11
de Febrero de 1972
Treinta
asaltos y once asesinatos llevaron a Carlos Robledo Puch a la carcel. Atras
de su cara de niño, "El angel de la muerte" se revelo una
maquina de matar
Desde
una ventana del penal de Sierra Chica, a doce kilometros de Olavarria, Carlos
Eduardo Robledo Puch asoma su cabeza.
Tiene
47 años, hace 27 que esta preso y haria cualquier cosa por un poco
de sol y aire libre. Se olvida y quiere que los demas se olviden de que en
febrero de 1972 fue detenido por treinta asaltos y once asesinatos.
El
ultimo habia sido el de su compañero de fechorias. Lo baleo y lo remato
despues de robar el botin: "No podia dejarlo sufrir. Era mi amigo",
explicaria despues. "El angel de la muerte", "un monstruo con
cara de niño", "la fiera humana", asi se lo conocio
a este joven de veinte años que aparentaba 16 y asesinaba como una
maquina.
Frio
y cruel. Sin remordimientos disparo sobre personas dormidas, indefensas, que
no entendian que clase de humanidad era la de ese asesino con cara de angel.
Robledo
Puch habia nacido en una familia adinerada, pero su ambicion superaba todo
lo que su dinero podia comprar. Los autos, las motos y el dinero eran su anhelo,
las cajas fuerte su desafio.
No
habia terminado el secundario pero sabia algo de ingles y aleman. En el penal
de Sierra Chica termino el bachillerato y se encargo de la biblioteca. Y aunque
esta rodeado de libros diversos, solo se debe a la Biblia. Suele desafiar
a quien dude de sus conocimientos recitando parrafos enteros del Nuevo y Antiguo
Testamento. Un año depues de ser arrestado logro escapar de prision
por sesenta y dos horas. Fue recapturado porque no pudo evitar volver a "los
lugares que solia frecuentar". El comisario inspector Ricardo Cersocimo,
a cargo en ese entonces de la Brigada de Investigaciones de Martinez, recibio
un llamado anonimo que le indicaba que Robledo Puch andaba por Martinez.
"Era
una tarde lluviosa cuando encontramos a Robledo Puch caminando. Nos habian
advertido que era muy peligroso. Sin embargo, se entrego sin problemas: era
un pobre tipo, un pobre desgraciado.
Despues vino a verlo la madre, una mujer muy castigada por la vida. Alrededor
de la Brigada se juntaron unas mil personas que querian lincharlo y a medianoche
se lo llevaron a la carcel de Olmos". En 1980 se realizo el juicio que
lo condeno a cadena perpetua. |