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Se
empieza a cerrar el cerco sobre el asesino
Al procesamiento de los supuestos encubridores le seguiría
el del autor de los disparos
17 de enero - (El
Dia. La Plata) Como
en el juego de los nueve errores -donde la clave consiste en descubrir
errores en una escena que a simple vista parece no tenerlos-, el
fiscal Diego Molina Pico empezó ayer a rodear la ciudadela
donde se oculta el asesino de María Marta García Belsunce.
Ayer este diario tuvo acceso a una porción de la causa y
en ella se percibe claramente la estrategia de la pesquisa.
La investigación se tomó su tiempo para tachar de
la lista las cosas que desde el principio le han resultado más
obvias. Y por eso ayer decidió caer sobre quienes considera
que han mentido, disfrazado, ocultado e intentado desviarla del
camino hacia la verdad.
Todo parece indicar, también, que el fiscal Molina Pico se
habría rendido finalmente a las presiones policiales que
desde hace semanas le vienen calentando los oídos para que
lance acusación contra la familia de la víctima. Sin
embargo, fuentes muy ligadas al caso aseguraron que Molina Pico
no se rindió y que detrás de los nueve procesamientos
habría medidas futuras de mayor peso. "Se apuesta al
efecto dominó para terminar de derribar el código
de silencio que parece envolver al crimen", dijo un confidente.
LAS
PRUEBAS
Varias fuentes del caso han venido afirmando que la investigación
siempre tuvo "muy claro" a quién apuntarle por
el homicidio y a quién por el encubrimiento. Y que el problema
ha sido -y lo es- que, para pronunciar una acusación formal
contra los primeros, se necesitaban elementos que pudiesen resistir
cualquier contraataque jurídico.
Esto significa que la acusación pronunciada ayer contra los
sospechosos por encubrimiento se apoyaría en una firme atalaya
construida lentamente con prueba científica, testimonial,
balística, forense y documental. Una prueba conseguida a
oídos cerrados del ruidoso apuro de algunos policías
metidos en el caso.
"Había que tener paciencia... Los tiempos de una investigación
judicial no son los tiempos de la prensa", recordó una
fuente, que reveló a este diario que "en las últimas
horas hubo un aporte muy valioso; un número de testimonios
muy importantes que precipitaron los procesamientos".
Las fuentes dieron, como ejemplo, la situación del marido
de la víctima. "Dijo que encontró a su mujer
con medio cuerpo sumergido en la bañera pero el examen forense
determinó que no había agua en los pulmones y que,
como dijo el médico Biasi, no estaba cianótica (piel
azulada). Del mismo modo, hubo quienes afirmaron que a la víctima
le hicieron trabajos de reanimación y que al presionar el
tórax escupió agua. Esto se contradice brutalmente
con la autopsia. La conclusión es simple: miente el marido
o mienten los forenses".
La fuente fue más allá: "La familia dijo que
nunca quiso cremar el cuerpo pero hay prueba suficiente para demostrar
lo contrario y luego, lo del famoso 'pituto', es la frutilla del
postre".
LA
TEORICA DEL VECINO INDESEABLE
Según se supo, una de los procesamientos ordenados estaría
íntimamente relacionado con un supuesto intento por desviar
la investigación hacia Nicolás Pachelo, el vecino
no querido por la exclusiva sociedad del Carmel Country.
De la declaración del ciudadano norteamericano, nacido en
Iowa, Juan "John" Carlos Hurtig -hermanastro de la víctima-
surge un dato sugestivo: "... suben el cajón... la vieja
quería que María Marta se vaya con una pulsera que
le había regalado entonces me quedé hasta que cerraron
el cajón... Hay un dato que para mí es fundamental...
En un momento me dice Pichi Taylor, hablando con ella de que yo
dudaba de cómo había sido la muerte... Ella me dice:
'Este hijo de puta'... La sigo, la agarro afuera y le pregunto de
qué hijo de puta me estás hablando... Ella me dice:
'Del hijo de puta que le secuestró el perro a María
y a Carlos hace un año y le pidió cinco mil pesos
de rescate... Que está acusado por la muerte del padre...
este pibe vive a tres casas de lo de María Marta ya que se
sabe que robó y que lo tienen con vigilancia... Es un tipo
que entró (al country) porque heredó la casa del padre...".
Anoche fuentes de la investigación señalaron que toda
la pesquisa sobre Pachelo habría dado resultado negativo
y, del mismo modo, las hechas sobre Carmen Piazza, otra vecina alguna
vez "marcada" desde el entorno de la víctima.
EL
FORENSE QUE NUNCA LLEGO
De la declaración de John Hurtig surgen más dudas
respecto de las razones por las que, después de tantas deliberaciones
familiares, el cuerpo no fue revisado por un médico forense.
Esto declaró en la causa: "... Le pregunto a Horacio
si tenía algún forense amigo que, sin armar quilombo,
venga y la revise... Pero tampoco sabía que era un incordio
para mi viejo, para Carlos, para todos que no se haga el velorio
en ese momento... que la vieja iba a seguir con eso un mes, en cambio
de esa manera se cerraba el cajón y ya estaba... Lo encaro
a Carlos en un momento y de digo: 'mirá Gordo, a mí
me gustaría que venga un amigo de Horacio, que es forense
y que la revise un minuto y cerramos... y saber qué carajo
pasó... Me dijo que sí que bueno, que dale para adelante...
Entonces lo llamé a Horacio y me dice (que se haga) lo que
quiera Carlos, no lo jodas porque todos pensaban que como él
era el que estaba sufriendo más que decida él... Lo
llamé a Horacio y me dice que sí, quedate tranquilo,
y después vino Romero Victorica... A la noche vinieron los
de la funeraria a preguntar la hora del traslado y todo eso...".
Ningún médico forense revisó a María
Marta García Belsunce hasta 45 días después
de ser enterrada como víctima de un accidente doméstico
como golpear la cabeza contra las canillas del baño. Al inhumar
el cadáver se comprobó que el factor de muerte no
eran las canillas sino cinco "pitutos" de calibre 32.
Fuerte
expectativa por la indagatoria a los imputados
En medio de la fuerte expectativa generada, el fiscal Diego Molina
Pico no tomará declaraciones indagatorias a ninguno de los
imputados por el encubrimiento del crimen de María Marta
García Belsunce, al menos en las próximas 48 horas,
según informaron fuentes del caso.
Molina Pico aguarda las declaraciones testimoniales de otras personas
que puedan aportar datos significativos para robustecer las indagatorias,
antes de interrogar a los imputados, dijeron los voceros.
Las fuentes no quisieron revelar quiénes son esos testigos,
pero aseguraron que el fiscal cree que sus declaraciones pueden
ser "clave para llegar a una indagatoria más completa".
Los únicos dos imputados que podrían llegar a ser
indagados antes del plazo que estima el fiscal son Sergio Binello
y Nora Burgues de Taylor.
Ambos vecinos del country Carmel se encontraban prófugos
al cierre de esta edición y el Código Procesal Penal
bonaerense indica para estos casos que si llegan a ser encontrados
deben ser indagados al momento, según explicaron fuentes
judiciales.
La defensa de Nicolás Pachelo, vecino del country Carmel
que fue investigado por los responsables del caso García
Belsunce, sostuvo ayer que su cliente quedó "totalmente
desvinculado de la causa" luego de las medidas tomadas por
el fiscal Diego Molina Pico. Claudio Rivas, abogado de Pachelo,
aseguró que el hecho de que el fiscal no haya mencionado
a su cliente en los pedidos de detención elevados al juez
Diego Barroetaveña significa que "la causa se terminó
para él".
Pachelo es un vecino del country Carmel que fue investigado por
los policías que siguen adelante las pesquisas por el asesinato
de María Marta García Belsunce. Según los investigadores,
Pachelo tiene "un perfil" que lo hacía sospechoso
en el caso, por supuesto antecedentes policiales, pero nunca se
encontró ninguna prueba que lo vinculara con el crimen perpetrado
el 27 de octubre pasado.
Un
delito excarcelable
El delito de "encubrimiento agravado" está reglamentado
en el artículo 277, párrafo segundo, apartado "A",
del Código Penal. Y, según lo normado por el Código
Procesal bonaerense, es excarcelable.
El fiscal platense Leandro Heredia, en diálogo con este diario,
explicó que el encubrimiento es agravado cuando "el
delito a encubrir tiene pena en expectativa de más de 3 años;
en éste caso (el crimen de María Marta García
Belsunce), la causa podrá ser calificada como 'homicidio
simple', 'homicidio calificado' u 'homicidio en ocasión de
robo', lo que implica que de cualquier manera la pena para el culpable
superará los tres años".
La condena que prevé el Código Penal para el encubrimiento
calificado va del año de prisión hasta los 6 años
de cárcel, lo que implica que sea excarcelable.
El fiscal Heredia, sobre el particular, explicó que "el
artículo 169, inciso primero, del Código Procesal
bonaerense estipula que podrá ser excarcelado quien tenga
una pena prevista cuyo máximo no supere los seis años".
Misterio
sobre la hermana Irene Irene Hurtig, media hermana de María
Marta García Belsunce, es la única persona que integraba
el entorno íntimo de la mujer asesinada hace 80 días
y que no fue acusada ayer por el fiscal del caso, Diego Molina Pico,
por "encubrimiento agravado".
Si bien Irene Hurtig salió "indemne" de los pedidos
de prisión elevados por el fiscal, cuatro de sus familiares
no tuvieron la misma suerte: Molina Pico pidió la detención
del esposo de esta mujer, Guillermo Bártoli; de su padre,
Constantino Hurtig; de su hermano, Juan Hurtig; y su medio hermano
Horacio García Belsunce.
Analistas de la causa señalaron que, al quedar afuera de
las acusaciones por "encubrimiento agravado", la situación
de Irene Hurtig "se juega a cara o seca: o es la más
comprometida de la familia o no tuvo nada que ver".
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