| ASESINATO
EN EL COUNTRY: UNA INVESTIGACION CON MAS DUDAS QUE CERTEZAS
Caso
García Belsunce: esperan el resultado de varias pericias
El
fiscal conocería esta semana
los resultados de estudios hechos sobre la huella de una mano ensangrentada.
Y la prueba de balística a cinco revólveres similares
al usado en el asesinato.
Se espera que esta semana el fiscal que investiga el asesinato
a tiros de María Marta García Belsunce reciba los resultados de
las pericias en las que, todo parece indicar, tiene puestas buena
parte de sus esperanzas para descifrar el crimen perpetrado en el
country Carmel el 27 de octubre.
Uno de los elementos que espera el fiscal Diego Molina Pico es el
análisis de las huellas dactilares de tres dedos y la palma de una
mano que ensangrentaban una pared de la casa del country de Pilar
donde mataron a la socióloga de 50 años.
Diez personas, entre familiares y amigos de la víctima, pusieron
sus manos para ser cotejadas por los peritos de la Policía Judicial
con la misteriosa mancha de sangre. Pero fueron muchos los que se
sentaron en el sillón donde se cree que la mujer luchó con su —o
sus— atacantes, y muchos los que entraron a la casa cuando
su cuerpo todavía yacía en el baño.
Las otras pericias esperadas son los estudios de balística realizados
en los seis revólveres calibre 32 registrados a nombre de distintos
vecinos del country. Para el fiscal esto puede ser clave porque
se descarta que el sistema de seguridad del barrio haya sido vulnerado.
Mientras tanto, el caso sigue lleno de dudas y preguntas sin respuesta.
¿Si el asesino es un vecino o alguien con el ingreso permitido al
country, va a conservar el arma en su casa durante tanto tiempo?
La respuesta positiva a esta pregunta no fi gura como probable para
los policías, pero de todos modos se esperan los resultados antes
de descartar nada.
La mujer apareció muerta en su casa del country, con la bañera llena.
Los familiares dijeron que había sido un accidente hogareño y lograron
que un médico, Juan Carlos March, certificara, sin ver el cadáver,
que la mujer había muerto por causas naturales. Muchas manchas de
sangre fueron lavadas.
¿Qué motivó a la familia a tomar esta postura inicial? Cuando se
hizo la exhumación del cuerpo, se comprobó que la mujer había sido
baleada. Recién el 11 de diciembre la familia asumió el asesinato
públicamente. El médico y el cuñado de la mujer, Guillermo Bartoli,
fueron procesados por irregularidades en el certificado de defunción,
pero nunca quedó del todo claro cuál es el interés que motivó que
el cuerpo de María Marta no fuera verdaderamente revisado por un
profesional.
¿Por qué fue la familia la que acondicionó el cadáver? Roberto Di
Feo, de la funeraria Casa Sierra, declaró ante el juez que investiga
el certificado de defunción que casi no tocó el cuerpo porque la
familia "ya lo había maquillado."
Estos hechos, sumado al reconocimiento que hizo el hermano de la
víctima, Horacio García Belsunce, de que tiró por el inodoro lo
que resultó ser una bala y que usó sus contactos para frenar la
llegada de la Policía, echan más dudas sobre el comportamiento familiar.
¿Quién llamó a la casa en las últimas horas de la víctima? ¿A quién
se llamó desde allí? ¿Para decir qué? Una de las esperanzas de la
investigación es que en el cruce de números telefónicos entrantes
y salientes, que ya fue pedido por la Justicia, surja algún dato
que abra la investigación.
¿Cuál es el móvil del asesinato? La sugerida y supuesta relación
de María Marta con otra mujer, lo que daba lugar a la hipótesis
del crimen pasional, se fue desvaneciendo. Tampoco parece convencer
el motivo económico.
¿Puede estar el crimen ligado a la actividad del esposo de María
Marta, Carlos Carrascosa? Fue él quien la encontró en la bañera,
en medio de un charco de sangre. Corredor en la Bolsa de Valores,
manejó hace años los bonos del banco de los hermanos Carlos y Jorge
Rhom, investigados por la supuesta fuga de capitales, pero está
lejos de saberse si el asesinato tiene alguna vinculación con esto.
Por ahora se sabe que el asesino, o la asesina, actuó con bronca.
Habrá que ver si las pericias iluminan la causa algo más.
Clarin,
Jueves 2 de enero de 2003
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PRESENCIA
POLICIAL. HACE DIEZ DIAS LA POLICIA RETIRO DEL COUNTRY VARIAS
PRUEBAS PARA ANALIZAR.
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Los
investigadores creen que hubo más de un asesino en la mansión de
Pilar Los peritos que analizaron el cadáver descubrieron hematomas
en varias partes del cuerpo. Reafirman la teoría de que María Marta
tuvo tiempo de verle la cara y hablar con el o los asesinos. Piensan
que el crimen “no habría sido planeado”, y que fue resultado de
“una fuerte discusión”
A
más de dos meses del homicidio de María Marta García
Belsunce, su cuerpo todavía conserva señales que aportan
nuevos datos a la reconstrucción de sus últimas horas.
Los hematomas descubiertos en sus piernas, por ejemplo, dicen que
la vicepresidenta de Missing Children intentó esquivar a
su asesino luego de que le gatillara el primer tiro y se golpeó
con algunos muebles de la casa.
Algunas otras lesiones que los peritos prefieren no detallar hablarían
de la fuerte posibilidad de que dos personas hayan participado del
brutal asesinato.
Los nuevos datos confirmados por un allegado a la causa se suman
a la evidencia del pañuelo ensangrentado descubierto en un
bolsillo del pantalón de tenis con el que fue enterrada la
mujer y reafirman la teoría de que García Belsunce
tuvo tiempo de verle la cara a su asesino y "hablar con él
o ella antes de ser subida al primer piso" donde la mataron
de cinco balazos en la cabeza.
En las últimas horas, en tanto, se comenzó a evaluar
la posibilidad de utilizar el sistema Excálibur de entrecruzamiento
de llamados telefónicos para evaluar con quién hablaron
los García Belsunce los días previos al crimen.
Lo cierto es que los investigadores todavía no saben con
precisión qué llamados se hicieron a la casa del crimen
en las horas anteriores. O con quién pudo haberse comunicado
la víctima desde allí. Están esperando los
listados que la Fiscalía gestionó ante el Ministerio
del Interior. Esperan que del análisis surja algún
dato clave.
También se pidió al fiscal Molina Pico una prórroga
para la entrega de las pericias dactiloscópicas con las que
se corroboraría a quién pertenece la huella ensangrentada
de una palma y tres dedos que quedó estampada en una de las
paredes de la casa del exclusivo country de Pilar.
Discusión y disparos
Respecto de lo que ocurrió en aquel lugar el 27 de octubre
pasado, los investigadores se inclinan a que "no habría
estado planeado" y fue el resultado de "una fuerte discusión".
"No creemos que haya estado preparado. Sí que hubo una
discusión, que el asesino estaba muy enojado y antes del
homicidio hubo un paréntesis", relataron allegados a
la investigación del misterioso homicidio.
Con las pruebas recogidas en la causa hasta ahora, el fiscal Diego
Molina Pico ya comenzó a desechar teorías: casi totalmente
descartado el hecho como producto de un robo simple, Molina Pico
cree que la hipótesis del asesinato motivado por una cuestión
pasional, o de altísimo componente emocional, está
por estas horas muy por encima de un crimen que eventualmente haya
tenido como motor un vínculo económico o financiero.
No son pocos los datos que, para el fiscal, apuntalan una teoría
por encima de la otra. La mecánica de la ejecución
-vaciar el tambor de un arma, casi a boca de jarro, en la cabeza
de la víctima- es indicio de un estado de emoción
violenta, de un arrebato emocional; la subestimación de eventuales
riesgos, puesto que a la hora del crimen existían no pocas
posibilidades de que alguien advirtiese el suceso, indicaría
que el acto criminal no fue premeditado, o que, a lo sumo, no fue
el epílogo de una planificación racional.
La propia ubicación de la casa en Carmel, próxima
al cerco perimetral del country y con frecuente paso de personal
de seguridad, también da sustento a la hipótesis de
que el asesino o asesina -o más de uno, pues no se descarta
la posibilidad de una pluralidad de autores- es un vecino de la
víctima o, al menos, una persona con acceso frecuente.
El abogado de la familia García Belsunce, José Scelzi,
se animó a decir que la hipótesis del movil económico
'se estaría reduciendo'. 'Diría que estamos ante una
situación de incomprensibilidad del móvil', sostuvo.
De lo que el abogado parece convencido es de que la situación
de la familia está más aliviada que hace unos días.
Aunque peritos contables de la Procuración General bonaerense
analizan las actividades del viudo en busca de pistas que relacionen
la muerte con cuestiones de dinero, allegados a la familia dijeron
que, según se desprende de conversaciones con el fiscal,
no se ha encontrado aún en el pasado en vida de la víctima
una motivación para el crimen.
María Marta García Belsunce murió el 27 de
octubre y su familiares presentaron todo como un accidente doméstico.
Pero luego llegó la exhumación y se supo la verdad:
la habían matado de cinco tiros. Enseguida surgieron las
sospechas sobre la propia familia y sus vecinos. Por el crimen y
por el encubrimiento.
Hace una semana el abogado de los García Belsunce palpitaba
detenciones "en cuestión de horas". El jefe de
la policía de investigaciones de la zona norte, Aníbal
Degastaldi, dijo públicamente que estaba todo listo para
concretarla, que sólo le hacían falta las firmas del
fiscal y el juez. El anunciado desenlace se esfumó como el
2002 y por lo pronto, no hay indicios que hagan pensar que pueda
producirse un vuelco abrupto en la causa del misterioso asesinato
en Pilar.
En
la funeraria dicen que la familia mintió
La
esposa del gerente de Casa Sierra, Oscar Sierco -recientemente procesado
por falsedad de documento público-, aseguró que la
familia García Belsunce le mintió a su marido al contratar
los servicios fúnebres para María Marta García
Belsunce, dado que, de lo contrario, la empresa no la hubiera atendido.
La mujer expresó que Casa Sierra resolvió prestarle
el servicio fúnebre a los García Belsunce porque los
familiares de María Marta les mintieron al asegurar que la
mujer había muerto por causas naturales.
"Ellos (por los García Belsunce) habían ido a
pedir el servicio a Ponce de León, en Pilar, pero no se los
dieron porque les dijeron que la mujer había recibido golpes.
Por eso cuando vinieron a hablar con nosotros mintieron y dijeron
que se trataba de un caso de muerte natural", aseguró
la mujer.
La mujer, que al comienzo de la investigación estuvo seis
días detenida al igual que su esposo, Oscar Sierco, y otros
siete empleados, aseguró también que Guillermo Bártoli
-ex cuñado de María Marta- al momento de encargar
un ataúd pidió uno de escasa calidad, dado que -dijo-
"se iba a utilizar para una cremación".
Sierco y el médico Juan Carlos March, quien firmó
el certificado de defunción de María Marta, fueron
procesados el lunes último por completar con datos apócrifos
el documento que explicaba las circunstancias de la muerte de la
mujer.
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