LOS GATITOS DEL PLANETA DEL AMOR
e las estrellas, llegaron dos gatitos:
Nino y Cuca.
Nino: Es hermoso, el color de su pelo, es negro y blanco, suave como la seda, sus ojos son verdes como una esmeralda, haciendo un contraste con estos colores, el de sus pezuñitas, que son de color rosado.
Cuca: Bella, su pelo tiene dos tonos marrones oscuros y claros, y cuando se refleja la luz del sol aparece un color dorado proyectando mucha luz y belleza.
El atardecer, en el bosque, era claro y lleno de luz de nuestro sol que tanta vida nos da. Todos los animales disfrutaban jugando, cazando, amamantándose, pero, de repente, comenzaron a ver a lo lejos algo asombroso, divino; bajaba del cielo un haz de luz tenue, que brillaba como la luz de las estrellas, todos quedaron hipnotizados viendo el espectáculo.
Ellos, no sabían qué cosa era aquel fenómeno, pero no se asustaron, les gustaba, se sentían bien, pasados unos minutos desapareció, y el bosque, quedó en total silencio, volvió todo a la normalidad, ellos, se miraban encantados de lo que sus ojos habían podido ver.
Iban pasando los días, Nino y Cuca estaban siendo vistos, por los demás animales, eran como el centro de atención por donde pasaban. &Llevaban un “halo” tenue a su alrededor, apenas apreciable, pero eso sí, con un magnetismo especial, diferente, y se limitaban a observarlos y a querer comunicarse con ellos.
Nino y Cuca los entendían ya que tienen poderes mágicos, LA TELEPATIA, muy desarrollada, poder que en los demás no se daba.
Ellos dos, seguían paseando por el bosque sintiendo a través de sus sentidos, con curiosidad y entusiasmo, con respeto y un gran amor hacia toda la variedad de los olores y colores de las plantas, árboles, especies de animales, los sonidos de los pajaritos, el ruido de los ríos y cascadas, y sobretodo el lenguaje de los animales, se dieron cuenta que tenían que aprenderlo rápido, ya que ellos tenían mas facilidad, para compartir con los animales de este Planeta Azul, toda su sabiduría y vivencias.
No tenían miedo, porque sabían por su poder telepático, que sentimientos sentían hacia ellos los demás, y eran de quererlos y respetarlos y poder comunicarse con ellos.
Enseguida quedaron, aún más sorprendidos todos cuando los dos se comunicaban con cualquiera de ellos y se sentían felices de poder existir entre todos algo que antes no habían podido experimentar, la unidad, camaradería entre todos, Nino y Cuca.
También se comenzaron a darse cuenta los dos gatitos, que entre los demás existía el ataque, el poder, la agresividad, violencia, y comenzaron a sentir un poco de miedo, esto les llevo a buscar una solución a este problema, rápidamente, teniendo que buscar algo o a alguien en que poderse proteger.
NINO: Cuca, siento a veces un poco de miedo, ¿cómo nos podríamos protegernos más?, Date cuenta que faltan unos días para que vengan a recogernos.
CUCA: Tienes razón, buscaremos una casita para escondernos por la noche.
NINO: Eso no es seguro pueden entrar.
CUCA : ¿Y si nos subimos a un árbol?.
NINO: Tampoco es seguro, nos pueden coger, y hacernos daño.
CUCA: ¿Te diste cuenta que en lo alto de la montaña, había un animal muy grande, y todos los demás le respetaban?, Pasan por su lado saludándole y él le correspondía con mucha generosidad, ¿quién podría ser?
NINO: ¿Qué te parece si nos acercamos como los demás y le saludamos y lo vemos de cerca?
CUCA: Me parece una buena idea, pongámonos en marcha.
Caminaron por el bosque con un poco de recelo, hasta que llegaron.
NINO: Cuca, ¿ te das cuenta que bonito y grande es?. ¿Qué animal es, lo sabes?.
CUCA: Es un león, es el animal más fuerte de la selva.
Los dos llegaron hasta él y le saludaron. El león, enseguida se dio cuenta que pasaban dos animalitos diferentes, al resto de los demás, emanaba de ellos algo especial, y enseguida los llamó.
LEON: ¡Hola!, gatitos venid, que no os haré daño, parecéis un poco asustados, ¿de dónde venís? No había visto nunca a gatitos así, tan bonitos y cariñosos.
GATOS: Nosotros somos Nino y Cuca y venimos del “PLANETA DEL AMOR”.
LEON: ¿Qué venís de…?.
GATOS: El Planeta del Amor, pertenece también a vuestro sistema solar “La Vía Láctea”.
LEON: ¿Qué queréis decir? , Que no sois de aquí de la Tierra.
GATOS: No.
LEON: ¿Y cómo habéis llegado?.
GATOS: Siempre viajamos en aeronaves muy rápidas, más rápidas que la velocidad de la luz y pusimos pie en tierra a través de un halo de luz que sale de la aeronave.
LEON: ¿Un halo de luz?, Ya, ya. Ya sé; lo que vimos hace pocos días en el atardecer y no sabíamos que era, fue muy bonito, me lleno mucho interiormente, sentí unas sensaciones mágicas. No sabéis que feliz me siento, me gustaría que fueseis mis invitados por un tiempo y me expliquéis muchas cosas de vuestro mundo.
NINO: León, nosotros quisiéramos pedirte un favor, ya que vemos que eres el animal más fuerte y respetado de toda la selva.
LEON: Pedirme lo que queráis.
NINO: Es que nosotros tenemos un poco de miedo y quisiéramos que tú nos protegieses hasta que viniesen a buscarnos. Hemos podido comprobar que hay animales que atacan a otros y sufren.
LEON: ¡Claro!, Estaréis conmigo hasta que vengan a buscaros y yo os protegeré. ¿Qué es ese halo que lleváis alrededor?
GATOS: Es de protección, siempre que entramos en otro mundo lo llevamos.
Los gatitos, ya se quedaron tranquilos de sentirse seguros y fueron los huéspedes del animal más fuerte y poderoso de todos.
LEON: Decidme algo de vuestro mundo, ¿cómo es?.
GATOS: Nuestro planeta, tiene mucha vida, luz, alegría, tenemos dos soles y dos lunas y observarlos es de lo más divino que hemos podido apreciar con nuestros ojos. Allí vivimos con mucho amor, intentamos no hacer daño a nuestros hermanos ni perjudicarles, los mayores que son más sabios que nosotros, están constantemente dándonos ejemplo de ello. Vuestro planeta Tierra, también es un paraíso, es multicolor y está todo lo bueno para quien quiera tomarlo.
LEON: Sí, sí, es verdad que es un paraíso, pero creo que a mí me falta algo más, alguien que me entienda como vosotros, a veces me subo a la montaña y me estoy días enteros sólo, sin poder compartir lo que siento en lo más profundo de mi corazón con otros animales y sin embargo vosotros sí me entendéis.
GATOS: Si claro, nuestro poder intuitivo está más desarrollado y nos movemos por Amor, y es un lenguaje que se entiende sin hablar, es, UNIVERSAL. León, nosotros antes de marcharnos nos gustaría despedirnos de los animales del bosque y decirles quién somos.
LEON: Muy bien, hacedlo cuando queráis.
Un día se reunieron todos y los dos animalitos comenzaron diciendo: Queridos hermanos interestelares, os estamos muy agradecidos porque todos habéis estado con nosotros y eso nos ha ayudado a poder sentir todo lo bueno y maravilloso que en éste planeta Azul tenéis. También deseamos que nuestra presencia aquí, os haya dado tanta satisfacción como a nosotros. Quizás algún día podamos vernos en otros mundos.
Los animales se quedaron tristes porque les habían cogido mucho cariño a los gatitos, pero a la vez se sentían contentos de haber podido tener la posibilidad de conocerlos, porque habían aprendido muchas cosas buenas y nuevas para ellos, y les iba a servir para sus mejor convivencia individual y colectiva.
De vuelta a casa con su amigo, el león, se dieron cuenta que estaba muy triste.
GATITOS: León, ¿qué té pasa?, estás llorando, no llores, por favor, que se entristece nuestro corazón.
LEON: Gatitos, cuando os marchéis me voy a sentir muy sólo y ya eso no me gusta. Aquí, lo tengo todo y no tengo miedo a ningún animal, todos me respetan, pero siento que me falta algo más, antes no
Sabía qué era, me subía todos los días a la montaña, porque allí me sentía más tranquilo para pensar y soñaba que algo tenía que suceder para que yo me sintiera plenamente completo, en lo más profundo de mi ser lo sabía; y estos días que puedo compartir con vosotros mis pensamientos y deseos, me siento mucho mejor, no completo, pero más aliviado de esa necesidad. Yo quisiera preguntaros algo que necesito saber.
GATOS: Adelante, pregúntanos todo lo que desees.
LEON: ¿En vuestro mundo también hay leones?.
GATOS: ¡Claro!, ¿te habría gustado que ellos hubiesen venido con nosotros?.
LEON: Sí, con vosotros también estoy bien, pero quizás con ellos me sentiría más completo. Decidme, ¿vosotros qué tal os habéis sentido aquí, con animales de vuestra misma especie?
GATOS: Muy bien, pero nosotros somos pareja y nos sentimos completos.
LEON: Los leones, ¿qué hacen allí?
GATOS: Allí, todos colaboramos en todo y no existe la fuerza de poder y agresividad para dar malestar a nadie, todos trabajamos para el mismo fin, y es el bienestar en general para todos.
LEON: Los leones, ¿ también van a otros mundos?.
GATOS: Si, pero más primario que éste, vuestro planeta, porque ellos son más fuertes, aunque desde las estrellas nos controlan y nos protegen.
LEON: Y, ¿porqué viajáis a otros mundos?, ¿ Con qué fin?
GATOS: Con el deseo de ayudar a plasmar nuestro AMOR, a todos los seres vivos y a todo lo que hay en el universo que tenga carencia de Amor.
Date cuenta que tú mismo dices que desde que has compartido nuestro magnetismo, te sientes mejor, y diferente, es como sembrar una semilla en tu corazón, que irá creciendo sin que te des cuenta, los animales que como tú, que tengan esa intuición y predisposición, nace algo dentro de ellos; los que no tengan ese interés, seguirán el curso de su vida, ya que todos tenemos el libre albedrío de poder elegir con nuestra mente y nuestro corazón lo que más deseemos y lo más importante es que estén ambas cosas en la misma sintonía( mente y corazón).
LEON: Es verdad, yo no había pensado en eso.
GATOS: Nosotros también nos sentimos muy bien, porque a todos los mundos que viajamos, siempre, aprendemos muchas cosas nuevas, procurando deshacernos de lo que carezca de equilibrio y armonía, así sentimos que hacemos un buen trabajo con nosotros mismos, y con quien este a nuestro lado. Animales como tú que han captado el Amor Universal, date cuenta que, tienen en la vida un cambio importante de actitud, deseando que todo lo que les rodea tenga un halo de bienestar, paz, y armonía; Comenzándose a materializar en uno mismo y una vez se consiga, todo lo que te rodea será diferente, porque tú eres distinto, luego, ya no es tan pesado el día a día y el vacío interior va desapareciendo, porque se va llenando de amor, date cuenta León que tú mismo has podido comprobar que lo tienes todo, y sin embargo existe en ti un vacío, te falta algo que no sabías muy bien que cosa era, y que eso, tanto te hacia sentir solo y triste y sin embargo, ahora ya sabes lo que te falta, y tu vida quizás cambiará porque tus pensamientos distintos serán; los pensamientos, son muy importantes, crean la vida, por eso se ha de tener sumo cuidado con ellos.
LEON: Entonces quizás, yo os he podido conocer porque mis pensamientos lo deseaban.
GATOS: Pues claro que puede ser, date cuenta que tú cada día, persistías en que algo tenía que ocurrirte, aunque no estuviese seguro de qué cosa, tú corazón sí lo sabia y ya ves que sé esta realizando, ha sido como la semilla que antes te dije, se está comenzando a brotar, es la siembra de tus deseos, y claro está que puede seguir creciendo más y más, dependiendo mucho de tus pensamientos, deseos y trabajo, porque claro está, que la semilla hay que cuidarla, regarla y trabajarla, para que siga creciendo y brotando, de lo contrario se estancará o morirá.
LEON: Qué feliz me siento que podáis aclararme tantas dudas, es como volver a nacer, es como si hubiese tenido una venda en los ojos que no podía ver más ¿y porqué?.
GATOS: Porque hay cosas que no hemos visto nunca y no sabemos como manejarlas, aunque dentro de nosotros sabemos que existen, aunque también es verdad que muchas veces, en la vida surgen, pero no las hemos podido o sabido captar, por los motivos que sean, pero cuando tenemos muchísimas ganas y predisposición, como tú las has tenido, te has dado cuenta y has podido captar la idea. Fíjate, en toda la selva, no hemos encontrado un animal que quiera ser como tú, que le guste meditar, pensar, y fantasear, tú que eres el más poderoso de la selva, pero tu poder lo utilizas para hacer el bien a los demás. Nosotros, estamos muy satisfechos, y ha merecido la pena que estemos aquí para ayudarte en todo y podamos aclararte todas las dudas que tengas.
Al día siguiente, ya sabían todos que marchaban al atardecer, los dos gatitos, aunque sentían pena por la pérdida de ellos, estaban inquietos porque no sabían como sería su marcha, deseaban ver de nuevo aquel espectáculo tan maravilloso que vieron aquella tarde de luz estelar.
El león triste les dijo que iría a la montaña y que desde allí vería su ida, los gatitos preocupados, le dijeron que no se separarían de él hasta su marcha, y le acompañaron a la montaña. Llegando la hora, el halo se materializo, con tanta intensidad y tanta belleza que el bosque quedo totalmente iluminado, y todo ser vivo sintió un impacto de vida que de él se percibía. El León sintió tal emoción que mudo se quedo, los gatitos intentaron comunicarse con él para despedirse de forma telepática, resultó, el León les entendió y les correspondió como pudo.
Comenzaron hacer el transporte de Nino y Cuca, y poco a poco iban desapareciendo las formas y por fin el “halo” desapareció. Todo estaba en completo silencio y un ambiente relajado, entre los animales había como una complicidad mental, dándose cuenta que entre todos habían surgido muchas cosas nuevas y bonitas gracias a los gatitos y tenían la esperanza de que algún día volverían a verlos de nuevo.
Al día siguiente, el León estaba todavía en la montaña, se había quedado profundamente dormido, teniendo sueños muy profundos e importantes, quizás, también temiendo el despertarse y encontrarse de nuevo en un mundo donde no era totalmente comprendido. Al abrir los ojos, observando a su alrededor, viéndolo todo igual que antes de aparecer Nino y Cuca. De inmediato se dio cuenta que, dentro de él había surgido algo nuevo, diferente, un cambio importante, intuyó y detectó que, él ya tenía como los gatitos poderes mágicos, su poder telepático funcionaba, estaba en ese mismo momento sintiendo que pensaban los demás animales y sentían. Se puso muy contento de sus poderes, pero no tardó en volver a él la tristeza, rápidamente pensó, pero, ¿con quién lo puedo compartir?, ¿a quién se lo puedo comentar?, si ya ni siquiera están aquí Nino y Cuca.
Pasaron varios días y él pudo digerir todo el potencial que tenía dentro de sí, entonces pensó y decidió que se iría otra vez a la montaña, a desear sin parar un momento, que ocurriera algo para que él pudiese sentirse completo y poder compartirlo todo.
Una noche estaba semidespierto y vio a su lado dos sombras que brillaban como un lucero, se despertó y pudo comprobar que eran Nino y Cuca.
LEON: ¡Gatitos!, ¿Estoy soñando, o sois vosotros de verdad?
GATOS: Somos realidad. Hemos pensado que necesitabas ayuda y por eso hemos vuelto.
LEON: Sí, sí, la necesito. ¿Vosotros ya sabéis que tengo poderes mágicos, verdad?
GATOS: ¡Claro!, y por eso estamos aquí, quizás quieras preguntarnos algo.
LEON: Después de vuestra marcha, me he sentido muy solo, más que nunca.
Me sentí muy feliz al descubrir mis poderes mágicos, pero poco me duro esa felicidad, porque no podía compartirlo con nadie. Decidí seguir vuestro consejo, desear con todo mi corazón que sucediera algo, para poderlo compartir, y veo que ha sucedido, habéis vuelto de nuevo a calmar mi inquietud.
GATOS: Si, León, por eso hemos vuelto para que puedas compartir con nosotros el universo que llevas dentro.
LEON: Yo quisiera pediros algo gatitos, algo que es muy importante para mí, lo más importante de mi vida, lo mejor que me podría suceder.
GATOS: Habla, estamos aquí para todo lo que podamos ayudarte.
LEON: Deseo mas que nada en el mundo, irme con vosotros al Planeta del Amor, ¿Es posible?
GATOS: Claro que sí puedes. Antes queremos aclararte algo importante para ti. En nuestra ida, no decidimos llevarte porque necesitabas comprobar por ti mismo, sin ninguna duda, que deseabas con todas tus fuerzas irte a EL PLANETA DEL AMOR.
¿Cuándo deseas que marchemos?
LEON: Estoy dispuesto ya.
La subida fue rápida. Ningún animal pudo enterarse que fue lo que le sucedió al León más bondadoso y justo que existió en aquella selva, y diéronse cuenta de la armonía que había existido entre ellos gracias a él. Ahora tendrían ellos que madurar para seguir manteniendo el equilibrio y bienestar que antes tuvieron.
FIN.
Autora: Angela Romero Luceño.