Los equipos cinológicos de búsqueda de personas, tienen un
campo de actuación heterogéneo. La diversidad de especialidades
sobre las que pueden actuar, requieren que los intervinientes esten versados
sobre las más diversas materias. El GPRS
puede ser reclamado para intervenir en cualquier lugar del mundo, sobre
los más diversos terrenos, y en las condiciones más desfavorables.
Es por ello, que los especialistas que lo componen deben acumular conocimientos
relativos a cualquiera de los entornos y circunstancias donde se lleve a
cabo la operación.
Formar parte de un operativo de éstas características tiene, desde nuestro punto de vista, como premisa, ser consciente de las circunstancias adversas en las que suele desarrollarse nuestra tarea. Para aclarar a qué nos referimos, atengámonos a la famosa "Ley de Murphy" y supongamos que "si algo puede salir mal, sale mal", y los componentes de nuestro operativo deben estar preparados para afrontar cualquier adversidad que se les pueda presentar.
Para conseguir dicho objetivo, los miembros del GPRS,
realizan el 90% de sus prácticas con el grupo en pleno, realizan
salidas de trabajo de varias jornadas para cohesionar y conocer a sus miembros,
y practican con frecuencia con otros equipos para intercambiar conocimientos.
Si queremos formar un colectivo correctamente, es necesario en primer lugar
tener claro el campo que se va a abarcar, y los límites de éste.
La formación por demás, no deja de ser cultura, pero el tiempo
puede emplearse en perfeccionar materias realmente útiles; y la escasez
o precariedad de la misma puede derivar en un trabajo imperfecto e incluso
negligente. Existen muchos equipos de intervención (entre ellos los
cinotécnicos), que desconocen la realidad del equipo canino de catástrofes,
y bien le atribuyen funciones o perspectivas fuera de su competencia, o
bien menosprecian y minimizan el trabajo que pueden desempeñar. La
virtud está en el equilibrio, en la definición propia del
Equipo de Perros de Búsqueda y Salvamento: su misión es colaborar
en la búsqueda y localización de las personas desaparecidas,
facilitando la labor de los equipos de extracción y atención,
minimizando el tiempo de búsqueda y de exposición de éstos
a riesgos secundarios. Todo lo que esté fuera de ésta descripción,
es misión de otros profesionales, especialmente entrenados para tal
efecto. Para optimizar su rendimiento, y su integración en los operativos,
los miembros del GPRS
reciben formación, y se reciclan anualmente en diversas materias:
Los instructores del GPRS colaboran estrechamente con la Escuela Española de Instructores para Equipos de Salvamento con Perro, dedicándose a dar formación a nivel nacional e internacional. Por otro lado, están en constante búsqueda y valoración de las técnicas y corrientes educativas que surgen tanto en el mundo del perro en general como en el entorno del perro de salvamento en particular,en cualquier lugar del mundo.
Es indudable, que la evolución de los medios y técnicas de trabajo están a la orden del día. La experiencia nos ha enseñado que, sólo el trabajo continuado, la perseverancia, y la humildad en el día a día, lejos de modas y políticas, son el camino a seguir.
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