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PERFIL
El lustrabotas que "llegó"
Lunes
9 de setiembre de 2002
Sin
renegar jamás, al menos discursivamente, de su pasado con más carencias
que sueños, repetía a menudo eso de "el destino de uno lo hace uno. Yo
fui pobre, pero puedo cambiar. Quiero hacerme a mi manera". Y un día sepultó
por un tiempo su negra cabellera debajo de una potente tintura amarilla.
Y una noche aceptó la invitación de Rodrigo para cantar un tema a dúo.
Hace tres años, Rodrigo ya era Rodrigo, pero Walter Olmos no era más que
aquel catamarqueño de 17 años que al subir a ese escenario cambió su norte.
Y empezó a andar su propio camino.
Camino corto, por cierto. Tan corto como agitado. En 20 años de historia
conviven más de 30 "entradas" a la comisaria por "raterismo". Una ovación
de 20 mil fanáticos en el Luna Park. Más de 5.000 seguidores cada fin
de semana en los boliches bailanteros. El éxito de sus tres discos ("A
pura sangre", "Catamarca hacia el mundo" y "Con la fuerza del alma").
La intención de unos diputados de Catamarca de declararlo "Ciudadano destacado".
Un accidente con su 4x4 del que "se salvó de milagro", según los médicos.
Unas primeras chirolas ganadas a los 7 años como lustrabotas. Un final
poco claro.
Hincha de Boca y provocador (insistía en las notas con viejas adicciones),
deslizaba: "Soy de Catamarca, pero amo a Córdoba. Por sus chistes, la
"Mona" (Jiménez) y por Rodrigo (Bueno)".
Poco después de la muerte de Rodrigo (en junio de 2000), a Olmos se lo
apodó "el elegido", legado que le gustó tanto como le pesó. Más le seducía
que lo llamaran "la locomotora catamarqueña". Pero la asociación con Bueno
lo persiguió siempre, aunque él intentara esquivarlo: no había show en
el que no le pidieran un tema del cordobés. O que copiara su gestualidad.
Por consejo de su representante, José Luis Gozalo (el mismo que tenía
Rodrigo), no lo hizo. Pero aseguran sus amigos que detestaba los consejos.
Su madre le pedía que no ventilara su vida afectiva, pero las luces del
centro, en los finales de una adolescencia vertiginosa, le jugaron una
mala pasada. Y su romance con Vanesa, la bailarina del grupo Damas Gratis,
se convirtió en un asunto mediático, con peleas y reconciliaciones en
cámara. Dicen que él la amaba. Las fans la silbaban.
Nacido el 21 de abril del 82 en una casilla de un barrio muy pobre, supo
de chico que la música le gustaba. Y después de algunos intentos improvisados
en su pueblo, a los 17 formó su primera banda, Los Bingos, con la que
le golpeó la puerta a la fama. Y no tardaron en llegar sus hits "Amor
adolescente", "Por lo que yo te quiero" y "El chico de la calle".
El martes lo operarían de la vesícula, pronto se iba a convertir en padrino
de una nena, daría un megashow catamarqueño y en breve iniciaría una gira.
Todo quedará en conjugación potencial.
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