eran gratis, pero los directivos pasaban el sombrero en el intermedio; una convidada, si las cosas habían ido bien, era el sueldo y la prima de fichaje a la vez”.

 

En 1903, los aficionados lorquinos al juego del foot-ball han dado comienzo a sus ensayos en el llano de Santa Quiteria, para salir a Murcia a tomar parte en la partida que se celebrará en breve, con el fin de disputarse el campeonato de la provincia. A dichos ensayos acuden numerosos ciudadanos. El fútbol se convertirá en tema obligado de las crónicas periodísticas lorquinas.

 

Inicialmente, el Lorca F.C. vestia la camiseta del Newcastle (franjas verticales negras y blancas).

            El equipo de futbol del Newcastle United recordamos que fue fundado en el año 1881, el siguiente año de que Mannie obtuviera su pasaporte.

El club, que juega en su campo de St. James Park, situado muy cerca de la iglesia de San Andres y del centro comercial Eldon Square, en pleno centro de la ciudad.

 

Desde los comienzos  y hasta el año 1914 Mannie fue presidente del Lorca Foot-Ball Club. Como anécdota, en ese año asesinaron a Rasputin, el hombre de confianza de la zarina rusa.

En 1911 En círculos sociales se debatía apasionadamente sobre el foot-ball y su correcto apelativo en castellano balón-pie, organizándose de nuevo grandes “partidas”.

En una reseña del diario “El Demócrata” de 7 de marzo de 1907, se lee “El Señor Don Manuel Pelegrin, presidente del Lorca Foot-Ball Club viajó a Inglaterra para interesarse por el reglamento del nuevo “Sport”.

            Entonces Mannie tenía 50 años y era viudo reciente, ya que el 19 de febrero de ese mismo año, había muerto su mujer Ascensión. Sus hijos Manuel José con 20 años y nuestro abuelo Mariano con 19 años.. Entonces la abuela Amor tenía 17 años.

 

En Newcastle posiblemente se quedó con su madre (que moriría siete meses después, el 5 de octubre), y se reencontró con su hermano Mariano, con 43 años y con su hermana Isabella, que tenía 49 años.

 

En 1914 los “Exploradores” de Lorca tenían su propio club de football, que ofrecía partidos benéficos los domingos.

 

El día 24 de noviembre de 1914 quedó constituida la Sociedad Lorca Foot-Ball Club, siendo un grupo de aficionados los que integraron la primera junta directiva, estos cargos fueron los siguientes:

 

Presidente Honorario: D. Luis Casalduero

Presidente: D. Antonio Morata

Vice-presidente: D. D. Juan Casalduero

Tesorero: D. Francisco Félix Montiel

Vice-tesorero: D. Diego Jiménez Miravete

Secretario: D. Miguel Gimeno

 

Mannie dejó el cargo unos dos años, para ser nombrado director técnico del Lorca el 30 de mayo de 1918.

 

Curiosamente, en ese mismo año asesinaron al zar Nicolás II y a su familia.

 

Desde 1919 (año que muere Mannie) decae la actividad futbolista, hasta el año 1924, en el que se funda la Sociedad Lorca F.C. y el Lorca Sport Club, que desapareció en la temporada 1931-32.

 

Otras referencias futbolisticas, esta vez desde el bando rival, el Sporting Club Aguileño, que extractada de un articulo de Jaime Zaragoza en la Revista Nuestro Fútbol de diciembre de 1996, año que cumplió 100 años de existencia. fueron Mr. John Gray Watson o Ginés García Abellán (hijo de un consignatario de buques del puerto aguileño, que se pasó una temporada en la  en la ciudad escocesa de Aberdeen para estudiar el idioma inglés, imprescindible para el negocio de su padre), los que llevaran el primer balón de fútbol a Aguilas.

“Los primeros encuentros en Aguilas se hacían monótonos y enseguida se empezó a buscar rivales en otras localidades. El primero fue un equipo de la vecina ciudad de Lorca, a donde había llegado este deporte de la mano de D. Manuel Pelegrin “Mannie”, nacido en Inglaterra pero residente en Lorca.

El partido se celebró en 1901 y acabó con la victoria del S. C. Aguileño por 2 a 0. Los siguientes encuentros fueron contra Orán y Cartagena. El viaje para  este último partido fue toda una odisea. Se fue hasta Lorca en dos tartanas, pero al subir el puerto de Purias una de las mulas decidió no seguir andando, por lo que tuvieron que bajarse los jugadores y empujar el vehículo (esto si que es afición). En Lorca tomaron el ferrocarril hasta Alcantarilla y luego volvieron a subir en tren Madrid-Cartagena para el trayecto hasta esta última ciudad. El viaje de regreso se hizo en barco y no fue menos accidentado, puesto que el temporal dejó a todo el equipo seco y deseando pisar tierra firme.”

El football aguileño consiguió un nuevo éxito al ser invitado por la prestigiosa revista deportiva L'Echo Sportif de Orán (Argelia) a jugar en aquella ciudad varios partidos que tuvieron lugar los días 1 y 3 de noviembre. Las crónicas de estos partidos así como el elegante recibimiento que tuvieron los jugadores aguileños en la ciudad africana, son fiel testimonio de una forma de entender el fútbol que hoy ya resulta increíble e improbable. Los jugadores fueron esperados en el muelle, llevados a un hotel de lujo, agasajados continuamente, siempre acompañados por sus oponentes, los "sportistas argelianos", y aunque los dos partidos terminaron en empate, para los aguileños la experiencia fue calificada de triunfo.

 

En el periódico semanal de Lorca “El Juguete Literario”,  (nº 10, año I), con fecha 4 de noviembre de 1906, se publica en la sección Reporter Semanal, una nota sobre foot-ball:...

 “Los partidos (equipos) negro y encarnado que dirigidos por el señor D. Manuel J. Pelegrin Dunn, rinden culto al higiénico sport, han dado comienzo a las partidas en el  campo de la esplanada de Santa Quiteria.

 

Distinguida y no escasa concurrencia visitó el domingo último aquellos alrededores, demostrando así, que acepta como bueno tan interesante deporte, al cual se dá preferencia, entre todos los demás, en Inglaterra y en las repúblicas americanas.

Por nuestra parte, creemos que este ejercicio propende eficazmente al desarrollo físico de la juventud, y salvo los accidentes desgraciados que suelen ocurrir, merece ser atendido, a imitación de los pueblos que, perseverando en las prácticas higiénicas, dotan a los aficionados de las mejores condiciones de resistencia, agilidad y destreza.

Las sesiones continúan todas las tardes, y sentimos que nuestro seminario no disponga de las dimensiones apropiadas para ocuparnos de este sport.” A.D.

El mismo semanario referido anteriormente, con fecha de 19 de febrero de 1907, (nº 24, año 2), publica un reportaje en su “Reporter Semanal” titulado “De teatro”:

“Ayer tuvo lugar en el Teatro Guerra la función que los jóvenes aficionados organizaron bajo los auspicios de “Lorca Football Club”.

Noche toledana y Parada y fonda, desempeñados magistralmente por los señores L Ricardo Navarro,.................. etc., que merecieron muchos aplausos.

Igualmente conquistaron palmas en abundancia los señores Don M. Pelegrín Dunn, .............,D. Manuel y D. Mariano Pelegrín Ellún, etc.........., en el estreno del despropósito tragi-cómico en un acto y tres cuadros titulado Football Club, escrito expresamente para esta noche por el distinguido literato lorquino y colaborador de esta Revista D. Juan A. Dimas.

 

El autor consiguió su proposito de hacer reir al público valiéndose de los propios personajes interesados en la acción y fue ovacionado ruidosamente, mereciendo ser llamado a la escena repetidas veces.

A todos enviamos nuestra felicitación sintiendo no disponer de mayor espacio para extendernos como quisiéramos.”                             

La redacción. 

 

Pero el bisabuelo, a pesar de su afición al deporte futbolístico seguía siendo una persona muy influyente en la intensa vida socio-cultural lorquina de la época. Sin apenas ocupaciones profesionales, se dedicó a vivir bien, a viajar  y a sus amigos, gozando plenamente de la cultura y de la sociedad, y de todo lo que le apasionaba...

 

José Sala Just, padre de la historiadora lorquina Rosalía Sala, en su libro “LORCA 1895-1936, cuarenta años de evolución económica y social” publicado por la Cámara Oficial de Comercio e Industria, se lee:

 

“La sociedad en todos los tiempos nos ofrece personajes y hechos que señalan y caracterizan la época en que se vive.

Dentro de nuestra sociedad, en los años de comienzo de siglo, hasta los años veinte, "las tertulias de Manny", marcaron una época que se caracterizó por la influencia que el personaje tuvo, dada su fuerte personalidad y su educación inglesa, sobre la juventud de aquel tiempo.

 Las obras de construcción del ferrocarril, principalmente de Lorca, Baza y Águilas, trajeron a Lorca y especialmente a Águilas, una serie de técnicos y altos empleados ingleses que, con cierto aire colonizador, influye en costumbres, gustos y aficiones en la sociedad de ambos pueblos, tan unidos por vínculos afectivos y económicos.

 Don Manuel Pelegrín Dunn, Mannie, nació en New Castle, de padre español y madre inglesa, vivió en Lorca, en la calle de los Alporchones, en la casa derribada para abrir la comunicación entre la Corredera y la Plaza de Calderón, fue quien introdujo la afición al fútbol en Lorca, organizando el primer equipo en 1904, era también gran aficionado a los toros.

 A su casa, abierta para cuantos de algún modo compartían sus aficiones artísticas, concurrían una serie de jóvenes, haciendo en sus tertulias gala de sus aficiones.

 A ella concurría también Carlos Mellado en el apogeo de su inspiración poética, también era frecuentada por aficionados como Francisco Martí, Puche Laborda (el padre de la abuela materna  Amor Puche), Rafael Agius, Perier, Mazzuchelli, Rossignoli, Gimeno1, Vallejo, el pianista García de las Bayonas y el violinista Ángel Blanco, quienes deleitaban las reuniones con sus conciertos.

Las tertulias y el casinillo La Harca son un fiel exponente de las inquietudes culturales y artísticas así como de las aficiones de Mannie.

 

Mannie, con un grupo de amigos, artistas, intelectuales y músicos fundaron “LA HARCA” casinillo de una sola habitación que estaba en la calle de la Corredera, allá por los años 1913-1914, distinguiéndose por su tendencia francófila. Este hombre generoso y culto, entrañablemente unido a Lorca, murió en julio de 1919”.

 

En otro apartado del mencionado libro, hablando de los centros educativos y colegios, dice: “...entre los centros educativos merece especial mención el Colegio de San Clemente, situado en la avenida de la Estación de Ferrocarril de Águilas del que fue director el sacerdote don Tomás Hervás, párroco de San Mateo y entre los profesores se cuenta don Manuel Pelegrín... Este colegio preparaba Bachillerato.”

 

Mannie padecía de uremia enfermedad renal que lenta pero progresivamente fue mermando su salud.         

Y fue a las 12 y media de la madrugada del día 25 de julio de 1919, cuando Manuel José, murió en Lorca, a la edad de 62 años. Vivía en  el barrio de San Mateo, en la calle Colmenarico, junto a Alporchones. El parte de defunción lo dio el jornalero suyo, Pedro Carrillo Campos, que vivía en la calle Espín Alta en el mismo barrio, a las 9 y media de la mañana. (Del acta de defunción, folio 251, tomo 288, sección 3ª). En ese mismo año y un mes antes, las potencias aliadas y Alemania firmaron el tratado de Versalles por el que se ponía fin a la 1ª Guerra Mundial.

     Descansa en paz en el cementerio de San Clemente de Lorca, junto con nuestra bisabuela Ascensión.

 

 

 

Manuel José Pelegrín y Dunn, “Mannie” fue un personaje muy querido e influyente en la vida social y cultural de la ciudad de Lorca. Cuando murió, su hijo Manuel José tenía 31 años y Mariano Matías, once meses menos.

 

Un recuerdo suyo, es una acuarela de niño vestido de militar.

En la parte interna del marco, figura escrita a tinta una frase apenas legible:

 

 Ma..(ilegible)  P..(ilegible) (Ilegible..) C..tle...  1861.

 [Y se puede descifrar así: Manuel o Mariano Pelegrín,  Newcastle 1861].

 

Como Mariano nació en 1861 y la acuarela se realizó ese mismo año no es posible que fuera él el protagonista, siéndolo su hermano Mannie, que nació en 1857 y que tendría una edad de algo más de 4 años cuando posó para el artista.

 

Mannie, cuando tenía 42 años le dedicó una fotografía a su mujer, Ascensión, la dedicatoria dice: “A mi queridísima Ascensión de su Manuel”.  Está fechada el 4 de julio de 1899

           

Una carta escrita por Manuel José júnior, a los 37 años, dirigida a Mr. Cowen dice:

 

Lorca, Provincia de Murcia, Spain. October 27 1894

J. Cowen Esq.

Señor,

Como un veterano de Newcastle y un admirador ardiente de uno de los más grandes oradores de Inglaterra, me permito pedir su permiso para publicar, en un periódico local, una traducción de su discurso con ocasión de dedicar la fuente de la Plaza de San Nicolás a la memoria del fallecido Doctor Rutherford.

Su inspirada elocuencia y sus elevados sentimientos han encantado a todas las privilegiadas personas que han leído su discurso y que merece ser uno de los más grandes de la historia y de la doctrina que debe estar siempre presente en cada uno.

 

Señor, le saludo atentamente,

M. J. Pelegrín júnior

 

 

Joseph Cowen (1831-1900), era nativo de Blaydon-on-Tyne, y fue un político de la izquierda moderada, miembro del Parlamento inglés entre 1873 y 1885. Aunque procedía de una familia capitalista y era bastante rico (vivió en Stella Hall hasta su muerte), se dedicó a enviar folletos revolucionarios al extranjero durante su juventud. Durante muchos años fue el editor de "Newcastle Chronicle" y fundó la revista mensual "Northern Tribune". Después de su muerte fue muy honrado en Newcastle.

La carta también alude al Dr. Rutheford (1826-1890) que era evangelista protestante y se hizo médico en 1867. Creó la fundación Rutherford College, una escuela de gramática para los hijos más inteligentes de los obreros, muchos de sus alumnos se han hecho famosos. Era amigo de Cowen.