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SE
AVECINAN CAMBIOS EN LA SEGURIDAD BONAERENSE
Recortan el poder del comisario mayor Casafús, que a partir
de ahora sólo investigará secuestros.La idea es adecuarse
a la evolución del delito .La investigación del narcotráfico
y los secuestros serán direcciones . Los nombres de los responsables,
pendientes
El gobierno de la provincia de Buenos Aires dispondrá una
reforma estructural en el Ministerio de Seguridad que implica la
creación de siete nuevas direcciones destinadas a la investigación
de los delitos más extendidos en el territorio provincial,
además de impulsar, durante el presente año, una fuerte
reubicación de personal para mejorar el patrullaje en las
calles.
De esa forma, el gobierno provincial intenta adecuar su organigrama
funcional a la evolución de la delincuencia en su jurisdicción.
"La idea de las nuevas direcciones consiste en jerarquizar
las áreas que enfrentan el crimen de estos tiempos",
sintetizó el funcionario en el que adelantó algunos
puntos del nuevo esquema que será anunciado oficialmente
antes de fin de mes.
Según Cafiero, que ayer cumplió seis meses como ministro
de Seguridad provincial, "después de un año agitado
podremos desplegar toda la planificación sobre la que estuvimos
trabajando en este tiempo".
En el nuevo diseño adquirirá carácter de dirección
la Unidad Especial Antisecuestros (UEA). También habrá
una Dirección de Narcotráfico. Ambas áreas
hoy forman parte de la Dirección General de Investigaciones
Complejas y Narcocriminalidad, que dejará de existir tal
como hoy se la conoce.
Su jefe, el comisario mayor Angel Casafús, quedaría,
ahora, solamente abocado al tema de los secuestros. "Creemos
que no es bueno concentrar y sobrecargar tareas en un área,
por eso vamos a separarlas", explicó Cafiero al justificar
la medida.
No obstante, altas fuentes policiales consultadas dijeron desconocer
las novedades- no descartaron que esta decisión opere como
una suerte de castigo a Casafús por su cuestionada intervención
en el caso de la muerte de María Marta García Belsunce.
Ayer, voceros ministeriales lo desmintieron y aseguraron: "Los
cambios no implican desplazamientos ni castigos".
También habrá direcciones especialmente abocadas al
seguimiento de casos de robo de automotores, piratería del
asfalto y delitos rurales. Además, se incorporarán
como direcciones una vinculada con "control de armas, armas
ilegales y desarme" y otra que perseguirá el objetivo
de investigar "organizaciones criminales y delito económico".
"Esto servirá para que el Estado pueda sacar ventaja
sobre los delincuentes y mejorar la persecución y represión",
dijo Cafiero.
La definición sobre los nombres de los responsables de las
nuevas dependencias aún está pendiente y será
resuelta en los próximos días junto con la nómina
de ascensos de la fuerza que ya provocó, como cada fin de
año, inquietud entre los uniformados.
Asimismo, se producirá un "cambio sustantivo" en
la dirección de recursos humanos, que renovó completamente
la forma de registro de los 47.000 policías que revistan
en la fuerza de seguridad provincial, lo que permitirá una
mayor agilidad para disponer con mayor operatividad del personal.
Reubicación de personal
Desde que asumió como ministro, Cafiero planteó como
"inconcebible" el hecho de que alrededor de 32.000 de
los 47.000 efectivos de la policía bonaerense estén
asignados a tareas administrativas. Así, la relación
en la provincia es de un uniformado dedicado al patrullaje por cada
930 ciudadanos bonaerenses cuando debería ser de uno cada
311.
El ministro apunta ahora a bajar notoriamente esa relación.
"Esto es central para continuar con el mejoramiento del patrullaje
callejero que, estimamos, será cada vez más perfectamente
visible", apuntó.
La reubicación del personal incluye, además, la reincorporación
de retirados por distintas discapacidades para tareas administrativas.
De acuerdo con el presupuesto 2003 aprobado hace dos semanas por
la Legislatura bonaerense, el área de seguridad recibirá
una mejora que implica un incremento del orden del 20 por ciento.
Cafiero podrá, durante el presente año, invertir 1130
millones de pesos además de contar con 1,5 millón
en concepto de gastos reservados.
Precisamente, la partida de gastos reservados será aplicada,
básicamente, a poner en marcha las nuevas direcciones antes
citadas.
Protagonistas de las reformas
Angel Casafus
Secuestros: el comisario mayor quedaría abocado sólo
a las investigaciones relacionadas con este tema. Pierde, por lo
tanto, el área que involucra las operaciones por el tráfico
ilegal de estupefacientes.
Explicaciones: se dejó entrever que la pérdida de
poder de Casafús era un castigo por su intervención
en el caso García Belsunce. Fue desmentido.
Juan Pablo Cafiero
Muchas tareas: Creemos que no es bueno concentrar y sobrecargar
tareas en un área, por eso vamos a separarlas, dijo
el ministro Cafiero.
Cambios: Servirán para que el Estado pueda sacar ventaja
sobre los delincuentes y mejorar la represión, afirmó.
La
Nacion, viernes 3 de enero de 2003
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