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EL CRIMEN DEL COUNTRY: DECLARO CARLOS CARRASCOSA, EL ULTIMO DE LOS
IMPUTADOS POR ENCUBRIMIENTO
Hubo
contradicciones entre acusados y testigos y ahora realizarán
varios careos
Con
la declaración de ayer en Pilar del marido de María
Marta García Belsunce, el fiscal Molina Pico completó
las indagatorias a los nueve acusados del delito de encubrimiento
agravado. Como muchos de los que pasaron por los interrogatorios
de la Fiscalía dijeron cosas distintas, habrá careos.
Carlos Carrascosa, el marido, juró ante el fiscal que no sabe
nada de armas y que por eso confundió una bala con un "pituto".
Sin embargo, un informe de la Armada asegura que recibió instrucción
específica. Guillermo Bártoli, el cuñado, declaró que no sabía que
se iban a usar datos falsos en el certificado de defunción de la
víctima. Pero un vecino afirma que siempre estuvo preocupado por
el tema. Horacio García Belsunce, el hermano, dijo que no quiso
evitar la intervención policial en el caso. En cambio un comisario
sostiene que él le pidió que la Policía no fuera al lugar del crimen.
Las contradicciones registradas en la investigación del asesinato
de María Marta García Belsunce son tantas y tan marcadas que el
fiscal Diego Molina Pico hará ahora una serie de careos. Fuentes
del caso aseguran que está evaluando hacerlos de inmediato y la
defensa de los familiares imputados en el encubrimiento ya adelantó
que pidió que se hagan y que la ley indica que deberán hacerles
caso.
Este es el primer balance de las nueve indagatorias que tomó el
fiscal, la última de las cuales fue protagonizada ayer por Carrascosa.
Según fuentes de la causa, las declaraciones no cambiaron la hipótesis
de los investigadores: "Hubo encubrimiento y el juicio oral está
cerca", dijeron.
Carrascosa, ex agente de Bolsa de 57 años, se presentó ayer en la
Fiscalía a las 10 de la mañana. Lucía una camisa celeste y dos pequeñas
heridas circulares rojas sobre el labio superior. Su declaración
recién empezó a las 11.30 y terminó a las 15, cuando se retiró acostado
en el asiento trasero de un Fiat Uno. Es decir, que con casi cuatro
horas, la suya fue una de las indagatorias más cortas tomadas por
el fiscal.
"No fue una declaración breve sino expeditiva. No se negó a responder
ninguna pregunta", aclaró a Clarín su abogado, Marcelo Nardi. Otras
fuentes indicaron que la indagatoria fue breve porque hay temas
que se profundizarían más adelante.
Carrascosa, quien trabajó con los procesados hermanos Rohm en el
Banco General de Negocios, fue quien halló muerta a María Marta
en el baño de su casa del country Carmel (Pilar) el 27 de octubre.
Testigos y otros imputados coincidieron en que fue él quien instaló
la versión de que su mujer había muerto en un accidente doméstico.
Y aseguraron que él impulsó todas las maniobras extrañas que, a
la luz de las cinco balas en la cabeza de la víctima detectadas
por una autopsia, hoy se imputan como actos de encubrimiento.
Según el abogado Nardi, Carrascosa nunca tuvo razones para pensar
que la muerte de su mujer no había sido accidental. "Su presunción
fue corroborada luego por el médico Juan Gauvry Gordon", dijo el
defensor, quien negó que su cliente haya culpado al médico.
Si bien Gauvry Gordon —está imputado en el encubrimiento—
admitió haber hecho este diagnóstico errado, Carrascosa obvió hablar
de un aspecto: el médico llegó a la casa con el preconcepto de que
todo se trataba de un accidente porque ése había sido el mensaje
dado por el marido al pedir auxilio. No se descarta un careo.
Sobre el primer aspecto que se le imputa —haber tirado por
el inodoro el "pituto"—, Carrascosa negó ayer ante el fiscal
haber recibido una instrucción con armas que le hubiera facilitado
reconocer la bala. Sin embargo, Molina Pico cuenta con un informe
de la Armada donde se consigna que el marido fue instruído en "manejo
de armas livianas" entre 1965 y 1968. Nardi asegura que esto es
un error de quien redactó ese informe y que su cliente no usa armamento,
pero hay dudas.
En cuanto al segundo y tercer hechos, haberle pedido a su entorno
que evitaran una autopsia a su mujer y que tramitaran un certificado
de defunción apócrifo, Carrascosa negó todo. Y apuntó hacia su concuñado,
el también imputado Guillermo Bártoli. Este fue quien gestionó,
y firmó, el certificado de defunción trucho.
"Carrascosa no participó de este trámite", dijo su abogado. Sin
embargo, el fiscal cuenta con la declaración de Inés Ongay, amiga
de María Marta, quien contó que otra vecina, la imputada Nora Taylor,
le dijo: "Carrascosa pidió que no hubiera autopsia (...) Pagamos
para que se hiciera lo que él quería". La defensa ya pidió un careo
entre las dos mujeres, en el que también podría intervenir el marido.
Por este tema, además, se detectó una posible contradicción de Bártoli.
El cuñado juró que nunca imaginó que la dirección falsa que había
dado como lugar de la muerte de María Marta iba a ser incluida en
el certificado de defunción. En cambio, el testigo Alberto White
—presidente del country— declaró que lo vio "preocupado
porque asumió que había actuado mal". Aquí podría haber un nuevo
careo.
Además de estas contradicciones, el fiscal analiza por qué Horacio
García Belsunce hijo declaró que el día del crimen sólo intentó
que la Policía actuara respetando su duelo, cuando el comisario
Angel Casafuz admitió haber recibido un llamado de él para que le
"sacara a la Policía de encima". En cuanto al padrastro de la víctima,
el imputado doctor Constantino Hurtig, se investiga por qué sostiene
que nunca actuó como asesor médico de la familia si hay un testigo
que afirma haberlo escuchado decir: "Acá no va a haber autopsia."
Para contrarrestar todo esto, el abogado Nardi y su colega José
Scelzi —entre los dos defienden a toda la familia— presentaron
una serie de escritos al fiscal para que cite a declarar a 30 testigos
(todos dirán que los acusados nunca pensaron que encubrían un homicidio),
para que pida informes a las autopistas sobre los movimientos de
los imputados en el día del crimen y para que el Registro Nacional
de Armas le responda si alguno de los sospechosos está inscripto
allí y por ende cuenta con conocimientos para diferenciar una bala
de un "pituto".
Mientras, el fiscal espera que la Cámara determine si, como él pretende,
los familiares imputados deben ir presos.
Clarin,
Clarin, Miércoles 22 de enero de 2003
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DEJEN
PASAR. CARLOS CARRASCOSA LOGRA LLEGAR A LA FISCALIA EN MEDIO
DE UN EJERCITO DE MOVILEROS, CAMAROGRAFOS Y FOTOGRAFOS.
FINALMENTE DECLARO DURANTE CUATRO HORAS. (Foto: Marcelo
Baiardi)
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