CARCELES
29
de octubre - Pelea fatal en la cárcel de Olmos Un
detenido que purgaba una condena en la Unidad N´ 1 de Lisandro
Olmos, murió ayer en horas de la madrugada luego de ser apuñalado
durante una sangrienta reyerta de internos, informaron voceros policiales.
El preso asesinado fue oficialmente identificado como Juan Carlos Romero
Espinoza, de 34 años, quien estaba detenido desde el 9 de mayo
último aunque no trascendió por qué delito.
El caso fue descubierto a las 4.20, cuando guardiacárceles de
la unidad penitenciaria detectaron que se registraba una pelea en uno
de los pabellones del penal y de inmediato se dirigieron al sector.
En determinado momento, uno de los detenidos sacó a relucir una
faca, como se conoce en la jerga carcelaria a los elementos cortantes
de fabricación casera, y se la clavó a otro reo.
Al llegar al pabellón, varios presos acercaron a los guardias
a un interno envuelto en una frazada ensangrentada. El recluso aún
vivía, por lo que fue trasladado de inmediato al sector hospital
del penal, donde ingresó en estado desesperante y falleció
minutos más tarde. Los facultativos precisaron que la víctima
presentaba varias heridas punzocortantes, que fueron las que finalmente
le ocasionaron la muerte. El homicida, en tanto, estaría identificado,
aunque no se dio a conocer su nombre.
El fiscal penal Tomás Morán libró actuaciones por
homicidio, investigación que quedó a cargo
del juzgado de Garantías actualmente en turno.
28
de octubre - CRIMEN EN LA CARCEL: LA CAUSA QUE JAQUEA A JEFES DE LOS
PENITENCIARIOS El escándalo de los que salían de la cárcel a robar (Clarin)
Fugas imposibles de cárceles de máxima seguridad, suicidios
y homicidios sospechosos dentro de los penales, tráfico de drogas en
los pabellones, pagos para lograr traslados y comodidades, negociados
con el dinero de la comida de los presos.
En los últimos años, el Servicio Penitenciario Federal fue bombardeado
con denuncias de todo tipo. Pero la más escandalosa y seria de ellas
apuntó a la Unidad N° 1 de Caseros. Allí —según dio por probado
recientemente la Justicia— los guardiacárceles dejaban salir
a algunos presos a la calle para que fueran a robar y volvieran al penal
con botines de los cuales les correspondía la mayor parte.
El martes 8 de octubre, el Tribunal Oral N ° 5 de Capital confirmó,
a través de un veredicto, que Alejandro Hebert Núñez (un preso que estaba
alojado en Caseros desde junio de 1998) pudo salir de la cárcel para
asaltar a una familia y volver a su pabellón a dormir.
El mismo había contado los detalles de la salida involucrando, entre
otros, a guardiacárceles del área de Inteligencia del SPF y a jefes
del penal de Caseros.
Los jueces condenaron a Núñez a 8 años de prisión y también dijeron
que las salidas no se limitaban a él. Incluso, sentenciaron a 20 años
a un guardiacárcel por integrar la banda y matar a un policía frente
al restaurant Dolli, de Palermo, la madrugada del 18 de julio del 98.
"La prueba en la presente causa permite considerar suficientemente acreditado
no sólo que Núñez salía a delinquir sino que otros también lo hicieron
y que para ello, sin duda alguna, contaron con la complacencia de
algunos y la directa complicidad de otros", dijeron los jueces Martín
Becerra, Rafael Oliden y Fátima Ruiz López.
Pese a las pruebas reunidas por la Justicia ningún jefe de la Unidad
fue sancionado por estas irregularidades. El sumario interno abierto
en 1998 nunca avanzó y por eso, luego de conocido el veredicto del Tribunal
N° 5, el Ministerio de Justicia decidió sacarle la investigación administrativa
al SPF.
"La idea es revisar la actuación de toda la cúpula de Caseros en 1998.
Algunos están retirados y, si se comprueba que tuvieron responsabilidad,
podrían perder su jubilación. Pero la mayoría sigue trabajando", le
dijo a Clarín Mariano Ciafardini, Secretario de Política Criminal
y jefe político del SPF. Ese, por ejemplo, es el caso del jefe de la
alcaidía de tribunales, Eduardo Sabe.
Contra la ex cúpula de Caseros también apunta el juez Alberto Baños
que llevó desde el principio el caso. Aunque algunos acusados llegaron
a juicio oral, gran parte de la investigación aun sigue en su despacho.
Y según fuentes de tribunales el juez ya tendría pruebas para
avanzar en las imputaciones sobre los principales jefes del penal.
Otra causa que está en trámite apunta a un supuesto complot penitenciario
para matar a Baños y así detener su investigación sobre la corrupción
dentro del SPF. Este expediente se abrió en el 2000 con la declaración
de un preso, Alejandro Penczarsky.
Penczansky —miembro de la superbanda de Luis "El Gordo" Valor—
aseguró que a principios del 2000 lo dejaron salir de Caseros para que,
primero, hiciera inteligencia sobre los lugares que solía frecuentar
Baños, y luego lo asesinara.
El mayor problema para los responsables políticos del SPF es este expediente.
La razón: quién era jefe de Caseros en ese entonces, Juan Alberto Cid,
es el actual jefe del Servicio Penitenciario Federal.
28
de octubre - CRIMEN EN LA CARCEL: NUEVAS SOSPECHAS SOBRE EL SERVICIO
PENITENCIARIO FEDERAL Investigan si entregaron a un preso para que lo
maten Aníbal Saibaa, acusado de homicidio, fue acuchillado el 2 de octubre
en Devoto. Horas antes un juez había ordenado al SPF que no lo llevara
allí. No le hicieron caso y lo alojaron con el primo de su víctima.
La policía lo detuvo por un homicidio ocurrido en Villa Soldati
el 27 de agosto. Cuando declaró ante el juez — el primero de octubre—
confesó y sólo pidió una cosa: que lo mandaran al complejo penitenciario
de Marcos Paz porque en el resto de las cárceles federales se encontraría
indefectiblemente con familiares y amigos del hombre que había matado.
Aníbal Yamil Saibaa tenía miedo de una venganza y sus temores se confirmaron.
Sin hacer caso de un oficio del juez Ricardo Warley —que ordenaba
su traslado de la alcaidía de Tribunales únicamente a Marcos Paz—
el Servicio Penitenciario Federal (SPF) llevó a Saibaa a la Unidad N°
2 de Devoto. Lo alojaron en pabellón 6 de la planta II donde estaba
el primo de su víctima.
Y la venganza llegó: horas después de haber sido indagado por Warley,
Saibaa fue acuchillado en la cárcel. Según los registros oficiales entró
al pabellón a la 1.50 de la madrugada del 2 de octubre y a las 2.05
lo sacaron de allí con una herida mortal en el pecho.
El crimen fue difundido por el SPF como la muerte de un preso en medio
de una pelea entre internos. Pero la historia es mucho más compleja
que eso, según confiaron tres altas fuentes judiciales. Por eso en la
causa abierta para investigar el crimen de Saibaa ( a cargo del juez
Julio Corvalán de la Colina y el fiscal Pablo Lanusse) no sólo se
está buscando al asesino del preso.
La Justicia también trabaja sobre la teoría de que el cambio de cárcel
no sólo fue una decisión desafortunada sino que pudo haberse tratado
de una "entrega": El hombre al que Saibaa había matado el 27 de agosto
en el Barrio Fátima de Villa Soldati era el hijo de una mujer que habría
sido señalada como una de las distribuidoras de cocaína más poderosa
de la zona.
Además, la muerte de este preso es la tercera ocurrida en Devoto en
poco más de un mes. Y en los tres casos las hipótesis más fuertes son
la de ajustes de cuentas por tráfico de drogas, tanto dentro como fuera
de la cárcel.
Puntualmente en el caso de Saibaa las sospechas apuntan al desempeño
de las autoridades de la Unidad 28 ( la alcaidía de Tribunales) que
no hicieron caso a la orden específica del juez Warley de llevar al
detenido al complejo Marcos Paz.
La Unidad N°28, que queda dentro del edificio de Tribunales, tiene como
jefe máximo al alcaide mayor Eduardo Sabe, quien logró un ascenso en
los últimos años pese a un grave antecedente: él era uno de los jefes
de la cárcel de Caseros en 1998 cuando —según acreditó la Justicia—
varios presos fueron dejados salir del penal para robar.
El nombre de Sabe está mencionado varias veces en el expediente sobre
las "salidas de Caseros" que lleva el juez Alberto Baños y —según
fuentes consultadas— su situación procesal en este expediente
podría complicarse en los próximos días.
Por lo pronto, el homicidio de Saibaa ya le costó a las autoridades
penitenciarias un sumario interno y un allanamiento al pabellón 6, concretado
pocos días después del crimen por el fiscal Lanusse.
Según explicaron fuentes judiciales, en la legislación no está claro
hasta qué punto el SPF debe obedecer la orden de un juez de Instrucción
de enviar a un preso a una cárcel en particular. "Hace años hubo un
fallo de la Corte en el que se aseguraba que la derivación de internos
debía quedar a criterio del Servicio. Es un tema discutido
pero los penitenciarios se agarran de él cada vez que ocurre un caso
parecido", explicó una fuente.
Cuando murió Saibaa, y el juez pidió explicaciones sobre por qué había
terminado en Devoto, el S.P.F habría explicado simplemente que como
el detenido era primario (no tenía antecedentes) se consideró difícil
que tuviera problemas o enemistades dentro de la cárcel, como sostenía
el oficio de Warley. Por eso lo enviaron a la Unidad N°2. Además —dijeron—,
Marcos Paz es un complejo donde se suelen derivar a miembros de fuerzas
de seguridad detenidos.
El argumento penitenciario por el momento no convence a los investigadores.
Desde el SPF se sostiene que el episodio se debió a un "error involuntario".
Sin embargo, persiste una seria sospecha: que Saibaa pudo haber sido
entregado a sus asesinos por el mismo Servicio Penitenciario que, por
expresa orden de un juez, debía proteger su vida.
27 de octubre - Cárcel de puertas
abiertas y con autodisciplina
Un penal en Olmos donde solamente se aloja a evangelistas
- Es una experiencia piloto en el país (La Nacion)
Con
oraciones y cánticos, más la lectura bíblica, comienza otro
día para los presos evangelistas
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LA
PLATA.- Regido por rítmicos aplausos, el enérgico coro inunda con sus
cánticos la sala y los pasillos pintados de un celeste muy parecido
al cielo. Los versos pegadizos y los gritos de alabanza dan paso a la
prédica de un pastor que, como cada tarde, ofrece el culto a sus discípulos:
los 90 internos de la Unidad 25 Cristo la Unica Esperanza, ubicada en
la localidad de Olmos. Es la primera cárcel evangélica del mundo, según
las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), .
El
penal fue inaugurado el 4 de junio último y forma parte de una experiencia
piloto impulsada por una resolución (la N° 1162) del Ministerio de Seguridad
provincial, que autoriza al SPB a reunir en unidades exclusivas a presos
que profesen la misma orientación religiosa. La medida también alentó
la creación de la Unidad 14, en el partido de General Alvear, que cuenta
con 29 internos católicos practicantes.
.
La
cárcel ocupa un viejo edificio abandonado hace dos años, cuando los
presos valetudinarios (enfermos o con achaques de la edad avanzada)
allí alojados fueron trasladados a un penal en Gorina. El predio linda
con la Unidad 1, que cuenta con la mayor comunidad evangélica tras las
rejas, unos 1500 devotos de un universo total que se estima en 5000,
distribuidos en las 35 cárceles de la provincia.
.
La
gran cantidad de evangelistas en los penales de la provincia hace muy
difícil conseguir un lugar en la Unidad 25. Para ello, los internos
deben pasar por un comité de admisión y seguimiento, donde se constata
su devoción y su buena conducta.
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"El
fenómeno de los evangelistas comenzó en 1983, cuando a instancias del
suboficial penitenciario Juan Zucarelli se puso en marcha una prueba
piloto que comenzó a reunir en sectores especiales de la Unidad 1 de
Olmos a los que practican esa religión. Con el tiempo se habilitó un
pabellón, luego un piso entero y después otro. Eso impulsó la creación
de esta unidad", explicó el subjefe de la cárcel evangélica, prefecto
Javier Leguizamón.
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Aquí
impera una estricta rutina cuyos ejes son la oración y el culto. Está
orientada por un régimen de autodisciplina que permite mantener, durante
el día, abiertas las puertas de celdas y pasillos, y que elimina la
conflictividad entre los internos.
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Los
sábados, el lugar se transforma en un verdadero templo, al que acuden
un grupo de pastores y devotos de distintos puntos del conurbano para
celebrar oficios y afianzar la prédica y los estudios religiosos.
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Estudian
y trabajan
Cada
día, por la mañana, entre las 6 y las 7, los internos -que en promedio
tienen 23 años- se entregan a la oración. Luego, a partir de las 8,
hay talleres de carpintería, manualidades, herrería, además de dos granjas
y una escuela primaria que funciona en dos turnos. Lo producido en los
talleres, que en la mayoría de los casos son dictados sin cargo por
evangelistas devotos, que constituyen el Ministerio Carcelario de Enseñanza,
sirve para ayudar a los parientes de los presos a costearse la visita.
"Los
detenidos hicieron un gran esfuerzo para poner el viejo edificio en
condiciones y la Iglesia Pentecostal Cristo la Unica Esperanza aportó
donaciones y dinero para pintura y herramientas", contó el prefecto
mayor Daniel Tejeda, jefe de la Unidad. Al igual que varios de los 18
agentes que trabajan en el penal, Tejeda profesa la religión evangélica
y cree que la existencia de esta cárcel "es un verdadero milagro". El
oficial penitenciario, que es pastor e ingresó al culto hace 12 años
está convencido de que "la gran diferencia con otros penales es que
aquí ponemos en práctica la Biblia".
Además,
considera que "lo más importante de esta experiencia es la efectividad
en la recuperación y resocialización de los detenidos. Prácticamente
no hay índices de reincidencia entre los evangelistas. Aunque muchos
no quieran creerlo, aquí las personas cambian totalmente su forma
de vida y se recuperan".
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Los
detenidos pusieron el penal en condiciones y ahora lo mantienen
Foto:
Santiago
Hafford
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Pablo
Morosi
Llegar
a Dios por el dolor
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LA
PLATA.- Marcelo Rojo, el pastor de la Unidad 25 Cristo la Unica Esperanza,
viste una remera y un pantalón de jogging, como la mayoría de los internos.
A diferencia del resto, camina por los pasillos con una Biblia en las
manos. Tiene 35 años y está preso desde los 22 por una causa caratulada
como "robo y homicidio" que espera una definición en la Suprema Corte
de Justicia bonaerense. En 1996, tras un motín, se convirtió al culto
evangélico. "Llegué a Dios a través del castigo, la aflicción y el dolor",
cuenta antes de presidir una ceremonia en el locutorio del penal, donde
asiste espiritualmente a los 90 internos de la unidad.
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"Acá
es todo distinto, somos más humanos y sabemos que cada uno de nosotros
necesita del otro y todos necesitamos de Dios", asegura el líder espiritual.
Y agrega: "Mi misión es tratar a los chicos con problemas, y apacentarlos
a través de la palabra de Dios, además de guiarlos en cuestiones mucho
más terrenales, como problemas de pareja, de familia o la angustia que
provoca el encierro".
26
de octubre - Crisis por la superpoblación de presos / Se amotinaron
46 detenidos en una comisaría de Luján Allí sólo podían alojarse 17
personas; ahora están en cárceles La revuelta comenzó ayer por la mañana,
por reclamos de hacinamiento A pocos kilómetros de allí, el presidente
Eduardo Duhalde encabezaba un acto Tensas negociaciones LA
PLATA.- Los 46 detenidos que se hacinaban en reducidos calabozos de
la comisaría 1a. de Luján -que sólo tiene capacidad
para albergar a 17 presos- provocaron ayer un motín que finalizó
cuando fueron trasladados a dependencias carcelarias.
.Los detenidos originaron la revuelta debido a las pésimas condiciones
de encierro, según alegaron ante las autoridades policiales que
concurrieron al lugar.
.Fuentes de la policía bonaerense precisaron a LA NACION que
la revuelta de los detenidos se inició alrededor de las 10.30
en la citada seccional, situada en Las Heras 387, de esa ciudad del
oeste del conurbano bonaerense.
.En ese momento, un grupo de detenidos intentó tomar como rehén
al policía de imaginaria de la comisaría, quien logró
zafarse y avisar a sus compañeros.
.Asimismo, los reclusos comenzaron a exteriorizar sus exigencias de
ser trasladados a cárceles provinciales, en virtud de las deficientes
condiciones de alojamiento que deben tolerar.
.De inmediato, el personal policial presente procuró contener
a los presos, algunos de los cuales comenzaron a provocar importantes
destrozos en el mobiliario de los calabozos.
.Cerca del Presidente
.En ese momento, las máximas autoridades policiales de la zona
se encontraban en un acto en la vecina ciudad de General Rodríguez,
encabezado por el presidente Eduardo Duhalde, por lo que debieron abandonar
la ceremonia para dirigirse de inmediato a la seccional donde se desarrollaba
el motín.
.En prevención de mayores disturbios, el titular de esa seccional,
comisario Claudio Martínez, dispuso el cierre de la dependencia,
al tiempo que se hicieron presentes efectivos de la Unidad de Prevención
Urbana (UPU) y del Cuerpo Guardia de Infantería de General Rodríguez.
Sin embargo, no se hizo necesaria la intervención de ese personal,
ya que a pesar de la tensión reinante el propio comisario Martínez
logró entablar un diálogo con los amotinados para encontrar
una solución al conflicto.
En esa ocasión, el jefe policial se comprometió con los
presos a solicitar a las autoridades del Servicio Penitenciario bonaerense
el traslado de la mayor parte de los alojados, con el propósito
de descomprimir la situación y el estado de hacinamiento reinante.
Una vez lograda la autorización necesaria de la Justicia, al
promediar la tarde comenzó a ser derivada la mayoría de
los detenidos con destino a distintas unidades carcelarias de la provincia.
Estado de emergencia
Cabe recordar que hace dos semanas el gobernador bonaerense, Felipe
Solá, firmó un decreto de necesidad y urgencia que declara
en emergencia todas las comisarías de la provincia, como consecuencia
de la superpoblación de detenidos en esas dependencias policiales.
Un total de 343 comisarías están diseminadas en el territorio
provincial y en ellas permanecen alojados más de 7500 presos,
por lo que, en promedio, hay casi 22 reclusos alojados en cada una de
las seccionales, lo que supera la media normal.
Según el Ministerio de Seguridad, las jefaturas departamentales
con más problemas en sus comisarías son las de Lomas de
Zamora, La Matanza, Morón, Mercedes, San Isidro, San Martín,
Quilmes y La Plata.
En
noviembre comenzarían los trabajos para construir la cárcel de Saavedra
SAAVEDRA, 24 OCT (AIBA).
El presidente del Senado bonaerense, Alejandro Hugo Corvatta (PJ), confirmó
que esta semana comenzó la compulsa de precios entre unas 10 empresas
para la construcción de la cárcel en Saavedra, y anunció que las obras
podrían iniciarse a fines de noviembre, si es que los tiempos previstos
se cumplen con normalidad. "Esto es lo que teóricamente tendría que
ocurrir en el transcurso de este mes", comentó el legislador, al tiempo
que anticipó que "tendrán prioridad las empresas que participaron en
la licitación anterior, aunque ya varias fueron adjudicatarias de Magdalena,
Gorina y Sierra Chica". El complejo albergará a unos 700 presos y le
dará trabajo a unos 350 agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense
(SPB), y también destacó que, para los oficiales "habrá que edificar
no menos de 30 viviendas", que serán concretadas mayoritariamente con
mano de obra local. "Creo que esto es lo fundamental para Saavedra,
que ha quedado marginada por la situación de crisis del país. Este es
el momento de recuperar el trabajo y la dignidad. Sin trabajo es muy
difícil conseguir una vida digna", subrayó Corvatta. (AIBA)
23
de octubre - Más
beneficios para los presos Reducir
la superpoblación carcelaria y el hacinamiento en las comisarías
es un objetivo compartido por dirigentes de casi todas las vertientes
ideológicas. La manera de lograrlo marca la diferencia: el gobernador
Felipe Solá ya anunció que se alojarán a detenidos
en contenedores acondicionados para ese fin y la oposición contestó
con una iniciativa que apunta a dotar a los jueces de ejecución
de los instrumentos necesarios como para definir en un plazo de no más
de diez días si determinados internos son mantenidos entre rejas
o son beneficiados con algún régimen especial. Muchos
condenados podrían dejar entonces sus lugares de detención.
La iniciativa del senador Eduardo Sigal obliga a las autoridades penitenciarias
a informar semestralmente la capacidad máxima de las cárceles
que se encuentran bajo su órbita,siempre en función de
los parámetros sobre tratamiento de reclusos establecidos por
las Naciones Unidas. Con esos datos, y luego de verificar el exceso
en cada caso, el servicio informaría al ministerio de Justicia
sobre la cantidad de internos procesados y condenados, de mujeres embarazadas
y con hijos menores, el número de enfermos terminales y la cantidad
de personas mayores de 70 años.
En un plazo de diez días, Justicia remitiría a los jueces
esa información. Los magistrados podrían resolver aplicar
alguno de los siguientes mecanismos, contemplados en el código
de ejecución penal:
l Presión domiciliaria.
l Sistema de monitoreo con
pulseras magnéticas.
l Salidas laborales.
l Comparecencia ante los juzgados.
l Libertad.
En la actualidad, hay más de 7 mil presos en las comisarías
y unos 17 mil en el sistema penitenciario bonaerense. En el primer caso,
la tarea sustrae a policía de la prevención y represión
del delito.
11
de octubre - DECISION DEL GOBIERNO BONAERENSE Cómo serán los contenedores
para presos Dicen que antes de fin de año habrá traslados. Es para evitar
hacinamientos de presos en comisarías y cárceles. El gobernador Solá
defiende el proyecto. Los contenedores son infinitamente más sanos y humanitarios
que la situación terrible que tenemos en las cárceles y en los calabozos
policiales por el hacinamiento". Felipe Solá y su gabinete casi en pleno
salieron a respaldar ayer el uso de estos módulos para alojar a 1.500
de los 7.000 detenidos en comisarías. Aún con la polémica provocada
tras el anuncio, el gobernador ratificó que antes de fin de año comenzarán
los traslados.
Los contenedores serán colocados en terrenos de distintas cárceles.
Según el ministro de Justicia, Alfredo Meckievi, los módulos metálicos
"brindan todas las condiciones de bienestar que un espacio físico de
esas características requiere. Son instalaciones que tienen agua fría,
agua caliente, ventilación, puertas y ventanas", dijo.
Para el senador Eduardo Sigal (Frepaso), es "un malgasto del dinero".
Pero su compañera de bancada Graciela Podestá dijo que es "una buena
idea". Y agregó: "El hogar del padre Grassi tiene contenedores reacondicionados
para la atención de los chicos y son espectaculares."
El fiscal Marcelo Romero opinó que "es una solución de emergencia, coyuntural,
pero creo que por lo menos apelaron a la imaginación. Ultimamente ni
siquiera había eso, sino simplemente discursos".
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Cafiero, también salió a defender
la propuesta: "El uso de contenedores es común en Uruguay, Costa Rica
y EE.UU."
10
de octubre - Por el hacinamiento de presos en comisarías bonaerenses:
hubo otra revuelta en una seccional Alojarán en contenedores a detenidos
Las unidades tienen una capacidad de 4 a 6 acusados; se integrarán en
módulos que estarán instalados en los penales Costarán 1.900.000 pesos
cada 150 detenidos Los construirá la Gendarmería Nacional El gobernador
Felipe Solá declaró ayer el estado de emergencia en las comisarías LA
PLATA.- El gobernador Felipe Solá, en su desesperado intento
por solucionar el hacinamiento de los detenidos en las comisarías
bonaerenses anunció que los presos serán alojados en contenedores
que adquirirá la provincia, los que se instalarán en los
predios de los penales y les costarán al Estado 1.900.000 pesos
cada 150 detenidos. Así lo dijo al firmar ayer un decreto de
necesidad y urgencia que declara en emergencia a todas las comisarías
bonaerenses.
Los contenedores podrán alojar entre cuatro y seis detenidos
y estarán incorporados a un módulo integral que los unifica.
Otra opción es la construcción de estos mismos módulos
de material de construcción rápida.
Ambas medidas, dijo Solá, están dirigidas a paliar el
hacinamiento en las seccionales policiales provinciales, donde conviven
unos 8000 detenidos, a pesar de que pueden albergar a sólo 3075
personas, según informó el Ministerio de Seguridad que
conduce Juan Pablo Cafiero.
"La superpoblación es uno de los problemas más difíciles
que el gobierno debe resolver. Por eso decidimos declarar la emergencia,
pensando especialmente en lo que ocurre en las seccionales del conurbano
bonaerense. Es muy importante que la Legislatura ratifique el decreto",
dijo ayer el mandatario provincial, tras la reunión de Gabinete.
Las jefaturas departamentales más problemáticas son las
de Lomas de Zamora, La Matanza, Morón, Mercedes, San Isidro,
San Martín, Quilmes y La Plata.
Esta crisis en las dependencias policiales generó un detrimento
en las condiciones edilicias, alimentarias y sanitarias. También,
severos riesgos para presos y policías, debido a motines, incendios,
peleas, huelgas de hambre. Por ejemplo, en las comisarías de
Lomas de Zamora hubo 80 hechos violentos en 2000 y 94, en 2001; los
conflictos aumentaron en concordancia con el crecimiento del número
de detenidos, según fuentes judiciales de dicho distrito.
Además, el personal de la policía bonaerense no está
capacitado para la custodia de presos, ya que no es su función,
sino para la prevención y represión del delito.
En defensa de los comisarios
La declaración de emergencia, agregó el mandatario provincial,
"servirá para defender jurídicamente la situación
de muchos comisarios, que a veces no pueden cumplir con los traslados
ordenados por los jueces, cuando los presos tienen que declarar. Hay
comisarios procesados por eso. Los policías terminan siendo víctimas
de una situación que no provocaron".
El gobernador dijo que el decreto de necesidad y urgencia y la construcción
de los módulos son medidas de corto plazo que apuntan a paliar
la superpoblación en las comisarías. Estos serán
confeccionados por Gendarmería Nacional y, según Felipe
Solá, cada obra puede estar terminada en 45 días.
Con calefacción y ventilación
Lo que aún no determinó el gobierno es cuántos
contenedores habrá ni dónde serán instalados. El
ministro de Justicia provincial, Alfredo Meckievi, informó que
cada uno de los módulos cuesta 1.900.000 pesos y que se pretende
que estén terminados antes del verano. Añadió el
ministro que cuentan con calefacción, ventilación y que
en cada uno pueden ser alojados 150 presos.
En la reunión de gabinete también se evaluaron otras medidas,
como la liberación de unos 50 presos que padecen epilepsia o
enfermedades crónicas terminales o la utilización de la
pulsera electrónica para los condenados por delitos leves. Respecto
de esta última alternativa, se concluyó que el costo es
muy elevado y no es del todo segura.
Además, el gobierno bonaerense espera la ayuda del Ejecutivo
Nacional para resolver el problema. Hace pocos días, Solá
le envió una carta al presidente Eduardo Duhalde en la que insistió
en que se habilitara al Servicio Penitenciario Federal para alojar presos
de la provincia.
El gobernador dijo: "Al gobierno de Duhalde no le falta voluntad.
De hecho, Juan José Alvarez (ministro de Justicia y Seguridad
de la Nación) convocó a una reunión a las autoridades
de todos los servicios penitenciarios del país para intentar
encontrar una salida a la situación".
El Poder Ejecutivo provincial avanza, asimismo, con el proyecto de construir
seis nuevas cárceles, que en total podrán alojar a 4200
reclusos. El costo global de estas obras es de unos 40 millones de pesos.
Por su parte, el subsecretario de Política Penitenciaria y Readaptación
Social, Marcelo Lapargo, afirmó ayer que "ya hay movimiento
de tierra en Sierra Chica y en Gorina", donde se levantarán
dos de estas unidades.
Entretanto, aseguró el gobernador Solá, la crítica
situación en las comisarías bonaerenses se aliviará
-aunque muy levemente- en los próximos días. Es que habrá
400 plazas cárceles de la provincia.
10
de octubre - Opinión Una medida que está lejos de traer soluciones concretas
Por Pablo Morosi De la Corresponsalía La Plata (La Nacion) - La
declaración de emergencia de las comisarías bonaerenses
no podía esperar más tiempo. Con sus calabozos superpoblados,
con agentes desprovistos de formación específica para
la custodia de los detenidos y sin siquiera contar con los fondos necesarios
para el más elemental sostén de quienes allí son
alojados, las seccionales de la provincia de Buenos Aires se habían
transformado hace ya bastante tiempo en un verdadero polvorín.
.Motines, revueltas, fugas, denuncias por torturas y muertes de presos
que raramente terminan por aclararse son moneda corriente en las dependencias
policiales bonaerenses que hace un tiempo fueron comparadas por el propio
ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Cafiero, con los campos
de concentración del nazismo.
.Ahora, la declaración de la emergencia por parte del gobernador
Felipe Solá, que deberá conseguir aval en la Legislatura
provincial, no viene sino a intentar amparar jurídicamente a
los comisarios que, en medio de semejante panorama, aparecen como los
principales responsables de la violación de numerosos derechos
esenciales de los detenidos y el incumplimiento de órdenes emanadas
de la Justicia.
.Lejos está la medida en sí misma de traer soluciones
concretas a un problema que parece no haber concitado, hasta el momento,
la suficiente inquietud del gobierno federal como para que se atienda
-en la medida de sus posibilidades- el reiterado pedido provincial de
derivar internos hacia unidades carcelarias federales. Algo que tampoco
parece constituir una solución eficaz.
La construcción y ampliación de cárceles o la improvisación
de contenedores haciendo las veces de lugares de detención, como
principal medida alternativa anunciada para el corto plazo vuelve a
dejar en un segundo plano la discusión de fondo sobre el tema:
la necesidad de una profunda y concienzuda reforma legal que adecue
las normas y los procedimientos penales a la nueva, violenta y siempre
creciente realidad delictual que asuela a los habitantes bonaerenses
y tiene su centro en el deprimido conurbano provincial.
10 de octubre - DECLARAN EN EMERGENCIA A LAS COMISARIAS
BONAERENSES Solá quiere alojar detenidos en contenedores Es para aliviar
la superpoblación de presos en comisarías. Costará 12.667 pesos por
detenido.En las celdas de las comisarías bonaerenses se amontonan casi
7.400 presos, cuando la capacidad de alojamiento de esos edificios es
de 3.200 personas. Ayer, el gobernador Felipe Solá anunció una propuesta
para reducir los índices de superpoblación: la provincia comprará contenedores
metálicos como los usados en el puerto, que serán acondicionados para
alojar entre 4 y 7 detenidos cada uno. Serán instalados en los
predios de las seccionales y tendrán sistemas de ventilación para hacerlos
"habitables".
Las consecuencias más comunes de esta superpoblación de presos son los
motines, las fugas y las denuncias penales contra los responsables policiales
por mantener en condiciones de "hacinamiento" a los detenidos. Por eso,
Solá también firmará un decreto para declarar en "emergencia"
a todas las seccionales y otorgar una "cobertura legal" a los comisarios
que son denunciados por los fiscales y los abogados defensores de los
detenidos.
Según fuentes cercanas al gobierno, en menos de 45 días podrían estar
instalados los módulos para alojar presos. Estiman que la provincia
gastará 1.900.000 pesos por cada 150 presos trasladados a sus nuevos
lugares de reclusión. Esto da un costo de 12.667 pesos por detenido.
"Es una salida a corto plazo, hasta que se construyan nuevas cárceles",
explicó Solá. La provincia tiene en carpeta habilitar seis nuevas unidades
penitenciarias en el interior y el conurbano. Cada una tendrá lugar
para 600 presos, pero la iniciativa está en los primeros pasos administrativos
y aún no se ha colocado ni un ladrillo.
Por eso, Solá reflotó el proyecto de los contenedores que ya fue anunciado
hace 5 meses. Se trata de un sistema usado en EE.UU., Puerto Rico y
Uruguay, entre otros países. Tienen mecanismos de seguridad, baños,
ventanas, iluminación y calefacción propia. Estarán sobre bases de hormigón
y el mantenimiento es económico, dijo el ministro de Justicia, Alfredo
Meckievi.
Además, pidió a los jueces que revisen la situación procesal de por
lo menos 50 imputados que están enfermos o son discapacitados y que
podrían abandonar las penitenciarías sin riesgos para la sociedad.
El alojamiento de presos en comisarías abre varios frentes de conflicto
a la Policía. En primer lugar, porque la fuerza tiene que destinar casi
2.000 agentes para el control de las celdas. Las autoridades quieren
que todos esos policías pasen a realizar tareas de prevención en las
calles. Además, se registra una lluvia de denuncias por presuntos malos
tratos y porque no se respetan las condiciones de alojamiento previstas
en las leyes.
Hace dos días, el fiscal Marcelo Romero denunció que en La Plata hay
659 presos en comisarías, cuando el cupo es de 200. Pidió a la Suprema
Corte y al Gobierno que intervengan. Pocas horas después que el expediente
llegara a los Tribunales hubo una pelea en la comisaría 2 y uno de los
presos terminó grave en el hospital. La pelea se registró en una celda
con capacidad para 8 personas, pero había 43 internos.
9
de octubre - 9 de Octubre de 2002 - El resultado de una extensa investigación
Según un tribunal, hubo presos que salían de la cárcel a robar Un guardiacárcel
fue condenado a 20 años de prisión por asesinar a un policía Además,
el tribunal condenó a 8 años de cárcel a un delincuente que debía estar
preso en el momento de un asalto Sostiene que robaba por orden
de guardiacárceles Según la Justicia quedó acreditado
que había presos que salían de la cárcel de Caseros
para robar, acompañados por agentes del Servicio Penitenciario
Federal.
Tal afirmación corrió por cuenta del Tribunal Oral N°
5 que, ayer, condenó al guardiacárcel Cristian Franco
a 20 años de prisión por el homicidio del cabo de la Policía
Federal Rubén Heraldo Juárez, ocurrido el 18 de julio
de 1998, en el restaurante Dolli, en Figueroa Alcorta y Tagle, de esta
ciudad.
Además, los jueces Fátima Ruiz López, Alejandro
Becerra y Rafael Oliden condenaron a ocho años de prisión
a Alejandro Hebert Núñez, por el asalto contra la familia
Di Carlo, en la calle Marcos Sastre, de Villa del Parque. Este episodio
ocurrió unas horas antes del crimen del cabo Juárez.
Lo increíble del hecho fue que durante el juicio se confirmó
la hipótesis que pusieron al descubierto el juez de Instrucción
Jorge Alberto Baños y los investigadores de la Policía
Federal: que Núñez debía estar preso en el pabellón
17B de la cárcel de Caseros y que la noche del crimen salió
del penal para robar por cuenta y orden de los efectivos del Servicio
Penitenciario Federal (SPF).
El veredicto
En el veredicto, además, los magistrados ordenaron que se informe
sobre este hecho al director del SPF y que se remitiera la causa al
juez Baños para que encarara una investigación con el
fin de determinar a los restantes internos del penal de Caseros que
presuntamente acompañaron al guardiacárcel en el homicidio
del cabo Juárez.
En el juicio que terminó ayer, se juzgaba no sólo el asesinato
de Juárez, sino una serie de robos ocurridos antes del crimen.
Entonces, el tribunal absolvió del homicidio del policía
y de dos robos calificados a otros dos acusados: Pablo Argañaraz
y Oscar Chazarreta. No obstante, ambos imputados fueron condenados a
un año y seis meses por encubrimiento en uno de los hechos que
se juzgaban.
Ambas penas fueron unificadas con otras condenas que tenían ambos
acusados por lo que Chazarreta y Argañaraz deberán pasar
24 y 25 años en la cárcel, respectivamente.
Algo similar ocurrió en el caso de Núñez, donde
los magistrados unificaron la pena de ocho años con otra anterior
que poseía el acusado, por lo que quedó en una única
condena de 18 años de cárcel.
Anteayer, en su alegato, el fiscal Horacio González Warcalde,
había pedido condenas unificadas de 43 y 45 años para
Chazarreta y Argañaraz, respectivamente. Pero ayer, el tribunal
los absolvió del crimen.
Conforme con la condena
María Juárez, la madre del policía asesinado, se
mostró conforme con la condena para el ex penitenciario, aunque
expresó su dolor por que el tribunal entendió que los
otros dos presos no habían participado del homicidio.
"Se hizo Justicia. Ahora, esperaremos que los acusados sean sometidos
a la justicia de Dios. Espero que los asesinos de mi hijo se pudran
en la cárcel, tal como ocurrió con los delincuentes que
mataron a otros policías. A él lo mataron como un animal.
Lo mataron por matar", dijo la mujer, mientras sostenía
una foto de su hijo.
.Si bien durante el debate se denunció que había presos
que salían de la cárcel para robar, esa cuestión
no se juzgó y se enviaron copias de las declaraciones a los juzgados
de los magistrados Baños y Wilma López, en los que se
investiga a las mafias penitenciarias, desde 1998 y 2000, respectivamente.
.Al declarar como imputado durante el juicio, Núñez describió
cómo había logrado salir del penal de Caseros la noche
del 17 de julio de 1998, horas antes del crimen de Juárez.
.Los dichos de Núñez fueron apoyados durante el juicio
por otros dos presos: Daniel Rolón y Guillermo Imaz. Ambos detenidos
denunciaron que desde que declararon fueron sometidos a tormentos y
torturas por los agentes del SPF, por lo que el tribunal decidió
darles protección y trasladarlos a otros lugares de detención.
.Rolón e Imaz, dijeron, además, que Gastón Maximiliano
Noguera, un preso que se había fugado a mediados de junio de
1998 del penal de Villa Devoto, con el asaltante de blindados Daniel
"Tractorcito" Cabrera, participó en el homicidio junto
con el guardiacárcel Franco.
.En enero de 2000, Noguera intentó denunciar cómo lo dejaban
salir de la cárcel para robar, pero lo asesinaron en el calabozo
que ocupaba en el pabellón 18 del penal de Caseros.
.Otro preso, Miguel Sandes Tejada, declaró ante el juez Baños
que había asesinado a Noguera, por cuenta y orden del SPF, para
evitar que hablara.
Se
fugaron dos presos de una comisaría limando los barrotes de una ventana
El hecho ocurrió el sábado en Olavarría - Se trata de dos hombres que
permanecían en la Seccional primera - Asuntos Internos de la Policía
bonaerense trabaja para deslindar responsabilidades entre quienes revistaban
esa noche en la dependencia OLAVARRIA, 8 OCT (AIBA - El Popular).
Dos detenidos se fugaron en la madrugada del sábado de la seccional
Primera de la policía local limando los barrotes de una de las
nuevas ventanas, que dan al comando de Patrullas, y el hecho compromete
la continuidad del comisario Carlos Faure al frente de la dependencia.
Si bien uno de los evadidos fue recapturado, otro sigue prófugo,
acusado del delito de "tentativa de homicidio" porque aparentemente
habría baleado a un joven de 17 años e un testículo
con una carabina.
Según pudo saberse, la fuga de habría sido posible por
las modificaciones que se introdujeron en el edificio en los últimos
tiempos, ya que los calabozos de la comisaría no tenían
ventanas al exterior, pero debido a las inhumanas condiciones de detención
que ofrecían las instalaciones, las celdas fueron clausuradas
en marzo, hasta que se las reabrió con los cambios proyectados.
Asimismo, se logró determinar que el sumario respectivo será
instruido en la Dirección de Asuntos Internos del Ministerio
de Seguridad bonaerense, tal cual se le comunicó oficialmente
al comisario Faure a través de un representante de la Policía
Departamental Cnetro, con sede en Azul.
El episodio se habría producido alrededor de las 2.30 de la madrugada,
cuando los sujetos terminaron de limar los barrotes de una celda individual,
que está situada al final del pasillo de los calabozos. La ventana,
está ubicada a unos dos metros y medio del piso.
Por allí, los dos detenidos lograron llegar hasta el techo de
la habitación donde se encuentran los cofres de los baños
y de allí saltaron un paredón que da al patio del Comando
de Patrullas, hasta alcanzar la avenida Almirante Brown, desde donde
emprendieron la huida.
Uno de los puntos a dilucidar por parte de la cartera que comanda Juan
Pablo Cafiero, es cómo llegó la lima a quedar en poder
de las dos personas que escaparon, ya que periódicamente se realizan
requisas en las celdas ante el tipo de visitas que tienen algunos detenidos.
(AIBA)
Fiscal
platense insiste con los pedidos contra el hacinamiento de detenidos
en comisarías LA
PLATA, 8 OCT (AIBA).
El fiscal de Ejecución penal plantese Marcelo Romero, solicitó
hoy la intervención de la Suprema Corte de Justicia bonaerense
ante las condiciones de hacinamiento que padecen los detenidos alojados
en comisarías de la capital provincial.
Tal como sostiene desde hace meses, destacó que la situación
por las que atraviesan las sedes policiales del Partido de La Plata
-lo que incluye a la ciudad cabecera y sus localidades--, reviste "una
cuestión institucional grave", y remarcó que "existen
a la fecha 659 personas, lo que produce una superpoblación de
más del 300 por ciento".
"Hay comisarías con capacidad real para 4 detenidos, pero
alojan a 43, como ocurre en la cuarta", sentenció el integrante
del ministerio público, al tiempo que hizo un detalle de las
situaciones que se producen en otros distritos, como en Cañuelas,
"donde el cupo ideal es de 9, pero se alberga a 31", subrayó.
En un informe elevado al máximo tribunal de Justicia, puntualiza
que en Lobos, se puede alojar a 8, y se tiene a 28; en la primera de
Berisso, 9, y hay 27; en la cuarta de la misma ciudad, hay espacio para
3, y permanecen 25; en la octava de La Plata, 21, pero hay 52;y en la
novena, también del distrito Capital, hay espacio para que permanezcan
detenidas 9 personas, pero se aloja a 38.
Romero formuló una advertencia similar con anterioridad mediante
escritos y pedidos que elevó al por entonces Ministerio de Justicia
y Seguridad, y en los que también propuso la construcción
de alcaidías, o la firma de convenios con otras provincias, para
trasladar a los detenidos y descomprimir la situación.
Según resaltó, "hasta el momento ninguna de mis propuestas
ha tenido respuesta, ningún proyecto ha sido siquiera discutido
y los plazos y la tolerancia se han acabado", por lo que sentenció
que "todos los días, en el Departamento Judicial La Plata,
ocurre un motín, una revuelta o una fuga".
"La seguridad está en riesgo, los integrantes de la Policía
de la Provincia tienen hoy, como principal actividad, cuidar presos,
desatendiendo sus funciones específicas de prevención
y represión del delito, obteniendo, desde el Poder Ejecutivo,
solo discursos o denuncias genéricas, o simplemente el traslado
de detenidos de una comisaría a otra", sentenció.
En tal sentido, reclamó a la Suprema Corte su "urgente"
intervención, y un pedido similar se lo formuló a su jefe,
el procurador general, Eduardo Matías De la Cruz, con la intención
de que "se le requieran al Ejecutivo provincial la adopción
de medidas para descomprimir el hacinamiento de detenidos y la superpoblación
en comisarías". (AIBA)
6
de octubre - Se ahorcó en su celda
Un joven de 21 años, que permanecía detenido en la Unidad Penitenciaria
Nº 9 de La Plata, se quitó la vida ayer ahorcandose en el interior de
su celda. El hecho fue descubierto en horas de la mañana, por personal
penitenciario que cumple funciones de vigilancia en la cárcel de la
calle 76 y 10. El cuerpo de Claudio Legizamón Osbando pendía de una
campera amarrada a las rejas del techo de la celda número 16 del pabellón
de separación (área convivencia) donde el joven se encontraba alojado.
Para poner fin a su vida, la víctima había usado una campera de nylon
de su propiedad que había anudado alrededor de su cuello. Legizamón
purgaba una condena por el delito de “robo calificado por el uso de
arma”.
22
de septiembre -Motín en una comisaría de Mar del Plata: mantienen como
rehén a un policía Un
grupo de presos de la comisaría tercera de la ciudad de Mar del Plata
se amotinaron esta noche y mantienen como rehén a uno de los policías
de esa seccional. Fuentes policiales dijeron que los presos se encuentran
amotinados en la comisaría ubicada Padre Dutto y 12 de octubre, en la
zona del puerto marplatense, y reclaman mejoras en las condiciones de
alojamiento.
21
de septiembre - Encontraron ahorcado en su celda a otro preso de la
U 29 El penal de máxima seguridad fue intervenido hace menos de un mes.
Se sospecha que los guardiacárceles mataron a golpes a un preso y lo
colgaron para simular un suicidio. Ahora hallaron otro cuerpo. Pendía
de los barrotes de la celda Un preso fue encontrado ayer ahorcado
en su celda del intervenido penal de máxima seguridad de Melchor
Romero, donde semanas atrás fue hallado muerto de manera similar
otro presidiario que habría sido asesinado por guardiacárceles.
Se trata de Alberto Antonio
Petrucci Luján, de 37 años, cuyo cadáver apareció
a las 4.10 de la mañana, colgado de los barrotes de una ventana,
según confirmó el fiscal
Gabriel Sagastume.
Estaba colgado con un trozo de tela de uno de los barrotes de
la ventana, y si bien en principio se trataría de un suicidio,
se realizarán diversos peritajes para confirmar la causa de muerte,
aseguró Sagastume.
El Servicio Penitenciario provincial sostuvo en un comunicado que se
trató de un suicidio, y explicó que al
hacer el recuento de la población en la celda número 13
del pabellón 11, se pudo observar que el interno se encontraba
suspendido del cuello por un trozo de lienzo, constatando el médico
que no presentaba signos vitales y certificando el óbito del
mismo. Cabe destacar que en el recuento anterior realizado a la una
el interno se encontraba con vida, respondiendo al llamado del personal
penitenciario, remarca el informe.
Petrucci Luján se encontraba alojado en el establecimiento en
forma transitoria, acusado de los delitos de homicidio críminis
causa y robo agravado por el uso de arma en concurso real, a disposición
de la Justicia de Morón; homicidio en ocasión de
robo en jurisdicción de Quilmes; y homicidio
como partícipe en la muerte de un interno en la unidad 24 de
Florencio Varela.
El 30 de agosto último, el preso Juan Carlos Acuña Troche
fue hallado ahorcado en su celda del mismo penal, la unidad carcelaria
número 29 de Melchor Romero, pero luego se constató que
la víctima había sido asesinada a golpes y colgada para
simular un suicidio. Este hecho, sumado a que las celdas son individuales,
motivó que el Ministerio de Seguridad y Justicia bonaerense ordenara
la intervención del penal ante la presunción de la participación
de guardiacárceles en el hecho.
Acuña Troche estaba detenido en ese penal por los delitos de
robo calificado, atentado y resistencia a la autoridad y tenencia de
arma de guerra, y semanas antes había presentado un hábeas
corpus pidiendo ser trasladado a otro penal, lo que le había
sido rechazado.
Esta no es la primera investigación que se inicia ante sospechosas
muertes de presos alojados en penales
bonaerenses, donde se presume ha-brían participado guardiacárceles.
El 10 de julio último, el camarista Fernando Maroto denunció
que dos presos de las unidades penales 24 y 9, que habían denunciado
torturas y presentado hábeas corpus por temor a que los mataran,
fueron asesinados por orden de autoridades penitenciarias. Los presos
asesinados fueron Darío Minetto, detenido en la unidad 24 de
Florencio Varela, y Daniel Chacobar Guaimar, alojado en el penal número
9 de La Plata.
Según consta en el escrito que el camarista envió en esa
oportunidad al secretario provincial de Derechos Humanos, Jorge Taiana,
tanto Minetto como Chocobar Guaimar en su momento, habían
presentado acciones de hábeas corpus y denuncias por aplicación
de torturas y malos tratos por parte de personal penitenciario.
Los presos, explicaron fuentes judiciales, habían denunciado
la existencia concreta de actos preparatorios efectuados por funcionarios
penitenciarios, a fin de que determinados internos, a quienes se les
otorgarían beneficios a cambio, los mataran en actos de aparentes
enfrentamientos. A golpes de puño Juan Carlos Acuña
Troche estaba alojado en una celda de aislamiento de la U 29. Había
pedido que lo trasladaran a otro penal, pero la respuesta fue negativa.
El 30 de agosto apareció ahorcado con su propio mameluco. Las
pericias demostraron que había sido salvajemente golpeado y luego
colgado para simular un suicidio.
18
de septiembre - DENUNCIA DE MALOS TRATOS Protesta en la cárcel de Villa
Devoto Los presos de dos pabellones de la cárcel de Villa Devoto fueron
protagonistas ayer de una pelea que derivó en una protesta en todo el
penal. Según fuentes policiales y del Ministerio de Justicia no hubo
toma de rehenes.
"Fue una pelea entre presos, no hay motín y la situación siempre estuvo
controlada", dijo anoche a la agencia Télam un vocero de ese ministerio.
En la protesta, algunos presos quemaron ropas y papeles y, desde ventanas
que dan a la calle, denunciaron malos tratos.
Policías de la comisaría 45 habían cercado el perímetro externo del
penal como apoyo a los agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
Según fuentes policiales el refuerzo de la seguridad externa buscaba
evitar que se use la protesta como maniobra distractiva y lograr una
fuga.
Los incidentes se registraron en el mismo penal que la Justicia investiga
ante la muerte de dos presos en los últimos días. Se trata de Jorge
Contreras, de 46 años (apareció ahorcado el 30 de agosto) y de Luis
Enrique Godoy, de 38, quien fue encontrado apuñalado el 8 de setiembre.
17
de septiembre - Un grupo de internos del penal porteño de Villa Devoto
se amotinó esta noche durante cuatro horas después de una pelea entre
los mismos presos.
La refriega culminó con un intento de requisa por parte de agentes del
Servicio Penitenciario Federal y desembocó en represión con balas de
goma, según confirmó el jefe de la SPF, Juan Cid. La protesta comenzó
esta tarde, cerca de las 18, cuando terminaba el horario de visitas,
y fue creciendo a medida que pasaban las horas. Los presos estuvieron
gran parte de la tarde asomados a las ventanas, y prendieron fuego sábanas.
También denunciaron a los gritos y con pancartas maltratos por parte
del personal de la penitenciaría. Voceros de la comisaría 45 de la Policía
Federal aseguraron que no hubo heridos en el enfrentamiento. La protesta
se inició en el pabellón séptimo de la planta 2 de la Unidad Carcelaria
número 2. Y los presos situados en el pabellón seis se acoplaron a la
protesta. Varios familiares de los presos se acercaron hasta el lugar
para interiorizarse sobre su situación. Efectivos de la comisaría 45
de la Policía Federal se habían ubicado en las inmediaciones de la unidad
penitenciaria, situada en la intersección de las calles Bermúdez y Nogoyá,
para prevenir cualquier intento de fuga.
6
de septiembre - APARECIO
AHORCADO Allanaron Devoto por la muerte de un detenido El caso, ya en
manos de un juez, apunta a una supuesta red de venta de drogas en la
cárcel. Hay testimonios que comprometen a guardiacárceles. (Clarin)
Jorge Contreras tenía 46 años, era chileno y estaba preso en la
cárcel de Devoto. El viernes pasado lo encontraron ahorcado en el hospital
del penal. Cuatro días después un juez allanó la prisión y ahora la
investigación de la muerte apunta a una supuesta red de venta de drogas
dentro de la cárcel, con guardiacárceles como líderes de la organización.
La causa dio un giro con la declaración de dos presos (uno peruano y
otro chileno) compañeros de Contreras. Ambos declararon esta semana
ante el juez Juan Mahdjoubián y el fiscal Rodolfo Cudicio y contaron
que a su amigo lo habían matado porque quiso dejar de vender droga en
el pabellón que compartían: el celular 5 de la planta 5, uno de los
más conflictivos. A partir de su denuncia fueron trasladados a dependencias
de la Prefectura Nacional.
Según altas fuentes de la investigación consultadas por Clarín, los
presos describieron un complejo sistema comandado por al menos dos penitenciarios:
la droga era entrada por un cocinero del penal, repartida a los punteros
de los pabellones (todos ellos internos) en los carritos de comida y
escondida en los tirantes del techo para su venta. Todo esto bajo la
supervisión de un guardiacárcel apodado "Hitler".
El sistema de comercialización tenía una moneda única: las tarjetas
que los presos usan en los teléfonos públicos de la cárcel y que valen
5 pesos. "Con una tarjeta se compraban tres cigarrillos de marihuana
o dos ravioles de pasta base de cocaína", dijo a Clarín una fuente del
caso.
Contreras era el puntero de marihuana en el celular 5 y el peruano que
declaró ante el juez Mahdjoubián admitió ser encargado de la venta de
cocaína. "Por semana teníamos que entregarle a "Hitler" entre 36 y 40
tarjetas. El las cambiaba a 4 pesos cada una en un quiosco", detalló
el testigo.
Durante el allanamiento del martes —en el que participaron policías
de Drogas Peligrosas y el secretario del juzgado, Daniel Mauro— la Justicia
habría secuestrado "elementos" que corroborarían lo denunciado.
Jorge Contreras había llegado a Devoto el 4 de abril involucrado en
una causa por robo. El jueves de la semana pasada —según el Servicio
Penitenciario Federal— trató de salir del celular 5 y por eso fue enviado
a una celda de castigo. Allí estuvo hasta la medianoche pero fue trasladado
al hospital del penal porque con una faca (que no se sabe cómo llegó
al lugar) se cortó las muñecas. Apareció colgado a las 6 de la mañana
del viernes.
El lunes siguiente se recibió un llamado en la línea gratuita que tiene
la Procuración Penitenciaria. Un detenido de Devoto quería declarar
sobre la muerte de Contreras porque, dijo, ésta se relacionaba con guardiacárceles
corruptos y la droga.
Desde la Procuración le avisaron al fiscal Cudicio y al juez Mahdjoubián,
que citó al detenido, de origen peruano. Entonces éste contó su versión
sobre el manejo de la droga en Devoto y también aportó datos sobre la
muerte de Contreras.
El peruano aseguró que el jueves había ayudado a Contreras a redactar
un hábeas corpus con el cual pensaba llamar al atención de un juez,
como primer paso para abrirse del negocio de venta de marihuana. Ese
papel —dijo el testigo— cayó en manos de "Hitler" y horas después su
compañero fue llevado a una celda de castigo.
El mismo martes de la declaración del peruano se concretó el allanamiento
en Devoto y fue entonces cuando otro preso, de origen chileno, pidió
hablar con el juez.
Ayer la Procuración Penitenciaria solicitó que el Servicio Penitenciario
remita la historia clínica de Contreras, la constancia de la sanción
que lo llevó a la celda de castigo y listados del personal. La autopsia
realizada a Contreras no reveló que haya sido golpeado. Pero la hipótesis
del suicidio tampoco cierra: el preso iba a recuperar su libertad en
dos meses.