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Belsunce:
denuncia y críticas de un juez
Se trata de Makintach. Dijo que hay gente que "busca influencias
para evitar autopsias"
El
juez de garantías de San Isidro Juan Makintach, en quien
recayó en un principio la causa por el asesinato de María
Marta García Belsunce, criticó ayer el accionar del
fiscal del caso, Diego Molina Pico, porque tardó más
de 15 días en informarle que había iniciado la investigación
de la muerte, cuando su obligación era hacerlo de inmediato.
También dijo que "es muy común que gente que
tiene relación con el ámbito judicial busque influencias
para evitar la realización de autopsias en muertes violentas,
homicidios o accidentes".
El magistrado dijo que se enteró de la muerte de García
Belsunce por el obituario del diario La Nación y no por el
fiscal, a pesar de que éste estuvo en la escena del crimen
junto al comisario Aníbal Degastaldi un día después,
justamente porque había decidido investigar las circunstancias
de lo que hasta entonces se decía que había sido un
desgraciado accidente.
El juez dijo desconocer por qué razón el fiscal no
le informó que iniciaba una investigación por lo que
al menos era un caso de muerte dudosa.
En declaraciones radiales, Makintach fue más allá
y avanzó sobre uno de los aspectos que ayer resultan más
controvertidos en el caso: la aparente intención de la familia
de la víctima de que no salga a la luz que se había
tratado de un crimen.
"Es muy común que gente que tiene relación con
el ámbito judicial busque influencias para evitar la realización
de autopsias en muertes violentas, homicidios o accidentes",
consideró el juez de Garantías.
Makintach aclaró que fue precisamente por su relación
de amistad con Horacio García Belsunce (h) que se excusó
de intervenir en la investigación cuando, recién a
mediados de noviembre último, el fiscal Molina Pico le informó
del inicio de la causa y le solicitó autorización
para exhumar el cadáver de María Marta para una autopsia.
El magistrado realizó estas declaraciones pocas horas después
de que un abogado, Juan Iglesias, radicara ante la Justicia una
denuncia contra él, el actual juez de Garantías de
la causa, Diego Barroetaveña, y el fiscal Molina Pico por
incumplimiento de deberes de funcionario público.
El letrado denunció también por encubrimiento al esposo
de María Marta, Carlos Carrascosa; a Horacio García
Belsunce (h) y al cuñado de la mujer asesinada, Guillermo
Bártoli.
La presentación que Iglesias dijo que radicó por error
ante el fiscal general de La Plata, Héctor Vogliolo, asegura
que Makintach es responsable de haber retenido 15 días el
expediente iniciado por la muerte de la mujer.
"Ese tiempo que pasó antes de que se excuse de seguir
en el caso puede ser vital", consideró Iglesias, quien
explicó que realizó las presentaciones "cansado
de la impunidad y ausencia de Justicia".
"Si este crimen se hubiera cometido en la Villa 31 y no en
un country ya habría por lo menos 50 detenidos", especuló
el letrado.
Respecto de Molina Pico, el abogado consideró que "incumplió
toda disposición del Código de Procedimiento, perdió
el tiempo más preciado, estuvo en la casa como amigo y permitió
que en el escenario de los hechos hubiera más de 200 personas
sin disponer medida alguna para preservarlo".
"De movida, la casa debió estar cerrada ante la sospecha
de que se estaba ante un hecho delictuoso", agregó el
abogado, quien consideró además que "la autopsia
al cadáver debió haberse ordenado el mismo día
del crimen".
Sobre el juez de Garantías Barroetaveña, Iglesias
dijo que es tan responsable como los anteriores por haber avalado
hasta el momento todo lo actuado por el fiscal de la causa.
Por tal motivo, el abogado solicitó el apartamiento del fiscal
Molina Pico y de Barroetaveña de la causa, mientras que pidió
que se indague por encubrimiento a los familiares de la mujer.
Al respecto, Makintach expresó que a su criterio Iglesias
"desconoce el Código Procesal de la provincia",
y aseguró que se siente "agraviado" por la presentación
del letrado, ya que "no tiene ningún tipo de fundamento".
A casi dos meses y medio del asesinato de María Marta García
Belsunce, el fiscal Molina Pico no ha imputado por el homicidio
a ninguna persona, así como tampoco interrogó a nadie
por el presunto delito de encubrimiento, del cual, aclaró
a un colega, se encargará más adelante.
María Marta García Belsunce fue asesinada el 27 de
octubre pasado en el Carmel Country Club de Pilar y su cadáver,
con cinco impactos de bala en la cabeza y una sexta herida también
de arma de fuego, fue encontrado por su esposo con la cabeza sumergida
en la bañadera de su casa.
Otro análisis pericial Cabellos
y vellos púbicos encontrados en un sillón de la casa
de María Marta García Belsunce, donde también
se detectaron rastros de sangre, eran analizados ayer por peritos
forenses que trabajan en el esclarecimiento del crimen, informaron
fuentes del caso.
Los vellos y cabellos, secuestrados por especialistas en rastros
y analizados por peritos de la Policía Judicial, eran sometidos
a estudios de ADN para determinar si pertenecían o no a la
víctima, agregaron los voceros consultados.
La evidencia es de suma relevancia ya que podría arrojar
luz sobre qué ocurrió con la víctima instantes
previos al homicidio cometido el 27 de octubre último, dijeron
los informantes consultados.
Las fuentes dijeron además que ayer la Policía Federal
remitió varias muestras de huellas dactilares de María
Marta García Belsunce, que habían quedado archivadas
en fichas de vieja data, con el fin de hacer una nueva prueba de
cotejo con las improntas de la palma de la mano y tres dedos detectadas
en una pared de la casa.
Según el análisis pericial, esa huella pertenece a
una mano "pequeña, fina y bien cuidada" que tiene
una cicatriz y que, en principio, no se corresponde con la de ninguno
de los integrantes de la familia de la mujer asesinada.
La intención de los peritos es realizar un nuevo análisis
de la muestra con el objeto de descartar que la marcha la haya dejado
en la pared la propia víctima.
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