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Prolegomenos
del juicio
El
próximo lunes 12 de agosto comienza el juicio oral y público a Luis Fernando
Iribarren acusado de matar a sus padres y hermanos en julio de 1986 y
su tía en agosto de 1995.
El
presunto homicidio de su familia lo habría cometido en la casa de campo
en la localidad de Tuyutí donde vivían todos. Una noche de furia se levantó,
tomó una carabina y terminó con la vida de sus padres y hermanos. Luego
sacó los cuerpos y los enterró en un chiquero de chanchos a 30 metros
de la casa. Durante 9 años habría ocultado esos hechos con engaños a familiares
y amigos de los padres diciendo que su familia se había tenido que ir
a Paraguay por deudas contraídas en la Argentina.
Vivió
con su abuelo y su tía Alcira. El abuelo murió y luego su tía contrajo
cáncer. Terminó asesinándola a hachazos "para que no sufriera" según declara.
Luego la enterró en el fondo de la casa de la calle Av. Cámpora donde
vivían.
Iribarren
pegó un cartel en la puerta del domicilio diciendo que su tía había fallecido
en Buenos Aires y estaba en el sepelio. Los olores que salían desde el
fondo de la casa provocó la denuncia de algunos vecinos. La policía detuvo
a Iribarren el 31 de agosto de 1995 cuando caminaba por la calle. En la
Comisaría había confesado que también fue el autor de la muerte de sus
padres y de su hermana de 9 años y su hermano de 15.
La
policía encontró la carabina y después de dos meses de búsquedas errantes
se encontraron los cadáveres vestidos y con impactos de bala de sus padres
y hermanos. La noticia recorrió el país de punta a punta y dió la vuelta
al mundo. El hecho fue uno de los más insólitos y aberrantes.
Iribarren
estuvo detenido en La Plata, en Mercedes y últimamente lo habían trasladado
a Florencio Varela y ahora de vuelta a Mercedes. Las pericias psiquiátricas
lo dieron imputable, comprendió la criminalidad de sus actos.
La
semana pasada fueron citados más de 40 testigos de nuestra ciudad. Después
de 7 años de detención con prisión preventiva Luis Iribarren va a tener su
juicio oral y público. San Andrés de Giles va a conocer, por decisión judicial,
si es culpable o inocente de los hechos por los cuales se lo acusa.
La
Libertad, 3 de agosto de 2002
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