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25 de febrero - Una historia de violencia: Ayer fueron inhumados los
restos de la pareja de médicos. Los pesquisas buscan el móvil del crimen
y suicidio. En tanto, se supo que una serie de hechos violentos habrían
precedido a la trágica tarde en que se produjeron las muertes La
muerte de María Valeria Alessandro de 32 años y de Atilio Bucchiarelli
de 45, sigue consternando a la ciudad. La sociedad médica y cientos de
platenses que en algún momento fueron pacientes de alguno de los dos profesionales
no hacen otra cosa que elogiar su labor y no hallar explicación a la tragedia.
Ayer una verdadera multitud se reunió, por separado, en el Cementerio
local para darles el último adiós.
Aún quedan dudas sobre los motivos que desencadenaron el terrible episodio
que tuvo lugar en horas de la tarde del viernes en un departamento de
diagonal 76 y 46. Ninguno de los allegados puede comprender qué habría
llevado a Bucchiarelli a efectuar dos tiros contra su ex mujer y madre
de sus dos pequeños hijos y luego a suicidarse.
Sin embargo, quienes conocían la intimidad de la ex pareja sabían de una
serie de hechos violentos que estaban actuado como antesala a la masacre.
Según pudo saberse, Alessandro había efectuado ya varias denuncias por
agresión contra su ex marido.
La joven había reiniciado su vida sentimental junto a otra persona, y
la nueva relación pudo haber sido el desencadenante de una serie de discusiones,
amenazas y agresiones física que se habrían sucedido a lo largo de los
últimos meses.
También es cierto que la pareja discutía por dinero. La división de los
bienes y la manutención de los dos hijos en común era un tema pendiente.
Lo que los investigadores intentan establecer es si esos hechos pudieron
ser motivos suficientes para despertar semejante ira en el profesional.
El testimonio de amigos, familiares y vecinos intentan reconstruir lo
que pudo haber ocurrido durante la fatídica tarde del viernes y también
los últimos días en la vida de ambos.
Como ya se informó, el hecho ocurrió cerca de las 18, del viernes, cuando
el reconocido médico tomó el arma calibre 38 corto que siempre llevaba
con él y efectuó dos disparos contra su ex mujer.
Sólo uno de los proyectiles dio en el blanco. La bala le partió la cabeza,
y la mujer perdió la vida en forma inmediata.
Pasaron algunos minutos hasta que el médico decidiera apuntarse a la sien
y gatillar.
Antes de los tres estampidos, los vecinos escucharon fuertes gritos que
provenían del departamento.
Cuando llegó la policía, el cuerpo de Alessandro se encontraba tendido
en medio de un gran charco de sangre. Habría sido asesinada justo cuando
intentaba trasponer la puerta de ingreso al departamento del primer piso.
En cambio el cuerpo de Bucchiarelli fue hallado en el dormitorio.
En el departamento no se encontraron signos de desorden ni objetos rotos.
La evidencias hablaron por si mismas.
En el interior del departamento la policía secuestró una botella de champagne
fino. Algunos investigadores especularon con una supuesta reconciliación
de la pareja.
Según testimonios habría sido Bucchiarelli quien tenia la intención de
recomponer su pareja. Alessandro se habría negado. Desde hacía algunos
meses la joven mantenía una nueva relación sentimental y lo único que
la unía con Bucchiarelli eran sus dos pequeños hijos.
24 de
febrero - Un conocido médico mató a su novia y se pegó un tiro en la sien
Fue en un departamento de diagonal 76 y calle 46. El obstetra Atilio Bucchianelli
discutió con su joven pareja. Le descerrajó un disparo a la cabeza y la
mató. Luego él se suicidó en el dormitorio. Habían discutido. Ella iba
a dejarlo (La Plata) Un
conocido médico de nuestra ciudad asesinó ayer a su novia de un disparo
en la cabeza luego de mantener una acalorada discusión y se mató con un
tiro en la sien. El terrible episodio se registró ayer a las 18 en el
primer piso de un coqueto departamento ubicado en el cruce de la diagonal
76 y la calle 46 en el corazón del barrio La Loma. Fuentes judiciales
identificaron a las víctimas como Atilio Buchianelli de 45 años y Valeria
Alessandro de 32. Los vecinos habían escuchado una violenta discusión
entre la pareja donde, al parecer, la mujer había amenazado con que iba
a irse de la casa. Hubo gritos y se escuchó el primer disparo. El proyectil
ingresó en la cabeza de Alessandro justo cuando intentaba trasponer la
puerta de ingreso al departamento. Mitad del cuerpo quedó tendido en el
descanso de la escalera sobre un gran charco de sangre. Voceros policiales
indicaron que luego de haberle disparado a su novia, Bucchianelli se dirigió
al dormitori, apoyó el frío caño del revólver calibre 38 en la sien derecha
y jaló del gatillo. En pocos segundos, el lugar se colmó de policías.
Los peritos llegaron a los pocos minutos y un tanto más tarde, el comisario
Héctor López Piñeiro, titular de la seccional Cuarta con jurisdicción
en el lugar. Los investigadores señalaron que en el departamento no se
encontraron daños o roturas que evidencien violencia física en la pelea.
Se había tratado de una exacerbada discusión. Las mismas fuentes precisaron
que Bucchianelli se había separado hace poco tiempo de su esposa y ahora
vivía solo en este departamento. Ayer, su novia, Valeria Alessandro le
habría comunicado la intención de abandonarlo debido a roces que se habían
generado en la relación. Bucchianelli no lo resistió. Primero habría intentado
retenerla subiendo el tono de la conversación hasta que tomó la drástica
decisión de empuñar el revólver 38. Los voceros señalaron que Bucchianelli
era un conocido médico de nuestra ciudad, especializado en obstetricia
y que se desempeñaba en el hospital Gutiérrez donde era estimado entre
sus colegas y pacientes. Tanto él como su novia murieron al instante de
recibir los impactos de bala. Si bien no habría existido violencia física,
la discusión tuvo su punto más álgido cuando Bucchianelli tomó de los
pelos a Alessandro y le arrancó un mechón, el que luego fue hallado por
los peritos en el suelo del departamento. Los fiscales de turno Virginia
Bravo y Gabriel Sagastume se hicieron presentes en la vivienda y calificaron
el hecho como “homicidio y suicidio”. Fuentes de tribunales desmintieron
una primer versión que indicaba que las muertes se habrían producido a
raíz de un presunto pacto suicida. Esa hipótesis se había comenzado a
barajar cuando la policía encontró una botella de champagne Don Perignon
abierta y dos copas, con las que, pensaban, se había sellado el pacto
fatal.
La
Justicia investiga las causas de la masacre -
La discusión antes de los disparos puede resultar un dato clave. Al parecer
“hablaban” de dinero. No se descarta el móvil pasional. Estudiarán las
vísceras en busca de alcohol El
crimen y suicidio ocurrido el viernes en el corazón del barrio La Loma
se presentó, en primera instancia, como un hecho de fácil resolución para
la Justicia platense. Sin embargo, aunque todas las dudas están despejadas
acerca de lo que ocurrió en el departamento ubicado en la intersección
de la calle 46 y la diagonal 76, en la libreta de los investigadores aún
hay preguntas que no encuentran respuesta alguna. Y todas enfocan hacia
las causas que generaron tamaño hecho.
Ayer al mediodía, tras una minuciosa labor de los peritos policiales que
realizaron la autopsia, los cuerpos de las víctimas -Atilio Buchiarelli
de 45 años y Valeria Alessandro de 32- fueron entregados a sus familiares
para el velatorio y posterior entierro, que tendrá lugar hoy por la mañana
en el cementerio local. Según se supo, mientras que el cuerpo de la mujer
fue entregado a sus padres, la primera esposa del médico recibió el cuerpo
del hombre.
Entre los testigos del caso figuran algunos vecinos que manifestaron haber
escuchado los disparos dentro del departamento. Los gritos devenidos de
una violenta discusión también fueron sindicados por los vecinos que hicieron
alusión a “una mala relación” entre ambas víctimas.
Aunque no se sabe con certeza el motivo que generó la discusión, sí trascendió
que la misma habría sido por cuestiones económicas. Buchianelli y Alessandro
estaban separados desde hacía tiempo y durante aquella relación, terminada
un año antes, habían nacido los dos hijos de ambos. En la fiscalía que
encabeza la investigación no se descarta que haya habido un problema de
dinero respecto de los hijos en común.
El otro dato de importancia para la investigación, y que puede estar vinculado
directamente con los motivos que llevaron al médico a tomar la dramática
decisión, apunta a la relación sentimental que la mujer mantendría, desde
hacía un tiempo, con un joven. No se descarta que este hecho se transforme,
con el correr de la investigación, en un dato importantísimo para develar
el misterio en el que está envuelta la causa por la que Buchianelli decidió
apretar el gatillo.
La Justicia también dispuso el estudio de las vísceras de ambos cuerpos
para determinar si alguno de los dos había ingerido alcohol antes del
hecho.
Como fue publicado en nuestra edición de ayer el hecho se produjo cerca
de las 18 del viernes en Diag. 76 y 46 nro. 731. El reconocido médico
asesinó a su mujer de un disparo en la cabeza y luego se mató con un tiro
en la sien. Precedido por los gritos, el primer proyectil disparado por
el revólver calibre 38 corto -se trata de un arma especial para tiro deportivo-
ingresó en la cabeza de Alessandro justo cuando intentaba trasponer la
puerta de ingreso al departamento de primer piso. Mitad del cuerpo quedó
tendido en el descanso de la escalera sobre un gran charco de sangre.
Voceros policiales indicaron que luego de haberle disparado a su novia,
Bucchianelli se dirigió al dormitorio, apoyó el cañón del arma en su sien
derecha y apretó el gatillo. En pocos segundos, el lugar se colmó de policías.
Los peritos llegaron a los pocos minutos y un tanto más tarde, el comisario
Héctor López Piñeiro, titular de la seccional Cuarta con jurisdicción
en el lugar. Los investigadores señalaron que en el departamento no se
encontraron daños o roturas que evidencien violencia física en la pelea.
La muerte agazapada tras la puerta Cuando Valeria Alessandro llegó
al departamento del primer piso de La Loma no imaginó que minutos más
tarde sucedería lo peor. Al parecer no era la primera vez que la mujer
iba al lugar, luego de la separación varios meses antes. Agazapada tras
la furia incontenida del médico obstetra se encontraba, en forma de cañón,
agazapada la muerte. Lista para dar el zarpazo por dos. Ningún vecino
manifestó que pudiera haber imaginado semejante final a pesar de estar
enterados de la separación de la pareja. Hoy, cuando ambos cuerpos sean
depositados en el cementerio local, dos familias sufrirán el mismo dolor
desde veredas diferentes.
Ciudad violenta La desesperación, el horror y la muerte
Cuando aún no transcurrieron dos meses del nuevo año, la tragedia se ha
instalado como nunca en la ciudad. Horrendos crímenes, inexplicables muertes
y un peligroso incremento de los índices de suicidio parecen haber signado
dramáticamente el rumbo del 2002.
Desde los primeros días de enero, el horror consternó a la ciudad. La
lista es extensa. Lo peor: aún no termina.
l El 2 de enero, una madre de 26 años, fue rescatada por la policía. Se
había realizado profundos cortes en las venas con la expresa intención
de quitarse la vida. Vivía junto a sus pequeños de 5 y 7 años, en en un
vagón abandonado de la estación de trenes de Villa Elisa. Dijo que “no
tenía ni para comer”.
l El 3 de enero, una chica de 25 años se pegó un tiro en la cabeza con
una escopeta calibre 16. La encontraron semidesnuda y tirada en su cama.
Una hora más tarde, personal de la Unidad 34 halló a un preso ahorcado
en su celda El primero de los casos se registró a las 12.30 del mediodía,
en una finca ubicada en 152 y 40. En ese lugar vivía hasta ayer Marisa
Beatriz Parq, de 25 años, cuyo cuerpo fue descubierto por un familiar.
l 4 de enero, un hombre se suicidó de un disparo de arma de fuego, cuando
se hallaba solo en su casa de City Bell. La víctima fue identificada como
Paulino Alfredo Gómez tenía 64 años y durante los últimos meses debió
lidiar con una dura enfermedad que contrajo a raíz de un virus hospitalario.
l 6 de enero, un joven se ahorcó en Berisso. Se trataba de Héctor Morales
de 29 años. La familia reconoció el cuerpo por las zapatillas.
l 9 de enero, un hombre se ahorcó en el dormitorio de sus dos pequeños
hijos. Ocurrió en una vivienda de Los Hornos. La víctima fue identificada
como Julio Cesar Gabriel de 32 años, quien enfrentaba una grave enfermedad.
l10 de enero, decepcionada por la ruptura de una relación sentimental,
una mujer de 28 años disparó contra su hijo de 5, discapacitado. Planeaba
matar a los otros dos niños y después suicidarse. Una llamada telefónica
y la llegada de un abuelo los salvó. Ocurrió en el barrio Meridiano V
l 14 de enero, agobiado por la crisis Roberto Salvador Storini, un jubilado
de 80 años, se suicidó en el Sindicato de Luz y Fuerza ubicado en 3 entre
41 y 42. Había ido al lugar a realizar un tramite. Tras esperar un tiempo,
escribió una cartas y se descerrajó un tiro delante de todos.
l17 de enero, el dueño de un bar de 7 y 54 y dos supuestos ladrones murieron
tras un intenso tiroteo. Se trata de uno de los hechos más sangrientos
de los últimos años. También tres personas resultaron heridas de gravedad.
Todo comenzó cuando, al menos, dos delincuentes armados irrumpieron en
el local “El Balcón” con fines de robo. Hubo forcejeos. Un efectivo policial
que se desempeñaba en Bomberos La Plata - actualmente procesado- intentó
impedir el hecho. Las oscuras paredes del local fueron testigo de la balacera.
La tragedia se instaló en la noche pero la cantidad de muertos y heridos
pudo haber sido mayor.
Ese mismo día, a las cuatro de la tarde, el ex senador provincial del
Frepaso Carlos Alberto Ruax murió tras dispararse en la boca con Magnun
calibre 357. Estaba jugando a “ruleta rusa”. Ocurrió en un edificio de
49 entre 12 y 13, pleno centro platense.
l24 de enero, un hombre que le estaba propinando una feroz paliza a su
pareja terminó gravemente herido, luego de que un almacenero interviniera
en la disputa en favor de la mujer y le aplicara una certera puñalada
en una arteria. Un bar de la zona de la Estación fue el escenario. La
policía identificó a la víctima como Leandor Jerez de 41 años, quien murió
tras agonizar unos pocos días en una cama del Policlínico San Martín.
El comerciante, Gustavo Marcelo Prioretti de 38 años, quedó procesado
por el crimen.
l 28 de enero, un joven de 20 años se ahorcó en el fondo de su casa de
Berisso. En el pecho tenía pegada la fotografía de una chica. Estaba deprimido.
Meses atrás su madre había tomado la misma determinación. Ese mismo día
en Los Hornos un hombre también asumió la decisión de poner fin a su vida
lEl 29 de enero, el horror volvió a golpear fuerte a los platenses. En
las primeras horas de la tarde, el cuerpo de una joven de 22 años, fue
hallado enterrado debajo de la calesita de El Bosque. Había sido seccionado.
Magdalena Torres estaba desaparecida desde hacía exactamente diez días.
Esa misma tarde una comisión policial partió hacia la provincia de Santiago
del Estero. Fueron a detener al primo hermano de la chica identificado
como Miguel Alonso Torres. El joven era empleado del concesionario de
los juegos del Paseo del Bosque. El día de la desaparición de Magdalena,
habían sido vistos juntos en el lugar del hecho.
l5 de febrero, Mario Bonavidez, un hombre de 77 años, se mató de un tiro
de escopeta en la cabeza. Sufría problemas económicos. Ocurrió en una
vivienda de 46 entre 8 y 9.
lEl 10 de febrero, madre e hija aparecieron muertas en su casa de barrio
norte. Habían sellado un pacto suicida. Se trata de Miriam Patricia Tamburri
(42) y Elena Alicia Rivas (62), quienes fueron halladas fuertemente abrazadas,
sentadas sobre un sillón. En el mismo lugar la policía secuestró una copa
de vidrio y dos frascos vacíos de estricnina. Antes, también habían envenenado
los dos gatitos de la familia. Atravesaban una crisis de angustia producto
de la muerte de seres queridos y de una profunda crisis económica.
l 22 de febrero, Atilio Buchianelli un médico de 45 años, mató de dos
disparos a su mujer de 32. Luego se suicidio. Ocurrió en un departamento
de diagonal 76 y 46.
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20 de
febrero - Mató a su hijo, hirió a su esposa y luego se suicidó Un hombre
de 82 años mató ayer a su hijo discapacitado de 55, hirió gravemente a
su esposa de 78 y luego se ahorcó en el patio de la vivienda
que habitaban en el barrio marplatense de San Martín porque, según confesó
en una carta, sufrían agudos problemas económicos. El hecho ocurrió alrededor
de las 11.30 en una precaria vivienda situada en la calle Luis Agote 2874,
en las afueras de Mar del Plata. El hombre fue identificado como Anacleto
Cepeda, un jubilado de 82 años, quien primero atacó a su hijo Héctor Cepeda,
que era discapacitado y se encontraba en una cama de una plaza, a quien
le asestó tres cuchilladas y golpeó con un martillo hasta matarlo. Luego
se abalanzó sobre su esposa Margarita Méndez, de 78 años, quien estaba
acostada en la cama matrimonial. A ella la golpeó con el martillo en la
cabeza y le clavó varios puntazos. Según los investigadores, Cepeda pensó
que su mujer estaba muerta, por lo que se dirigió al patio y se ahorcó
con una cuerda atada a un caño. Cuando la policía llegó al lugar, halló
a Méndez con vida y la trasladó de urgencia al hospital Interzonal de
Mar del Plata, mientras que encontró muertos al anciano y al hijo del
matrimonio. Cepeda cuidaba coches en la zona de la terminal de ómnibus
y dejó una carta donde relataba que había tomado tal determinación debido
a la grave situación económica por la que atravesaba. En el lugar del
hecho la policía secuestró un cuchillo de cocina tramontina y un martillo,
elementos utilizados por Cepeda para matar a su hijo e intentar hacer
lo mismo con su esposa. También se secuestró una carta, la que al parecer
estaba escrita a mano por Cepeda, donde manifestaba que ya no tenían dinero
para comer y desde hacía varios meses que no pagaban los impuestos. Según
los investigadores, cuando la policía arribó al lugar debió cortar la
luz y trató de ventilar la vivienda, ya que Cepeda también había abierto
el gas en la cocina. Vecinos del matrimonio manifestaron que Cepeda era
una persona muy buena y honesta, y que cuando escucharon gritos en la
casa decidieron llamar a la policía. Intervinieron en el caso personal
de la seccional quinta y el fiscal Pagella, quien caratuló la causa “homicidio
calificado por el vínculo, lesiones graves calificadas y suicidio”.
CHIVILCOY Trágica decisión de una mujer - Una jóven mujer se descerrajó
un disparo, poco despues falleció CHIVILCOY - SIP24 - En la jornada del
Miercoles 20 de febrero, numerarios de la Comisaría de Chivilcoy tomaba
conocimiento que en el interior de la vivienda ubicada en la calle Pintos
Nro 373 se hallaba una persona herida la cual habria intentado quitarse
la vida; siendo identificada como ROSA HORTENCIA GUERRERO de 29 años de
edad la cual se hallaba tendida sobre la cama presentando una herida abdominal
de arma de fuego, hallandose con vida y siendo trasladada al hospital
local para ser asistida. La Policía secuestró en el lugar un revolver
calibre 32. Sin embargo y pese a los cuidados recibidos ROSA HORTENCIA
GUERRERO falleció en el establecimiento. la Causa fue caratulada SUICIDIO
interviene UFI Nro 3 Mercedes.
12 de
febrero - TRAGEDIA EN EL PALOMAR Abrió el gas e hizo explotar su casa:
murió con sus dos hijos La mujer, traductora y profesora de cinco idiomas,
tenía trastornos psiquiátricos y problemas económicos. Su marido está
de viaje. Los chicos eran una nena de 12 años y un nene de 5 La
mujer abrió las cuatro hornallas de la cocina y dejó que el gas se expandiera.
Cerró las ventanas y puso trapos húmedos en las puertas para aislar la
cocina. Fue a buscar a sus dos hijos, que dormían, y se encerró con ellos.
Se produjo una explosión y los tres murieron. Ocurrió ayer a la madrugada
en Ciudad Jardín, en El Palomar.
Según fuentes de la investigación, la mujer —que era traductora y profesora
de 5 idiomas— tenía serios trastornos psiquiátricos y problemas económicos.
Además, su relación con su marido no era buena: el hombre había viajado
a España por trabajo, dejándola sola con los chicos.
Ayer el barrio estaba conmocionado. La explosión se produjo en la casa
ubicada en la esquina de Rohland y Pluschow, cerca de las 5, y despertó
a muchos vecinos de la cuadra. Según dijeron, la familia vivía en esa
casa desde hacía 8 años.
En esa zona de El Palomar hay casas de clase media y media alta.
Las veredas están llenas de árboles y olor a eucalipto.
La casa donde se produjo la tragedia ocupa toda la esquina: tiene dos
habitaciones, living comedor, cocina, dos baños y un jardín de invierno.
También tiene un parque, un pequeño patio y una cochera con capacidad
para dos autos.
Para los investigadores se trató de un doble homicidio seguido de suicidio.
La Policía identificó a la mujer como Rosa Cristina Carelli, de 42 años.
Sus hijos eran Michelle, de 12 años, y Axel, de 5.
Según dijeron a Clarín fuentes de la comisaría 7 de Tres de Febrero,
la mujer abrió las hornallas de la cocina y la llave de gas de la estufa
y tapó con toallas mojadas las rendijas de las puertas de acceso a la
cocina y a un jardín de invierno. Así, logró que el gas se concentrara
allí.
Después fue a la habitación de sus hijos, los despertó y los llevó a la
cocina. Algunos vecinos dijeron que poco antes de la explosión oyeron
gritos de los chicos. Ayer, los investigadores esperaban los resultados
de las autopsias para determinar si los chicos murieron asfixiados o a
causa de la explosión. También debían esperar la pericia de los
bomberos para saber si la explosión se produjo porque la mujer encendió
un fósforo, un encendedor o se produjo por un chispazo eléctrico.
El fuego sólo destruyó el sector de la casa donde se encontraban la madre
con sus hijos. Cuatro dotaciones de bomberos del cuartel de Tres de Febrero,
después de dos horas, lograron extinguir las llamas.
El cuerpo de la mujer fue encontrado por los bomberos en un patio externo
de la casa, hacia el cual habría sido despedido por la onda expansiva
de la explosión, mientras que los cadáveres de los chicos fueron encontrados
en la cocina. En la casa de al lado, sobre Pluschow, las llamas afectaron
parte de un dormitorio. Allí los bomberos cortaron la electricidad y el
gas por precaución.
¿Qué impulsó a Rosa Carelli a matar a sus hijos y suicidarse? Fuentes
de la investigación dijeron que la mujer tenía severos trastornos psiquiátricos
y su depresión se vio agudizada por problemas económicos. Las fuentes
dijeron que después de un intento de suicidio, la mujer había sido
internada en el Hospital Interzonal José Estévez, un psiquiátrico
público de Temperley. Allí le dieron de alta en diciembre. Desde entonces
seguía el tratamiento psiquiátrico de manera ambulatoria. Ese dato fue
confirmado por fuentes de la fiscalía de San Martín y la Policía. Clarín
se comunicó con el hospital, donde se negaron a dar información.
La relación entre la mujer y su marido era mala, según los vecinos. Desde
hacía un tiempo estaban separados, aunque el hombre se quedaba bastante
en la casa. El sábado pasado su esposo viajó a España por trabajo.
Los investigadores creen que ésa fue la gota que derramó el vaso. Ayer
la Policía trataba de ubicar al hombre para darle la trágica noticia.
Los vecinos de la zona dijeron que la familia además tenía problemas
económicos. Los investigadores no informaron a qué se dedicaba el
hombre, pero si la mujer: era traductora y profesora de cinco idiomas,
inglés, portugués, francés, italiano y alemán. En su casa había montado
una especie de instituto. Los investigadores, además, constataron que
la mujer tenía deudas con algunos bancos, a raíz del retraso en el pago
de las tarjetas de crédito.
"Era una mujer muy reservada, hablaba muy poco. Lo único que sabemos es
que era muy buena profesora, porque algunos chicos del barrio iban a su
casa para aprender idiomas", contó Mónica, que vive en la misma cuadra.
Los vecinos sabían que la mujer no estaba bien psíquicamente: "Era muy
delgada y siempre se quejaba de que estaba gorda. Y también era muy depresiva",
recordaron algunos.
11 de febrero - Un sorbo de estricnina Madre e hija planearon sus
muertes. Limpiaron la casa. Se vistieron con sus mejores ropas. Escribieron
una última nota. Sirvieron veneno en una copa. Le dieron de tomar a los
gatos. Luego, bebieron ellas. Resistieron las convulsiones abrazadas,
en un lujoso sillón. Tenían 62 y 42 años La
decisión estaba tomada. El cadáver de Miriam Patricia Tamburri (42) apareció
aferrado al brazo de su madre Elena Alicia Rivas (62). Con marcada rigidez
yacían en un elegante sillón ubicado en el medio del living. Se encontraban
muy bien vestidas y peinadas. Frente a ellas, sobre una pequeña mesa,
una copa de vidrio y dos frascos vacíos rotulados con una etiqueta con
rezaba “estricnina”.
Todo había sido planeado. Junto a los cuerpos, la Policía halló dos gatos
muertos -uno negro y otro blanco- tapados con una manta dentro de una
canasta de mimbre que también contenía un nota que decía: “Perdonen mis
hijitos...”.
Miriam y Elena dejaron otra carta dirigida a sus familiares en las que
explicaban los motivos del suicidio, pero los investigadores no dejaron
trascender el contenido por cuestiones legales.
La Policía asegura que madre e hija pusieron fin a sus vidas ingiriendo
veneno. Parte de esa sustancia también habría sido suministrada a los
gatos.
Los cuerpos fueron encontrados minutos después de las 15 por un familiar
que dio aviso a la comisaría Segunda de La Plata con jurisdicción en el
lugar.
Los oficiales junto a la Policía Científica fueron los primeros en llegar
al escenario de la tragedia; una tradicional casa de clase media ubicada
en el corazón de Barrio Norte, más precisamente en el numeral 873 de la
calle 38, entre 11 y 12.
Las dos ventanas que dan al frente estaban con las persianas bajas. Lo
mismo sucedía con la puerta de calle y el portón del garaje, donde había
estacionado un Taunus Ghía gris metalizado.
La casona está emplazada entre una casa de computación y una peluquería
infantil. Ante el arribo de los patrulleros, numerosos vecinos se hicieron
presentes en el lugar y aportaron algunos datos: las víctimas habían sido
vistas a media mañana en la vereda. Al parecer tenían pensado realizar
un viaje a la costa.
Dos familiares cercanos señalaron que ambas mujeres padecían de fuertes
cuadros de depresión, aunque no aclararon los motivos.
El living donde fueron hallados los cuerpos daba hacia la puerta del frente.
Estaba prolijamente decorado con cuadros, espejos, dos jarrones y alfombras.
Un suboficial de la seccional Segunda fue uno de los primeros en ingresar
al lugar. “Ni bien entré me di cuenta de que era un suicidio. Estaba todo
preparado. Ellas tenían un trajecito, se habían vestido muy bien. Y los
frascos y la copa había sido depositada sobre una mesa”, señaló el policía.
La hija tenía su cabeza apoyada sobre el hombro de la madre y ambas se
sostenían fuertemente del brazo. Los peritos de la Policía Científica
secuestraron los frascos a fin de analizar su contenido. Los cadáveres
fueron retirados por la morguera minutos antes de las 15 y remitidos a
la Asesoría Pericial, donde se practicarán las autopsias.
Fuentes médicas indicaron, que si la sustancia ingerida fue similar a
la estricnina, ambas mujeres debieron soportar fuertes convulsiones y
dolores antes de que se produjeran sus decesos. Ello explicaría la fuerza
con la que madre e hija estaban tomadas de los brazos.
Los únicos familiares que se hicieron presentes fueron otra hija de Elena
-y hermana de Miriam- que llegó junto a su esposo.
Una instructora judicial enviada por el fiscal de turno Antonio Andrés
Raimundi se entrevistó con los investigadores policiales y caratuló el
caso como doble suicidio.
La fiscalía tomó apuntes de los dichos de los vecinos y familiares respecto
de posibles problemas psiquiátricos que habrían padecdo las víctimas.
Aunque la pericia bioquímica será determinante para la investigación.
El fatídico escenario se destacaba por otros detalles. Madre e hija habían
realizado una profunda limpieza. Estaba toda la casa muy ordenada, las
camas hechas, los muebles lustrados y, como se dijo, ellas se habían arreglado
como si fueran a una fiesta. En toda la vivienda lo único que desentonaban
eran los dos frasquitos de veneno junto a la copa de vidrio sobre la mesa
del living.
7 de Febrero - Se mató de un escopetazo Días antes habría anunciado
que pondría fin a su vida. Sus ahorros habían quedado en “el corralito”
Una nena del barrio iba todos los
días a la casa de Mario Benavidez
(77) para realizarle las compras. Ayer, cuando golpeó la puerta nadie
contestó, así que decidió ingresar. En una de las habitaciones la esperaba
la más dramática de las sorpresas. El cuerpo del hombre se encontraba
ya sin vida. Tenía el rostro destruido. Se había descerrajado un tiro
en la boca con una escopeta.
Se trata del decimoprimer suicidio ocurrido en los 36 días que ya pasaron
del 2002. Al igual que muchos de los anteriores, la víctima sufría problemas
económicos.
El terrible hecho fue descubierto pocos minutos antes de las once de la
mañana cuando la menor llegó a la vivienda de 46 entre 8 y 9, ubicada
próxima a su domicilio. La chiquita corrió para dar aviso a su madre quien
finalmente llamó a la Comisaría de Villa Elisa. La hora del fallecimiento
deberá ser establecido a través de la operación de autopsia, pero se cree
que el hombre habría fallecido varias horas antes de que fuera hallado
el cuerpo. El hombre habría colocado la escopeta adentro de su boca lo
que le provocó la muerte inmediata y evidente daños en el rostro y cráneo.
Benavidez vivía solo y no estaba casado. Si bien no dejó cartas explicando
su dramática decisión, días antes habría manifestado a la vecinita su
intención de poner fin a su vida.
Se cree que el hombre estaba inmerso en una profunda depresión derivada
de algunos traspiés económicos. Según pudo saberse, Benavidez tenía sus
ahorros depositados en una entidad bancaria y ahora habían quedado atrapados
en el “corralito”.El suicidio de Benavidez es el primero que ocurre en
el mes de febrero pero se suma a los otros diez casos que tuvieron lugar
a lo largo del enero. El jueves pasado, un hombre de 83 años también se
quitó la vida por cuestiones económicas. Carmelo Dolima fue hallado con
un disparo en el pecho en el interior de su vivienda de la calle 7 y 633.
Solo tres días antes de la muerte de Dolima, otras dos personas se habían
suicidado. Uno de los hecho tuvo lugar en una casa de la calle 138 entre
50 y 51. El restante en Berisso. Matías Ezequiel Barbieri de 20 años,
vivía en Río de Janeiro al 2801. Tenía problemas sentimentales.
El domingo 5 de enero Walter Gómez de 26 años se pegó un tiro en la cabeza
en su casa de calles 18 entre 61 y 62. Ese mismo día, Héctor Morales de
29 años, se ahorcó colgándose de un árbol en el fondo de su vivienda de
calles 167, entre 24 y 25 de Berisso.
Tres días antes, fue hallado el cuerpo semidesnudo de Marisa Parq, de
25 años, en una finca de 40 y 152.
El día anterior, Alfredo Gómez, de 64, puso fin a su vida pegándose un
tiro en la cabeza. Gómez sufría una dolorosa enfermedad y estaba muy deprimido.
El 9 de enero, un joven de 32 años elevó el dramático numero de las estadísticas.
Julio César Gabriel atravesaba una grave enfermedad y eso habría motivado
la decisión.
El lunes 15, un jubilado se descerrajó un tiro en la cabeza en el interior
del Sindicato de Luz y Fuerza. Roberto Salvador Storani de 80 años había
concurrido a la sede sindical de calle 3 entre 41 y 42, con el propósito
de realizar algún tipo de trámite.
6/2/2002 - 20:04 Se encuentra estable
el hombre que intentó suicidarse frente a la TV El hombre que se disparó
un balazo en la cara frente a cámaras de televisión porque supuestamente
su esposa lo había abandonado se encuentra lúcido y en estado estable
internado en el Hosptial Penna. Fuentes médicas aseguraron que el hombre,
llamado Víctor Castillo, presenta un balazo que ingresó por el labio superior
y quedó alojado en el pómulo izquierdo. El hecho: Un hombre que
había amenazado con suicidarse durante más de dos horas en las oficinas
de un canal de televisión finalmente se disparó con un revolver en la
cara. A las 18.43 de esta tarde, mientras las cámaras del canal de cable
Crónica TV lo mostraban en directo, el hombre, de nombre Víctor Hugo,
se hizo un disparo con un arma calibre 32 metida en la boca. El hombre
había tomado la decisión de quitarse la vida porque su mujer lo había
abandonado, según aseguró él mismo durante la transmisión que se hizo
en vivo esta tarde, desde las oficinas del canal, en Riobamba entre Sarmiento
y Perón. Luego de dispararse, fue trasladado en una ambulancia al hospital
Penna, pero aún no se conocía su estado d
1 de Febrero
- Un octogenario se quitó la vida de un disparo
Carmelo Dolima tenia 83 años. Era jubilado y enfrentaba las
consecuencias de la crisis económica que afecta al país. Ayer dijo
basta. El hombre fue hallado sin vida y con un disparo en el pecho. Junto
al cuerpo dejó una carta. El hecho tuvo lugar en horas de la mañana en
una vivienda de la calle 7 y 633. Habrían sido los vecinos quienes avisaron
a la policía luego de escuchar el estruendo de un tiro. Pronto los patrullero
y una ambulancia llegaron a la casa de don Carmelo. Pero ya era tarde.
El hombre se había pegado un certero disparo con una pistola calibre 32.
Son diez las personas que a lo largo del primer mes del año se quitaron
la vida en distintos puntos de la ciudad. Los número despiertan alarma
y son mucho más que frías estadísticas. Los motivos son diversos: la situación
económica, enfermedades, problemas pasionales o de soledad. Hace solo
tres días atrás, dos personas también decidieron poner fin a sus vidas.
Uno de los hecho tuvo lugar en una casa de la calle 138 entre 50 y 51.
El restante en Berisso. Matías Ezequiel Barbieri de 20 años, vivía en
Río de Janeiro al 2801. Estaba deprimido y tenia problemas sentimentales.
El cuerpo fue hallado colgado del techo de un galpón ubicado en la parte
trasera de la vivienda en la que habitaba. Una soga había sido anudada
en su cuello y pendía de un tirante. En el pecho tenía pegada una fotografía
de una chica. Además, el chico padecía una profunda depresión. Hace siete
meses su madre también se había suicidado.El domingo 5 de enero Walter
Gómez de 26 años se pegó un tiro en la cabeza en su casa de calles 18
entre 61 y 62. Ese mismo día, Héctor Morales de 29 años, se ahorcó colgándose
de un árbol en el fondo de su vivienda de calles 167, entre 24 y 25 de
Berisso. Tres días antes, fue hallado el cuerpo semidesnudo de Marisa
Parq, de 25 años, en una finca de 40 y 152. El día anterior, Alfredo Gómez,
de 64, puso fin a su vida pegándose un tiro en la cabeza. Gómez sufría
una dolorosa enfermedad y estaba muy deprimido. El 9 de enero, un joven
de 32 años elevó el dramático numero de las estadísticas. Julio César
Gabriel atravesaba una grave enfermedad y eso habría motivado la decisión.
Fue su esposa quien halló el cuerpo pendiente de una alambre colgado en
el techo de la habitación de los chicos, en su casa de la calle 56 entre
149 y 150 de Los Hornos. El lunes 15, un jubilado se descerrajó un tiro
en la cabeza en el interior del Sindicato de Luz y Fuerza. Roberto Salvador
Storani de 80 años había concurrido a la sede sindical de calle 3 entre
41 y 42, con el propósito de realizar algún tipo de trámite.
30 de
enero - Tras profunda depresión se suicida Un vecino que padecía una enfermedad
decidió quitarse la vida SALTO - SIP24 - Personal policial pertenciente
a la dotación de la Comsiaría de Salto recibe la denuncia por el cual
se informaba que en la calle Bernardino Esperanza 555 una persona se había
quitado la vida mediante un disparo de arma de fuego, constituídos en
el lugar corroboran lo dicho e identificó al cuerpo sin vida de ANTONIO
ANDRES GOTARDA de 67 años quien se efectuó disparo con arma calibre 22
carabina, estableciéendose que la victima se encontraba depresívo, padeciendo
una enfermedad. En Causa SUICIDIO interviene la UFI 4 de Mercedes
29 de
enero - Buscó la muerte con una foto en el pecho -
En
Berisso, un joven de 20 años se ahorcó en el fondo de su casa. En el pecho
tenía pegada la fotografía de una chica. Estaba deprimido. Meses atrás
su madre había tomado la misma determinación. En Los Hornos un hombre
también asumió la decisión de poner fin a su vida (Diario Hoy, La Plata)
Matías
Ezequiel Barbieri tenía 20 años, vivía en Berisso. Estaba deprimido y
tenía problemas sentimentales.
Cerca del mediodía de ayer, el cuerpo de Barbieri fue hallado colgado
del techo de un galpón ubicado en la parte trasera de la vivienda en la
que habitaba en Río de Janeiro al 2801. Una soga había sido anudada en
su cuello y pendía de un tirante.
En el pecho tenía pegada una fotografía de una chica, se cree que era
su novia con quien habría mantenido un reciente distanciamiento.
Si bien las fuentes consultadas dijeron que el joven enfrentaba problemas
sentimentales, también manifestaron que el chico padecía una profunda
depresión. Hace siete meses su madre también se había suicidado y ese
hecho habría hecho detonar la crisis depresiva.
Cuando aún la policía trabajaba con el dramático caso, se informó sobre
un nuevo suicidio. El hecho tuvo lugar en una casa de Los Hornos.
El dramático episodio ocurrió en una vivienda emplazada en la calle 138
entre 50 y 51 y logró consternar a todo el vecindario que en el medio
de la calle siguió de cerca todas las instancias.
Al cierre de esta edición, la policía no había informado aún los detalles
del terrible episodio ni la identidad de la víctima.
En ambos casos tomó intervención la Justicia penal en turno.
Antecedentes
Con los dos últimos casos, se elevó a nueve el número de suicidios ocurridos
durante los días que ya transcurrieron del mes de enero.
Dos de los hechos se produjeron el domingo 5. Walter Gómez de 26 años
se pegó un tiro en la cabeza en su casa de calles 18 entre 61 y 62.
Ese mismo día, Héctor Morales de 29 años, se ahorcó colgándose de un árbol
en el fondo de su vivienda de calles 167, entre 24 y 25 de Berisso.
Fuentes policiales informaron que ambos episodios se debieron a motivos
pasionales.
Tres días antes, fue hallado el cuerpo semidesnudo de Marisa Parq, de
25 años, en una finca emplazada en 40 y 152. Sospechan que, recostada,
disparó una escopeta con el dedo gordo del pie derecho.
El grueso proyectil ingresó por el mentón y las esquirlas le destruyeron
la masa encefálica.
El día anterior, Alfredo Gómez, de 64, puso fin a su vida pegándose un
tiro en la cabeza. Gómez sufría una dolorosa enfermedad y estaba muy deprimido.
El 9 de enero, un joven de 32 años elevó el dramático número de las estadísticas.
Julio César Gabriel, tenía dos hijos de 10 y 13 años, quienes ese día
no estaban en casa.
Gabriel atravesaba una grave enfermedad y eso habría motivado la decisión.
Fue su esposa quien halló el cuerpo pendiente de un alambre colgado en
el techo de la habitación de los chicos, en su casa de la calle 56 entre
149 y 150 de Los Hornos.
La mujer descolgó el cuerpo e intentó reanimarlo pero ya era tarde.
Por la crisis El lunes 15 de enero, cerca del mediodía un jubilado
se descerrajó un tiro en la cabeza en el interior del Sindicato de Luz
y Fuerza.
Roberto Salvador Storani, de 80 años, había concurrido a la sede sindical
de calle 3 entre 41 y 42, con el propósito de realizar algún tipo de trámite.
Se cree que tenía problemas con un reintegro y que, además, enfrentaba
algunas dificultades en el seno familiar.
El hombre se acercó a uno de los escritorios de atención al público y
le entregó a una empleada una carta. Luego se sentó en un sillón, sacó
el arma y se disparó.
En la carta se quejó de “los corruptos” y de la situación económica del
país.
El hombre se definió como “un jubilado nacional robado por los corruptos”
y habló de la situación del país, de los gobernantes y de la dura crisis
económica.
En la carta también reservó algunos conceptos para sus familiares a quienes
también les expuso sus quejas.
Ese mismo día un hombre intentó quitarse la vida pero fue rescatado por
la policía.
La víctima de 44 años se había arrojado a una alcantarilla en 30 y 525,
donde desemboca el Arroyo del Gato. Un transeúnte lo vio y pidió ayuda.
Pretendía ahogarse en las turbias aguas porque se había separado de su
mujer. Finalmente lograron convencerlo y fue rescatado.
Otro intento fallido lo protagonizó una joven madre quien pretendió poner
fin a su vida arrojándose a las vías del ferrocarril. Dijo que no podía
mantener a sus hijos. La policía logró rescatarla con vida.
Los especialistas aseguran que por cada caso de suicidio se registran
por lo menos unas cuatro tentativas, muchas de ellas no denunciadas.
Las cifras crecieron durante el primer mes de este año. Los números ya
despertaron la preocupación de las autoridades. El aumento de la problemática
también se registra en el mundo.
La crisis económica, los problemas de salud, la falta de contención, la
soledad y la falta de respuestas oficiales son algunas de las tantas causas
que pueden empujar a una persona a tomar la decisión más dramática.
17 de
enero - Dramatico: Joven decepcionado por discusion con su novia,
se arroja al paso de un tren Las
Malvinas, General Rodriguez (Sip24)- En la jornada del Jueves 17 de
enero de 2002, en horas de la tarde personal del Destacamento Santa Brígida
se hacen presentes en la Calle Belgrano y Vias FFCC Sarmiento, donde se
encontraban los restos de un joven arrollado por el tren. Iniciadas las
investigaciones pudo determinarse que DIEGO CAPANDELLI de 28 años
de edad domiciliado en Capitan Sarmiento habría discutido con su novia,
tomando la decision de arrojarse al paso de la formacion, refiriendo el
maquinista que Capandelli se habia dirigido a la carrera hacia la misma.
En causa SUICIDIO interviene la Unidad funcional de Investigaciones Nro
2 de Mercedes. Este dramatico hecho es similar a otro ocurrido apenas
unos años atras, cuando tambien en Las Malvinas, un joven, tras
discutir con su novia se arrojo al paso del tren.
15/1/2002
- 20:30 La Corte Suprema ordenó devolver depósitos a un jubilado que intentó
suicidarse La Corte Suprema de Justicia ordenó esta noche "excepcionalmente"
que se le devuelvan los ahorros a un docente jubilado que había intentado
suicidarse por las restricciones del corralito bancario. El máximo tribunal
hizo lugar a una medida cautelar hecha por la hija de un matrimonio de
jubilados en extrema necesidad.
15 de
enero - Agobiado por la crisis, un jubilado dijo “basta” Está gravísimo.
Se pegó un tiro en la cabeza. Se quejó de los corruptos y de la situación
económica del país. En Ringuelet, otro hombre intentó quitarse la vida.
En lo que va del año ya hubo seis suicidios "Basta,
me siento robado por los corruptos". Cansado de la situación económica
del país y sin fuerza para seguir luchando, un jubilado de 80 años tomó
ayer la drástica decisión de ponerle fin a su vida.
El drama comenzó a tejerse en las primeras horas de la tarde, Roberto
Salvador Storini dejó su domicilio y se dirigió al Sindicato de Luz y
Fuerza ubicado en 3 entre 41 y 42. Al parecer, el hombre necesitaba la
realización de un trámite para el cobro de un dinero que le adeudaban.
Testigos del hecho dijeron que la semana pasada había concurrido al lugar
y tampoco había podido obtener respuestas positivas.
Después de esperar algunos minutos, Storini se habría acercado a una de
las empleadas del sindicato. Sin muchas palabras, el hombre le entregó
un sobre con una carta. Luego descendió a la planta baja y se sentó en
uno de los bancos de espera. Pocos segundos después todos escucharon un
estruendo.
La víctima había sacado un revolver calibre 32 que llevaba y se había
disparado en la cabeza. El proyectil provocó orificio de entrada y de
salida con pérdida de masa encefálica. El hombre fue trasladado de urgencia
al hospital Gutiérrez pero, al cierre de esta edición, su estado era desesperante.
Si bien no se descarta que Storini había planificado su muerte, ya que
llevaba un arma, se cree que la carta pudo haber sido escrita mientras
esperaba.
En pocas líneas se definía como "un jubilado nacional robado por los corruptos".
Storini hizo mención a la situación del país, a los gobernantes y a la
dura crisis económica.
También reservó algunos conceptos para angustias más personales. Habló
de su esposa, sus hijos y expuso sus quejas.
Dos horas después, en otro lugar de la ciudad, precisamente en 30 y 525
de Ringuelet, un hombre de 44 años intentó poner fin a su vida arrojándose
en una alcantarilla.
Todo ocurrió cerca de las 17, el cuerpo de un hombre se hundía en las
turbias aguas que recorren los desagües que salen al Arroyo del Gato.
Un vecino de la zona lo vio y dio aviso a los efectivos de la Comisaría
Decimoprimera que patrullaban ese sector. En pocos minutos se preparó
el rescate. Dos equipos del Cuartel de Bomberos de La Plata también llegaron
para acceder al lugar donde había caminado la víctima. Tras algunos minutos
de diálogo, la policía y la ex esposa del hombre lograron persuadirlo
de que desistiera de su actitud.
La víctima fue identificada como Pedro Jundari quien vive en la zona.
En ambos casos, se labraron actuaciones por "tentativa de suicidio" con
intervención del fiscal en turno Víctor Violini y el juez de garantía
Cesar Ricardo Melazo.
Desde que empezó el año, los casos de suicidio parecieron multiplicar
las estadísticas. Durante los primeros días del mes, seis personas se
quitaron la vida.
Los motivos fueron diversos, problemas económicos, enfermedades irreversibles
o decepciones pasionales.
La Plata cuenta actualmente con la Asociación civil de prevención del
suicidio ADAS que trabaja para atender a personas en crisis.
Mientras esperan que el gobierno les conceda un 0800 y una sede fija,
atiende consultas en la sede que posee en la calle 2 nº 1421, entre 61
y 62. El teléfono es 4221512.
10
de enero El sexto suicidio en pocos días -
La
cifra es preocupante. Ayer, un hombre se ahorcó con un cable en la pieza
de sus hijos. Padecía una grave enfermedad. Su esposa trató de socorrerlo.
El caso se produjo en una vivienda de Los Hornos (Diario Hoy, La PLata)
Un
nuevo caso de suicidio se produjo en nuestra zona. Esta vez, un hombre
se ahorcó en el dormitorio de sus dos pequeños hijos. Fue ayer a la tarde,
en una vivienda de Los Hornos. Su esposa descansaba en una habitación
contigua. La víctima tenía 32 años, se llamaba Julio César Gabriel y padecía
una enfermedad terminal. Faltaban pocos minutos para las 15, cuando la
mujer escuchó un ruido extraño que provenía de la pieza de sus hijos de
10 y 13 años. Abrió la puerta y se encontró con el cuerpo de su esposo
colgado de un tirante con un cable de antena que le estrangulaba el cuello.
La escena fue tan terrible como las vivenciadas en los otros cinco suicidios
registrados en los primeros días de este 2002 y también, un sexto caso,
en el que una joven madre, se practicó profundos cortes en sus muñecas
en la estación de Villa Elisa porque no podía alimentar a sus hijos. La
mujer fue socorrida a tiempo y por milagro, logró salvar su vida. La cifra
es preocupante. Se trata de un número muy elevado de muertes autodeterminadas
desatadas con pocas horas de diferencia; dentro de un acotado espacio
geográfico y en el marco de un especial contexto socioeconómico. Ayer,
la mujer de Gabriel desató el cable bifilar que lo unía del cuello a uno
de los maderos del techo y, envuelta en una crisis de nervios, trató de
reanimarlo. Pero los denodados esfuerzos fueron en vano. Ya era demasiado
tarde. Llamó a una ambulancia y luego a la comisaría. La casa ubicada
en la calle 56 entre 149 y 150 de Los Hornos se llenó de gente. Pronto,
los médicos de Policía Científica confirmaron el deceso. Al momento de
producirse la tragedia, no se encontraban los dos hijos de la víctima.
Las fuentes consultadas indicaron que Gabriel sufría una gravísima enfermedad
y que lo sumía en un profundo cuadro depresivo. Entre los casos que se
registraron en los últimos días (y los primeros de este año), dos se produjeron
el domingo. Walter Gómez de 26 años se pegó un tiro en la cabeza en su
casa de calles 18 entre 61 y 62. Ese mismo día, Héctor Morales de 29 años,
se ahorcó colgándose de un árbol en el fondo de su vivienda de calles
167, entre 24 y 25 de Berisso. Fuentes policiales informaron que ambos
episodios se debieron a motivos pasionales. Hace una semana, a las 12,30,
fue hallado el cuerpo semidesnudo de Marisa Parq, de 25 años, en una finca
emplazada en 40 y 152. Sospechan que, recostada, disparó una escopeta
con el dedo gordo del pie derecho. El grueso proyectil ingresó por el
mentón y las esquirlas le destruyeron la masa encefálica. El viernes,
a las 11,45, Alfredo Gómez, de 64, puso fin a su vida pegándose un tiro
en la cabeza. Al igual que el caso ocurrido ayer en Los Hornos, Gómez
sufría una dolorosa enfermedad y estaba muy deprimido.
7 de enero
- La última decisión En Berisso un hombre se ahorcó. En el barrio Meridiano
V otro intentó matarse de un disparo. En los últimos 5 días, 4 personas
pusieron término a su vida y otras dos lo intentaron sin lograrlo. La
alarmante estadística pone de manifiesto la importancia de una institución
de ayuda al suicida Lo fueron a buscar ayer por la mañana. La escena
fue patética: desde afuera de la casa, ubicada en la calle 167 entre 24
y 25 de Berisso, los familiares reconocieron el cuerpo del hombre por
las zapatillas. Héctor Morales de 29 años pendía de una sábana. El Comando
de Patrullas de Berisso recibió el alerta y una vez en el lugar, junto
con dos testigos, labraron el acta: el hombre estaba ahorcado. Los motivos
de su decisión no se dieron a conocer. Ayer por la tarde los resultados
de la autopsia practicada por la Policía Científica confirmaron que se
trató de un suicidio. Horas más tarde, alrededor de las 15, la decisión
de otra víctima fue la misma: matarse. Las consecuencias no: el hombre,
identificado por la policía como Walter Gómez, resiste a la muerte en
una cama del hospital San Martín con una grave herida en la cabeza. La
policía informó que está en estado vegetativo. El hecho ocurrió a media
tarde en la casa ubicada al 1.415 de la calle 18, entre 61y 62. Junto
al cuerpo herido de la víctima la policía de la comisaría Novena secuestró
el arma con la que decidiera darse un tiro en la cabeza. Ayer al cierre
de esta edición, fuentes del hospital San Martín informaron que “el paciente
continúa en grave estado”. En ninguno de los dos casos están claras las
razones que impulsaron a las víctimas a tomar tamaña decisión. Fuentes
judiciales mencionaron el problema económico como uno de los factores
que incidió en la decisión de las víctimas. No obstante otras fuentes
consultadas por Trama Urbana sólo dijeron que “se trata de cuestiones
personales”. Estadística alarmante Los dos hechos de ayer se suman a otros
de no menos magnitud ocurridos en la ciudad en el transcurso de los últimos
cinco días. Los números indican una alarmante suba en la cantidad de casos
y ponen de manifiesto la carencia de una institución dedicada exclusivamente
a la atención de este problema. En los últimos 5 días, 4 personas pusieron
término a su vida y otras dos lo intentaron sin lograrlo. Por los hijos
Sandra Franco tiene 26 años. Vivía en un vagón abandonado en la estación
de trenes de Villa Elisa. El martes pasado estaba junto a sus dos pequeños
hijos y aseguró a los rescatistas que quería suicidarse porque no podía
mantenerlos. La joven madre fue hallada desangrándose. Se había hecho
cortes en las muñecas para matarse: “me quiero morir. No puedo mantener
a mis hijos. No puedo seguir viviendo”, repetía. Un disparo en la boca
El jueves a las 12.30 en una finca ubicada en 152 y 40 falleció Marisa
Beatriz Parq de 25 años. Un familiar se enteró de los sucesos al llegar
a la casa. El cuerpo semidesnudo estaba sobre la cama. Muy cerca de la
cara descansaba el brocal de una escopeta calibre 16. El disparador estaba
próximo al pie derecho. “Creemos que gatilló con el dedo gordo”, precisó
una fuente policial a este medio. No dejó ninguna nota explicando los
motivos que la empujaron a tomar la decisión. Una hora después, Diego
Ramírez, un preso de la Unidad 34 de Melchor Romero, utilizó una sábana
para acabar con su vida. Por una enfermedad Paulino Alfredo Gómez tenía
64 años y durante los últimos nueve debió lidiar con una dura enfermedad
que contrajo a raíz de un virus hospitalario. La situación económica por
la que atraviesa el país, no hizo más que complicar las cosas. Estaba
deprimido. El viernes a las 11.30 del mediodía decidió poner fin a todo
y se pegó un tiro. Su mujer salió a hacer las compras. Gómez se quedó
solo en la finca de 492 entre 14 bis y 15 de City Bell. El hombre tomó
un pistolón, lo apoyó sobre el abdomen y apretó el gatillo. Los dos casos
ocurridos ayer no hacen sino intensificar la alarma sobre la ola de suicidios
en la zona. Los datos son alarmantes: en lo que va del año el promedio
de suicidios en La Plata supera el de uno por día. La inexistencia de
un centro de ayuda complica el panorama.
SUICIDIOS
EN CHIVILCOY DOS SUICIDIOS SE REGISTRARON EN UN MISMO DIA EN CHIVILCOY CHIVILCOY
- SIP24 - El Domingo 6 de enero a las 12.15 hs ocurrió el primero de los
Suicidios, en tal oportunidad en una finca de la calle 4 y Gato Macha donde
OSVALDO LORENZO GONZALEZ de 47 años fue hallado de una soga plástica del interior.
Los motívos -según trascendió- serían sentimentales de acuerdo a una nota
hallada en el lugar interviene UFI en turno. A la tarde de ese mismo día pero
a las 18.45 hs en un taller mecánico sito en calle Paso 140 una persona se
quitó la vida identificado como RAUL JOSE GARELLI de 57 años de edad domiciliado
en Lavalle 428 quien mediante un disparo de escopeta del calibre 16 se quitó
la vida, y por el momento se investiga los causales de la trágica desición
Interviene en causa SUICIDIO la UFI 4.
5 de enero
- Otro hombre se quitó la vida de un disparo Una enfermedad lo había sumido
en la tristeza. Esperó a quedarse solo, tomó un pistolón y jaló del gatillo
Un hombre se suicidó ayer de un disparo de arma de fuego, cuando se hallaba
solo en su casa de City Bell, informó la Policía. De esta forma ya son tres
las personas que se quitaron la vida en nuestra región en las últimas horas,
en lo que ya constituye una alarmante ola de casos. Paulino Alfredo Gómez
tenía 64 años y durante los últimos nueve debió lidiar con una dura enfermedad
que contrajo a raíz de un virus hospitalario. La grave situación económica
por la que atraviesa el país, no hizo más que complicar las cosas. Su familia
sabía que estaba deprimido, pero nunca imaginó que pudiera tomar una decisión
como la que finalmente tomó ayer, a las 11.30 del mediodía. Su mujer, cuyos
datos filiatorios se reservan, salió a hacer las compras. Gómez se quedó solo
en la finca de 492 entre 14 bis y 15. Todo transcurrió en menos de una hora,
tiempo suficiente para que el hombre tomara un pistolón, lo apoyara sobre
el abdomen, apretara el gatillo, cayera boca abajo al piso del comedor, la
esposa entrara, descubriera horrorizada la escena y llamara por teléfono a
la comisaría. Los patrulleros de la Décima llegaron al lugar alrededor de
las 13. Gómez ya no respiraba, aunque su muerte no fue confirmada sino hasta
el arribo de un médico de la policía. El fiscal penal en Turno, Víctor Violini,
dispuso que el cadáver fuera trasladado a la morgue local y sometido a la
operación de autopsia. Hasta que el informe preliminar no confirme el suicidio,
la causa está caratulada como “averiguación causales de muerte”. Alerta máxima
En las últimas 48 horas tres personas se suicidaron en nuestra región y una
cuarta no logró su objetivo gracias a la oportuna intervención de vecinos
y bomberos de Villa Elisa. Entre las víctimas fatales figuran una chica de
25 años que se pegó un tiro en la cabeza con una escopeta calibre 16, un preso
de la Unidad 34 de Melchor Romero, quien se ahorcó en su celda colgándose
de una sábana, y el sexagenario Gómez, quien decidió acabar con su tristeza
disparándose cerca del corazón. El miércoles pasado, una joven de 26 años
intentó quitarse la vida en la estación de trenes de Villa Elisa, donde vivía
en un vagón abandonado junto a sus dos pequeños hijos. ¿La razón? no podía
mantenerlos. Los casos son bien distintos, pero las consecuencias igualmente
terribles y ciertamente irreparables.
5 de enero
- (Diario Hoy, La Plata) La danza de los desesperados Ocurrió en Córdoba.
Un trabajador despedido de una fábrica de calzado fue a cobrar la indemnización.
Cuando supo que la plata no estaba, sacó un revólver, tomó a su ex patrón
como rehén, y después de tres horas de tensión se pegó un tiro en el mentón.
Había trabajado allí durante 15 años Un trabajador despedido de una fábrica
de calzado del barrio cordobés de General Bustos tomó ayer como rehén durante
tres horas a su ex emplea-dor, para exigirle el pago de una indemnización.
Al verse rodeado por la Policía, se suicidó de un disparo en el mentón. Fuentes
policiales informaron que el episodio se inició alrededor de las 12 en el
establecimiento fabril “Lozano”, situado en Cabo Contreras 433, de ese barrio
del norte de la capital cordobesa.
El trabajador despedido de esa firma, identificado por fuentes oficiales como
Ricardo Federico Camargo, de 30 años, ingresó al lugar armado con un revólver
calibre 32 y tomó como rehén a su ex empleador, Paulino González, luego de
disparar al aire y obligar al resto del personal a retirarse. El hombre reclamaba
que el dueño del establecimiento le pagara el dinero correspondiente a la
indemnización por su cesantía, mientras lo acusaba de incumplidor, dijeron
las fuentes.
De acuerdo a lo declarado por la esposa de Camargo, el hombre había sido despedido
el 28 de diciembre último, luego de trabajar en la fábrica durante 15 años.
Cuando la Policía se enteró de lo que sucedía rodeó la fábrica, y comenzó
a negociar con el trabajador para que se entregara y liberara sano y salvo
al rehén.
El subjefe de la Policía provincial, José Olmos, explicó que las conversaciones
entre el captor y los mediadores se iniciaron rápidamente por medio de un
teléfono, lo que permitió que la situación estuviera “en todo momento controlada”.
Según aseguró el uniformado, Camargo contó con todas las garantías y respuestas
a sus exigencias, entre ellas las de mantener contacto con personal de los
ministerios de Trabajo y de Solidaridad, y del sindicato de calzado.
Pero el reclamo constante del captor era siempre el mismo: que su ex jefe
le pagara una indemnización mayor, ya que no estaba conforme con la que había
recibido por sus 15 años de trabajo. Otra versión indicaba sin embargo que
hasta ayer el trabajador despedido no había cobrado ningún dinero.
El subjefe policial deslizó que ese no sería el único motivo que llevó al
hombre a tomar esa actitud, sino que aparentemente sufría otros problemas
personales que lo tenían muy alterado. Prueba de ello sería una carta que
escribió la víctima y que encontró la Policía una vez que terminó todo.
A lo largo de las tres horas que mantuvo a González como rehén, Camargo pidió
la presencia de una cronista y de un camarógrafo de canal 10 de Córdoba para
garantizar su integridad física.
Alrededor de las 14.30, la madre y la esposa del captor arribaron al lugar
y, en vano, intentaron convencerlo de que depusiera la actitud.
Para las 15.20, la Policía ya había resuelto irrumpir en la fábrica y terminar
con la extensa toma de rehenes, al ver que se extendía el plazo que el propio
Camargo había pautado para entregarse.
Fue así que agentes policiales arrojaron una bomba de distracción en la fábrica
e ingresaron.
Al ver a los policías, Camargo soltó sano y salvo a González y, con el arma
que tenía, se efectuó un disparo a la altura del mentón, dijeron las fuentes.
En estado de suma gravedad, el hombre fue trasladado al Hospital Municipal
de Urgencias de Córdoba, donde murió minutos después.
En el interior de la fábrica, la Policía encontró una carta escrita por
Camargo, en la que aparentemente dejó explicados los motivos por los cuales
mantuvo cautivo a su ex empleador, dijeron las fuentes.
El Subjefe de la Policía cordobesa explicó que en la misiva, que era analizada
por peritos judiciales, Camargo manifestó tener varios problemas que iban
más allá de lo laboral.
“En la nota se puede ver que Camargo tendría otros motivos relacionados con
su vida íntima y otras situaciones que merecen ser investigadas”, manifestó
Olmos, quien precisó que el hombre dejó escrita su intención de suicidarse
y la hora en que lo haría. El día de los inocentes “Nadie se mata
por plata”, dicen algunos. “Nadie se mata por amor”, determinan otros. Pero
pocos son los que cuestionan que alguien se mate por desesperanza y por desesperación,
dos palabras que suenan parecido y duelen parecido. Camargo trabajó en la
misma fábrica durante 15 años. El 28 de diciembre (día de los santos inocentes),
supo que lo habían echado. Ayer circulaban dos versiones: una era que no le
habían pagado la indemnización. Otra, que no estaba conforme con lo cobrado.
Antes de rendirse del todo, Camargo escribió unas líneas. Ahí, escondidita,
dormía la única explicación: estaba desesperado. El caso de un trabajador
despedido de una fábrica de calzado del barrio cordobés de General Bustos
que tomó como rehén durante tres horas a su ex empleador para exigirle el
pago de una indemnización y, al verse rodeado por la Policía, se suicidó de
un disparo en el mentón, generó la polémica en todos los medios del país.
El caso ocurrido el 4 de enero se inició alrededor de las 12 en el establecimiento
fabril “Lozano”, situado en Cabo Contreras 433, de ese barrio del norte de
la capital cordobesa. El trabajador despedido de esa firma, identificado como
Ricardo Federico Camargo, de 30 años, ingresó al lugar armado con un revólver
calibre 32 y tomó como rehén a su ex empleador, Paulino González, luego de
disparar al aire y obligar al resto del personal a retirarse. El hombre reclamaba
que el dueño del establecimiento le pagara el dinero correpondiente a la indemnización
por su cesantía, mientras lo acusaba de incumplidor. De acuerdo a los declarado
por la esposa de Camargo, el hombre había sido despedido el 28 de diciembre
último, luego de trabajar en la fábrica durante 15 años. Cuando la Policía
se enteró de lo que sucedía rodeó la fábrica y comenzó a negociar con el trabajador
para que se entregara y liberara al rehén. El subjefe de la Policía provincial,
José Olmos, explicó que las conversaciones entre el captor y los mediadores
se iniciaron rápidamente por medio de un teléfono, lo que permitió que la
situación estuviera “en todo momento controlada”.
4
de enero - Ola de suicidios en La Plata Una chica de 25 años se pegó un
tiro en la cabeza con una escopeta calibre 16. La encontraron semidesnuda
y tirada en su cama. Una hora más tarde, personal de la Unidad 34 halló
a un preso ahorcado en su celda Dos personas se suicidaron ayer en
distintos episodios ocurridos en nuestra región. Entre uno y otro hecho
pasaron nada más que 60 minutos. El primero de los casos se registró a
las 12.30 del mediodía, en una finca ubicada en 152 y 40. En ese lugar
vivía hasta ayer Marisa Beatriz Parq, de 25 años, cuyo cuerpo fue descubierto
por un familiar, el mismo que llamó inmediatamente a la Policía para denunciar
el hecho. A través de un alerta radial, el Comando de Patrullas comunicó
la novedad a la guardia de la comisaría Cuarta, con jurisdicción en la
zona. Transcurrieron muy pocos minutos antes de que un patrullero arribara
al lugar de la tragedia. Los policías caminaron hasta el cuarto donde
Parq decidió quitarse la vida, guiados por el desesperado familiar. El
cuerpo de la muchacha yacía inerte sobre la cama. Estaba semidesnuda,
tendida en decúbito dorsal. Cualquiera hubiera podido pensar que estaba
dormida, excepto por el hilo de sangre que teñía las sábanas de púrpura
y manaba del agujero abierto al lado de su boca. Muy cerca de la cara
descansaba el brocal de una escopeta calibre 16. El disparador estaba
próximo al pie derecho. “Creemos que gatilló con el dedo gordo”, precisó
una fuente policial a Trama Urbana. Si bien las causas del deceso aparecían
claras, el fiscal penal en Turno, Víctor Violini, se presentó en la escena
del suicidio apenas conoció la noticia. Dispuso que el cuerpo fuera trasladado
a la morgue local para que fuera sometido a la correspondiente operación
de autopsia y caratuló las actuaciones como “averiguación de causales
de muerte”. Recién cuando el informe preliminar confirmó la hipótesis
inicial, recaratuló el caso como “suicidio”. Según los voceros consultados,
la víctima no habría dejado ninguna nota explicando los motivos que la
empujaron a tomar la más dramática de las decisiones. Tomó intervención
el juzgado de Garantías a cargo de César Ricardo Melazo. Con una sábana
Una hora después de que trascendiera el caso de la joven Parq, personal
del Servicio Penitenciario Bonaerense se comunicó con la comisaría Decimocuarta
para informarle que en la Unidad Penal N° 34 de Melchor Romero, un interno
se había quitado la vida. Eran exactamente las 13.30. En efecto, los policías
que acudieron a la denuncia encontraron el cuerpo de Diego Gastón Ortíz
Ramírez pendiendo de una sábana. Hasta ayer, el interno estaba alojado
en el pabellón 2, en una celda individual identificada con el número 34.
En ese mismo lugar fue donde se colgó. Según informaron fuentes policiales,
Ortíz Ramírez estaba a disposición del juzgado 7 de Lomas de Zamora, por
una causa de “homicidio simple y lesiones”. El fiscal Alejandro Villordo
se presentó en el lugar y dispuso que el cadáver fuera trasladado a la
morgue y sometido a la correspondiente autopsia, cuyo informe estuvo listo
en las últimas horas de la tarde. El caso fue caratulado como “suicidio”.
En nuestra ciudad se registra uno de los índices más altos de suicidios
a nivel nacional, pero paradójicamente no cuenta con un centro de ayuda
especializada y gratuita.
SE AHORCO
UNA JOVEN DEPRESIVA - FUE HALLADA AHORCADA DE UNA SOGA PEDIENDO DEL TECHO
TRUJUI-MORENO - SIP24 - En horas de la noche del jueves 3 de enero
personal policial de guardia de la Comisaría de Moreno 2da Trujui Moreno
recibio la denuncia telefonica alertando la existencia en el interior
de una casa ubicada en la calle Admunsen 6949 del cadaver de una mujer
la que se habria quitado la vida ahorcandose, la que fue identificada
como NOELIA SOLEDAD KOZAKOVICH de 18 años de edad quien se hallaba tirada
en el piso del comedor y quien habria tomado la decision de quitarse la
vida ahorcandose mediante una soga atada al techo. La joven habria padecido
de graves problemas depresivos. Interviene en causa SUICIDIO la UFI Nro
1 del Depto Judicial de Mercedes-
3
de enero - Madre soltera y sin dinero quiso suicidarse Vive en un vagón abandonado.
Estaba con sus dos hijos. Dice que no puede mantenerlos. Fue rescatada
Una joven de 26 años intentó quitarse la vida ayer por la mañana en la estación
de trenes de Villa Elisa, donde vivía en un vagón abandonado. Se encontraba
junto a sus dos pequeños hijos y aseguró a los rescatistas que quería suicidarse
porque no podía mantenerlos. La joven madre, identificada como Sandra Franco,
fue hallada desangrándose a pocos metros de la estación, en un vagón en el
que había armado una suerte de casilla para vivir junto a las criaturas de
entre 5 y 7 años. Los vecinos la encontraron con sendos cortes en sus muñecas
y tuvo que ser asistida de urgencia por los Bomberos Oficiales de Villa Elisa,
quienes le realizaron torniquetes para evitar que perdiera todavía mayor cantidad
de sangre. Inmediatamente después, la subieron a la ambulancia del cuartel
y la trasladaron hacia el hospital San Roque, de Gonnet. La imagen con la
que se encontraron quienes la rescataron fue de una tristeza incomparable.
Los dos hijos de la joven jugaban a pocos metros con otros chicos, mientras
la sangre salía a golpes por la herida abierta. La mujer se había cortado
las venas con una hoja de afeitar. Las fuentes no pudieron precisar la edad
de sus hijos, porque no los identificaron sino que los dejaron directamente
al cuidado de los vecinos. De todas maneras, aseguraron que tendrían entre
5 y 7 años. El hecho se registró pasados unos minutos de las 10 de la mañana
de ayer en una suerte de casita armada en un vagón antiguo en desuso. El vagón,
estaba ubicado en el predio de TMR, detrás de la estación de Villa Elisa.
Los bomberos que acudieron a rescatarla la encontraron muy deprimida. “No
quería ir al hospital, estaba llorando y había perdido mucha sangre”, contó
uno de los rescatistas. El cabo de policía señaló que la joven repetía “me
quiero morir. No puedo mantener a mis hijos. No puedo seguir viviendo”. Franco
se negaba también a recibir atención médica. Los bomberos tuvieron que convencerla
para realizarle los torniquetes, aunque la chica no paraba de llorar. Los
médicos informaron que la herida no era profunda.
Se suicidó
un pastor evangélico - Lo hallaron ahorcado de un tirante de la Iglesia Evangélica.
CHIVILCOY - SIP24 - El sabado 22 de diciembre a las 20 horas personal
policial perteneciente a la dotación de la Subcomisaría Garelli de Chivilcoy
se hizo presente en la Iglesia Evangélica ubicada en la Avda de los Fundadores
Nro 73 donde se había denunciado el suicidio de una persona. De esta manera,
se pudo constatar que JOSE REYNALDO QUESADA de 68 años de edad, jubilado,
pastor domiciliado en Hijas de San Jose 327 habia tomado la decision de quietarse
la vida ahorcandose de un tirante del techo. El Médico de Policía dictaminó
muerte por asfixia por ahorcadura con nudo posterior. Se desconocen aun los
motivos de la trágica decision. Interviene la Unidad Funcional de Inves tigaciones
Nro 2 de Mercedes
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