En 1996 se fundó el Grupo de Perros para Rescate y Salvamento de Protección
Civil de Getafe. Los instructores que dieron origen al grupo, y que han
venido formando hasta la fecha a sus miembros, provenían de otros grupos
de salvamento y contaban con un intenso bagaje en el entorno del perro de
salvamento. Al poner en marcha el proyecto GPRS,
lo hicieron con el objetivo de entrenar y capacitar a los equipos de rescate
con perros, en las distintas àreas que lo componen: para la localización
de víctimas en caso de extravío sobre grandes áreas, colapso de estructuras,
deslizamientos del terreno, y avalanchas.
Dicha tarea, aparentemente sencilla, implicaba una serie de pasos y requería de una infraestructura básica, que asegurase la máxima eficacia en el proceso.
Todo éste proceso, que puede parecer excesivo para un grupo de voluntarios,
no sólo está diseñado para formar un grupo de intervención en catástrofes,
lo cual ya es de por sí una tarea bastante complicada, sino mantenerlo continuamente
en la máxima cota de respuesta y preparación. Son muchos los factores que
se deben considerar para lograr dichas metas, y gracias a ellas, los voluntarios
del GPRS
han participado con incuestionable éxito y diligencia en todas y cuantas
intervenciones nacionales o internacionales ha sido solicitada su presencia.
Con la enérgica intención de seguir haciéndolo durante muchos
años, sus equipos se encuentran en disposición de intervenir 365 días al
año, las 24 horas del día. Con el paso del tiempo y la experiencia, su tiempo
de acuda efectiva en caso de movilización se ha reducido a una hora en caso
de intervención nacional, y a dos horas en caso de catástrofe internacional,
desde la alerta. El GPRS
puede movilizar un equipo de primera intervención,
con el material e infraestructura necesarios para ser absolutamente autónomos
durante una semana, en cualquier lugar del mundo.