LEYENDAS Y TRADICIONES

Aquí voy a tratar de resumir las distintas tradiciones y leyendas que propone el camino, intentando ser muy escueto.

(Algunas leyendas tienen posibilidades de ser hechos reales)

Los discípulos de Santiago llevaron sus restos a España, a lo que hoy es Padrón, y más tarde las trasladaron al lugar hoy conocido por Santiago de Compostela.

Parece ser que esta visita a España fue hacia el año 42, predicando junto al Ebro, donde se le apareció la Virgen María, portando un pilar de piedra, hoy expuesto en la catedral de Zaragoza.

Hacia el siglo IX se descubre el sepulcro del Santo y se comienza a venerar.

Es, junto a Roma y Jerusalén, un lugar privilegiado de peregrinación por todos los Cristianos a lo largo de los siglos.

Jerusalén, tierra del Señor; Roma, sepulcro de Pedro y Compostela, tumba de Santiago.

Aunque falten documentos que acrediten esta verdad sobre el sepulcro de Santiago, no se puede negar el valor histórico de las peregrinaciones que han hecho realmente historia de este camino y meta.

Precisamente esta fe de innumerables peregrinos ha hecho de Compostela un lugar sagrado para toda la cristiandad de todos los tiempos.

No se puede negar tampoco la influencia artística de todo tipo que ha tenido este peregrinar. Arquitectura, pintura, escultura... se han visto influenciadas por este camino y el camino por estas artes indistintamente. La influencia ha sido mutua.

Para este camino, a lo largo de la historia ha habido protección jurídica, religiosa, médica y técnica, mejorando las características del camino en estos aspectos. Se protegía al peregrino de los ladrones y malhechores, se le proporcionaba asistencia sanitaria, se mejoraban los caminos construyendo puentes y veredas, se prestaba asistencia religiosa en ermitas, santuarios... Hoy, quizá influenciados por el interés artístico cultural y turístico, se siguen estas mismas prácticas.Mi deseo en este aspecto, ya comentado en otro apartado, sería que estas modificaciones y mejoras respetasen el espíritu de peregrinación de este trascendental Camino.

El Camino es un camino de unión de todos los peregrinos; esta unión se ha exteriorizado en el caminar juntos, en el rezar juntos, en el construir juntos, en el cantar juntos... Ha llegado a unir a toda Europa desde la fe y por la fe.

A la salida del lugar de origen, se bendicen las ropas y aperos del peregrino y se le impone la esclavina.

En Roncesvalles se imparte una BENDICIÓN SOLEMNE muy emotiva.

A lo largo del camino, el peregrino se dedica a la oración y a la contemplación de Dios por medio de los lugares que encuentra, así como meditación y sacrificio. Igualmente no deja de practicar la caridad cristiana con las personas que va encontrando y que se pueden ir incorporando a la marcha del grupo.

No es inusual que peregrinos que parten en solitario hagan gran parte del camino junto con otros peregrinos que van incorporándose a la marcha.

En Foncebadón hay un crucero de hierro a cuyos pies se tiran piedras casi como señal de plegarias.

Lavacolla, cerca del aeropuerto de Santiago, lugar en que los antiguos peregrinos se despojaban de sus ropas para lavarse de cuerpo entero y llegar limpios en honor de Santiago.

Monte del Gozo: echar carreras para ver quien llega primero a la cima a proclamarse REY de la caravana y alcanzar privilegios.

A la vez es el lugar donde por primera vez se reza y llora a la vista de la catedral; donde se canta el Te Deum.

Ya en la Catedral hay un clásico y conocido rito: En el Pórtico de la Gloria, el saludo a la Catedral tocando la columna central, resumen de toda la historia Jacobea.

Detrás del parteluz, la estatua del Maestro Mateo, autor de esta obra de arte en actitud orante, llamado el Santo dos croques, (santo de los coscorrones), por la tradición de golpear la cabeza del peregrino contra esta estatua.

En la columna del parteluz hay una huella de 5 agujeros producidos por los siglos de poner en el mismo sitio las manos de miles de peregrinos para solicitar una gracia al Apóstol, que se concede si es pedida con fe.

Ya dentro de la catedral, tras el altar mayor, está la estatua de Sant Yago sentado y en actitud de recepción de sus devotos. Es costumbre darle un abrazo emocionado y agradecido. Está vestido con las ropas propias del peregrino: esclavina, bordón y calabaza.Índice general del libro

HISTORIA:

Debemos saber que esta RUTA no ES ORIGINALMENTE Jacobea. Según parece, ya en la Prehistoria se recorría esta ruta para llegar al fin de la tierra (FINIS TERRAE) según restos que quedan en grabados de rocas... Ya entre los siglos VIII y VI a.C. se asientan en Galicia los Celtas y consideran al cabo de su extremo como el fin de la tierra, el FINIS TERRAE de los Romanos posteriores.(Año 137 a.C.).

En el año 42 de nuestra era, se piensa que el cuerpo del Apóstol Santiago fue trasladado a las tierras en las que predicó el Evangelio, es decir, a Galicia. Hacia el 816 se dan unos hechos extraordinarios como las revelaciones del ermitaño Pelayo o la estrella que se coloca sobre un campo (al que luego se llama COMPOSTELA o campo de la estrella). El Obispo de Iria Flavia, el actual Padrón, tiene noticias de ello y localiza una tumba con los restos del Apóstol. El rey astur, Alfonso II, erige una capilla en ese lugar, donde comienza la veneración al sepulcro.

A principios del siglo X se traslada la sede del episcopado a Compostela, desde Padrón donde residía y comienza el fenómeno de las peregrinaciones. El primer peregrino del que hay conocimiento es el Obispo de la ciudad francesa del Puy, Monseñor Godescalco. Dado que en esa época, los Sarracenos tenían tomada la zona Norte de España, el caminar por allí era poco menos que imposible. Se preferían los caminos costeros, m s seguros. Hacia el 1000 se comienzan a popularizar estas peregrinaciones. El camino queda constituido y se crean unas infraestructuras de hospitales, fondas, iglesias.... para facilitar el paso de los peregrinos (Y a la vez para crear un tramado de comercio y trasiego de culturas y modos.)

En los siglos XI y XII es cuando más auge toman las peregrinaciones (época románica) y cuando se modela definitivamente el llamado camino francés, que es el marcado en esta guía.

Hacia el XIV se debilita algo esta costumbre.

En los siglos XVII y XVIII se recupera otra vez para, de nuevo, en el XIX casi desaparecer, y en esta época, el Papa León XIII declara verdaderos los restos del Apóstol, con lo que se reaviva el peregrinar a Santiago

Vuelve otra etapa de escaso peregrinar hasta que en 1982 viene Juan Pablo II a España y peregrina a Santiago, con lo que se renueva el interés religioso por esta ruta hasta nuestros días.Índice general del libro