|
A la virtud, menester hace espaldas.
A largos días, largos trabajos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
A las diez, deja la calle para quien es.
A las diez, en la cama estés; si puede ser antes, mejor que después.
A las obras me remito.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
A lo hecho, pecho.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A lo que no puedas, nunca te atrevas.
A lo que no puede ser paciencia.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A lo que se quiere bien, se castiga.
A los audaces la fortuna les ayuda.
|