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El
caso del padre Grassi
Rechazan revelar el nombre de un testigo / El fiscal se opondrá a un pedido
de nulidad
El
fiscal de Morón Adrián Flores, que tiene a su cargo la investigación
por presunto abuso deshonesto y corrupción de menores que mantiene
desde el jueves último tras las rejas al sacerdote Julio César
Grassi, se expedirá hoy en contra del pedido del abogado del religioso,
que pidió que se declare la nulidad del principal testimonio incriminatorio
por la eventual falta de fundamento para mantener en reserva la identidad
del denunciante.
Así lo adelantaron a LA NACION fuentes judiciales, que precisaron
que el fiscal presentará hoy su dictamen en rechazo de la solicitud
de la defensa de Grassi, con el argumento de que las normas procesales
vigentes autorizan al Ministerio Público a tomar declaraciones
con reserva de identidad, en especial cuando la seguridad personal del
testigo puede correr peligro.
Según los informantes, las eventuales intimidaciones sufridas por
varias personas vinculadas con la fundación Felices los Niños,
que dirigía Grassi, son un ejemplo del riesgo que puede pesar sobre
potenciales testigos de cargo. Hasta el momento, dijeron las fuentes,
fueron radicadas cinco denuncias por amenazas algunas de ellas,
de muerte por parte de chicos y de empleados y ex empleados de la
fundación.
El juez de garantías de Morón Alfredo Meade, el mismo que
autorizó la detención de Grassi solicitada por el fiscal
Flores, deberá resolver el pedido del abogado Jorge Sandro, defensor
del religioso, y tendrá un plazo de 72 horas a partir de la recepción
del dictamen del fiscal.
Nuevos indicios de cargo
Ayer Flores continuó con las rondas diarias de declaraciones testimoniales.
Según fuentes de la causa, hubo más dichos de similar tenor
a los que denunció un joven de 19 años conocido sólo
como Gabriel. Este muchacho dijo bajo juramento haber mantenido dos encuentros
de índole sexual con Grassi, y precipitó la aprehensión
del responsable de Felices los Niños.
Además, Flores recibiría hoy un nuevo material fílmico
en el que aparecerían más denuncias contra el padre Grassi.
Fuentes judiciales dijeron que quienes prometieron enviar las cintas a
los tribunales no precisaron cuál es el tenor del contenido, aunque
sí que se trataría de elementos de cargo que implicarían
al religioso en otros eventuales abusos.
La
Nacion, 30 de octubre de 2002
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