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Nuestra envidia sobrevive siempre a la felicidad de aquellos a quienes envidiamos. François de la Rochefoucauld. Escritor francés.
Nunca disfrutamos de una felicidad perfecta. Los acontecimientos más afortunados se nos aparecen mezclados de tristeza. Siempre existen inquietudes que turban la realidad de nuestra satisfacción. Thomas Corneille. Poeta francés.
Nunca un hombre hace feliz a otro. La felicidad es un manantial interior. Los hombres que se han ocupado de la felicidad de los otros han hecho desgraciados a los que han tenido al alcance. Lo mejor que podemos esperar de un apóstol o de un héroe es que no se dé cuenta de nosotros y nos pase por alto. Anatole France. ( Jacques-Anatole Thibault ) Escritor francés.
Para la felicidad son menos nefastos los males que el aburrimiento. Giacomo Leopardi. Poeta italiano.
Para muchos hombres y mujeres, la felicidad que da el amor consiste, sobre todo, en la posibilidad de hacer sufrir a otro. De aquí este culto tan antiguo y tan redondeado: el culto de los celos. Hermann Alexander von Kéyserling. Filósofo alemán.
Pasa con la felicidad como con los relojes, que los menos complicados son los que menos se estropean. Nicolás de Chamfort ( Nicolás-Sébastien Roch ) Escritor francés.
Pienso en su buena suerte con alegría y después con dolor, porque en esta vida no es bueno ser demasiado afortunado. El aire y la tierra abundan en espíritus malignos que no pueden sufrir la felicidad de los mortales, especialmente de los pobres. Pearl S. Buck ( Pearl Sydenstricker Buck ) Escritora EE.UU.
Podría hacerse a mucha gente feliz, con toda la felicidad que se pierde en este mundo. Duque de Levis ( Pedro Marcos Gastón ) Literato francés.
Por mucho que vivas no tendrás más felicidad que estas horas; saboréalas a fondo, porque cuando se desvanezcan ya se habrá terminado para ti. Este primer manantial que has encontrado en el camino, es también el último. Apaga tu sed de una vez por todas; ya no beberás más. François Mauriac. Novelista francés.
Quien es capaz de hospedar bien la desgracia, puede hospedar serenamente a la felicidad. Luis L. Franco. Poeta argentino.
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