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Antonio
de Raco, su maestro:
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| "No se lo puede comparar con nadie" | |||||||||||||||||
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SIN EDAD. "Toca como una persona mayor", dice De Raco |
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"Horacio aprendió los beneficios de mi técnica y puede trabajarlos con autonomía. Todavía no ha terminado de formarse porque tiene que armar un repertorio. Si yo me muriera, él seguiría siendo un pianista, aunque tendría que esforzarse en planificar el estudio; yo le hago ahorrar tiempo. Horacio está tocando como una persona mayor, no como un chico de su edad. Tiene evidentemente una gran racionalidad pero necesita enriquecer la parte emocional. Sabe controlar todo: es capaz de sentir que en un acorde hay una nota que no suena bien, entonces la aísla, la pule y finalmente consigue lo que desea. A veces tengo que recordarle que no sea más maniático que yo. El todavía necesita que se lo acompañe en el proceso de comprender el clima, el estilo de la obra, y también en el proceso de conseguir un sonido orquestal. Horacio hace el 80 por ciento y yo, el otro 20 por ciento. Discutimos las versiones. Escuchamos música juntos. Nos interesa particularmente el sonido orquestal de pianistas como Murray Perahia y Radu Lupu. A Horacio no se lo puede comparar con ningún otro pianista, es incomparable: está muy por encima de muchos; en los concursos ha dejado atrás a gente mucho mayor que él y con mejor curriculum Si los maestros cumplieran cabalmente con su tarea, estoy seguro de que casos como el de Horacio no serían tan excepcionales. El es un ejemplo de lo que un joven puede llegar a ser, incluso en un país tan desalentador como el nuestro Clarin Domingo 2 de junio de 2002 |
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