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Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos. Séneca.
Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales. Séneca.
Tenemos los vicios ajenos delante de los ojos y los propios a la espalda. Séneca.
Toda virtud se funda en la medida. Séneca.
Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero nadie sabe en qué consiste. Séneca.
Todo poder excesivo dura poco. Séneca.
Tuyo haces el vicio que a tu amigo disimulas. Séneca.
Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella. Séneca.
Una era construye ciudades. Una hora las destruye. Séneca.
Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición. Séneca.
Vencer sin peligro es ganar sin gloria.
Vivir es luchar. Séneca.
Ya es una buena cosa, en las mujeres malas, que sean abiertamente malas. Séneca.
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