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En verdad este libro es excelente, recomiendo su compra. A continuación reproduzco unos comentarios o enseñanzas del autor que me gustaron mucho de los primeros capítulos (en realidad, si debería transcribir lo que me gustó del libro debería copiarlo todo, cosa que no se puede hacer).
“Su actitud hacia la palabra de Dios es su actitud hacia el mismo Dios. No amará a Dios mas de lo que ama su palabra. No obedecerá a Dios mas de lo que obedece su palabra. No honrará mas a Dios de lo que honra su palabra. No dará mas lugar a Dios en su corazón y en su vida del que da a su palabra.
¿Quiere saber cuanto significa Dios para usted? Pregúntese: ¿Cuánto significa para mi la palabra de Dios? La respuesta a esta segunda pregunta es también la respuesta a la primera. Para usted Dios significa tanto como su palabra... ese tanto, y no mas.”
“El termino traducido aquí “aliento” es en realidad la palabra hebrea que normalmente se usa para “espíritu”. No obstante, el uso de la palabra “aliento” sugiere una hermosa figura de la operación del Espíritu de Dios. Cuando la Palabra de Dios sale de su boca, su espíritu – que es su aliento- sale con ella.
En nuestro nivel humano, cada vez que abrimos la boca para
pronunciar una palabra, nuestro aliento necesariamente sale junto con ella. Así
mismo sucede con Dios. Cuando la palabra de Dios sale, su aliento –es decir,
su Espíritu- también va. De esta forma, la palabra de Dios y el Espíritu de
Dios siempre están juntos, perfectamente unidos en una sola operación
divina.”
“La palabra de Dios y el Espíritu de Dios al unirse en nuestra vida, contienen toda la autoridad y el poder creadores de Dios mismo.”
“Pero el poder de la ciencia médica tiene un límite; el poder de la palabra de Dios es ilimitado”
“... el significado literal de santificación es la “acción y efecto de hacer santo o sagrado”.
“El Nuevo Testamento menciona cinco agentes distintos relacionados con la santificación”: 1)El Espíritu de Dios, 2) la palabra de Dios, 3) el altar 4) La sangre de Cristo 5) Nuestra fe.”
“... hay dos aspectos para la santificación: uno es negativo y el otro es positivo. El aspecto negativo consiste en mantenerse apartado del pecado y del mundo, y de todo lo que es sucio e impuro. El aspecto positivo en ser hecho partícipe de la naturaleza santa de Dios.”
...”La antigua mente carnal jamás podrá conocer o comprender la perfecta voluntad de Dios”
“Es ahí, en la renovación de la mente, donde se siente la influencia de la palabra de Dios. Conforme leemos, estudiamos y meditamos en la palabra de Dios, ésta cambia todo nuestro modo de pensar. Nos limpia con su baño interno, al mismo tiempo que nos aparta de todo lo que es sucio y malvado. Aprendemos a pensar acerca de las cosas -a evaluarlas, a juzgarlas- como Dios piensa de ellas.
Al aprender a pensar distinto, por necesidad también actuamos de un modo diferente.”
“Al hablar de estos cimientos, el escritor relaciona en orden las siguientes seis doctrinas sucesivas : 1) El arrepentimiento de obras muertas, 2) La fe en Dios, 3) Los bautismos, 4) La imposición de mano, 5) La resurrección de los muertos, 6) El juicio eterno.”
“El verdadero arrepentimiento es una decisión interna, firme; un cambio de ideas.”
“... el arrepentimiento es un cambio interno de idea, que provoca una acción externa de volverse, o dar la vuelta ; de hacer un vuelco completo en una dirección totalmente nueva.”
“a menos que Dios mueva primero al hombre así, éste no puede por su propia voluntad, sin ayuda volverse a Dios y ser salvo .”
Hebreos 11:1 dice “es , pues, la fe la certeza de lo que se espera , la convicción de la que se ve.”
“Hay dos aspectos principales en los que la fe difiere de la esperanza. El primero es que la esperanza apunta hacia el futuro pero la fe se establece en el presente.
La segunda diferencia principal entre la fe y la esperanza es que la esperanza esta anclada en la facultad de la mente, y la fe en la facultad del corazón.”
“Tenemos que creer”para entrar en” Cristo; tenemos que ser movidos por una fe sincera que nos saque de nosotros mismos a fin de entrar en cristo; fuera de nuestro pecado para entrar en su justicia; fuera de nuestra debilidad para entrar en su poder; fuera de nuestro fracaso para entrar en su victoria; fuera de nuestras limitaciones para entrar en su omnipotencia. La fe bíblica del corazón siempre produce cambios. Siempre se cree para entrar en Cristo y en la justicia; y el resultado es siempre algo definido, que se vive aquí y ahora, no algo esperado solo en el futuro.”
“Cuales son las principales características dela fe, tal como se define y describe en la Biblia?
- La fe bíblica es una condición del corazón, no de la mente.
- Está en el presente, no en el futuro.
- Produce un cambio positivo en nuestra conducta y en nuestra vivencia.
- Está basada sólo en la palabra de Dios y acepta el testimonio de los sentidos únicamente cuando éste concuerda con el testimonio de la palabra de Dios.
- Se expresa en la confesión con la boca.”
“Uno hace las cosas sencillas; Dios hará las complicadas. Uno hace las cosas pequeñas; Dios hará las grande. Uno hace las cosas posibles; Dios hará las imposibles”
“De todas las facultades y capacidades del hombre, solo hay una por medio de la que el puede resolver los problemas que enfrenta hoy – facultad humana que es potencialmente mayor que todos sus logros materiales y científicos- y es su fe en Dios”
“Dios ya nos ha provisto de todo lo que alguna vez podamos necesitar para la vida y la piedad y que esta provisión está a nuestra disposición mediante Cristo, al reclamar sus promesas de Dios.
En el Antiguo Testamento, con José, Dios llevó a su pueblo a la tierra prometida. En el Nuevo Testamento, con Jesús, Dios lleva a su pueblo a una tierra de promesas.”
“Esta clase de fe activa y apropiadora es la clave de una vida cristiana victoriosa. Tiene que basarse en las promesas de la palabra de Dios, y tiene que seguir tres pasos sucesivos: 1) encontrar la promesa adecuada, 2) cumplir todas las condiciones asociadas con ella, y 3) reclamar el cumplimiento de la promesa. Sujeta a estas condiciones, el alcance de la fe cristiana es tan amplio como las promesas de Dios.”
(Jn.4:14;
7:37; Ap.22:17; Jn. 1:11-13; 3:3; Ap.3:20)
… “En los casos que hemos considerado, las palabras usadas son las siguientes: invocar, venir, beber y recibir.”
.... “Cada persona tiene que invocar por sí misma; cada uno tiene que venir por si mismo; cada persona tiene que beber por si misma; cada cual tiene que recibir por si misma. Igual es con la reacción al evangelio. Cada individuo tiene que dar su propia respuesta; nadie puede responder por otro. Cada alma se salvará o se perderá únicamente por su propia reacción.”
Relacionado con la “fe para salvación” el autor
comenta:
“Una vez en Africa Occidental escuché a un joven evangelista africano hablando con un misionero blanco, responsable de orientar a un grupo de iglesias que se extendían por una amplia región. El joven expresó lo siguiente: “Sus iglesias son solo almacenes, almacenando gente para el infierno.”
Para algunas personas esto pudiera parecerles una afirmación chocante, especialmente viniendo de un nativo a un misionero. Pero, conociendo la situación como yo la conocía, comprendí que el joven africano decía la verdad.
A la mayoría de los miembros de aquellas iglesias jamás se les había presentado los hechos fundamentales del evangelio y nunca se habían enfrentado a la necesidad de tomar una decisión personal ante esos hechos. Habían cambiado el paganismo por una forma de cristianismo; habían memorizado un catecismo; habían pasado por una forma de bautismo; les había aceptado de miembros en la iglesia; muchos de ellos se habían educado en las escuelas misioneras. Mas de los hechos esenciales del evangelio y de la experiencia de la salvación no sabían ni entendían nada en absoluto.”
“¿Qué queremos decir por fe o por obras? Por fe queremos decir “lo que creemos”, y por obras”lo que hacemos”. ”....”La fe no se basa en las obras, pero las obras son el fruto de la fe”
Romanos 4:4-5
“Observando la frase “al que no obra, sino cree”. A fin de obtener la salvación por fe, lo primero que todo hombre tiene que hacer es dejar de “obrar”; dejar de tratar de ganarse la salvación. La salvación viene únicamente a través de la fe, sin hacer nada mas que creer. En tanto que una persona trate de hacer cualquier cosa para salvarse, no puede alcanzar la salvación de Dios que se recibe solamente por fe.”
Efesios 2:8-9
“Observamos el tiempo verbal que usa Pablo: Por gracia (ya) sois salvos. Esto prueba que es posible ser salvo en esta vida presente y saberlo. La salvación no es algo que tengamos que esperar hasta la vida venidera. Podemos ser salvos aquí y ahora” “...es decir un favor gratuito e inmediato hacia el pecador y el intercesor. Este don se recibe por medio de la fe ...no por obras para que nadie se gloríe.”
“Todo Nuevo Testamento enseña con mucha energía que la salvación se recibe solo mediante la fe – la fe es la obra de expiación terminada por Cristo- sin obras humanas de ninguna clase.
La fe que trae salvación, a partir de ese momento se expresa siempre en obras correspondientes en actos consecuentes.
Las obras que expresan la fe salvadora no son obras de la ley. La justicia que Dios requiere no puede conseguirse observando la ley de Moisés.
Estas conclusiones concernientes a la naturaleza y el propósito de la ley de Moisés llevan naturalmente a otra pregunta: si la fe salvadora no se expresa por la obediencia a la ley, entonces ¿cuáles son las obras que las expresan?¿cuales son las acciones apropiadas que debemos esperar en la vida de otra persona que profese la sanadora en Cristo?.
La respuesta a esta pregunta, así como la clave para comprender la relación entre la ley y la gracia, la da pablo en Romanos:
Mateo 22:35-40
“...el bautismo cristiano es paralelo al bautismo de Juan . En el bautismo de Juan la persona primero se arrepentía de sus pecados y después era bautizado en el arrepentimiento. En el bautismo cristiano el creyente primero, por fe, muere con Cristo para el pecado, y después es bautizado en la muerte de Cristo. En cada caso el acto externo de bautizarse no produce por si mismo la condición espiritual interna; mas bien es el sello y la afirmación de que, por fe, ya se ha producido esta condición interna en el corazón de la persona bautizada.”