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García
Belsunce: expectativa por las pericias dactilares
30
de diciembre - (El Dia, La Plata) Según
adelantaron fuentes judiciales altamente calificadas, el fiscal Diego
Molina Pico, a cargo de la causa que investiga el brutal asesinato de
María Marta García Belsunce, ocurrido el 27 de octubre último
en su casa del Carmel Country Club, del partido bonaerense de Pilar, tendría
hoy en su despacho los resultados de las pericias dactilares.
Como se sabe, en la escena del crimen apareció una huella de una
palma de una mano y tres dedos, sobre una de las manchas de sangre y,
según se sospecha, podría corresponder al asesino o a un
eventual encubridor.
De ser así, la pesquisa habría dado un paso fundamental
hacia su esclarecimiento y las detenciones, de las que tanto se habla,
podrían finalmente llegar a concretarse.
Molina Pico también espera que en las próximas horas los
peritos identifiquen el grupo sanguíneo de los rastros de sangre
detectados en paredes y un sillón donde fue atacada María
Marta y que examinen los seis revólveres calibre 32 -el mismo empleado
para perpetrar el homicidio- que le fueron secuestrados a vecinos de la
víctima, para ver si alguno de ellos es el arma con la que perforaron,
en cinco ocasiones, el cráneo de García Belsunce (el sexto
y último disparo le rozó la cara).
El cuerpo de la socióloga de 50 años fue hallado con la
cabeza sumergida en la bañera del toilette en suite con su habitación,
y la primera versión familiar y de por lo menos un médico
que llegó al lugar, fue que había sido víctima de
un accidente al resbalar y golpearse contra los grifos.
Durante la investigación, iniciada recién a mediados de
noviembre, luego de la exhumación del cadáver y la autopsia,
se determinó que había sido asesinada a balazos en el primer
piso de su casa, tras ser atacada en la planta baja y que la escena del
crimen había sido modificada.
Aunque existen testimonios reveladores que indican que existió
un encubrimiento importante de lo ocurrido la tarde del asesinato y que
desde hace varios días algunas fuentes del caso anuncian detenciones
en el círculo íntimo de la familia, a más de dos
meses del crimen los investigadores no han imputado a ninguna persona.
Una causa paralela sobre que investiga irregularidades en casas funerarias
se inició en los tribunales porteños a raíz del certificado
de defunción que indicaba que la mujer había muerto en la
capital federal a raíz de un paro cardiorrespiratorio no traumático,
cuando en realidad fue asesinada a balazos en su casa de Pilar.
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