La edad de la inocencia.
De mi infancia,predominan los buenos recuerdos,la ternura de la época de mi vida por excelencia.Aún así,también ahy una infinidad de cosas a olvidar,de traumas más o menos marcados en mi ser,de complejos y de frustraciones.
Crecí entre un ambiente de super-protección,en el que se me ocultaba la realidad más cruda de la existencia humana,los sin sabores de la vida,las penas y los dolores del alam,esos que luego experimentaria con tanta frecuencia en mi propia persona.
Cuando era un niño de unos dos años,me contaron que parecia un angelito,con mi pelo rubio platino y mi piel tan blanquita como la nieve.Anecdotas hay en las que me cuentan que,a las personas que me veian por primera vez,les parecia una niña;una de mis hermanas(la mayor),salia al trapo,contestando,la muy descarada,que me mirasen entre mis piernas,a ver si era una chica.
Apenas conservo recuerdos de esa primera infancia,salvo algunas imágenes sueltas de mi abuelo materno en cama convaleciente,llamándome con el mote con el que me conocia:cagón,y yo llorando ante tal insulto.