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Viajes: Salamanca
Agosto de 2001

Como mi hermana habia ido a Lisboa a pasar 10 días de turismo, comida y tiendas, decidí aprovechar la oportunidad y el coche, e ir con ella hasta Salamanca. Esto lo decidí hace un mes y ya tenemos la primera sorpresa. Mi primera idea, el NH Palacio de Castellanos, un palacio cerca de la catedral (mucho mejor que el Parador) estaba lleno, como muchos otros de los hoteles. Salamanca es un destino muy popular en cualquier época del año, y es difícil encontrar habitación. Finalmente optamos por el tres estrellas Rona Dalba, perteneciente a la cadena española Silken. Está siendo renovado, y cogimos una de las nuevas habitaciones. El emplazamiento es bueno, a 5 minutos de la Plaza Mayor. Había un par de bares de gente joven cerca, así que cuando volvimos al hotel a la noche, había mucha gente y mucho ruido, pero tuvimos suerte porque nuestra habitación estaba daba al interior, a un patio, y pudimos dormir con las ventanas abiertas. La estación de autobuses está a unos 10 o 15 minutos del hotel.

http://www.hoteles-silken.com/asalaman.htm

Había imprimido un par de itinerarios a pie y alguna información de internet y comenzamos el viaje. Abandonamos Bilbao el sábado temprano, pero había mucho tráfico, de entrada y salida. Muchos camiones y muchos emigrantes portugueses y marroquíes volvían a sus casas. Paramos en Burgos para comprar el periódico, comprar "madalenas"cerca de la Casa del Cordón y tomamos un café. Mi hermana había buscado un café que está en el castillo que domina la ciudad, pero estaba cerrado. Algo normal si tienes en cuenta que eran las 9 de la mañana y la temperatura era de unos 9º. Así que paramos en un bar cerca del monasterio de Las Huelgas, y continuamos nuestro viaje.

Llegamos a Salamanca alrededor de las 12:00. Había impreso un plano de Salamanca pero equivoqué el lugar donde estábamos, así que pregunté en una agencia de viajes y nos explicaron dónde estaba el hotel, que por cierto estaba muy cerca de donde nos había dejado mi hermana. Mala suerte. Ya en el hotelñ nos registramos, dejamos las maletas y nos fuimos a la Plaza Mayor a pedir un mapa de la ciudad. En el hotel nos habían dado un pequeñito que fue más útil que el de la oficina de turismo. La oficina de turismo de la Plaza Mayor pertenece al ayuntamiento, y hay otra en la Casa de las Conchas que pertenece a la Jnta de Castilla y León.

http://www.jcyl.es/turismo
http://www.salamancaweb.com
http://www.aboutsalamanca.com
http://www.cyberspain.com/ciudades-patrimonio/isalaman.htm

Comenzamos a andar hacia las catedrales (hay dos, la Vieja y la Nueva), y en nuestro camino por la Rua Mayor pudimos ver distintos restaurantes, mirando a ver si podiamos encontrar algo interesante. Mi amiga quería comer cochinillo, y era difícil de encontrar. Al final, nos asentamos en el Mesón Las Conchas. Sus ensaladas parecían estupendas. No tenían sitio fuera, mejor, porque el calor era muy fuerte y no hubiéramos comido a gusto. Pedimos una ensalada rústica como entrante (suficiente para las dos), cochinillo para mi amiga, entrecot a la pimienta verde para mi. Soy más partidaria del pescado, pero ese entrecot estaba genial, tostado y tierno. Dos cervezas, café con hielo y un té de camomila, nos salió por 5000 ptas (30 euros). No estaba mal.

Era pronto para visitas culturales, y nos sentamos a leer el periódico en la Plaza Mayor, con un vaso de leche granizada. Había muchos estudiantes extranjeros alrededor, hay muchas escuelas de idiomas en Salamanca.
Marcamos en el mapa los lugares que queríamos visitar, así que empezamos por la Universidad y el famoso esqueleto con la rana. Visitamos algunas de las aulas. La clase donde Fray Luis de León dijo su famoso ?Como decíamos ayer ?? después de estar preso durante muchos años por la Inquisición se guarda tal como era, y la verdad que en aquellos tiempos era duro ser estudiante. Bajamops después a las catedrales, donde había dos bodas, y visitamos el claustro. Parte estaba cerrada por reparaciones. Mas tarde caminamos hasta el río y el puente romano, y de nuevo a la Plaza Mayor. Estabamos cansadas y regresamos al hotel a darnos una ducha y a descansar.

Salimos a las 9 de la tarde. La gente caminaba a lo largo de la calle Zamora, y muchos estaban sentados en la Plaza Mayor toamndo algo y comiendo algunas tapas. No sparamos en el Café Novelty y probamos su horchata, estaba buena, y mas cara que los otros lugares en la plaza. Después de mucho mirar decidimos picotear algo donde habíamos comido. Los camareros eran agradables y la comida estaba buena. Pedimos otra ensalada y un plato de croquetas.

Volvimos al hotel a la una de mañana y todavía había mucha gente en la calle. Hacía un poco más de frío durante la noche, y se podía entender por qué salía la gente.

El día siguiente llegó con un brillante cielo azul, y después de liquidar la cuenta del hotel, fuimos a la Plaza Mayor a desayunar. Café y tostada para mi amiga, café, zumo de naranja y churros para mi. Y el periódico. Eran las 10 de la mañana y habían salido ya lo periódicos nacionales y extranjeros. Me puse las gafas de sol mientras desayunabamos, parecía que iba a ser un día duro de calor.

Fuimos al convento de las Claras. Un viejo convento de clausura del siglo XIII, pero que había sufrido muchos cambios. La visita duraba media hora, visitando los coros y parte del claustro. Lo mejor es el techo de la iglesia. En los ochenta al ir a arreglar el techo descubrieron un techo pintado. Parece que cuando la iglesia fue remodelada en estilo barroco en el siglo XVII, el arquitecto decidió conservar el techo de madera pintado. Recibieron el premio Europa Nostra por su trabajo de restauración.

http://www.europanostra.org/

Mas tarde visitamos la iglesia de Santo Tomás Canturiense, la primera erigida en memoria de Santo Thomas Beckett, en 1175, por dos constructores ingleses. Desde allí , al convento de San Esteban, donde Colón vivió mientras explicaba sus planes para viajar a las Indias. Puedes visitar el claustro, la iglesia y el coro superior. Cuando entras en la iglesia pasas a través de una pequeña sala donde está enterrado el 3º duque de Alba que luchó en los Paises Bajos en el siglo XVI.

Después de esta sobrecarga de cultura, fuimos al tren turístico que salía cada 20 minutos de la Plaza de Anaya, cerca de la catedral. Por supuesto comimos en el mismo lugar. Los camareros ya nos conocían. Es un lugar muy concurrido, por lo que puedes pensar que se han olvidado de ti, pero no te preocupes. Ensalada, croquetas de nuevo, y un maravilloso plato de jamón ibérico. Teníamos que haber comprado algo de jamón para llevar a casa.

Después de un helado en la Plaza Mayor, cogimos nuestro equipaje y a la estación de autobuses, para coger el de las 4 a Bilbao. Llegamos media hora antes, a las 9 en punto, y realmente contentas después de nuestro fin de semana.

http://www.alsa.es
http://www.auto-res.net

Covadonga Regil-Beascoechea

Desde el claustro de la Universidad
Plaza Mayor
Fray Luis de León y la Universidad
Miguel de Unamuno
Claustro de San esteban
Desayuno en la Plaza Mayor
Iglesia de Santo Tomás de Canterbury