EL PODER CURATIVO DEL SONIDO
FEBRERO:
CONCIERTO DE CUENCOS Y CANTO DE ARMONICOS
Jueves 19 de
Febrero de 20:00 a 21:00
Entrada gratuíta. Donativo sugerido: 3 €
Lugar: Centro Mirabai
C/ Virgen de
Lourdes, 20, 2º 3
28027 Madrid
(Metro el Carmen)
EL SONIDO COMO TERAPIA
Consiste en una reverberación
sonora (generada entre la faringe y la boca) que produce dos sonidos
simultáneos con una ligera variación (alrededor de un armónico). En algunos
casos, esta variación puede ser modulada de modo independiente.
La
medicina tibetana dice: “el desarrollo espiritual es la base de toda curación”.
El Canto de Armónicos es la terapia sonora más rápida
para desarrollar paz interior, armonía y equilibrio. Con practicar unos minutos
al día se notan sus efectos tonificantes. Fortalece los pulmones, ayuda a
respirar más profundamente, mejora la oxigenación del organismo y libera el
estrés acumulado. Alivia la tensión muscular y facilita la meditación,
aportando bienestar a la mente y al espíritu. Ejercita el oído y desarrolla la
creatividad. Es más eficaz si se practica a primera hora de la mañana o a
mediodía, por sus efectos estimulantes. Si se practica tarde puede dificultar
el sueño.
Beneficios:
Ayuda a aliviar cualquier dolencia física o
psicosomática
Disminuye el dolor
Libera las preocupaciones y los
pensamientos negativos
Desarrolla la creatividad
Calma la mente.
En el Canto de Armónicos la voz está ligada a la meditación.
En el canto convencional la técnica se centra en la zona bucofaríngea, mientras
que en el canto de armónicos se usan también la nariz y los senos paranasales. El movimiento de la lengua y de la glotis desempeñan un papel fundamental en el canto de armónicos. Al
escuchar los armónicos, escuchamos el sonido que subyace en el mundo de las
apariencias.
Técnica:
De pie o sentado con la
columna erguida. Relaja los hombros, la nuca, la mandíbula y los músculos
faciales. Relájate y espira suavemente. Canta en un tono medio-bajo. Cuanto más
alto cantas al principio, menos se escuchan los armónicos. Los armónicos solo
se hacen audibles cuando emitimos una nota fundamental que se amolda a nuestro
registro habitual, de manera que no forcemos la voz. Aprendemos a utilizar
conjuntamente la boca, la nariz y los senos paranasales.
Al principio, lo importante no es el sonido que pronuncias, sino los armónicos
que se superponen a la nota fundamental.
Ejercicio:
Colócate en una postura cómoda, con la columna erguida. Se
entona la vocal sin forzar la voz, con el rostro y la mandíbula relajados y en
un volumen medio-bajo.