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Mar
Como un ave atraído por tu magia,
sobrevuelo tu cuerpo
y te recorro mirándote,
cautivado por tu grandeza.
Eres un pedazo de cielo
derretido en la tierra,
un escenario
donde los astros se visten de gala,
un Ángel diluido,
una fuente de vida,
un cómplice de mis romances.
Mar, varón atractivo,
eres dócil y romántico
cuando enamoras al Sol
durante el ocaso;
furibundo y rebelde,
cuando encaras la tormenta
y amenazas con tus palabras, las olas.
¿Mirar tu resplandor...? ¡qué regalo!
es como ver el brillo de los ojos
del ser enamorado;
es otear los destellos de una estrella
esparcidos en tu cuerpo...
Mar,
te escapaste de un cuento de ensueño
para vivir con nosotros
esta bonita realidad.
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