|
Martes
29 de octubre de 2002
EL
CURA CREE QUE LE TENDIERON UNA TRAMPA
La
defensa de Grassi pidió que lo dejen en libertad
El abogado defensor del sacerdote Julio César Grassi pidió ayer
su libertad por falta de mérito. En un escrito presentado en los Tribunales
de Morón, la defensa del cura acusado de abuso deshonesto y corrupción
de menores solicitó la nulidad de la denuncia hecha por un testigo de
identidad reservada. Ahora, el escrito lo está evaluando la Fiscalía para
que después el juez se pronuncie.
"La Fiscalía no demostró —tal como exige la ley— los motivos
fundados para proteger la identidad del testigo que hizo la denuncia",
explicó Jorge Sandro, abogado defensor de Grassi. "La ley establece que
en los casos de esta protección debe haber una demostración plausible",
agregó.
Entre los argumentos de la defensa también figura el que asegura que hay
reglas legales —que tienen jerarquía superior a las leyes provinciales—
que se están violando en el caso. "Tanto el Pacto de San José de Costa
Rica como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos —que
están incorporados a la Constitución nacional— aseguran que el defensor
tiene el derecho a interrogar a los testigos de cargo", explicó Sandro.
"La acción de la Fiscalía es en contra del derecho de control que tiene
la defensa", aseguró.
En el escrito que la defensa presentó en el Juzgado de Garantías Número
4 de Morón —a cargo de Humberto Meade— se lee un tercer argumento
que dice que la Fiscalía no adoptó las medidas necesarias para investigar
la denuncia de extorsión hecha por el sacerdote. "El paso del tiempo hace
que se pierdan pruebas y la persona que pidió dinero a cambio de datos
sobre una denuncia en contra de Grassi puede cambiar su fisonomía", aclaró
Sandro.
Basándose en estos tres argumentos, la defensa pidió la nulidad del testigo
y planteó la libertad de Grassi. El cura, de 46 años, fue acusado el miércoles
por una supuesta víctima que se presentó como testigo y dijo que hace
cuatro años fue obligado por el sacerdote —que dirigía la Fundación
Felices los Niños, donde el menor estaba internado— a mantener sexo
oral.
Grassi quedó detenido, después de declarar durante 5 horas, en la Dirección
Departamental de Investigación (DDI) de Merlo. Según contó ayer Miguel
Pierri, el abogado penalista y amigo del sacerdote, Grassi siente "que
le tendieron una trampa y que es consciente de que enfrenta a un enemigo
muy poderoso". La frase se la dijo el domingo durante la visita que Pierri
le hizo al religioso.
Para esta semana está previsto que el sacerdote sea sometido a pericias
psicológicas y psiquiátricas para determinar su perfil mental. Mientras
tanto, el juez de garantías consultó a la Fiscalía sobre el contenido
del escrito de la defensa, y recién después resolverá.
Por otra parte, el Secretariado Nacional para la Familia, un organismo
de laicos que depende de la Conferencia Episcopal Argentina, pidió ayer
a los medios de comunicación que "por favor sean prudentes" y "responsables"
en el manejo de la información sobre este caso. |
|
|