Pensamientos, citas y frases celebres de
San Josemaría Escrivá de Balaguer
Sacerdote. Fundador del Opus Dei (1902-1975)
CARIDAD
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440.- Cuando hayas terminado tu trabajo, haz el de tu hermano, ayudándole, por Cristo, con tal delicadeza y naturalidad que ni el favorecido se dé cuenta de que estás haciendo más de lo que en justicia debes. -¡Esto sí que es fina virtud de hijo de Dios!
441.- Te duelen las faltas de caridad del prójimo para ti. ¿Cuánto dolerán a Dios tus faltas de caridad -de Amor- para El?
442.- No admitas un mal pensamiento de nadie, aunque las palabras u obras del interesado den pie para juzgar así razonablemente.
443.- No hagas crítica negativa: cuando no puedes alabar, cállate.
444.- Nunca hables mal de tu hermano, aunque tengas sobrados motivos. -Ve primero al Sagrario, y luego ve al Sacerdote, tu padre, y desahoga también tu pena con él.
-Y con nadie más.
445.- La murmuración es roña que ensucia y entorpece el apostolado. -Va contra la caridad, resta fuerzas, quita la paz, y hace perder la unión con Dios.
446.- Si eres tan miserable, ¿cómo te extraña que los demás tengan miserias?
447.- Después de ver en qué se emplean, ¡íntegras!, muchas vidas (lengua, lengua, lengua con todas sus consecuencias), me parece más necesario y más amable el silencio. -Y entiendo muy bien que pidas cuenta, Señor, de la palabra ociosa.
448.- Es más fácil decir que hacer. -Tú..., que tienes esa lengua tajante -de hacha-, ¿has probado alguna vez, por casualidad siquiera, a hacer "bien" lo que, según tu "autorizada" opinión, hacen los otros menos bien?
449.- Eso se llama: susurración, murmuración, trapisonda, enredo, chisme, cuento, insidia..., ¿calumnia?, ¿vileza?
-Es difícil que la "función de criterio", de quien no tiene por qué ejercitarla, no acabe en "faena de comadres".
450.- ¡Cuánto duele a Dios y cuánto daña a muchas almas -y cuánto puede santificar a otras- la injusticia de los "justos"!
451.- No queramos juzgar. -Cada uno ve la cosas desde su punto de vista... y con su entendimiento, bien limitado casi siempre, y oscuros o nebulosos, con tinieblas de apasionamiento, sus ojos, muchas veces.
Además, lo mismo que la de esos pintores modernistas, es la visión de ciertas personas tan subjetiva y tan enfermiza, que trazan unos rasgos arbitrarios, asegurándonos que son nuestro retrato, nuestra conducta...
¡Qué poco valen los juicios de los hombres! -No juzguéis sin tamizar vuestro juicio en la oración.
452.- Esfuérzate, si es preciso, en perdonar siempre a quienes te ofendan, desde el primer instante, ya que, por grande que sea el perjuicio o la ofensa que te hagan, más te ha perdonado Dios a ti.
453.- ¿Murmuras? -Pierdes, entonces, el buen espíritu y, si no aprendes a callar, cada palabra es un paso que te acerca a la puerta de salida de esa empresa apostólica en la que trabajas.
454.- No juzguéis sin oír a las dos partes. -Muy fácilmente, aun las personas que se tienen por piadosas, se olvidan de esta norma de prudencia elemental.
455.- ¿Sabes el daño que puedes ocasionar al tirar lejos una piedra si tienes los ojos vendados?
-Tampoco sabes el perjuicio que puedes producir, a veces grave, al lanzar frases de murmuración, que te parecen levísimas, porque tienes los ojos vendados por la desaprensión o por el acaloramiento.
456.- Hacer crítica, destruir, no es difícil: el último peón de albañilería sabe hincar su herramienta en la piedra noble y bella de una catedral. -Construir: ésta es la labor que requiere maestros.
457.- ¿Quién eres tú para juzgar el acierto del superior? -¿No ves que él tiene más elementos de juicio que tú; más experiencia; más rectos, sabios y desapasionados consejeros; y, sobre todo, más gracia, una gracia especial, gracia de estado, que es luz y ayuda poderosa de Dios?
458.- Esos choques con el egoísmo del mundo te harán estimar en más la caridad fraternal de los tuyos.
459.- Tu caridad es... presuntuosa. -Desde lejos, atraes: tienes luz. -De cerca, repeles: te falta calor. -¡Qué lástima!
460.- "Frater qui adjuvatur a fratre quasi civitas firma" -El hermano ayudado por su hermano es tan fuerte como una ciudad amurallada.
-Piensa un rato y decídete a vivir la fraternidad que siempre te recomiendo.
461.- Si no te veo practicar la bendita fraternidad, que de continuo te predico, te recordaré aquellas palabras entrañables de San Juan: "Filioli mei, non diligamus verbo neque lingua, sed opere et veritate" -Hijitos míos, no amemos con la palabra o con la lengua, sino con obras y de verdad.
462.- ¡Poder de la caridad! -Vuestra mutua flaqueza es también apoyo que os sostiene derechos en el cumplimiento del deber si vivís vuestra fraternidad bendita: como mutuamente se sostienen, apoyándose, los naipes.
463.- Más que en "dar", la caridad está en "comprender". -Por eso busca una excusa para tu prójimo -las hay siempre-, si tienes el deber de juzgar.
464.- ¿Sabes que aquella persona está en peligro para su alma? -Desde lejos, con tu vida de unión, puedes serle ayuda eficaz. -¡Hala, pues!, y no te intranquilices.
465.- Esas desazones que sientes por tus hermanos me parecen bien: son prueba de vuestra mutua caridad. -Procura, sin embargo, que tus desazones no degeneren en inquietud.
466.- De ordinario, la gente es muy poco generosa con su dinero -me escribes-. Conversación, entusiasmos bulliciosos, promesas, planes. -A la hora del sacrificio, son pocos los que "arriman el hombro". Y, si dan, ha de ser con una diversión interpuesta -baile, tómbola, cine, velada- o anuncio y lista de donativos en la prensa.
-Triste es el cuadro, pero tiene excepciones: sé tú también de los que no dejan que su mano izquierda, cuando dan limosna, sepa lo que hace la derecha.
467.- Libros. -Extendí la mano, como un pobrecito de Cristo, y pedí libros. ¡Libros!, que son alimento, para la inteligencia católica, apostólica y romana de muchos jóvenes universitarios.
-Extendí la mano, como un pobrecito de Cristo... ¡y me llevé cada chasco! -¿Por qué no entienden, Jesús, la honda caridad cristiana de esa limosna, más eficaz que dar pan de buen trigo?
468.- Eres excesivamente candoroso. -¡Que son pocos los que practican la caridad! -Que tener caridad no es dar ropa vieja o monedas de cobre...
-Y me cuentas tu caso y tu desilusión.
-Sólo se me ocurre esto: vamos tú y yo a dar y a darnos sin tacañería. Y evitaremos que quienes nos traten adquieran tu triste experiencia.
469.- "Saludad a todos los santos. Todos los santos os saludan. A todos los santos que viven en Efeso. A todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos." -¿Verdad que es conmovedor ese apelativo -¡santos!- que empleaban los primeros fieles cristianos para denominarse entre sí?
-Aprende a tratar a tus hermanos.
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