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Volvieron
a procesar al padre Grassi
La
jueza de Garantías de Morón, Mónica López
Osornio, volvió ayer a procesar al sacerdote Julio Grassi en los
dos hechos de abuso deshonesto y corrupción agravada contra el
testigo Gabriel, manteniéndole el régimen de libertad restringida,
pero le advirtió que se abstenga de referirse públicamente
a los damnificados, bajo apercibimiento de imponerle prisión preventiva
efectiva.
La fiscal de la Unidad Funcional de Investigaciones 7, María Rita
Bustamante, había pedido el procesamiento con prisión preventiva
de Grassi por los hechos que se le imputan contra el testigo Gabriel,
pero la jueza volvió a optar por el régimen de libertad
con restricciones que mantenía el sacerdote.
Sin embargo, esta vez le hizo una dura advertencia: "abstenerse de
formular cualquier nueva apreciación que pueda llevar a equívocos
o permita relacionar sus expresiones con algunos de los damnificados"
y agrega que "(Grassi) debe extremar la cautela para acatar esta
obligación bajo apercibimiento de hacer cesar" el régimen
alternativo del que goza hasta el momento.
En su resolución de 10 fojas, la jueza López Osornio consideró
que "existen indicios vehementes para sostener que Julio Grassi resultaría
ser probablemente autor penalmente responsable de los hechos que se le
imputan contra el testigo Gabriel".
EL SACERDOTE SEGUIRA LIBRE El
cura Grassi quedó otra vez procesado por el caso "Gabriel" Para la jueza
de Garantías de Morón, Grassi habría cometido abuso deshonesto en dos
oportunidades y corrupción de menores contra el joven. Los hechos habrían
ocurrido en 1996.
Otro revés para Julio César Grassi en el proceso que le sigue
la Justicia de Morón: la jueza del caso anunció ayer que, a su criterio,
el cura abusó dos veces de un chico y que cometió sobre él el delito de
corrupción de menores. A pesar de dictar este procesamiento, la jueza
aceptó que el sacerdote siga en libertad. Pero en la misma resolución
le advirtió que podría mandarlo a detener si "directa o indirectamente,
de manera concreta o mediante abstracciones" menciona en público a sus
presuntas víctimas.
La decisión de la jueza de Garantías Mónica López Osornio incluye los
hechos que Grassi habría cometido seis años atrás en perjuicio de "Gabriel",
un adolescente de 16 años que vivía en la fundación Felices los Niños.
El cura ya estaba formalmente acusado de otro hecho de corrupción contra
otro chico de la misma edad al que se designa en la causa como "Ezequiel".
Esta es —en rigor— la segunda vez que la Justicia le imputa
Grassi haber abusado de "Gabriel". López Osornio lo había procesado el
21 de noviembre por lo mismo, pero unas semanas después sus superiores
de la Cámara de Apelaciones ordenaron —por razones de procedimiento—
que el sacerdote fuera interrogado nuevamente. Eso sucedió el 3 de diciembre
pasado: la fiscal María Rita Bustamante volvió a indagar a Grassi y pidió
otra vez su procesamiento y su prisión preventiva.
Ayer se pronunció la jueza: "Existen indicios vehementes para sostener
que Julio Grassi resultaría ser probablemente autor penalmente responsable
de los hechos descriptos", sostuvo López Osornio en una de las 19 carillas
de su resolución. De acuerdo a ese escrito —al que accedió Clarín—
esos hechos son los siguientes:
-Un día de mediados de noviembre de 1996, en una oficina de la Fundación,
Grassi habría acariciado la pierna de "Gabriel" y luego lo habría besado
en la boca. |
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«> El 6 de diciembre, de noche, en la misma oficina, el
sacerdote habría obligado al chico a que se sentara sobre sus piernas.
Luego le habría tocado los genitales, le habría bajado los pantalones
y le habría practicado sexo oral durante cinco minutos.
-"Con el objeto de satisfacer deseos propios, (el imputado) promovió la
corrupción del niño mediante la realización de los aludidos actos sexuales
capaces de producir una desviación anormal en su sexualidad", resumió
la jueza López Osornio.
Los dos primeros puntos son los que configuran el delito de abuso deshonesto,
reiterado en dos oportunidades —ambas contra "Gabriel"— y
agravado por el hecho de que el acusado estaba encargado de la educación
de la víctima; esta figura se castiga con pena de entre 10 y 15 años de
prisión. La corrupción de menores, también agravada por la condición de
educador de Grassi, se pena con hasta 20 años.
El sacerdote pasó preso casi un mes: entre el 24 de octubre y el 21 de
noviembre; el tiempo que medió entre la difusión de una cámara oculta
de Telenoche Investiga —lo que aceleró el trámite de una denuncia
ya existente en su contra— y la decisión de López Osornio de otorgarle
una libertad restringida. La fiscal Bustamante consideraba entonces, igual
que ahora, que el cura debía seguir preso hasta que se le fije una fecha
de juicio oral: sólo ahí se terminará de resolver si Grassi es culpable
o inocente de lo que se le endilga.
Las condiciones para que no pierda su libertad —no puede estar a
solas con menores ni en su fundación— se mantienen. Pero la jueza
se puso más dura: en el tercer punto de su resolución, le advirtió al
procesado que —textualmente— "se abstenga de formular cualquier
nueva apreciación que pueda llevar a equívocos o permita relacionar sus
expresiones con alguno de los damnificados". Si, por ejemplo, Grassi menciona
a "Ezequiel" o a "Gabriel", podría regresar a prisión.
Esto se suma a que la propia jueza hizo lugar a un amparo presentado por
una organización que se encarga de de velar por la vigencia en el país
de los tratados internacionales sobre protección de la niñez. López Osornio
le ordenó a las autoridades nacionales que se ocupen de vigilar que nadie
nombre en los medios masivos de comunicación a ninguno de los chicos afectados
en la causa y, más aún, a ninguno de los que vivan o hayan vivido en Felices
los Niños.
En la fiscalía de Bustamante creen que esto podría ayudar a que se presenten
a declarar nuevas víctimas. El último testimonio del caso fue brindado
el viernes pasado por un amigo de "Ezequiel", que agregó detalles sobre
supuestos abusos de los que éste, aparentemente por temor, nunca había
hablado. Ayer la jueza comenzó a estudiar esos dichos.
Clarin,
martes 17 de diciembre de 2002
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Decisión
de la jueza de Garantías de Morón - Julio César Grassi habría sido procesado
nuevamente - A raíz de un pedido, el sacerdote había logrado que se anulara
la parte de su procesamiento en donde se le adjudican en primera instancia
los hechos relatados por "Gabriel", ya que la Cámara de Apelaciones había
entendido que el imputado tenía derecho a conocer el nombre de quién lo
acusaba (Infobae) Grassi
fue nuevamente interrogado y la jueza de Garantías de Morón Mónica López
Osornio habría decidido que correspondía volver a procesarlo
y, aunque no concedió la prisión preventiva, le habría advertido al
sacerdote que respete las condiciones en que recibió ese beneficio, bajo
el riego de perderlo. Además advirtió a Grassi "se abstenga de formular
cualquier tipo de apreciación" sobre los menores damnificados.
Los abogados del sacerdote habían logrado eximirlo de la prisión preventiva
bajo condiciones con lo que Grassi logró la libertad de la que hoy goza.
MARTES
17 de diciembre de 2002 Procesan de nuevo al padre Grassi por los mismos
hechos No irá a prisión, pero su libertad tendrá restricciones Una jueza
ratificó que hay indicios para considerar al religioso presunto autor
de abuso deshonesto y corrupción de menores Pero hay dudas sobre una de
las acusaciones (La Nacion)
El
padre Julio César Grassi fue procesado por segunda vez en menos
de un mes como presunto autor de los mismos supuestos delitos de abuso
deshonesto y corrupción de menores contra chicos de la Fundación
Felices los Niños, que el religioso dirigía hasta que una
investigación televisiva lo colocó en el centro de un escándalo.
.
La jueza de garantías de Morón Mónica López
Osornio resolvió mantener, al igual que en la primera oportunidad,
el procesamiento sin prisión preventiva, reemplazada por una medida
de coerción alternativa gracias a la cual Grassi seguirá
libre mientras siga al pie de la letra una serie de restricciones relacionadas
especialmente con su actividad con chicos.
.
No obstante, fuentes judiciales dijeron que, esta vez, López Osornio
dejó sentada por escrito una advertencia: cualquier tipo de alusión
que Grassi hiciera respecto de los menores involucrados en la causa judicial
será suficiente para que la jueza revoque la medida de coerción
alternativa y el religioso continúe el proceso tras las rejas.
.
Al mismo tiempo, López Osornio hizo lugar a un recurso de amparo
presentado por el Comité de Seguimiento y Aplicación de
la Convención sobre los Derechos del Niño, que preside Estela
Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo.
.
Con esa resolución se busca preservar la salud psíquica
y el derecho a la intimidad y la privacidad de menores que estén
o hayan estado alojados en la fundación, incluso aquellos que hicieran
denuncias.
.
Nuevos cuestionamientos
La jueza de garantías resolvió ayer el procesamiento de
Grassi sobre la misma base analítica de su primera resolución,
es decir, dos hechos de abuso deshonesto agravado reiterado en concurso
ideal como un hecho de corrupción de menor agravada por la condición
de guardador del sujeto activo (la víctima) en perjuicio del denunciante
conocido públicamente con el nombre de fantasía Gabriel,
y un hecho de corrupción de menor agravada contra el menor nombrado
como Ezequiel.
.
Pero todo parece indicar que, una vez más, el procesamiento será
puesto en crisis y habrá de dictarse a futuro una nueva resolución
sobre la situación procesal de Grassi.
.
Ocurre que, como a la hora de resolver, la jueza sólo sopesó
la ratificación de la declaración de Gabriel -esta vez,
sin reserva de identidad, como la primera- y la consecuente indagatoria
de Grassi, el fallo no tomó en cuenta la rectificación que
Ezequiel hizo el jueves último ante un juez de menores de La Plata.
.
Ezequiel -su nombre real se mantiene en reserva por cuestiones legales-
sostiene ahora que las acusaciones que hizo contra Grassi eran falsas;
declaró que una persona que revestía la calidad de tutor
sobre él lo llevó a Canal 13, donde accedió a ser
filmado y a responder preguntas de una periodista, pero que las palabras
que salían con su imagen no eran las que él había
vertido. Dijo, finalmente, que esas declaraciones surgidas de una voz
que "no era la suya", él debía expresarlas en
la causa contra Grassi, por pedido de sus entrevistadores.
.
Estas nuevas declaraciones de Ezequiel ya constan en el expediente principal,
actualmente en poder de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de
Morón, que debe resolver sobre los cuestionamientos realizados
por la defensa del religioso.
.
Allegados a la investigación dijeron que, de declarar la Cámara
nula la primera declaración de cargo de Ezequiel a la luz de las
últimas rectificaciones, quedaría parcialmente revocado
el nuevo procesamiento del padre Grassi, por lo que la rueda de declaraciones
e indagatorias recomenzaría otra vez.
Procesan
de nuevo al padre Grassi por los mismos hechos
No irá a prisión, pero su libertad tendrá restricciones
Una jueza ratificó que hay indicios para considerar al religioso
presunto autor de abuso deshonesto y corrupción de menores
Pero hay dudas sobre una de las acusaciones
El
padre Julio César Grassi fue procesado por segunda vez en menos
de un mes como presunto autor de los mismos supuestos delitos de abuso
deshonesto y corrupción de menores contra chicos de la Fundación
Felices los Niños, que el religioso dirigía hasta que una
investigación televisiva lo colocó en el centro de un escándalo.
.
La jueza de garantías de Morón Mónica López
Osornio resolvió mantener, al igual que en la primera oportunidad,
el procesamiento sin prisión preventiva, reemplazada por una medida
de coerción alternativa gracias a la cual Grassi seguirá
libre mientras siga al pie de la letra una serie de restricciones relacionadas
especialmente con su actividad con chicos.
.
No obstante, fuentes judiciales dijeron que, esta vez, López Osornio
dejó sentada por escrito una advertencia: cualquier tipo de alusión
que Grassi hiciera respecto de los menores involucrados en la causa judicial
será suficiente para que la jueza revoque la medida de coerción
alternativa y el religioso continúe el proceso tras las rejas.
.
Al mismo tiempo, López Osornio hizo lugar a un recurso de amparo
presentado por el Comité de Seguimiento y Aplicación de
la Convención sobre los Derechos del Niño, que preside Estela
Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo.
.
Con esa resolución se busca preservar la salud psíquica
y el derecho a la intimidad y la privacidad de menores que estén
o hayan estado alojados en la fundación, incluso aquellos que hicieran
denuncias.
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Nuevos cuestionamientos
La jueza de garantías resolvió ayer el procesamiento de
Grassi sobre la misma base analítica de su primera resolución,
es decir, dos hechos de abuso deshonesto agravado reiterado en concurso
ideal como un hecho de corrupción de menor agravada por la condición
de guardador del sujeto activo (la víctima) en perjuicio del denunciante
conocido públicamente con el nombre de fantasía Gabriel,
y un hecho de corrupción de menor agravada contra el menor nombrado
como Ezequiel.
.
Pero todo parece indicar que, una vez más, el procesamiento será
puesto en crisis y habrá de dictarse a futuro una nueva resolución
sobre la situación procesal de Grassi.
.
Ocurre que, como a la hora de resolver, la jueza sólo sopesó
la ratificación de la declaración de Gabriel -esta vez,
sin reserva de identidad, como la primera- y la consecuente indagatoria
de Grassi, el fallo no tomó en cuenta la rectificación que
Ezequiel hizo el jueves último ante un juez de menores de La Plata.
.
Ezequiel -su nombre real se mantiene en reserva por cuestiones legales-
sostiene ahora que las acusaciones que hizo contra Grassi eran falsas;
declaró que una persona que revestía la calidad de tutor
sobre él lo llevó a Canal 13, donde accedió a ser
filmado y a responder preguntas de una periodista, pero que las palabras
que salían con su imagen no eran las que él había
vertido. Dijo, finalmente, que esas declaraciones surgidas de una voz
que "no era la suya", él debía expresarlas en
la causa contra Grassi, por pedido de sus entrevistadores.
.
Estas nuevas declaraciones de Ezequiel ya constan en el expediente principal,
actualmente en poder de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de
Morón, que debe resolver sobre los cuestionamientos realizados
por la defensa del religioso.
.
Allegados a la investigación dijeron que, de declarar la Cámara
nula la primera declaración de cargo de Ezequiel a la luz de las
últimas rectificaciones, quedaría parcialmente revocado
el nuevo procesamiento del padre Grassi, por lo que la rueda de declaraciones
e indagatorias recomenzaría otra vez.
La Nacion, Martes 17 de Diciembre de 2002
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