Ante todo, me considero un escritor.
Este es mi miedo: ¿Bueno o malo?
¿Tengo realmente algo interesante que decir (a los demás) o me debería dedicar, mejor, a practicar cualquier otra labor?
¡Es tan difícil salir adelante en este oficio!
Ya no sois vosotros, los lectores, quienes - dispuestos a dar vuestra opinión, a disfrutar o rechazar los poemas, las novelas, los ensayos- sois difíciles de conquistar.
Editoriales. ¿Cuántos escritores, muchos de ellos probablemente excelentes, no pasaron por la dura labor selectiva de los editores?
De momento, aquí os dejo algunos fragmentos de novelas inéditas mías. Si os gustan habré conseguido una buena parte de mi meta.
Y daré las gracias a haber nacido en este tiempo, aunque tenga tantas contradicciones, porque Internet habrá permitido que llegue -por lo menos- a unas cuantas personas:
A vosotros; los más importantes para mí en este momento.
Aunque sea solo por haber llegado hasta aquí.
¡Gracias!