
Desde Tripis Güeb te deseamos ke disfrutes kon esta kolekzión de movidas kon los tripis. Hemos puesto mutxa dedikazión y empeño para dar el mayor faktor humorístiko posible, pa' ke no pares de reir, ke es sano. Vaya bién ;-)!
El tripi medicinal
Tengo pániko a los hospitales, es algo ke no puedo evitar. De la misma manera ke algun@s tienen klaustrofobia o vértigo, a mi me entran eskalofríos solo kon pensar ke si me pongo muy enfermo o me rompo un brazo o una pierna tendré ke pasar de urgencias a una de esas espezies de ratoneras, el lugar de trabajo del doktor muerte y la sede de esos seres vestidos de blanko kon aparienzia hipókrita, ya ke kuando te inyektan la anestesia se transforman en bestias indomables ke manipulan tu kuerpo sin ke tengas opzión a negarte.
Pues bién. Estando yo y mi novia en un konzierto, tripamos akella larga notxe. Mientras disfrutábamos de akel konzierto ke solo veríamos empezar, el tripi ke había bajo nuestras lenguas se iba deshaziendo, y poko a poko empezábamos a sentir los efektos del mágiko tripi, la pócima de l@s desarrapad@s; lo mágiko del suceso, es ke mi novia y yo teníamos las mismas paranoias. Sentimos de repente, ke estámos perdid@s en el tumulto de gente, es decir, ke de la tanta gente ke había no podíamos kontemplar bién la aktuazión desde el lugar donde estábamos. Komenzamos a dar vueltas y vueltas y más vueltas, akabando siempre en el mismo lugar; no importaba ke tratáramos de ir por otro sitio, siempre llegábamos al mismo lugar. Probamos de ir a la barra a komprar birra, pero otra vez aparezíamos en el punto de partida.
Desesperado yo, desesperada ella, optamos por irnos a kasa (vaya 2.000 pesetas de la entrada más mal aprovechadas). Dado el estado flotante ke llevábamos en akel momento, el llegar a kasa sin ayuda de nadie (mis padres no estaban), resultaba imposible. Sabía ke estábamos cerka, y ke andando se podía llegar en menos de diez minutos. Preguntamos a la poka gente ke kedaba en la kalle a altas horas de la madrugada y hubo algun@s ke sí konozían la ubikazión de la kalle donde vivo, pero ni mi novia ni yo acertamos en deszifrar el extraño lenguaje semejante al de la torre de Babel ke txapurreaban akellas hostiles personas, aunke su ayuda fuera nula.
Kedaba un tripi para los dos, así ke le di la mitad a ella y la otra mitad me la komí yo. El punto de paranoia llegó hasta tal punto, ke no deseábamos movernos del portal donde nos habíamos sentado. Por kasualidad, divisamos un taxi ke se acerkaba por nuestros enkantes. No se kómo, le hicimos parar, y no se kómo, entramos en él. La sorpresa fue, kon el tripi deshecho justo antes de entrar al taxi, el personaje ke me enkontré al volante: un tipo kon traje blanko y maskarilla también de kolor blanko, osease ¡Un médiko! Repentinamente me di kuenta de ke en akel vehíkulos no había asientos, y ke mi novia y yo yacíamos tumbados sobre kamillas; por más ke intentará abrir la puerta no konseguía nada más ke permanecer tumbado junto a mi novia.
En triste lecho en ke resposaba, pensaba kual sería el destino ke tenía esta espezie de taxi-ambulanzia ke nos sekuestraba. Medité la posibilidad de ke nos llevara a un hospital y, entonces, el pániko despertó en mi. Me entraron nauseas, tenía arkadas y no rekuerdo si vomité o no; por eso, intenté evadir mi mente de tal posibilidad, intentando okupar mis pensamientos kon otros motivos. Me decía a mi mismo: "Juer, debe ser muy tarde ya, me gustaría saber la hora ke es...". En ese instante, sin haber abierto la boka en todo el rato, mi novia me dijo la hora y además me dijo ke no me preokupara porke no ibamos a ningún hospital y estábamos llegando a kasa. Lo ke no me expliko, es ke estando tan cerka de kasa, el viaje duró tres kuartos de hora en mi reloj cerebral.
Por fin, estando un poko más kalmado, el taxi paró, el médiko nos bajó del vehíkulo y me dijo: "¿Ves? Los médikos no hacemos daño a nadie. Estamos akí para ayudaros". No le kreí, ni kreeré nunka la palabra de un médiko, ditxosos farsantes. No rekuedo haberle pagado, y mi novia tampoko rekuerda haber soltado ni un duro; después de la tripada, las kuentas konkordaban...
Kuando parecía ke se había akabado la aventura, empezó una de nueva: ni yo ni mi novia éramos kapaces de enkajar la llave en la zerradura, ni tampoko los dos a la vez lo konseguíamos. Después de diez minutos en el portal, entramos adentro. Subidos las eskaleras hasta el primer piso, yo vivo en un kuarto piso. Subimos las siguientes eskaleras y otra vez llegamos al primer piso. Subimos las siguientes eskaleras y otra vez llegamos al primer piso. Llegué a kontar hasta nueve veces el primer piso, más kuatro veces el segundo piso, tres veces el tercero y por fin el kuarto. De nuevo, pero finalmente, tuvimos problemas kon la zerradura... en fin, lo ke hicimos dentro de kasa no lo kontaré por si akaso me está leyendo algún menor... Agur!
Lagarto
El tripi hawaiano
A nosotras nos dió una paranoia a lo "Hawaiano". Estábamos en un salón, derrepente empezó a sonar una musisquilla que podíamos oir todos...je, estábamos en el suelo y el suelo pasó a ser hamacas. Realmente lo estábamos flipando todos pq entramos todos a la vez. No oíamos la música, así q decidimos subir el volumen. Cogí un mando a distancia(el movil)y coño¡¡¡ jejeje, el volumen subía...me cansaba de tanto ruido....pos lo bajaba, sin problema...muy guapo. Sonia cambió la cara....y claro todos tan agustito en Hawai y la Sonia toa agoviada...."qué pasa , tía?" -"hay manifa en la calle..." y....siiiii, jor...todos lo escuchábamos..saltamos a asomarnos por la ventana... y nadie veía nada...sólo la escuchábamos, asi q volvimos a hawai...tooooda una noche de viernes flotaos, risas, más risas..y cachondeo. Salimos a la calle...paranoia con el fútbol..eran las 10 de la noche y había felices familias por la calle...y nosotros, jugando al futbol con una manzana...nos miraban....pero daaaaaaaaba igual...qué gente más rara, carajo(pensábamos). eso sí, de ajada se liga con viejos y hombres sin pelos en el pito (niños) como alguna de nosotras dijo...RISAS RISAS y RISAS...increíble.
DoLLy PowER!!
Mucho ruso en Bilbao y de putas ni te cuento
Bilbao casco antiguo finde año de yanomacuerdo (putos trippis que favor le han hecho al tiempo) un bareto radikal...el mendas colega de mi brother chándolel rollo al de la puerta...juas tío único de trippi y tratando con el de la puerta ...joer gracias por dejarme ver la distancia...TRAMOS DENTRO...más tiesa que un palo descoba no sea quel trippi se me vaya de sitio...foaj yampezamos a sentirlo...busco algún master que me guie...cabrón de hermano gurú se me lleva a rusia...vodka y kalinka...eso cabrón rapidamente me saca y me mete en una casa putas... por que coño las tias se maquillan los labios? tu lo sabes? pos yo si pa joder a los que van de trippi.
havoc
EL TRIPI GENEROSO
YO EN UN TRIPI QUE ME COMÍ EN NOCHEBUENA Y NO ME ACUERDO COMO SE LLAMABAN, VEIA COMO UN TELETUVI, ESPECIFICANDO ERA"PO" EL TELETUVI ROJO, ME PERSEGUIA POR TODO EL PUEBLO. OTRA VEZ NOS PERSEGUIA EL DEMONIO Y LE TIRABAMOS AGUA A LA GENTE QUE ESTABA CERCA DE NOSOTROS. Y UN AMIGO SE COMIÓ UNO ENTERO Y ESTABA PASANDO COCA Y LA REGALABA. ¡¡¡¡¡UNA CAÑA!!!!!
RAUL CHIRIVELLA
El Tripi volador
En akellos tiempos tripábamos muy temprano, por la tarde un par de horas después de komer. Solíamos ir ir por kalles muy transitadas en barrios pijos de la gran ziudad para reírnos de l@s rik@s (o para ke ell@s se rieran a nuestra kosta); donde había ambiente allí estábamos nosotr@s.
Rekuerdo una tarde espezial, un día festivo kuando tod@s l@s aristókratas llevaban a sus konsetid@s hij@s a pasear. Nosotr@s también paseábamos ya kon el tripi bajo la lengua, pero sin padres, y nos azerkábamos a la entrada de unos grandes almazenes, donde l@s krí@s disfrutaban kon unos payasos de kontrato ke aktuaban. Uno de ellos regalaba globos llenos de hidrógeno a tod@s l@s ke se le azerkaban, hasta ke un kolega, el úniko al ke le había subido el tripi por el momento, le exigió infaltilmente ke le diera tres. El payaso, observando el estado en el ke se enkontraba mi amigo, le entregó sin demora los tres globos. Kontinuamos kaminando.
En una kalle había unas rendijas por el suelo, por donde se expulsaba el aire kaliente de las entrañas del metro. Se kreería otro kolega (ya tripiado) ke era Julio Verne, pues le arrebató los globos y se fue kon ellos a posarse sobre laas rendijas. La kasualidad hizo ke en ese momento un metro pasara por debajo y expulsara muchísimo aire kaliente por las rendijas. El kompañero tenía la sensazión de ke estaba volando, y la víktima del robo de los globos akudió inmediatamente para experimentar lo mismo ke el Julio Verne y los dos flipando. Las dos kolegas ke permanezían a mi ladito me abandonaron y pusiéronse, kómo no, a aluzinar. Kuando kise llegar yo, el metro ya hazia tiempo ke había pasado; yo, ke siempre me lo pierdo todo. Así ke esperé al siguiente metro para unirme al akontezimiento, tod@s agarrad@s al portador de los instrumentos para volar. Ché, pasó un metro y no pasó nada. L@s kolegas me kulparon a mi porke dezían ke éramos demasiad@s para tres globos, lo ke signifikaba ke estaba exento del evento.
Jodido, me senté en un banko a esperar. Me kedé dormido. Pasaron horas, minutos, segundos y metros, hasta ke los metros dejaron de pasar. Desperté, y ya no había nadie en la kalle, ni mis kolegas. Por lo menos, al día siguiente l@s muy kapull@s se diskulparon; y yo ke más ke nada en este mundo de renkoros@s komprendo a la gente ke tripa y se va a deskantillar a los bares, les perdoné.
Lagartijo