| CRONICA
DEL PERIODICO LA LIBERTAD AL OTRO DIA DE LA DETENCION DE IRIBARREN
MATO
A TODA SU FAMILIA
CONMOCION:
ASESINO A SUS PADRES, HERMANITOS Y A SU TIA.
Un
espeluznante caso conmociona a San Andrés de Giles desde el 31 de agosto
(de 1995). Luis Fernando Iribarren de 31 años de edad es el asesino múltiple
que masacró a balazos a sus padres y hermanitos hace 9 años, a mediados
de 1986, mientras que a su tía Alcira la mató hace pocos días de un hachazo
en su casa de la calle Avda. Cámpora. Luis Fernando cursó sus estudios
en el Colegio privado (Nuestra Sra. de Luján), sus compañeros lo recuerdan
como un chico normal, que nunca repitió de grado. Iribarren mientras estudiaba
vivió en la casa de sus tíos, ubicada frente a la terminal de ómnibus
de nuestra ciudad.
El
matrimonio Iribarren vivía en el campo, en Tuyutí. Tuvo tres hijos. El
mayor Luis Fernando. Cuando tenía tan solo 22 años de edad decidió tomar
una carabina calibre 22 y una noche, mientras dormían asesinó a sus padres
y sus dos hermanos. Estos crímenes los ocultó durante 9 años.
La
madre era maestra y directora de la Escuela de Tuyutí. El padre se dedicaba
a las tareas del campo que poseían en esa localidad.
Iribarren
mató a su tía de 59 años de edad en julio de 1995 queriendo disimular
este hecho diciéndole a sus vecinos que por padecer cáncer fue trasladada
a la Capital Federal donde finalmente falleció. La policía fue avisada
que desde el fondo de la casa salían olores nauseabundos. El 31 de agosto
de 1995 es detenido en la calle y trasladado a la Comisaría local. Allí
confiesa este crímen y el de toda su familia. Ese mismo día llegó el Juez
de Mercedes y con el pueblo en las calles, la comitiva policial, judicial
y periodística se dirigieron primero al campo de Tuyutí a buscar a la
familia de Iribarren que según él la había enterrado en un jaguel. Rápidamente
comenzó la búsqueda que duró dos meses en ese lugar sin detectar los restos
de la familia. Al oscurecer el juez se trasladó a la casa de la Av. Cámpora
donde Iribarren vivía con su tía. Allí sí encontraron el cuerpo enterrado
en el fondo de la casa a tan solo un metro de profundidad.
Iribarren
contaría al otro día que mató a su familia "porque les tenía bronca" y
a su tía porque estaba enferma de cáncer.
Dos
meses después la policía y peritos del Servicio de Antropología Forense
encuentran los cadáveres de los padres de Iribarren y sus dos hermanos
enterrados a solo un metro de profundidad a 20 metros de la casa, en un
chiquero de chanchos. Las víctimas estaban vestidas y se comprobó judicialmente
que los cuerpos pertenecen a su familia.
Iribarren
está detenido en la Unidad V de la ciudad de Mercedes esperando el juicio
oral que después de casi 5 años aún no se llevó a cabo.
En
setiembre de 1997 Iribarren se declaró inocente a través de una emisora
de radio local e intentó explicar que su familia pudo ser asesinada por
una banda de narcotraficantes o contrabandistas. También dijo que tiene
la esperanza de volverlos a ver debido a que a él nunca le notificaron
que los restos encontrados pertenecen a su familia.
Iribarren
sigue alojado en la Unidad V de Mercedes. Estudia abogacía y periódicamente
se comunica con sus letrados que son los defensores oficiales (del Estado).
En
1999 sus abogados pidieron la libertad de Iribarren por haber pasado más
de dos años sin sentencia. Según el Pacto de San José de Costa Rica Iribarren
tendría que ser liberado.
En
la foto Irribarren cuando cumplió un años junto a sus padrés. Vetiún años
después los asesinaria.
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