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CUSTODIAS
PARA TESTIGOS
Pericias
al sacerdote Julio Grassi
Para evaluar su conducta, los investigadores quieren conocer
con precisión el perfil mental del sacerdote Julio César Grassi, detenido
desde el jueves pasado por una causa de corrupción de menores. Por eso,
a partir de hoy, será sometido a una serie de pericias psiquiátricas y
psicológicas.
Además, la Justicia dispuso ayer que se asigne una custodia policial para
dos testigos que declararon contra el religioso y después denunciaron
haber sufrido amenazas —personales y telefónicas— para que
dejaran de hablar sobre el tema.
Es prácticamente un hecho que el padre Julio César Grassi recién irá otra
vez a los tribunales para notificarse si lo procesan o lo dejan libre.
Pero eso sucederá en alrededor de diez días. Por ahora, los investigadores
no tienen previsto convocarlo para un nueva declaración. Ni carearlo con
el joven que relató haber sido su víctima.
"No está previsto", respondió ayer el fiscal Adrián Flores, cuando la
agencia DyN lo consultó sobre la posibilidad de pedir un careo para aclarar
el punto clave del proceso. El joven declaró ante la Justicia que Grassi
lo obligó a practicar sexo oral con él. Pero el sacerdote lo negó y dijo
que no sabe quién es el denunciante.
Durante el fin de semana, la Justicia recibió un nuevo testimonio que
comprometería la situación del padre Grassi. Es un ex empleado de la fundación
"Felices los Niños" que presentó una denuncia por abuso deshonesto contra
dos menores que el cura tenía a su cargo.
El testigo aclaró que no presenció los hechos. Pero dio datos sobre otras
personas que, según sabe, también estaban al tanto. Ahora el fiscal también
podrá citarlos a declarar.
Clarin,
Lunes 28 de octubre de 2002
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