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EL
RELIGIOSO SIGUE DETENIDO POR EL CASO DE ABUSO DESHONESTO Y CORRUPCION
DE MENORES
En
la fiscalía analizan una nueva denuncia contra el padre Grassi
La
hizo un ex empleado de la Fundación "Felices los Niños".
También se refiere a supuestos casos de abuso sexual, aunque aclaró
que no los presenció. Reforzarán el personal de la Fiscalía.
Un ex empleado de la Fundación "Felices los Niños" presentó
una nueva denuncia por presunto abuso deshonesto contra su titular, el
padre Julio César Grassi, quien está detenido por un cargo de corrupción
de menores, según informaron ayer fuentes de la fiscalía de Morón que
lleva el caso.
En la nueva denuncia el ex empleado de la fundación aseguró que hace unos
años Grassi habría abusado de dos menores que estaban a su cargo. "Habló
de dos hechos puntuales que no presenció, pero de los que dice haberse
enterado en su momento. También dio datos de otras personas que sabrían
de estos presuntos abusos", dijeron fuentes judiciales.
Los voceros agregaron que la denuncia fue presentada el viernes a las
17 ante el juzgado de menores de San Isidro a cargo de Mirta Ravera de
Godoy, el mismo donde declaró por primera vez el único chico que acusó
en forma directa a Grassi de haber abusado de él. Las fuentes indicaron
que la nueva denuncia no tiene relación con este menor, sino con otros
dos.
Mientras, el fiscal general de Morón, Federico Nieva Wootgate, anticipó
a Clarín que reforzará el personal de la fiscalía que investiga a Grassi
—preso en una celda policial— porque "están desbordados".
"Están apareciendo muchos testimonios y entre la investigación y las denuncias
por amenazas o coacción a testigos, la fiscalía no da abasto", explicó.
Grassi (46), titular de una fundación que asiste a 6.200 chicos humildes,
fue detenido en la mañana del jueves acusado de dos hechos de abuso deshonesto
y de corrupción de menor, todo agravado por su condición de religioso
y de tutor de la presunta víctima.
La noche anterior, el programa Telenoche Investiga había emitido un informe
donde se aseguró que Grassi habría mantenido relaciones con al menos cuatro
menores y donde se vio el testimonio de un quinto chico que aseguraba
haber sido víctima: dijo que una vez el sacerdote lo habría manoseado
y que en un segundo hecho el cura le habría practicado sexo oral.
Este último testigo, que hoy tiene 19 años (es un chico de la calle que
nació en 1983), había declarado el lunes ante la jueza Ravera. El martes
ratificó sus dichos ante el fiscal Adrián Flores, de Morón, quien pidió
la detención de Grassi en el marco de una causa iniciada en noviembre
del 2000 por una denuncia anónima.
Según fuentes judiciales, en esa denuncia se decía que Grassi habría cometido
distintas irregularidades administrativas en la fundación. Que los chicos
internados allí tendrían relaciones con las madres adolescentes que también
se alojan en la institución y que el sacerdote habría abusado de al menos
dos chicos. De uno de ellos se aseguraba en la denuncia que había terminado
internado en hospital psiquiátrico, señalaron altas fuentes del caso.
Nada de esto se pudo comprobar. Sin embargo, el testimonio que dio el
chico el lunes —identificado con el nombre ficticio de "Gabriel"—
impulsó el expediente. A pedido del fiscal Flores, el miércoles el juez
de Garantías Humberto Meade ordenó la detención de Grassi. La Policía
lo buscó en el predio de 65 hectáreas que la fundación tiene en Hurlingham
y no lo halló. El sacerdote se entregó al otro día en la fiscalía.
Allí declaró durante más de cinco horas. Asistido por el abogado Jorge
Sandro —el mismo que defendió al jefe de custodia de Alfredo Yabrán
en el caso Cabezas—, Grassi negó todos los cargos y aseguró que
se trataba de "absurdas mentiras". También especuló conque se trataría
de una venganza armada por ex empleados de la fundación que habrían sido
echados.
Además, Grassi denunció que habría sufrido un intento de extorsión. Dijo
que el lunes lo llamó un joven a su oficina y le dio a entender que sabía
que Telenoche Investiga estaba haciendo una producción sobre él. El cura
agregó que el joven fue a verlo el martes y allí supuestamente le pidió
dinero a cambio de "ayudarlo", pero que él lo rechazó. Según fuentes judiciales,
"elípticamente Grassi dio a entender que podría tratarse de Gabriel, y
dijo que le resultaba un chico conocido".
El fiscal Flores y sus dos adjuntos están ahora abocados exclusivamente
a esta investigación. También tiene entre manos al menos cuatro denuncias
por amenazas que dijeron haber sufrido distintos testigos del caso. Dos
de ellas fueron radicadas por el Consejo Nacional de la Niñez, que indicó
que algunos chicos habrían sido "apretados" en la fundación y que otros
habrían escapado en los últimos días.
Una testigo aseguró además que dos hombres se presentaron en su casa y
le dijeron que la iban a matar si seguía "hablando mal de Grassi". El
fiscal le puso una custodia policial.
Clarin,
27 de octubre
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