Los turistas (eso te dice el cerebro) son sólo turistas y ruidosos. Los Santiagueses son los habitantes normales de cualquier ciudad y grande. Pues NO; los turistas (y esto lo dice el corazón peregrino) son personas maravillosas que han ido a Santiago a algo más que a hacer fotos, los "lugareños" son personas que están allí para acoger al peregrino, darle su calor y amistad y el ruido y molestias de la gran ciudad no son más que consecuencias del largo peregrinar. Hasta da pena, dentro de la emoción, el haber llegado.
Ya al atardecer hay que empezar a pensar en la despedida y en los planes para el próximo peregrinar. Se empieza a tener la tentación de dar marcha atrás y volver a andar lo andado una y mil veces más. A la noche, el tren para Madrid. En este viaje de vuelta piensas en la vida real del trabajo, la familia... Lo comparas con los 30 días de marcha y te salen serias dudas sobre que es lo mejor, si la comodidad de casa o la incomodidad del camino. Aquí entra lo feliz que seas en tu vida ordinaria y sobretodo LO FELIZ QUE QUIERAS SER.
Resumen: Repetir al año siguiente sabiendo que todo se hace nuevo en todas las ocasiones. Para continuar el relato de la peregrinación es importante ver las sensaciones y los recuerdos que quedan pasado algún tiempo.
Veamos: La AMISTAD. No se puede hablar de amistad en el sentido tradicional de la misma. Compartimos la vida con las personas que conocemos como máximo un mes. En un mes no da tiempo a entablar unas relaciones tradicionales y de hecho es eso lo que pasa. Posiblemente haya personas a las que no se les vuelve a ver el pelo en mucho tiempo o incluso nunca más, pero lo que no cabe duda es que te acuerdas de cada una en persona. A mi, personalmente, me resulta muy difícil recordar caras y nombres, pero el carácter de cada uno de mis compañeros, incluso los ocasionales, es imborrable.
No solamente de los de la peregrinación reciente; recuerdo de un modo muy vivo a todas y cada una de las personas con las que hablé en distintos años; los del camino y los de los pueblos... Este recuerdo ha influido en la decisión de escribir estas palabras para dejar constancia del mismo y facilitar el recuerdo a los mismos. El Amor que se me ha traspasado en estas experiencias ha sido indescriptible.
Por tanto, aunque de un modo tradicional, a esto no se le pueda llamar
AMISTAD, es lo más parecido que yo conozco.
Tradicionalmente el CAMINO es y ha sido un camino de aprendizaje. ¿Qué he aprendido en este peregrinar? Podría hablar de geografía, de historia, de arte.... De acuerdo, un poco de todo eso. Podría hablar de deporte (Caminar), de sacrificios.... Prefiero hablar de lo que ha significado para mi personalmente. He aprendido a no depender de nada ni de nadie para sobrevivir. Parece muy duro pero había realmente jornadas de máxima necesidad de auto estima y de auto convencimiento de que se podía hacer lo que estaba previsto para la misma.
La vida, en un sentido de lo más primario, había que defenderla día a día. Me explico. La VIDA humana es un cúmulo de acciones y reacciones de la persona. La persona nace, se desarrolla (conserva, alimenta...), se relaciona, se reproduce, muere y resucita. En el camino se experimenta de un modo muy especial el desarrollo y la convivencia. Hay que buscar "el pan de cada día", no vale el llevarlo encima, que pesa mucho.
Hay que ayudar (es una necesidad) y ser ayudado (lo necesitan "los otros"). Por tanto se vive la relación.
Ya desde un punto de vista metafórico también se nace, muere y resucita. (algunos han nacido en ruta, han muerto en ruta y han resucitado a la Nueva Vida en ruta, y no metafóricamente, hay cruces que atestiguan estas muertes, y algunas muy recientes, partidas de nacimiento...).
Se nace a unas nuevas experiencias, a unas nuevas amistades; se "muere" uno de cansancio, se muere a lo antiguo, al "lastre" del pecado o de los errores del pasado.
Se resucita el espíritu, lo bueno que estaba olvidado o enterrado en nuestras costras de egoísmo, se resucita y revive al Amor. ¿Quién no ha experimentado ese verse "desnudo" de las "viejas ropas", casi como en un Bautismo? Yo desde luego he vivido todo esto y de un modo intensísimo.
El pasar sed, hambre, sueño, cansancio, carencias de todo tipo ha sido una constante. No tenía a mano este ordenador ni la cinta de casete que me está acompañando mientras escribo esto.
No tenía mi cama ni mi habitación, no tenía la mesa puesta por mi madre ni el refresco en la nevera, pero nunca me faltó la sopa o el trozo de carne para alimentarme ni el techo para cobijarme ni el café‚ para animarme.
Tampoco me faltó el compañero o compañera a quien contarle mis penas y alegrías ni a quien escuchárselas.
Principalmente he aprendido estas cosas:
- La amistad es importantísima y real Dios existe, es bueno, perdona y ama
- En nuestra vida ordinaria abusamos de lo innecesario y disfrutamos poco de lo imprescindible, como si fuesen "cosas ya hechas" y que se dan "porque sí".
- Con 7 kilos a la espalda se puede resolver una vida en verano y con buen tiempo. Supongo que con un poco más de peso sería suficiente en mal tiempo, por lo que vivimos una vida de LUJOS
- La oración que se puede hacer al aire libre es preciosa y muy gustosa para los dos "contertulios", Dios y el hombre.
- En ocasiones se agradece, incluso para un "solitario", el ir en grupo.
La Iglesia, grupo por antonomasia, es necesaria para la fe. La Oración
de toda la Iglesia, formando el Cuerpo Místico, es la Oración
por excelencia, se mire por donde se mire. ¿Os parece poco aprender?.
El PEREGRINAR: El Cristiano peregrina siempre. Hay una frase ya acuñada (no sé de quién) que dice que el cristiano es un peregrino por esta vida hacia la Eternidad. Yo creo que hay que ser aún más optimista.
El Peregrino a Santiago peregrina pensando en el Apóstol Santiago, de acuerdo, pero el propio Camino es de una importancia vital. No se puede llegar a Santiago (como peregrino) si no es atravesando este camino. No quiero ser aguafiestas. Es cierto que se organizan muchas peregrinaciones en autobús, avión, coches particulares... También es cierto que la peregrinación está más en la intención que en el medio utilizado; pero no deja de ser verdad que 30 días de sacrificio, gozo, sudores y frío..., 30 días de caminar lentamente, de convivencia y de compartir el pan y la vida, da una experiencia al peregrinar que no se puede comparar con ninguna otra cosa. Yo os puedo garantizar que conozco el peregrinar a Lourdes, a Santiago... en otros medios de transporte y que llevo 7 años peregrinando A PIE hasta Santiago y que, hasta que no he salido desde NAVARRA y no sólo desde BURGOS, no he podido valorar en plenitud. Los 480 KM. desde Burgos se me han hecho cortos.
El propio CAMINO, lento, polvoriento, costoso... es una meta en sí mismo. Todo peregrino debiera ser cristiano y todo cristiano debería al menos una vez en la vida ser peregrino. Peregrino andando y en solitario. ¿Porqué?
"Todo cristiano debiera ser peregrino": Yo he vivido esta experiencia desde mi cristianismo. He caminado en compañía casi exclusiva de mi Señor. Quizás he vivido este CAMINO como unos auténticos ejercicios espirituales, quizás he meditado paso a paso y minuto a minuto lo que significa perseguir una meta. Todo lo que en catequesis me enseñaron de pequeño y lo que nosotros enseñamos a nuestros peques lo he revivido en el CAMINO, y digo revivido y no recordado. El pecado, apartarse voluntariamente de Dios, se puede ver como un paralelismo del apartarse de la meta de llegar a Santiago por motivos extraños al peregrinar, buscar comodidades, caminos más cortos aunque no sean los "auténticos", quedarse en algún lugar agradable para alargar artificialmente y sin necesidad el CAMINO, rajarse y volver a la comodidad del hogar... Todo esto, al igual que el pecado no es que sea muy malo en sí mismo, lo peor son las consecuencias de esa acción. Nos aparta de lo que realmente queríamos hacer. (Amar a Dios-hacer el CAMINO).
Al igual que he visto este paralelismo, se pueden ver y analizar otros muchos. Dejo este ejercicio a todo aquel que se anime a hacer este camino.
"Todo Peregrino debiera ser cristiano". Y no es simplemente un argumento complementario del anterior. El peregrino (viajero, excursionista, deportista...) que recorra esos kilómetros y no lleve a Cristo en su interior, al Cristo vivo, Dios del amor y Dios-AMOR, va a vivir unas experiencias estupendas y va a disfrutar de casi todo lo que el CAMINO puede dar de si mismo; va a darle amistades, paisajes, arte, campos y pueblos... Va a disfrutar de las iglesias románicas o góticas, de las vidrieras de colores, de las gárgolas, de los símbolos del pasado y de los signos de hoy. No va a poder disfrutar de esas sensaciones que sólo se viven en una iglesia cuando entras en diálogo con Jesús o de esas mismas sensaciones que brinda el CAMINO al caminante que va orando. Esto no lo va a vivir un "no cristiano". Los colores, los sonidos, la flora y fauna propias de esta zona de la península son indescriptibles desde ciertos puntos de vista. Desde ellos mismos se puede recordar el amarillo del trigo interminable de La Mancha, el verde de Galicia y el olor a anís. El olor a oveja de Palencia, Burgos y León o el olor a vaca de la tierra del Santo; el gris de Galicia bajo la lluvia o el brillo de la Tierra de Campos a medio día; los insectos cercanos a las charcas que incordian o los ruidos nocturnos de animales que da la sensación que nos acechan y que luego no son más que vacas lecheras que nos darán de desayunar al día siguiente... Estas y otras sensaciones son parte de los encantos que rodean este centenario Camino de Santiago y que os invito a sentir en lo más profundo de vuestras vidas.
En nuestro peregrinar cristiano hay que dejar claros estos puntos:
1/ Vamos como peregrinos y a pie
2/ Vamos en plan sacrificial
3/ Tenemos que dejar en casa TODAS las comodidades
4/ Debemos ser conscientes de nuestras posibilidades físicas, económicas y mentales ANTES DE FIJAR LA RUTA.
5/ Si alguien quiere hacer el camino de otro modo (coche, más etapas, de hotel...) puede buscarse otra guía que describa mejor las carreteras y medios de transporte. Esta guía y notas están pensadas a pie.
6/ Al final Dios y nuestra conciencia nos premiar por los esfuerzos y penalidades que pasemos.
7/ NO VA A SER DIVERTIDO en el sentido que damos a esta palabra, pero
os garantizo que va a ser sensacional.
REFLEXIONES RELIGIOSAS:(Motivaciones, situación personal, proyectos, actitudes....:)
El Camino: Santiago ¡ Es un Peregrinar ! Para peregrinar a Santiago NO es necesario que sea año santo; la diferencia entre la peregrinación en año santo y otro que no lo sea estriba solamente en la recepción de las indulgencias plenarias que se le conceden al peregrino cuando es año santo.
La COMPOSTELA o acreditación de haber hecho el camino a pie se concede en cualquier año.(Y peregrinaciones hay todos los años) El CAMINO se hace principalmente en nuestro interior; no es igual para todos los que lo siguen, aunque se vaya por la misma RUTA o en el mismo grupo. El CAMINO se anda por varios motivos, desde el turístico al religioso, pasando por todos los que se os puedan imaginar. Recordad que para la religión ISLÁMICA, por ejemplo, la peregrinación es una obligación básica. Yo os recomiendo que vayamos como religiosos que somos.
Peregrinar significa ante todo MORIR PARA RENACER. Debemos morir a nuestro sistema normal de vida, a las comodidades... El peregrino se DESPOJA de si mismo y de sus pertenencias por varios motivos, principalmente por el ascético y por el práctico (llevar menos peso), pero no conviene abusar en verano de las ropas ligeras llegando a colocarse ropa que pueda ofender el buen gusto de las gentes que nos vamos a encontrar o el buen parecer de un cristiano.
El CAMINO es cansado pero os aseguro que una vez andado lo vais a agradecer sobremanera. No hay NADIE que haya andado este CAMINO que no haya descubierto algo realmente importante en su vida interior.
El CAMINO es agradecido, sus gentes, iglesias..., todo recuerda la bondad de Dios. Antiguamente se ayudaba al peregrino con la idea que podía ser un Ángel del Señor y, claro, negarle la ayuda podía ser muy malo; hoy se le ayuda por ser hermano. Si nosotros nos encontramos en ruta algún peregrino con problemas de cualquier tipo o que se sienta sólo, debemos acompañarle al menos un trecho y luego dejarle sólo si es lo que deseara.
El CAMINO es sacrificado, es decir, convertido en sacro, en la medida que nosotros lo sacrifiquemos. El CAMINO es también alegre, medido, dulce,...
Pero el CAMINO es sobre todo un BUSCAR en nuestro interior y en los signos visibles e invisibles del mismo una vida, un conocer, un purificar, un saber.
El CAMINO ha tenido y tiene un valor de expiación de los pecados y faltas y un valor de RETIRO. También tiene el valor tradicional de aumentar la eficacia de la oración en los lugares santos. Etc.
El CAMINO exige ser desprendido; ayudar a otros es ley. Respetar los lugares es básico. Comprender que otros vienen tras nosotros y querrán encontrarse todo como nosotros o mejor es nuestra responsabilidad. No tirar basura ni romper nada, ayudar en la limpieza de los hogares del peregrino, ser amable en bares y cafés... El próximo peregrino que pase por estos mismos sitios será mejor recibido si los anteriores han sido amables.
EL
PEREGRINO sabe que va a llegar. Hoy, con la experiencia de otros peregrinos,
también sabe por donde va a pasar, con que cosas y lugares se va
a encontrar, que gentes, fondas... va a tener en su caminar. Sabe 'el donde'
y 'el por donde' pero sigue ignorante sobre 'que es lo que' va a encontrar
(a parte de la Catedral de Santiago). NO SABE cuales van a ser sus experiencias
personales. Para la meditación personal hay gente que utiliza algún
libro de ayuda, os recomiendo encarecidamente que de ser así, y
os lo desaconsejo, sea un libro muy pequeño y poco pesado (por ejemplo
unos EVANGELIOS de bolsillo), pero creo que lo más apropiado es
meditar sobre el propio peregrinar ayudándose de la Naturaleza.
En la Biblia hay muchos ejemplos: La zarza ardiendo, el monte sagrado,
el monte de los olivos.... y no son NECESARIAS otras cosas que además
PESAN.
Si se analiza el CAMINO desde todos los puntos de vista podremos sacar muchas conclusiones válidas en nuestra vida. Hay cantidad de cosas que integran una peregrinación. Hay dos de ellas, VIAJAR y ORAR que son NECESARIAS. Sólo viajando en oración se puede peregrinar, cualquiera de estas dos cosas por separado NO ES PEREGRINAR. Cada cual va a tener su propio camino particular según lo que ponga de su parte. No depende de la RUTA seguida sino de las experiencias religiosas que vivamos. Os animo a que programéis vuestro peregrinar; cada uno sabe mejor que nadie lo que necesita para su espíritu.
Aquí doy unas ideas de conjunto para poder seguirlas como grupo: Al igual que no es lógico que uno vaya por BURGOS y otro por CÁDIZ, tampoco sería lógico que no fuéramos juntos en la oración y en otras actividades comunes. A estas actividades comunes debemos unirnos TODOS.
EL CAMINO tiene un simbolismo que ya comienza en el mismo vestir del peregrino: cayado, bolsa, capa y sombrero. Son objetos que simbolizan ese caminar de vacío y búsqueda de ayuda. El peregrino debe buscar siempre. A lo largo del camino veremos símbolos religiosos y símbolos iniciáticos de la Edad Media e incluso más antiguos. La vieira o concha de peregrino es otro símbolo, hoy más conocido que la vestimenta de los peregrinos, pero hay que saber que esta concha no era otra cosa que un recuerdo bonito de algo que había en Galicia no en los lugares de los que se partía. Es un objeto que se llevaban a LA VUELTA de su peregrinar.
DIOS, EL HOMBRE Y EL CAMINO El Camino es también, tradicionalmente, un camino de CONVERSIÓN. Se nota en cada paso que se da. Dios se hace presente cada minuto de la larga caminata: En el paisaje y en las gentes, en las dificultades y en las alegrías (que de todo hay en esta ruta) El Amor de Dios lo disfrutas a lo largo del mismo. Lo disfrutas y lo trasmites. Dios, al igual que el camino, nos marca unas normas a seguir y nos pide que queramos ir hacia Él. Si nos falta esa voluntad nunca llegaremos hasta Él. El camino también es perdón y sentirte perdonado; perdonar a los que ves y a los que se han quedado en sus quehaceres cotidianos; ser perdonado por todo lo que te rodea. El Camino y sus símbolos apuntan directamente al mismo DIOS-AMOR, incluso, los que hacen este camino sin espíritu religioso, ven "algo" en el mismo que quizá no saben describir ni ver. Ese algo es Dios.
Si nos apartamos deliberadamente de la ruta, (o por desconocimiento), nos será difícil llegar a Santiago. Con Dios pasa lo mismo.
El Camino es ocasión para unos "ejercicios espirituales" llevados hasta cotas muy altas. Ejercicios de agradecimiento a Dios por todo lo que nos da a lo largo de la vida y que podemos sintetizar en este camino.
El Sol, símbolo del dios de los antiguos, recupera su valor de "señor del mundo". Está presente en los grandes momentos interiores del peregrino: Te calienta después de una lluvia o al amanecer, es esperado durante el frío y es agradecido al atardecer. Quizá es abrasador al medio día del verano, cuando casi te impide caminar. Pero desde luego es el "siempre presente", reclama su antiguo significado y se hace significante de nuestro Señor Omnipotente y Omnipresente.
El aire, las flores, los regadíos y los pastos secos. Los insectos.... La noche reparadora, la siesta después de comer... La charla amigable allí en el refugio, con otros compañeros peregrinos, en la que compartes las experiencias, el pan y el sueño de cada día, los dolores de piernas o espalda y todo aquello por lo que estás peregrinando. Personas a las que les abres el corazón y que ellas mismas te lo abren a ti. Si nos negamos a ser felices como Dios quiere, estamos encerrándonos en nosotros mismos y tampoco esto nos facilita el ser amigos de Dios y compartir con Él nuestras experiencias, como las compartimos con los otros peregrinos, "los fantasmas" del pasado que han abierto este camino "santo", este camino que es otra Teofanía en el presente.
Abraham vio a Dios en una zarza ardiendo. Esa zarza simbolizó a Dios. Nosotros tenemos un CAMINO trazado por los antiguos y por nosotros mismos.
El camino es totalmente distinto de un año para otro y de una persona a otra. Es diferente en función de la hora, de los ánimos, de la preparación física y espiritual que hayamos tenido antes de emprenderlo, de las experiencias que se van compartiendo y de los compañeros que vas encontrando. Esta es una verdad leída en varias ocasiones. Lo comentan en casi todos los tratados sobre la peregrinación. Lo he experimentado personalmente. Cada año he tenido otras experiencias y otros amigos, me he encontrado con otras gentes y he parado a descansar en otros lugares, incluso aunque en el mapa me decían que era el mismo lugar.
El camino del peregrino exige ser amable con los otros y comunicativo. Debes ofrecer a Dios tus experiencias, en tu nombre y en el de "los otros". Debes rezar a Dios por los que te acompañan, por los que te precedieron y por los que te seguirán.
Debes estar SIEMPRE a la escucha del caminante solitario. No le des conversación, respeta su silencio. Posiblemente está escuchando a Dios mismo. Lo que tu le digas, seguro es menos interesante que lo que está escuchando en su interior. Si te habla, entonces y sólo entonces, entablas conversación. Tu puedes ser ese "mensajero de Dios" si en verdad le estás amando, si de verdad le llevas un mensaje de alegría y de paz, de sosiego y de calma. De bienestar a su cuerpo y a su espíritu. Él te está haciendo lo mismo, ya lo verás. Los antiguos pensaban que era necesario dar cobijo al peregrino porque podía ser un Ángel de Dios; "Ángel" significa "mensajero". En la medida en que seas "mensajero" serás peregrino y viceversa.
En esta "medida" es en la que podrás participar del CAMINO y
hacer que los que vengan tras de ti participen. Al igual que si cargamos
la mochila con más peso del que podemos llevar se nos hace muy cuesta
arriba el caminar, si nuestra vida la llenamos de necedades se nos dificulta
mucho el acercarnos a Dios. El materialismo nos lastra.![]()
TEXTOS QUE HE PODIDO ENCONTRAR EN LA BIBLIA SOBRE SANTIAGO
Creo que un Católico debe beber en las fuentes sagradas antes que en ningún otro lugar, por tanto he acometido la labor de buscar citas de la Biblia en que se hable o mencione a Santiago. A todo el que lea este texto le toca analizar su contenido.
Para comenzar hay que analizar a qué Santiago de la Biblia corresponde "nuestro" Santiago Gallego. (Los textos en que se nombra a Los Doce no los indico por ser muchos, pero sabiendo que Santiago es uno de Los Doce)
Según S. Lucas es Santiago, el hermano de Juan, Santiago el Mayor.
Empecemos por los textos de S. Mateo sobre Santiago: "Pasando adelante vio a otros dos hermanos: a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, su padre. Jesús los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron." (Mt. 4,21)
En Mt 10,2-42, Jesús envía a Los Doce con instrucciones concretas sobre como actuar al evangelizar. También les da poder para expulsar espíritus inmundos y para sanar todos los males.
Pedro, Santiago y Juan subieron con Jesús al monte de la Transfiguración, en que Jesús se muestra como el Hijo de Dios y en que les manda no contarlo hasta la resurrección. (Mt 17, 1-13)
En Mt 20, 20-28, la madre de los Zebedeos le pide a Jesús que siente a sus hijos a su derecha. Jesús les pregunta entonces si serán capaces de pasar el trago que Él va a pasar. Ellos le contestan que si y entonces Jesús les dice que lo de sentarse a la derecha o izquierda corresponde al Padre.
Jesús, en Jetsemaní, comienza su oración en compañía de Pedro y de los hijos del Zebedeo y les pide que le acompañen en su tristeza. (Mt 26, 37)
Ahora los textos de S. Marcos: "un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en su barca repasando las redes, y en seguida les llamó; dejaron a su padre, Zebedeo, en la barca con los jornaleros y se marcharon con ‚l." Mc. 1, 19-20)
Con Santiago, Simón, Juan y Andrés cura a la suegra de Simón.(Mc 1, 29-31)
En Mc 7, 17 pone a Santiago y a su hermano Juan el sobrenombre Los Rayos.
De nuevo, en el relato de la Transfiguración de Marcos se vuelve a nombrar a Santiago dentro del grupo de "los preferidos" de Jesús. (Mc 9, 2)
En Mc 10, 35-40 se repite el pasaje en que Santiago pide a Jesús el estar a su derecha. Jesús responde que el último ser el primero.
Frente al Templo, en el monte de los olivos, (Mc 13, 3-13), estando Jesús con Pedro, Juan, Santiago y Andrés, les anuncia que serán perseguidos en su nombre. Ellos le preguntan por cuando ser el Fin.
Analizando los textos de S. Lucas, vemos en Lc. 5,10 después de la pesca milagrosa, le siguen Pedro, Santiago y Juan.
En la Transfiguración según Lucas, volvemos a encontrar a Pedro, Juan y Santiago. (Lc 9, 28-36)
En Lc 9, 54-55 Jesús se dirige a Jerusalén y en una aldea de Samaria se niegan a hospedarle. Santiago y Juan le dicen a Jesús: "Señor, si quieres, decimos que caiga un rayo y acabe con ellos. El se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea."
En S. Juan no encuentro ningún texto que aluda directamente a Santiago.
En los HECHOS vemos varias veces nombrado a Santiago.
En Hc12, 1-4 el Rey Herodes hace pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan y esto agrada a los Judíos.
Pedro es detenido y se escapa con la ayuda de un ángel, va a casa de María, la madre de Juan, y Marcos pide que avisen a Santiago y a otros hermanos (supongo que es a otro Santiago)
En Hc 15, 12-21 Pablo, Bernabé‚ y Santiago hablan a la comunidad de Jerusalén.
En 21, 17-26 Pablo visita la casa de Santiago y se somete a las "leyes". Este relato se repite en la carta a los Gálatas 1,18 y 2,10.
La carta de Santiago completa se atribuye a este Apóstol. Es
una carta que da especial importancia a la ley del Amor al hermano, concretando
en esta ley la Fe en Jesús, la preferencia por los pobres, etc.
Es una carta que se debe leer completa
.
Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Madrid C/ Carretas 14, 3ª Planta, Tno: 5323002 28012 Madrid
HORARIOS MISAS EN SANTIAGO: 12 A.M. la Misa diaria especial de Peregrinos y a las 7 P.M. la Misa en Castellano (Sábados)
Tampoco quiero dejar fuera a toda aquella persona que alguna vez en su vida ha pensado que el dejar atrás sus pertenencias y ponerse en camino, a través de una ruta geográfica o de una ruta de su propia vida, es importante y beneficioso para sí mismo y para todos los que le rodean. También quería dedicar este libro a todo peregrino de Santiago que a lo largo de la historia ha ido creando el CAMINO con todas sus características.
No olvido a aquellas personas que dedican parte de su tiempo a atender los refugios y ayudar a los peregrinos, a veces soportando malas caras y malas educaciones de los mismos. Son personas sin las cuales sería impensable esta "aventura".
Especialmente quería dedicárselo a mis compañeros de fatigas en los veranos desde 1993 que hicieron posibles las experiencias vividas, así como a todos los habitantes de todos los pueblos y ciudades por las que pasamos.
Para esta edición electrónica debo mostrar agracedimiento a todos los organismos y personas particulares que, con su contribución a ideas, fotos, imágenes, direcciones... me han permitido incluir información valiosa en esta página.
A todos ellos va mi cariño más sincero y mi agradecimiento.
No quiero dejar en este escrito a esas otras dos personas que me acompañaron durante estas experiencias y a lo largo de toda mi vida y que se llaman Jesús y María. Les sentí muy presentes en todos los días.
FIRMADO:
LUIS CARBALLAL