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Una
adolescente se sumó a la danza de las hipótesis
Es una nueva versión del móvil del crimen y apunta
a personas allegadas a una jovencita supuestamente relacionada con
la víctima
12
de enero - (El Dia, La Plata) La figura de una joven, casi adolescente,
se sumó en las últimas horas a la danza de hipótesis
con las que desde hace más de dos meses se intenta explicar
el misterioso crimen de María Marta García Belsunce,
la mujer cuyo asesinato -ocurrido en un lujoso country de Pilar-
se intentó disfrazar como un accidente doméstico.
La nueva versión sobre el móvil del crimen apuntaría
a personas cercanas a una joven mujer supuestamente relacionada
con la víctima y que no habrían estado de acuerdo
con dicha relación. Ese podría ser el "secreto
doloroso" que, según han venido manifestando allegados
a la familia García Belsunce -entre ellos su abogado, Licinio
Scelzi- se habría intentado ocultar.
De esta forma, el misterio que intriga al país sumó
una nueva interpretación mientras la justicia trabaja en
silencio para resolverlo.
IMPASSE
La causa entró en los últimos días en un "impasse",
a la espera de una serie de pericias que el fiscal que investiga
el crimen, Diego Molina Pico, considera 'claves' para esclarecer
el caso.
Entre otras cuestiones el fiscal quiere cotejar 408 huellas digitales
de vecinos del Carmel y de gente que fue al velatorio de la mujer,
con la impronta de una mano y tres dedos hallada en una pared de
la casa de la víctima y que podría corresponder al
asesino.
Hasta el momento, las pericias determinaron que la huella pertenece
a una persona con "manos pequeñas, finas y bien cuidadas"
y que posee una cicatriz en uno de sus dedos.
También se estableció que no se corresponde con ninguna
de las de los familiares directos de María Marta García
Belsunce.
Otros estudios que Molina Pico espera son el resultado del ADN extraído
de cabellos y vellos púbicos encontrados en un sillón
de la casa de la mujer asesinada y el de las manchas de sangre que,
mediante un revenido químico, los peritos dijeron haber detectado
en diversas partes de la casa.
Otro de los misterios del caso es la desaparición, en la
casa de la víctima, de un pequeño cofre metálico,
en cuyo interior había 30 pesos y una llave de una caja de
seguridad de la sucursal Pilar del Banco HSBC.
Esa caja pertenecía a la Asociación Amigos del Pilar
que integraba María Marta García Belsunce y en su
interior hay, entre otras cosas, cheques. Molina Pico remitió
un oficio a las autoridades bancarias para que le informen sobre
los últimos movimientos de apertura de esa caja de seguridad
y le precisen si alguno de ellos se realizó con posterioridad
al 27 de octubre último, día en que María Marta
fue asesinada de cinco balazos en la cabeza.
La socióloga de 50 años fue hallada muerta, con la
cabeza semisumergida en la bañadera de su casa.
Inicialmente se hizo pasar el caso como una muerte accidental. Su
certificado de defunción consignaba que había muerto
de un paro cardiorrespiratorio no traumático en la Capital
Federal.
Casi un mes después se comprobó que había sido
asesinada a balazos, ya que en la autopsia se encontraron cinco
proyectiles en su cabeza y una sexta herida de bala, cuyo plomo
fue hallado debajo del cadáver y arrojado por sus familiares
al inodoro.
Por el momento, los investigadores no han imputado a ninguna persona
en la crimen y se sospecha que existió un encubrimiento importante
de lo ocurrido la tarde del asesinato.
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