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A los seres humanos nos salen arrugas porque sabemos reírnos, y nos reímos o sonreímos porque sin volar de cuando en cuando por el humor, la vida se haría insoportable. Alfonso Ussía. Escritor español.
A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así se lo parece. Sir Walter Scott. Poeta y novelista británico.
A los veinte años nos preocupa lo que los demás piensan de nosotros. A los cuarenta, ya no nos importa. A los sesenta descubrimos que los demás no han pensado en nosotros en absoluto. Jock Falkson.
A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada. Baltasar Gracián. Escritor español.
A los vivos les debemos respeto, a los muertos la verdad. Voltaire ( François Marie Arouet ) Filósofo y escritor francés.
A más de uno que dice que la vida es breve le parece el día demasiado largo. Christian Friedrich Hebbel. Dramaturgo alemán.
A mayor talento, en la mujer, mayor indocilidad. William Shakespeare. Poeta y dramaturgo inglés.
A menos que haya complicaciones, está a punto de morir. Jules Renard. Escritor francés.
A menudo el odio se disfraza con una careta sonriente y la lengua se expresa en tono amistoso, mientras el corazón está lleno de hiel. Solón. Hombre de estado, moralista y poeta griego.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo. Jean de la Fontaine. Poeta y fabulista francés.
A menudo es fatal vivir demasiado tiempo. Jean-Baptiste Racine. Escritor francés.
A menudo hacemos ostentación de nuestras pasiones, incluso de las más criminales; pero la envidia es una pasión tímida y vergonzosa que nunca nos atrevemos a confesar. François de la Rochefoucauld. Escritor francés.
A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después. Andrés Calamaro. Cantante argentino.
A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada. Sir Winston Leonard Spencer Churchill. Escritor y político inglés.
A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor? Christian Friedrich Hebbel. Dramaturgo alemán.
A menudo, el sepulturero entierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd. Alphonse de Lamartine. Historiador, político y poeta francés.
A menudo, la principal ventaja de no abrir la boca es que nadie puede repetir lo que dijimos. Suzan Wiener.
A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz. Walt Whitman. Poeta EE.UU.
A mi pequeña escala, seré otro Justiniano u otro Napoleón. Silvio Berlusconi. Empresario italiano.
A muchos ha de temer quien es temido por muchos. Publio Siro. Poeta mímico latino.
A muchos, solamente les hace falta el dinero, para ser honestos. Carlo Dossi. Escritor italiano.
A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo tenga la culpa. Michel Eyquen de Montaigne. Filósofo y escritor francés.
A nadie se le dio veneno en risa. Félix Lope de Vega y Carpio. Escritor y dramaturgo español.
A ninguna mente bien organizada le falta sentido del humor. Samuel Taylor Coleridge. Poeta inglés.
A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar. Franz Kafka. Literato, escritor y doctor en derecho checo.
A patadas me hice un porvenir, viéndomelas con prohibiciones, proscripciones y desprecios. Carlos Saúl Menem. Político argentino.
A pesar de todo, yo creo que la gente es buena. Del diario de Ana Frank.
A quien amigos tiene por millones ninguno sobrará; El que tan sólo un enemigo cuenta doquier lo encontrará. Ralph Waldo Emerson. Filósofo, ensayista, poeta y político EE.UU.
A quien dices el secreto das tu libertad. Fernando de Rojas. Escritor español.
A solas soy alguien. En la calle nadie. Gabriel Celaya. Poeta español.
A todo el mundo le cae bien un buen perdedor, en especial cuando está en el equipo contrario. Milton Segal.
A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente. Heráclito de Efeso. Filósofo griego.
A través de la mujer penetra el diablo en el corazón de los jóvenes. Umberto Eco. Escritor italiano.
A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres. Gustave Flaubert. Escritor francés.
A un hombre sólo le pido tres cosas: que sea guapo, implacable y estúpido. Dorothy Parker. Escritora EE.UU.
A una madre se la quiere/ siempre con igual cariño/ y a cualquier edad se es niño/ cuando una madre se muere. José María Pemán. Escritor español.
A una pequeña chispa sigue una gran llama. Dante Alighieri. Poeta italiano.
A una vida de ensueño la muerte no puede dañarla. Manuel Altolaguirre. Poeta español.
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