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EL ASESINATO DEL COUNTRY: INVESTIGACION POR EL CERTIFICADO
DE DEFUNCION
El
testimonio de un camillero
Roberto
Di Feo se presentó ayer ante el juez. En su declaración
dijo que casi no tocó el cadáver. Y que la familia "ya
lo había acondicionado". El hombre no está imputado
en el caso.
Roberto Di Feo, camillero de la funeraria Casa Sierra, se presentó
ayer en los Tribunales porteños para declarar ante el juez de Instrucción
Julio Lucini, quien investiga el supuesto fraguado del certificado de
defunción de María Marta García Belsunce. El empleado había sido buscado
por la Policía durante un día entero, pero al final apareció por las suyas.
Di Feo, quien no está imputado en el expediente por "falsificación ideológica
y asociación ilícita" que lleva Lucini, era el encargado de acondicionar
el cuerpo de María Marta. Pero en su declaración de ayer, habría indicado
que casi no tocó el cadáver porque "ya estaba acondicionado por la familia;
ya lo habían maquillado", según fuentes citadas por la agencia DyN.
El camillero habría agregado que él insistió con hacer su trabajo, pero
un allegado a los García Belsunce le habría dicho que no se hiciera problema
y le habría preguntado cuánto cobraba. "Diez pesos", habría respondido
el empleado, ante lo que el allegado le habría dado esa suma.
Di Feo llegó a la casa de los García Belsunce en la misma noche del crimen,
el 27 de octubre, cuando el cuerpo ya había sido ubicado sobre la cama
del dormitorio. Al día siguiente habría vuelto para llevárselo al cementerio
de la Recoleta.
Lo del camillero no coincide con lo que ayer dijo la madrastra de María
Marta en el juzgado. Ella habló sobre que se habría hecho una "preparación"
del cuerpo, pero negó cualquier tipo de maquillaje.
Más allá del caso de María Marta, en esta causa se investiga si existía
una especie de "mafia" integrada por funerarias y médicos que firmaban
certificados de defunción apócrifos. Por eso, además del acta de la mujer
—decía que había muerto de un paro cardíaco— se analizan documentaciones
correspondientes a otras personas.
Del funeral de María Marta y de su certificado de defunción se encargó
Casa Sierra. Oscar Sierco (empleado de la funeraria, detenido) fue quien
trató con el cuñado de la mujer, Guillermo Bártoli. Parte de su declaración
trascendió ayer: "Mi cliente declaró que, cuando se conoció en los medios
este caso, lo llamó por teléfono una empleada de la funeraria Lázaro Costa
y le contó que Horacio García Belsunce (hijo) había estado averiguando
allí presupuestos para cremar a la hermana", contó a Clarín su abogado,
Miguel Angel Pierri.
Esta versión, ya anticipada por Clarín es negada por los García Belsunce.
Pero Lucini igual la investiga: dos empleados de Lázaro Costa declararon
ayer.
El otro rumor que ayer circuló con fuerza fue que el juez planeaba citar
a declarar a Horacio García Belsunce padre para determinar si hubo una
reunión familiar donde se decidió quién se encargaría de cada trámite.
El abogado de la familia, José Scelzi, desmintió tal citación. Pero fuentes
del caso no la descartaron.
Clarin,
Sábado 28 de diciembre de 2002
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GUARDIA.
EN LA ENTRADA DEL COUNTRY CARMEL LOS GUARDIAS SEGUIAN AYER CON
SUS CONTROLES. (Foto: Rubén Dubrovsky)
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