volver a poemas; ir a principal
| |
Susurros en el silencio
Susurros en el silencio
rompen el tiempo detenido
del pensamiento absorto
en el amor sufrido.
Quiebra y desgarra
el vacío en los labios
del que fuerte ama
pasan horas, ausencia;
suspiros se deshacen
en la fuerte insistencia
Del corazón retumbante
palpitando enamorado
quebrantando el silencio...
Autor: Javier R. Cinacchi
Músculos de bronce,
corazón de oro
Músculos de bronce, corazón de oro
solitario entre muchos,
roca, viento, río, fuego,
montaña firme al paso de los tiempos,
abandonada, sobresaliente, inmutable.
Despreciado, aunque trono de reyes,
bandera, símbolo sublime,
alimento de príncipes y héroes
(de los que te aceptaron). Grandes, inteligentes
Te
he visto ausente.
contemplando callado el paso de las tardes,
esperando, que se te aproximen para amarte.
Gentes de todas partes, que ya no te quieren,
músculos de bronce, corazón de oro.
Al igual que tu, fiel, tu nombre brillará
siempre.
-"Honor, ¿Por qué no te buscan, porque
no te poseen?
Autor: Javier R. Cinacchi
Corran
por las calles
Corre por las
calles señor de las verdades,
la gente te ha
oído y hoy quiere matarte,
cubre tu cuerpo
de maravillas y flores,
para que los
muchos, no se asusten ni te odien.
Corre por las
calles señor de los honores
tu ya no tienes
lugar en pobres corazones,
eres demasiado
firme para una multitud de hombres
que no quieren
ceñirse de la moral; y estar firmes.
Corre por las
calles señor de las lealtades
huye antes que
te asesinen las maldades,
cubre tu cuerpo
con una capa de brillantes
para que te
valoren justamente como antes.
Grita escritor
grita, antes que se acaben las voces
que con
esfuerzo sustentan, con amor los colores
de un mundo que
se queda sin grandes señores
que por causa
de multitud de asesinos, corren y corren.
Asesinos que a
la moral, honor y lealtad
con sus actos y
palabra hieren sin piedad,
en grandes
puestos están y también en pequeños
son los que
matan y absorben a una débil sociedad.
Corran por las
calles, gente inteligente,
los grandes señores
se alejan de los corazones
cubran su
cuerpo con libros, flores y simples ropas,
para que no los
ignoren como a simples sombras.
Autor: Javier R. Cinacchi
Dios
siempre está
Poesías escritas en papeles
hojas secas que lleva el viento.
Poema anidado en los corazones
Los poetas contentos.
¡Oh! Cantan alegres las aves,
cantan las aves y los mares,
el viento entona su melodía,
se escucha el silbar de los trabajadores.
"Avanza y avanza, la vida pasa,
los niños crecen, la hija se casa".
Hablan dos padres del diario vivir.
Mientras pasan alegrías y problemas...
Esto es así... Casi todos los problemas
pasarán como nube que pasa,
a veces lenta, a veces rápida.
Te aconsejo: No olvides, Dios da ayuda.
A veces no se escucha mi guitarra,
ni nada puedo cantar,
y parece que todo me molestara,
por causa de algo que no termina de pasar.
Pero en Dios está mi fiel esperanza.
Aunque a veces los sentimientos duelan
en mi pecho Él palpita.
Escudo es ante cualquier amenaza.
He visto, veo; tormentas vienen, van;
es sabido, el Sol siempre saldrá.
Si la alegría se extraviara y naufragara
aún así los brazos de Dios siempre estarán.
Autor: Javier R. Cinacchi
Que bella es la
fresca mañana
el respirar
profundo al levantarse,
escuchar alguna
ave que canta
con fuerzas y
esperanzas vestirse.
Que bello es
observar los cristales
que reflejan el
sentimiento del alma,
y besar los
sabrosos labios fieles
de aquella que
tu ser tanto ama.
Que bello es
sentir el fuerte viento,
los firmes
rayos de sol que entibian,
ver al niño
que sonríe contento,
oír a los que
en el vivir andan.
Que bello es
sentir el observar
y con ojos de
águila lo bello captar;
bajo el manto
de estrellas danzar,
soñar, y al
nuevo día despertar.
Lastima que
mucho estamos ocupados
en las quejas,
tristezas y llantos,
que entre
hermanos nos causamos,
¡oh! que bellos son los amplios prados...
Autor: Javier R. Cinacchi
El
pequeño poeta y su poesía
Muchos vienen y
muchos se van,
muchos andan y
pocos quedan en verdad
mientras los
distintos vientos de la vida soplan;
noches y días,
se persiguen sin cesar.
Como aurora del
día, un nuevo hombre a nacido,
en él, Dios
albergó un corazón de romántico poeta.
Cantan, alegres
las aves y sonríe el viejo enamorado,
el niño crece,
y a golpes, avanza por la vida.
Llora, ríe,
llora, llora y ríe;
la vida es una
lucha,
pero el camina
y corre,
mientras mucho
escucha.
Aunque a veces
no pareciera, escucha.
Y siempre sueña;
¿acaso no es poeta?.
Cuan soldado, a
veces, al fracaso marcha
pero los
valientes soldados, a veces, ganan.
De adolescente
observó los astros a lo lejos
y escuchó de
un hombre hablar de los poetas.
Su sangre
hierve, un brillo envuelve sus ojos;
la poesía
aflora, ansía escribir sus poemas.
Y llora en su
pecho su corazón
enviando a sus
labios los versos
que
incontenibles expresa con amor.
El pequeño
joven, no se resistió:
Oso ser poeta,
un poeta
argentino.
Que a tus manos
llega.
Para estar
contigo.
Autor: Javier R. Cinacchi
Nota: ante el encuentro de algo expuesto en estas páginas sin el reconocimiento del autor correspondiente, en otro sitio, por favor notifíquelo. Queda terminantemente prohibido la reproducción parcial o total de estas páginas sin la autorización del editor.
